miércoles, marzo 19, 2008

La bondad es un rasgo biológico humano _ Escribe: Guillermo Giacosa / Perù 21


Sentir como el “otro”. Esa capacidad no solo emocional sino biológica del hombre para experimentar lo que su prójimo esta sintiendo, no es casual. La diversidad de rostros, cuerpos e historias es solo una ilusión. Porque todos somos el mismo SER ÙNICO, manifestado múltiplemente. Cerrar los sentidos y el corazón a esa conexión esencial, acarrea males de todo tipo, del cuerpo y del espíritu.

Nos despertó a la reflexión, este valioso articulo de Guillermo Giacosa, que nos complacemos en compartir con Ustedes. (Jesús Hubert)



El sabio chino Mencio dijo en el siglo III antes de Cristo: "Todos los hombres tienen una mente que no soporta ver el sufrimiento de los otros".

Casi 2,300 años después de formulada esta sentencia, las neurociencias han venido a corroborar como cierta la sabia intuición de Mencio. Según Goleman: "Cuando vemos a alguien en estado de aflicción, circuitos similares reverberan en nuestro cerebro, una suerte de resonancia empática muy sólida comienza convertirse en el preludio de la compasión".

Frente al dolor ajeno, nuestro cerebro activa las mismas partes que se activan cuando somos nosotros quienes padecemos ese dolor. Podemos experimentar la angustia, la tristeza, la ira, la alegría o la desazón de otra persona solo permitiendo que la empatía, que es el impulso natural de sentir como el otro, pueda hacer su trabajo.

Repito: en esas situaciones se activarán en nosotros los mismos circuitos cerebrales que están activados en quien vive la emoción. Por un principio de economía propio de la naturaleza, el cerebro actúa "disparando las mismas neuronas sea que perciba o realice una acción".
Según Jerome Kagan, destacado investigador científico de la Universidad de Harvard, la suma total de la bondad supera ampliamente la de la mezquindad. Sus palabras son: "Aunque los humanos heredan un prejuicio biológico que les permite sentir ira, celos, egoísmo y envidia, ser grosero, agresivo o violento, heredan un prejuicio biológico todavía más fuerte hacia la bondad, la compasión, la cooperación, el amor y el dar alimentos, en especial a los necesitados", y agrega que este sentido ético innato "es un rasgo biológico de nuestra especie".

El llamado 'darwinismo social', es decir, la explotación del más débil por parte del más fuerte, que es el rasgo característico de la sociedad contemporánea, va a contramano, no solo con lo que quiso expresar Darwin, sino también con los resortes más íntimos de la naturaleza humana.
Charles Darwin destacó la empatía (aún no se usaba esa palabra, recién aparece en inglés en 1989 y, luego, en español) como un factor de supervivencia. Sin embargo, "una lectura errónea de sus teorías -dice Daniel Goleman en su libro Inteligencia social- enfatizaba que la naturaleza "tiene rojo los dientes y las garras", idea que favorecen los darwinistas sociales, quienes torcieron el pensamiento evolucionista para racionalizar la avaricia.

De más está decir que detrás de estos conceptos científicos se escudan ideas que defienden la actual conformación de la sociedad humana y que pueden, a la larga, conducirnos al suicidio colectivo o a la potenciación de un ser acorde con los altos valores que nuestra civilización ha enunciado, mas no cumplido.

Ocurre que el 'rasgo biológico' se ve alterado por la pérdida de contacto con el prójimo. El dolor que despierta la solidaridad no es solo una noticia en el periódico, ni mucho menos una estadística. El dolor es, básicamente la mirada y el sentimiento del otro.

Tomado de la edición Internet de “Perú 21” del 28/02/08

Divorcio entre conocimiento y sabiduría_Escribe: Guillermo Giacosa / Perù 21


Es evidente que vivimos en el medio de una revolución del conocimiento. También es evidente que esa revolución no cambia las conductas humanas desarrolladas por la sociedad de consumo. El conocimiento pareciera estar divorciado, en este caso, de la sabiduría.

Si así no fuera, veríamos políticos preocupados hondamente por el cambio climático y por las desigualdades que se profundizan cada vez más entre los que ganan en un día lo que no podrán consumir en el resto de su vida y los que ganan en toda su vida, cuando tienen suerte, lo que los otros ganan en un día. No priorizar, teniendo a disposición los medios para hacerlo, estos dos temas capitales es una prueba irrefutable de que el conocimiento, aunque haya algunos ejemplos en contrario, sigue divorciado de la defensa de la vida. Y, cuando hablo de defensa de la vida, hablo de una defensa militante, que surja del convencimiento de que la miseria que deshumaniza a los más postergados, también deshumaniza a quienes permiten que ella exista.

Es imposible comprender, desde una lógica que no sea la del dinero y la especulación, que en un planeta donde un tercio de la población vive en condiciones infrahumanas se hagan planes para utilizar alimentos básicos, como el maíz por ejemplo, para producir lo que alguien, acertadamente, ha llamado necrocombustibles.

Gasolina que, en el colmo de las paradojas, requerirá mucho combustible fósil para poder ser producido. Lo que importa es no variar el modelo de civilización que privilegia el "tener" y ha debido inventar las benzodiazepinas y el Prozac para que el "ser", nuestra verdadera esencia, siga sosteniendo el esqueleto de la gran mentira. ¡Que coman las poderosas cuatro por cuatro, la gente puede esperar!

Que siga este festín estúpido e insensato de producir carros que devoran el combustible fósil que faltará a nuestros descendientes y que envenena el aire que respiramos los actuales habitantes de la Tierra con consecuencias que, seguramente, también transmitiremos genéticamente a quienes vengan después de nosotros.

Que Estados Unidos sea un propulsor de los biocombustibles es natural, pertenece a su lógica de desprecio por la vida que manifiesta permanentemente con su conducta belicista y su desprecio por los derechos humanos (basta recordar Hiroshima, Vietnam, Abu Grahib, Guantánamo y el millón de muertos en Irak para eximirnos de más explicaciones), pero que Brasil, país biófilo por excelencia, donde viven millones de hambrientos, sea un entusiasta patrocinador de este disparate escapa a toda lógica y nos pone, una vez más, frente a la fatal evidencia de que sabiduría y conocimiento parece que aún no han sido presentados.

Ver al presidente brasileño con Condoleezza Rice hablando elogiosamente sobre este tema es realmente desalentador.

¿De qué sirve la revolución del conocimiento si el mismo no se emplea para proteger la vida, mejorar su calidad y procurar que todos puedan aspirar a disfrutarla con un mínimo de dignidad?
Tomado de la ediciòn internet de "Perù 21" del 19/03/08

martes, marzo 18, 2008

Déjame vivir_ Canta: Jarabe de Palo

El amor sin libertad es lo contrario al amor. Dejar que él, sea ÈL, y ella, ELLA, para que el concierto cante a la vida. Y no a la obligación rutinaria, al papel amarilleado y al sacramento muerto.

Nos lo recuerda JARABE DE PALO… ¡que buen palo a la hipocresía! (Jesús Hubert)


Déjame vivir
Libre
Como las palomas
Que anidan en mi ventana
Mi compañía
Cada vez que tú te vas.

Déjame vivir
Libre
Libre como el aire
Me enseñaste a volar
Y ahora
Me cortas las alas.

Y volver a ser yo mismo
Y que tú vuelvas a ser tú
Libre
Libre como el aire

Déjame vivir
Libre
Pero a mi manera
Y volver a respirar
De ese aire
Que me vuelve a la vida
Pero a mi manera.

Y volver a ser yo mismo
Y que tú vuelvas a ser tú
Libre
Pero a tu manera

Y volver a ser yo mismo
Y que tú vuelvas a ser tú
Libre
Libre como el aire.

Voces_Canta: Chambao

La pita se rompe por el lado más débil. Y ese lado flaco, flaquísimo, en nuestras sociedades desbalanceadas, se llaman: niños.

La idea de que el hijo que no es tuyo es “del otro”, permite que millones de niños envejezcan antes de crecer.

Los jóvenes, jóvenes, del grupo Chambao, nos recuerdan que estamos embrutecidos si no alzamos nuestras voces y extendemos nuestro pan.(Jesús Hubert)




Malviven en medio de sociedades
que los ignoran
en barrios marginales
rodeaos de pobreza, dolor y sufrimiento
que los excluyen, condenan al silencio.

Alzar la voz
por la justicia
voces, voces, voces
alzar la voz
por la justicia
voces.

Lograr un mundo limpio pa nuestros niños
levántate y trabaja pa nuestra infancia
sensibilizarnos
que estamos embrutecidos
ver crecer a un niño en un lugar seguro.

Alzar la voz
por la justicia
voces, voces, voces
alzar la voz
por la justicia
voces.

La educación, la alimentación
se pueden hacer muchas cosas
la explotación, la marginación
se pueden hacer muchas cosas
yo quiero hoy denunciar
que se pueden hacer muchas cosas
por favor levántate y ayuda
se pueden hacer muchas cosas.

Sin ruido_Canalizaciòn a travès de Marita Mancilla / Mèxico

Cuando el espiritu esencial que nos une en la raiz, a todo y a todos los que somos, habla, proyecta las palabras màs allà de lo aparente, entonces hay que "pelarlas" con el filo del corazòn para alimentarnos, aun sin entender con el intelecto.

Marita hoy es el medio de su llegada...(Jesùs Hubert)


La tromba arrasa y sepùlta, y cuando la boca se abre se cuenta lo que le contaron de la tromba; si la tea alumbrara sobre las cabezas y se supiera caminar sobre las espinas sin lastimarse, solo se oiría hablar de la tromba sin escucharlo ni divulgar lo que no fue.

Si como la flor se abriera el centro, no habría espacio para la maleza que podría marchitarla y así el Espacio se llenaría de más estrellas, y el resplandor de la Luna y el Sol llenaría el espacio que se ocupa en la tierra.

Si hay respuesta para lo acontecido no estando presente, tan descabelladas serán para los que su tea aun esta apagada y las espinas les sangran aun los pies por tal, solo el silencio se guarda hasta que la vibración del cosmos se interne en la materia ansiosa de saber por fuera aun sabiéndolo todo desde adentro.

Marita, Marzo 16, 2008
cristoforever_2@hotmail.com

lunes, marzo 17, 2008

¡Todo!... sobre "EL PODER DEL AHORA" de Eckart Tolle

Vivir en el ahora es el secreto de la felicidad y la razón misma de que exista nuestro blog. De alli que me sienta muy feliz de poder compartirles un material extremadamente valioso.

Se trata, primero, de un video que les adelanta el contenido de un libro best-seller mundial: “EL PODER DEL AHORA” del maestro espiritual alemàn , Eckart Tolle.

Ademàs, les doy el sitio para que puedan bajar el mismo libro completo, con solo pulsar este enlace (lo abren y lo guardan):

http://academic.uprm.edu/dpesante/docs-apicultura/elpoderdelahora.PDF

Y como si fuese poco, también el enlace para que puedan ver el video de una reciente conferencia de Eckart Tolle en Barcelona, (desde allí pueden ir abriendo los fragmentos del evento):

http://es.youtube.com/user/jorzehu

¡Que le saquen partido!


LA NUEVA CONCIENCIA
Conferencia de Eckart Tolle en Barcelona
29 deSetiembre de 2007
Un momento de silencio…

Bienvenidos. Esta es una ocasión muy especial para mí. Estoy hablando en español o algo que se parece al español. Y por primera vez en España.

Y solamente la segunda vez en idioma español.

España, un país donde muchisima gente está despertando a la dimensión espiritual de la vida.
Y también es una ocasión especial ya que tengo una conexión estrecha y la he tenido toda mi vida con España a través de mi padre que murió el año pasado a los noventa años de edad.

Y quisiera dedicar nuestra sesión de hoy a su memoria sin perder el momento presente.

Sin él, que vino a España desde Alemania en el año 1961, hace 46 años, ya no le gustaba Alemania y se trasladó en autobús con su segunda esposa a Barcelona, donde se hospedó en una pequeña pensión en la Rambla que se llamaba entonces, o tal vez todavía se llama, “La Rambla de Santa Mónica”. Y todavía tengo una postal que me envió en aquel tiempo con una foto de Barcelona y había dos cruces diciendo “este es el barco de Colón” y “aquí nuestra pensión”. Y así empezó mi conexión con España, porque mi padre se quedó en España hasta su muerte el año pasado.

Los primeros dos meses los pasó en Barcelona experimentando una especie de renacimiento, volvió a encontrar la alegría que había perdido. En noviembre, el llegó en Septiembre, a principios de Septiembre, en noviembre él vio que quitaban las mesas y las sillas de las terrazas de los cafés y decidió coger el tren y trasladarse un poco más al sur a Alicante donde, como dicen, “el sol pasa el invierno”. Y en Alicante se quedó el resto de su vida y yo le visitaba cada año.

Los últimos 20 años de su vida él tenía pasaporte español y estaba muy orgulloso de su pasaporte y solía decirle a la gente “yo soy español, castizo”. Y si la gente le decía “usted no es español, usted tiene acento alemán” entonces con un gesto de triunfo sacaba su pasaporte del bolsillo y decía “aquí, el pasaporte, soy español, y no solamente español, soy alicantino, borracho y fino”. (Risas de la audiencia).

Estamos aquí reunidos no para escuchar una conferencia o un discurso sino para profundizar algo que ya está ocurriendo en la mayoría de ustedes que es el proceso de despertarse. Estamos aquí para profundizar este proceso.

No estamos aquí para añadir informaciones a la mente. Desde un punto de vista superficial aquí no pasa mucho, una persona sentada aquí, otras personas sentadas allí escuchando algunas palabras. Es el punto superficial pero en una dimensión más profunda esta reunión aquí es de gran importancia. El contexto en el cual esta reunión tiene lugar es la transformación de la conciencia humana.

Esto es algo nuevo. En el pasado solamente sucedió a muy pocos individuos. Ahora la transformación está ocurriendo a una escala mucho más grande.
La mente no puede entender verdaderamente lo que es esa transformación de la que hablamos. Para entender qué significa la transformación de la conciencia tenemos que por lo menos vislumbrar dentro de nosotros lo que es el principio de esa transformación.


El mundo, que es un reflejo de la mente, no entiende todavía lo que es y piensa que la transformación es nuevas ideas, nuevos conceptos, cosas nuevas interesantes. “¡Ah, qué interesante!”. Pero no tiene nada que ver con nuevas ideas. La única función que tienen las ideas o los conceptos es que apuntan hacia la transformación como una señal, una flecha, “por allí”.

En sí mismos, los conceptos tienen poco valor, igual que un mapa tiene poco valor si no lo utilizas para llegar a donde quieres llegar, el mapa es solamente eso. Y hay gente que colecciona mapas también en la vida espiritual. Y si hay algunos de ustedes que han coleccionado muchos mapas espirituales es posible que sea difícil dejar esa colección de mapas porque se ha convertido en un obstáculo. Colecciones de mapas que son conceptos mentales, utilizo esa imagen de mapa. Conceptos mentales tienen cierta utilidad hasta cierto punto, nos ayudan y después llega un punto donde los conceptos y las palabras ya no nos sirven.

Y hemos llegado a este punto y alguien tal vez está pensando en este momento: “¿entonces por qué está usted hablando?”. Lo esencial de nuestra reunión no son las palabras, lo esencial es lo que sucede dentro de cada uno de ustedes aquí.

Una pequeña recomendación antes de seguir con palabras y más señales es averiguar si cada uno de ustedes está aquí completamente. ¿Qué significa eso? Estar aquí completamente es si está aquí como totalidad no solamente con la cabeza y los pensamientos sino con la totalidad del ser que incluye el cuerpo interior, como lo llamo a veces. Estar sentados aquí y al mismo tiempo sentir que el cuerpo interior está vivo, hay vida aquí dentro. Y yo siento en el fondo que hay vida en todo el cuerpo y lo siento en el fondo y en la superficie soy conciente de las percepciones, lo que oigo y lo que veo. Entonces estoy aquí completamente y es menos probable que los pensamientos surjan y digan: “¿Qué hora es? ¿Qué voy a hacer esta noche?” O piensan en algún problema que yo tengo, no en este momento, en algún momento imaginario en el futuro. Es muy fácil perderse en un pensamiento, es tan fácil porque todo el mundo se ha perdido en pensamientos que nunca dejan de fluir. Es la incapacidad de dejar de pensar. Somos como poseídos por una entidad y eso ha tardado muchos miles de años en llegar a este punto donde la humanidad está poseída por la mente analítica, la mente que produce un pensamiento tras otro. Y la identificación con un pensamiento tras otro es la vieja conciencia cuyo reflejo vemos todavía en el mundo, especialmente cuando ponemos la tele y vemos las noticias. Es todo eso, es la locura de la vieja conciencia que ha dominado la historia de la humanidad por miles y miles de años.

La completa identificación con la mente. Los humanos han perdido la conexión con la profundidad de su ser. O podemos decir que no saben que existe dentro de ellos una dimensión mucho más profunda que el fluir de los pensamientos con los que casi todos se identifican. ¿Qué significa “se identifican”? Significa que ellos son los pensamientos, no hay una conciencia que sabe que éste es un pensamiento. Cada pensamiento me capta (NdE: me toma) y entonces estoy en él con mi sentido del yo, un yo, el yo se une con el pensamiento, la identidad, entonces cada pensamiento y todos los pensamientos son condicionados por el pasado. Los pensamientos que tenemos en este país son diferentes de los pensamientos que la gente tiene en otra cultura, otro país, pero lo que es igual es la completa identificación con cada pensamiento. Entonces otra manera de decirlo es: yo creo en cada pensamiento que surge en mi mente, para mí entonces es la verdad. Cada juicio, cada interpretación que surge en la mente, estoy tan identificado con el movimiento de los pensamientos que para mí cada pensamiento es la absoluta verdad y creo en él.

No solamente eso sino todo el sentido de quién soy yo está vinculado a los pensamientos. Vivo con un sentido de quien soy que depende de lo que me digan mis pensamientos de quién soy, del pasado. O sea, cada uno tiene una voz en la cabeza que habla, el diálogo interior, los pensamientos. Y hay gente que tiene dos o tres o cuatro voces principales y hay mucha gente que tiene una voz que está luchando con otra voz, pero son todos pensamientos. Una voz tal vez dice “tú no sirves para nada” y la otra voz dice “yo hago lo que puedo, no puedo hacer más”, “sí pero tú nunca haces lo que debes hacer”, “sí pero yo…”. Y así mucha gente pasa su vida, su identidad depende de sus pensamientos que son el pasado, un reflejo del pasado, o sea, esa falsa identidad, ese falso sentido del yo, es condicionado por el pasado. Entonces nuestra identidad depende de nuestra historia personal. Cada persona que todavía se identifica completamente con los pensamientos toma su identidad de su historia personal, una historia, lo que yo he sufrido, los sufrimientos que otros me han infringido, o lo que yo he hecho y las cosas que he conseguido o no conseguido, mi éxito, mi fracaso, mis relaciones, algunas fracasadas también, la historia del yo. Hemos reducido nuestra identidad a eso, una pequeña historia. Y ese yo falso mental lo podríamos llamar “el ego”, vive en un estado casi permanente de insatisfacción. Siempre o casi siempre falta algo en mi vida, a veces pienso que sé qué es lo que falta y en otros momentos solamente tengo un oscuro sentimiento de que algo no está bien. Esto es la manera normal de vivir, ese sentido de “algo falta, soy incompleto, mi historia todavía no se ha cumplido, no ha llegado a su final feliz, mi historia no me satisface, no me llena”. “Este yo es un yo que nunca está contento por mucho tiempo y está mirando dónde puedo conseguir lo que me falta para ser completamente yo”. Entonces viene la otra parte del falso yo que es su absoluta necesidad del futuro para completarse, llenarse, y es un patrón mental muy profundo, un condicionamiento muy profundo, la incapacidad de vivir plenamente en el único sitio donde existe la vida que es el momento presente y buscar la vida en el momento próximo. Y todos los que están todavía completamente identificados con la mente viven inconcientemente de ese modo, buscan su salvación, podemos ponerlo así, buscan su salvación en el momento próximo o el de después de este, dentro de dos o tres momentos, en el futuro. Cuando haya alcanzado esto y aquello, cuando haya encontrado una persona que me va a llenar, que me va a hacer feliz, o haya encontrado otra situación de vida, entonces yo podré ser feliz, haya ganado la lotería, 10 millones en el banco: “ah, entonces podré ser feliz”. Y yo he leído dos o tres libros que han escrito sobre gente que ha ganado grandes cantidades en loterías y el 90 por cien de los casos, sus vidas han empeorado, han sido más infelices con sus ganancias que antes. El mismo patrón mental todavía estaba operando pero la infelicidad ciertamente se hacía un poco más grande.

Primero puedo ser infeliz en mi pequeño cochecito y después puede ser infeliz en el Roll Royce, o infeliz en un pequeño piso o infeliz en una casa muy grande con muchos sillones muy confortables. Eso no depende del contenido, depende de la estructura de la mente. Esa búsqueda en el futuro para completarme. No digo que no podemos hacer cosas para el futuro, casi todo lo que hacemos requiere tiempo. Cada cosa que hacemos necesitamos tiempo para completar, las cosas en este mundo práctico. Lo único para lo que el futuro no sirve es para encontrarnos a nosotros mismos, completarnos. Encontrar, como Jesús lo dice, la vida - estoy traduciendo del inglés de la Biblia y hay varias traducciones aquí – Jesús dice: “Yo quiero que tengáis una abundancia de vida”. Es una traducción. Otra traducción dice: “Yo quiero que tengáis una vida llena”. ¿Y de qué está hablando Jesús si dice ‘quiero que tengáis vida’? O a veces lo llama ‘vida eterna’.

Todo el mundo interpreta pensando que es ‘tiempo que no termina nunca’. En realidad no significa eso sino ‘no tiempo’. Vida que no depende, que no está sujeta al tiempo, o sea que Jesús cuando habla de abundancia o de lo lleno de la vida no está hablando de cosas, porque la conciencia del ego falso busca la plenitud de vida en objetos, no en otra cosa. Entonces ¿dónde está el próximo objeto que me va a llenar? Y objetos para algunos son objetos materiales y para otros objetos son objetos mentales. ¿Dónde está la explicación del universo? ¿Dónde está la teoría nueva que me va a satisfacer? ¿Dónde está la creencia nueva con la que me puedo identificar? O sea que también hay objetos mentales, buscamos en objetos a nosotros mismos. Y si Jesús se refería a objetos entonces el reino de los cielos ya ha llegado y está al otro lado de esta calle en el centro comercial donde hay gran abundancia de objetos. Pero no se refirió a eso sino a algo que no tiene nada que ver con añadir cosas. Ni cosas materiales ni cosas mentales ni cosas emocionales. Hay gente que busca una emoción fuerte, entonces en poco tiempo sienten que viven más intensamente. O tienen que ir a una película, entonces una emoción de segunda mano. Por un momento me siento más vivo y después llego a casa y regresa ese sentimiento de que falta algo otra vez. Y entonces busco una relación sexual estimulante y me siento más vivo y después siempre llega a un final y vuelve este sentimiento subyacente que es, dicen, no llegado, no hay dónde está.

No digo que no debemos comprar cosas o tener cosas bonitas, o tener emociones, o tener relaciones, todo eso tiene su lugar en este mundo pero si buscamos satisfacción, buscamos esperemos encontrarnos a nosotros mismos a través de objetos físicos o mentales o emocionales son formas, por eso los llamo ‘objetos’, algo que tiene una forma. El ego dice “no soy suficiente todavía, necesito identificarme con más formas”. Algunos buscan su esposo o esposa de ese modo. Cuál es la que me completa más. Entonces el hombre rico escoge una que tiene aspecto bello y todo el mundo entonces lo admira porque él tiene esa mujer tan bella. Otra identificación o al revés, o sea este mundo de objetos tiene su lugar pero nunca nos encontraremos a nosotros mismos allí. Es la conciencia de los objetos y todos los que están identificados con la mente y con los pensamientos están atrapados en la conciencia de los objetos porque cada pensamiento es un objeto de la mente que surge y después desvanece, otro surge y desvanece. Y cada uno me capta, es la conciencia de los objetos y para el mundo de la vieja conciencia no existe otra cosa, se ven a sí mismos como objetos mentales y eso está descrito en el antiguo mito griego de Narciso que vio, era un joven dice el mito, que vio por primera vez su imagen en un charco de agua. Vio su imagen en el agua y el mito dice, se enamoró de su imagen y después algo le fue mal. No me acuerdo exactamente lo que le pasó… (Risas de la audiencia). Pero no fue bueno. Algo malo le pasó después. Y este mito indica lo que nos ha pasado a todos, esa imagen, hemos creado inconcientemente un objeto mental y decimos “soy yo”, “este soy yo”. Y tenemos una relación con nosotros mismos, una cosa extrañisima. Tengo una relación conmigo mismo. Narciso, el mito dice que él se enamoró de sí mismo, pero creo que una explicación más apropiada sería que fue el principio de una obsesión con sí mismo.

El ego significa que he creado un objeto y dice “este soy yo”. El objeto consiste de pensamientos, yo y mi vida, yo y mi historia. Y las emociones que acompañan estos pensamientos del yo, el yo mental, un objeto mental, hemos creado, y pensamos que eso es todo lo que somos. Hemos perdido el contacto con la dimensión profunda del ser, de lo que somos, la dimensión en la cual el tiempo no tiene existencia. Y los buscadores espirituales, desgraciadamente la mayoría de ellos, tienen en su mente el mismo patrón que dice “tú vas a conseguir la iluminación en algún momento próximo, en algún futuro”. ¿Y qué es el futuro? Nosotros… nosotros no, pero el mundo (Risas…), la antigua conciencia, la vieja conciencia está tratando de terminar un trabajo y se está proyectando hacia el final del trabajo mentalmente, quiere llegar allí pero está haciendo el trabajo aquí, mientras está haciendo el trabajo aquí se está proyectando al futuro donde quiere llegar. Por eso aquí es el principio del estrés, todo el mundo está sufriendo de eso, es una civilización que padece esta enfermedad mental, palabra inglesa que se ha convertido en palabra española también. Porque ha venido tan de repente que no ha habido tiempo de crear una palabra española. Y vivir en un estado de estrés es una enfermedad mental. No sabemos que es una enfermedad mental porque todo el mundo sufre de la misma enfermedad, entonces no sabemos que es una enfermedad. Es la enfermedad de nuestra civilización.

El yo ha hecho el momento próximo más importante porque está esperando inconcientemente encontrarse a sí mismo a través de algo que va a encontrar en el momento próximo. Incluso la persona que está trabajando aquí y mentalmente proyectándose allá está haciendo lo mismo. Está buscando su salvación en el momento próximo y dice “este momento no es bueno, lo estoy utilizando solamente como un paso hacia algo que es más importante”. Entonces estoy siempre en camino hacia lo que sea. Y este estar en camino hacia es la enfermedad.

No estoy negando que necesitamos tiempo para completar tareas y cosas. Claro, en el mundo práctico no es ningún problema. Lo que no podemos es encontrar lo único que tiene verdadero valor en este mundo, lo único que tiene un valor absoluto y esta única cosa no la podemos encontrar a través del tiempo o través del futuro porque se esconde precisamente donde el yo mental nunca lo buscaría. Aquí y ahora en este momento se está escondiendo lo más importante y la mente tal vez dice: “entonces díganos lo que es”. Y con esto qué ha hecho la mente cuando dice “estamos esperando, díganos lo que es, no tenemos mucho tiempo ¿cuál es la respuesta, el secreto de la vida?” entonces la mente está pidiendo otro objeto mental, porque está diciendo “dame ese objeto”.

Y quiero citar otra vez a Jesús, Jesús dijo “el reino de los cielos”, que es una vieja manera de hablar, ‘reino’, hoy en día habría dicho ‘dimensión’, la dimensión del cielo, otra palabra extraña es cielo, porque si decimos cielo miramos en esa dirección (señalando hacia arriba) porque el cielo está ahí y tradicionalmente muchos han mirado ahí buscando a Dios en el cielo. Y Jesús dice: “la dimensión espiritual no va a llegar con señales que tú puedas observar, no podrás decir ‘allí está, o aquí está’ sino está en medio y dentro de vosotros. O sea que ha dicho que no es un objeto mental, no es algo que podemos decir aquí está. La conciencia de los objetos nunca puede encontrarlo pero siempre intentará convertirlo en un objeto y ese es desgraciadamente el gran error de las religiones. Al principio de las religiones hay una verdad, la verdad fundamental, después viene la mente humana y convierte esa verdad en un objeto mental, lo capta, los objetos quieren captar una idea y entonces la verdad profunda que apunta hacia la dimensión de la que somos, más allá del mundo de los objetos, más allá de los pensamientos, más allá de las emociones, apunta hacia esa dirección. Y la mente humana no lo entiende y lo convierte en una ideología, una serie de creencias y dice: “yo creo esto, y esto, y esto, y esto. ¿Y tú?”. Entonces si tú dices: “yo también creo exactamente lo mismo: esto y esto, y esto, y esto”. “Bien, entonces tú tienes razón, tenemos razón y hemos encontrado la verdad”. Y otro dice: “Yo creo estoy, esto, y esto, y esto también, pero no creo esto”. ¡Oh! el enemigo.

Estas han sido expresiones, manifestaciones de la vieja conciencia humana, y entonces conviertes a otro humano en un enemigo porque no cree una cosa que tú crees, solamente cinco cosas que tú crees, pero una no… mátale!

Una enfermedad mental colectiva y lo mismo en política, en las ideologías políticas. O sea, el Reino de Dios, o el Reino de los cielos se ha convertido en un objeto, en una creencia, ¿pero qué es el reino, esa dimensión? La mente pregunta pero no voy a explicar a la mente lo que es. Vamos a encontrar eso por otro camino.

Hasta ahora he hablado de las cosas que podríamos llamar ‘obstáculos’ o ‘ilusiones’. Es importante que veamos las ilusiones de nuestra vida, si no, nos perdemos otra vez, otra y otra vez en las ilusiones, si no las reconocemos.

Se podría decir que hasta este punto hemos hablado de las malas noticias de la mente humana. Esto es importante, tenemos que reconocer lo ilusorio de la mente como ilusorio. Tenemos que reconocer estas cosas y este es el principio a partir del cual podremos ir más allá.

Si la ilusión es la identificación con objetos físicos emocionales y mentales, y todo eso, la conciencia de los objetos ¿Cómo vamos más allá a otra dimensión que no tiene nada que ver con objetos y formas? Y la respuesta es: el punto de entrada, como ya hemos mencionado brevemente, está aquí, el punto de entrada está en el momento presente y la mente no sabe exactamente de lo que estamos hablando, porque hay un aspecto superficial de lo que llamamos ‘momento presente’, y esto es lo único que la mente conoce. Luego hay una dimensión más profunda de lo que llamamos momento presente de la cual la mente no sabe nada y no puede nunca saber nada.

Empezamos entonces, nos aproximamos a lo profundo del momento presente. En primer lugar tomando conciencia de la forma del momento presente. La mente piensa que hay muchos momentos en cada día. Cada hora hay muchos momentos. Pero si ves más claramente ves que no hay muchos momentos porque mi vida es siempre ahora, siempre es momento. Nunca mi vida no ha sido ahora, nunca será ‘no ahora’. Vida y este momento son una misma cosa. Lo que pasa es que la forma del momento, el único momento que hay cambia constantemente. Lo único que queda es algo que no tiene forma. Y ese algo no es algo, es solamente algo cuando hablamos de eso. No tiene forma y no es un objeto.

Volvemos un momento a la superficie de este momento. ¿Qué es este momento? Estamos aquí ¿Cuál es el contenido de este momento? Esta sala, la luz, una persona sentada aquí, personas sentadas en sillas aquí, yo siento el peso de mi cuerpo en la silla. Yo veo (hablo por todos) lo que nos rodea, el techo, el suelo, la voz de esa persona que habla. Siento que estoy respirando, siento lo que mis manos tocan, siento eso. Tal vez hay un pensamiento que pasa por la mente. Todo eso es el contenido de este momento. Tal vez hay una emoción, tal vez algún sentimiento también en ese momento. Tal vez hay un pensamiento que dice: “¿De qué diablos está hablando? No entiendo nada”. Bien, desde aquí no hace falta analizar y ni siquiera hace falta entender. En efecto no se puede ir más allá de ese punto con el entendimiento o con el pensamiento.

Hablamos del contenido de este momento, interior, exterior, es lo que es. Y esto cambia. Dentro de 2 horas puede haber cambiado, el contenido del momento presente habrá cambiado para cada persona. Otras cosas van a representar el contenido de este momento, el contenido, todo es muy transitorio, todas las formas que aparecen en el ahora son transitorias, una forma tras otra. Esta sala aparece y desaparece en el espacio que es este momento. Después otra cosa - digo ‘después’ solamente desde un punto de vista de las cosas – aparecen otros objetos. Un constante cambio, lo único que queda, mi vida es siempre ahora. Hay algo en lo cual aparecen las formas de este momento. Podemos vislumbrar lo que es esto si dejamos, si hay un espacio entre nuestros pensamientos. Y mi sugerencia es utilizar esta posibilidad en este momento para permitir que haya un espacio entre los pensamientos en este momento. Estoy diciendo que no hace falta pensar en este momento ¿Para qué? Yo no pienso, las palabras surgen del espacio, tienen forma y se disuelven. Queda el espacio. Queda el silencio interior. Queda un estado de alerta sin contenido. Un estado muy simple en el cual la conciencia está alerta sin llenarse con objetos. Si cada palabra que surge de ese espacio, si cada palabra es un objeto pero hay espacios entre las palabras. Y yo soy conciente de ese espacio. Soy conciente del espacio entre dos pensamientos. No estoy durmiendo, estoy muy despierto sin nombrar o interpretar este momento.

Las formas que representan lo exterior del momento están aquí. Yo soy el espacio más allá de las formas. El espacio no puede ser conocido como algo. Algo es forma. Y ese espacio, que no puede ser conocido como forma, es el Yo Soy profundo. Nada que ver con pasado o futuro. El Yo informe, sin forma. Lo podríamos llamar ‘la conciencia misma’. Esto es la realización del yo profundo eterno. Esta es la conciencia del espacio. Todo lo demás es conciencia de objetos. El mundo está perdido, extraviado, en la conciencia de objetos, por eso es un mundo infeliz. Por eso es un mundo de sufrimiento, y nunca puedes escapar de este mundo de sufrimiento si no encuentras esa dimensión que no tiene nada que ver con los objetos mentales, simplemente espacio interior. Una quietud que no solamente está aquí cuando estamos quietos, puede existir, podemos ser aquí cuando estamos quietos, puede existir, podemos ser concientes de esa dimensión incluso haciendo cosas. Lo importante es realizar (NdE: darse cuenta) de que no hace falta continuamente nombrar las cosas que suceden en el mundo de los objetos. Interpretar inmediatamente cada persona que encuentras, cada situación, la cosa más pequeña, poner etiquetas a todo lo que pasa mentalmente. Entonces pierdes conciencia del espacio. La práctica es las cosas que aparecen en el momento presente, las formas exteriores, interiores, lo importante es no resistir las formas que aparecen en el momento. No vivir en un estado de resistencia interior, o negación de la forma del momento presente. Tenemos que permitir y eso se llamaría la 'alineación con el momento presente interior', la más esencial práctica espiritual. Creo que la palabra exacta es 'Alineación interior con la forma del momento presente'. Al ego no le gusta esto, porque el falso yo, como hemos visto, vive en continua oposición contra el momento presente, o lo niega, está mirando hacia otro momento que no es más que un pensamiento, el futuro no es más que un objeto en la mente. Si el futuro fuera más que un objeto en la mente alguna persona, un explorador como Colón, habría encontrado el futuro, pero hasta ahora no ha habido nadie que pueda decir 'he encontrado el futuro', porque si encuentras el futuro se ha convertido en el presente, es porque no existe, excepto en la mente como un pensamiento. Es útil para las cosas prácticas, más allá no tiene ningún sentido. Si hablamos de las cosas importantes de quién somos, de quién otra persona es, todo eso no tiene ningún sentido, vivir en el futuro o en el pasado, porque es pensamiento nada más. El pasado no existe, mi memoria del pasado es algo que surge como forma en este momento, y cuando pasó lo que pasó en el pasado fue el momento presente. El momento presente tiene forma en la superficie y no tiene forma en su esencia. Es el espacio. Y lo que acabo de decir del momento presente también es verdad para cada humano, forma y lo que es más allá de la forma del yo. La forma del yo es la persona temporal. El fin de la personas se encuentra, recomiendo a todos visitar de vez en cuando los cementerios, como meditación para ver el final de la forma de la persona con todos sus deseos y sus temores y sus dramas y sus ambiciones. Recomiendo visitar un cementerio una vez al mes. Si tú contemplas lo transitorio de las formas sin interpretarlo también es un modo de encontrar dentro de ti lo que no tiene forma, lo que no es un objeto. La simple contemplación de la temporalidad de todas formas, la temporalidad de las formas, puede ser, puede hacerse un portal a través del cual encontramos lo que es más allá de la forma.

Entonces la práctica es encontrar una nueva relación con la vida que es siempre el momento presente. Y esa nueva relación con la vida es muy diferente de la relación que el falso yo, el ego, tiene con la vida. El falso yo, o el ego, ha convertido el momento presente en un obstáculo o enemigo. Se queja, trata de llegar a otro punto siempre. Porque para el falso yo el momento presente nunca es suficiente. Dice: "no me gusta este momento", ningún momento le gusta. Y si hay a veces un momento que le gusta entonces este momento pasará rápidamente. Entonces se queda en el mismo estado que antes.

El falso yo se sostiene con este profundo 'no' contra la vida, es inconciente, claro. Estamos haciendo lo inconciente conciente para poder ir más allá.

El 'no' contra la vida, así es como el ego opone el presente momento de un modo u otro y así se nutre, es la oposición que el falso yo necesita, las quejas mentales son solamente un aspecto de eso. Y hay muchos egos que están en un estado casi constante de quejas mentales. A veces solamente los piensan y a veces salen de la boca. Se quejan de personas, se quejan situaciones, se quejan del tiempo, se quejan del país, se quejan de todo. Si fueron de vacaciones inmediatamente encuentran algo de qué quejarse.

Esto no es bueno, es una de las formas a través de las que el ego se sostiene. Se siente más fuerte en esa oposición contra lo que es, oposición contra lo que es. Ya se ve que es algo demente, es una demencia con oposición contra eso. Ya es. Opone lo que es, o sea que el estado normal, que significa 'loco', el estado normal es esa oposición contra la vida del falso yo. Cuando lo ponemos así vemos lo loco que es, oposición contra la vida, "yo contra la vida", dice el ego, así se percibe a sí mismo "yo contra el universo". Aquí estoy yo y aquí el resto del mundo. Y el resto del mundo me amenaza.

Pero también lo necesito, o sea que estoy en conflicto. Necesito las cosas del mundo pero al mismo tiempo es una amenaza. Y así vive el ego. "Quiero más de eso pero estoy contra eso". Demencia mental normal que ha producido la historia humana.

Recomiendo leer un libro de historia del siglo 20, es suficiente para cada persona para ver que la mente colectiva humana padece de una enfermedad grave mental. Convertimos este 'no' inconciente a un sí conciente, y aceptamos la forma de este momento como es. Abandonamos la resistencia porque hemos reconocido que la resistencia contra la vida es demencia, y ¿dónde está la vida? Aquí, siempre ahora, aquí. Una nueva relación con el ahora, una nueva relación. Una relación abierta y amistosa con la forma de este momento, sea lo que sea. Esta es la práctica espiritual más eficaz que hay y la más simple: continuo alineamiento con la forma del momento presente. Si es así acepta lo que es, y si acción es necesaria, se puede actuar, la base de la acción eficaz es estar alineado con la vida. Entonces cada acción es mucho más eficaz que la acción que viene de la negatividad que va con el no. Esto es demasiado simple casi para la mente que quiere una práctica espiritual más complicada: "Dame la práctica espiritual más complicada, la más especial y dime cuánto tiempo va a durar, cuántos años necesito para llegar". "Ok, te doy esa práctica, está aquí, contiene 50 pasos, cada paso es medio año y llegarás dentro de 25 años a la meta", "¡Ahh, qué bien, gracias! Ahora los próximos 25 años puedo practicar cómo llegar al futuro". Esto le gusta al falso yo, le da algo de comer, le da tiempo, porque el yo dice "dame tiempo para llegar", y aquí esta práctica no requiere tiempo. Aceptar este momento como si lo hubieses elegido. Esta práctica no requiere tiempo. No requiero un día, un año o dos minutos para esta práctica, solamente este momento, aceptar cada momento - lo llamamos 'cada momento' pero es siempre el mismo momento que tiene formas diferentes - aceptar cada momento como si lo hubiésemos elegido. Porque la totalidad del universo ha producido la forma de este momento, no puede ser otra cosa porque es, no se puede discutir con es, es una locura discutir con es, lo que es ya es, no hay posible discusión, cada discusión es demencia. La naturaleza no tiene discusión con es, el árbol, la flor, el animal, vive todavía en esa alineación pero inconciente. Nosotros hemos perdido la alineación con la vida y ahora la estamos encontrando otra vez y ahora es mucho más profunda que antes, cuando era nuestro estado normal en el llamado 'paraíso' de la mitología.

¿Y si aceptamos la forma y la práctica es cada momento solamente? Solamente este momento. Aceptamos la forma entonces interiormente se abre el espacio. Nosotros entonces somos espacio para lo que sucede, somos espacio para cada situación, somos el espacio para cada sufrimiento y muy de repente vemos que si nosotros llevamos esa dimensión a este mundo esa dimensión del espacio que no juzga, que permite la forma del momento sea como es, si no juzgamos lo que es, entonces esta ausencia de juicio es también la ausencia de pensamientos que imponemos sobre el mundo. La ausencia de este involuntario nombrar las cosas continuamente. Se abre si yo digo sí al momento presente y lo siento este sí, no es solamente algo mental, me abro a la vida, y entonces siento en el fondo lo que no tiene forma, el yo atemporal, el yo que no tiene nada que ver con mi historia personal. Lo siento como una presencia, un espacio en el fondo, en este momento, palabras, percepciones visuales. En el fondo siento mi propia presencia, no es mi propia pero por un momento lo llamamos así. Mi propia presencia pero va mucho más allá del pequeño yo, a través de esa presencia que es simplemente un estado de alerta, es precioso, es simplemente eso. Lo que el maestro Zen, que solía cuando la gente le preguntaba "explíqueme por favor el significado del Zen" el maestro solamente alzó el dedo y no dijo nada: espacio, alerta, espacio. Esto es zen y la gente pasa 30 años en monasterios y no lo coge, es tan simple. Ellos buscan un objeto, algo muy revolucionario está pasando, un cambio de ser dominados por el pensamiento a un estado donde el pensamiento se hace secundario, ya no es lo más importante en mi vida, es solamente una cosa práctica. El pensamiento disminuye en importancia y algo está surgiendo que sustituye el pensamiento que es conciencia no condicionada, la conciencia que nada que ver con el tiempo, inteligencia misma. Cada ser humano que es creador, artista, incluso científico saben que cada creación surge, si es una creación verdadera, surge del espacio cuando los pensamientos están callados. Todo el amor que el ego no entiende porque el ego dice "yo te amo y si me abandonas te odio", esto no es, el amor verdadero, el amor verdadero solamente entra en tu vida a través de este espacio interior, no a través de los pensamientos y no es una emoción, es mucho más profundo que una emoción.

El cambio revolucionario es que el pensamiento ya no tiene esa importancia en tu vida que tenía antes, el pensamiento ya no sirve para decirte quién eres. Qué liberación, porque estar atrapados en una pequeña historia que te cuentas en la cabeza o cuentas a otras personas, un pasatiempo favorito del ego: "le cuento mi historia, escuche, he sufrido mucho, la vida me ha tratado muy mal", por ejemplo. O puede ser una historia de grandes éxitos, espera algunos años y cambiará. (Risas de la audiencia). "Mis éxitos", ¿has visitado el cementerio últimamente?

En todos nosotros esta nueva dimensión está surgiendo y reemplazando el continuo pensar, reemplazando esto. Y esto nos damos cuenta si vamos por la calle o estamos haciendo esto y lo otro en casa y hay espacios en los cuales no pensamos, estamos despiertos sin interpretar este momento. Es como es y somos el espacio para la acción, somos el espacio para la percepción.

Lo único que enseño es en esencia la libertad del pensamiento. No tengo que ofrecer otra cosa, porque esto es la nueva conciencia, ¿la podemos seguir utilizando la mente? muy eficazmente sí, cuando necesitamos. Pero esa enseñanza es: tú tienes la capacidad de ir más allá del pensamiento. Y desde el punto de vista del pensamiento tú entras en un territorio peligroso porque el pensamiento dice "tú ya no sabrás lo que está pasando si dejas de interpretar cada persona, si dejas de interpretar cada cosa que pasa ya no sabrás lo que está pasando". Y es verdad este punto de vista del yo falso, los conceptos ya no son importantes, los utilizas cuando es necesario, pero hay un saber mucho más profundo que el saber a través de conceptos mentales, un saber que está en el estado sin pensamientos, de quietud, de alerta. Esta es la inteligencia no condicionada, el estado de alerta más allá de los pensamientos que no se pueden nunca captar, dicen: "ah, aquí está", porque es la esencia para todo, no puede nunca hacerse un objeto. En este sentido puede decirse: "yo nunca puedo conocerme a mí mismo". Puedo ser yo mismo en una unión profunda con el ser que es más grande que yo, que es el ser universal, a veces llamado "Dios". Yo puedo ser, realizarme como parte de eso, pero en este estado no puedo decir "yo soy esto, soy aquello", ya no puedo decir quién soy porque no tengo ningún pensamiento que me dice quién soy.

Definiciones de quién soy no me interesan porque para qué definir lo infinito que es la esencia.
La definición de sí mismo a través de pensamientos es una enfermedad terrible, continuamente me estoy diciendo quién soy. Todo es muy limitado, definiciones, "tú eres esto, tú eres aquello y has fracasado aquí y has fracasado allí", definiciones, lo hacemos con otras personas, imponemos definiciones y reducimos las personas a algunos conceptos mentales con los juicios. De esto habla Jesús cuando dice "no juzgar, porque si juzgáis a otros te juzgas a ti mismo", si pones a otras personas en prisión mental, tú mismo has entrado en la prisión mental. Sin definiciones, ¡qué libertad! Ver el mundo como un niño pero con un saber que el niño no tiene todavía. Mira a los ojos de un niño de un año, que allí no hay todavía definiciones, por eso mucha gente de repente se siente más viva cuando ven los ojos de un bebé de un año y los ojos son libres de definiciones y pensamientos y está simplemente una luz.

Y cada persona sabe inconcientemente que ese niño no me está juzgando, por eso encuentro esa libertad cuando encuentro algo, una forma de ser que no me juzga. Empiezo a encontrar una dimensión dentro de mí mismo si alguien no impone definiciones. Esto es la bendición que vives si tú practicas, la bendición que llevas a cada persona que encuentras y no le impones definiciones, juicios, la liberación. Por eso los gatos, los perros, lo mismo, no te juzgan, pues hay gente que lo único que tienen para sentir un poco una relación con el ser es con su animal, con los humanos hay tanta cosa mental en medio que no lo sienten ya, solamente con los animales sienten todavía esa conexión profunda. Por eso los animales se han hecho tan importantes en ese mundo, son la salvación, lo único que les queda, el contacto con el ser. "Ahí el perro no me juzga".
He visto una pequeña cosa detrás de un coche, decía: "Dios, por favor, conviérteme en la persona que mi perro piensa que soy". Es maravilloso tener ese contacto con animales, pero tenemos que ir más allá, no solamente cuando estemos en contacto con los animales o los bebés. Estar dentro de nosotros.

La práctica es la práctica del momento, nada más. Las formas son recibidas con un 'sí', así es. Entonces tú eres el espacio para todo, todas las formas. Esto es la liberación de las cosas, liberación de los pensamientos que también son cosas, la liberación del mundo. Y entonces la vida se hace equilibrada y vives en 2 dimensiones al mismo tiempo, una, la dimensión del mundo, pensamientos que de vez en cuando todavía vienen, algunos son útiles, otros llegan y no tienen importancia ya, los pensamientos no te hacen sufrir si hay la otra dimensión. Porque el más grande de los sufrimientos no viene de las situaciones, viene de tus pensamientos acerca de las situaciones. Es como que los pensamientos juzgan la situación y esto produce el sufrimiento. Los pensamientos, entonces, ya no tienen este poder de hacerte infeliz. Están allí, algunos pasan por la mente como nubes por el cielo, bien. Esta dimensión de las formas queda y tú haces lo que puedes en la vida cotidiana y siempre en el fondo, si el presente momento no es resistido, en el fondo hay un espacio de alerta. Y tú sientes en el fondo del ser este espacio que es la esencia del ser. Y esto, cada situación, tiene las 2 dimensiones. Tú actúas, a veces hay que hacer cosas en este mundo, respondes, pero siempre el fondo, entonces significa una paz en todo lo que haces y dices, y esta paz no es de este mundo, no es de este mundo porque este mundo es forma y esta paz es lo que no tiene forma. Y el propósito de tu vida en la superficie, cada uno tiene su propio propósito, hacer otras cosas en el mundo de la forma, en lo profundo, el propósito de cada vida humana es el mismo, y este es vivir en las 2 dimensiones y ser como una puerta para la dimensión informe que entonces fluye, entra en el mundo de las formas y convierte el mundo de las formas en algo que ya no es hostil, es algo, el mundo se hace 'bondadoso', el mundo ya no es amenazador u hostil. Solamente si tú luchas contra el es de este momento, entonces tú experimentas el mundo como algo hostil, como la mayoría de la humanidad, experimenta el mundo como hostil. Y esto cambia porque el mundo es un reflejo de tu estado de conciencia, nada más. Si el estado de conciencia cambia, entonces tu encuentro con el mundo es la cara que tú muestras al mundo es amistosa, por decirlo así, y el mundo refleja esto. Si tú no enfrentas al mundo con hostilidad - el mundo siempre se reduce a la forma de este momento, es el único sitio en donde puedes experimentar al mundo - si tú no enfrentas este mundo con hostilidad el mundo tampoco va a reflejar hostilidad, no puede. Es la transformación del mundo a través de la transformación de la conciencia humana. O sea, no hace falta que empecemos a pensar cómo puedo transformar el mundo. Imposible. Podemos formar comités y hablar 100 años de cómo trasformar... "hay tantas cosas que no van bien, ¿dónde empezar?".

La buena noticia es que no hace falta. Lo más esencial es la nueva conciencia. Entonces la Nueva Conciencia transforma el mundo a través de ti, esa forma temporal, transitoria. Entonces tú encontrarás acciones, transformas el mundo invisiblemente y también a través de palabras que surgen de repente vienen a tu boca y también acciones que tú tomas en ciertas situaciones en el mundo, que son acciones que vienen desde lo profundo del ser y llevan esa energía de paz. No son acciones cargadas con negatividad, porque no puedes cambiar el mundo y hacer un mundo mejor si tus acciones llevan una carga de negatividad, es una acción que produce más karma, más sufrimiento. El nuevo mundo es el reflejo de este cambio interior. Este es nuestro destino más allá de los pequeños destinos personales que tenemos, cada uno el suyo, las cosas que haces, dónde vives. Más allá de las cosas personales cada humano tiene el mismo propósito y es esta dimensión, reconectar con esta dimensión perdida hace mucho, mucho tiempo, reconectar con esto que no tiene forma que es el espacio mismo de la conciencia. Dejar de pensar constantemente y todo lo demás sucede por sí mismo, a través de la forma. Esto es todo lo que necesitamos.
Gracias.

(Aplausos)

domingo, marzo 16, 2008

Poquito a poco_Canta: Chambao



Andaba perdia de camino pa la casa
cavilando en lo que soy y en lo que siento
poquito a poco entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que´s mejor caminá pa ir creciendo

volveré a encontrame con vosotros
volveré a sonreir en la mañana
volveré con lagrima en los ojo
mirar al cielo y dar las gracias

pokito a poko entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejo caminar pa ir creciendo
pokito a poko entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejo caminar pa ir creciendo

mirarme dentro y comprender
que tus ojo son mis ojo
que tu piel es mi piel
en tu oido me alborozo
en tu sonrisa me baño
y soy parte de tu ser
que no vale la pena andar por andar
es mejo caminar pa ir creciendo.

pokito a poko entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejo camina pa ir creciendo
pokito a poko entendiendo
que no vale la pena andar por andar
que es mejo camina pa ir creciendo

volveré a sentarme con los mio
volveré a compartirme mi alegria
volveré pa contarte que he soñao
colores nuevos y dias claros
volveré pa contarte que he soñao
colores nuevos y dias claros

Corazòn sin derrota_Canta: SINLACHE



Y el mar, tu amor es como el mar,
es como una ola q llega hay¡¡¡pero pronto se vá.
Y el mar...tu amor es como el mar.
una marea q sube hay pero...vuelve a bajar
Tu me has conquistado el alma, y ahora estoy perdio,
y en un laberinto solo y tengo frío.¡¡aahh amor!!.
Tu me has conquistado el alma, y ahora estoy perdio
y en un laberinto solo y tengo frío.¡¡aahh amorr!!.

ESTRIBILLO(1)

Quiero besarte niña como nunca te han besao,
y camelarte como no te han camelao,
darte mi alma y en vuelta en un pañuelo...
siente como ""SIN LACHE""te cantara esta rumbita,
pa´que la bailes moviendo tus caderitas,
tocas las palmas q te vamos a cantar.¡¡aahh cantarrr!!.

Y en mi cabeza nunca pensó que te fuera a ti encontrar,
tu mi amor de primavera, gitana hay canastera...
Quiero q me des tu amor, como fuego que quema mis sentimientos.
Como llama q arde entre nosotros dos.¡¡aahh amorr!!.
Quiero decirte palabras q están en mis a dentro.
Yo no te las dí,oye mis sufrimientos eehhh¡¡ven perdón.

ESTRIBILLO(4)

Quiero besarte como nunca te han besao,
y camelarte como no te han camelao,
darte mi alma y en vuelta en un pañuelo...
Siente como ""SIN LACHE"" te cantara esta rumbita,
pa´que la bailes moviendo tus caderitas,
toca las palmas que te vamos a cantar...

Abriendo caminos_Cantan: Diego Torres y Juan Luis Guerra


Voy
Abriendo caminos para dejarte
Las cosas buenas que aprendo
Mientras camino mis calles

Me llevaré
Las buenas luces que tiene la gente
Que me iluminan la vida
Y me regalan mi suerte

Como un río que camina hacia el mar
Quiero ver
La risa del sol por las mañanas
Que venga siempre a golpearnos la ventana
Yo quiero un son
Yo quiero un son que me acompañe
Hablando siempre de frente
Tirando todo lo malo

Voy
Abriendo caminos para encontrarte
Y en este mundo perdido
También hay buenos amigos

Y me llevaré
Las buenas luces que tiene la gente
Y cuando me sienta solo
Me cuidarán para siempre

Como un rio que camina hacia el mar
Quiero ver
La risa del sol por las mañanas
Que venga siempre a golpearnos la ventana
Yo quiero un son
Yo quiero un son que siempre me acompañe
Hablando siempre de frente
Tirando todo lo malo

Como un río que camina hacia el mar
Sacando lo de afuera
Y no te quedes a esperar
No no no no
Como un río que camina hacia el mar
Rie, llora que aún queda mucho por andar

Y aunque en el mundo ay personas tan grices
Y otras que no paran de brillar
En nesta vida que se me termina
No quiero ya dejarte de cantar

Como un rio que camina hacia el mar
Sacando lo de afuera
Y no te quedes a esperar
Como un río que camina hacia el mar
Rie, llora que aún queda mucho por andar

Como un rio que camina hacia el mar
Ojala que llueva café en el campo
Como un rio que camina hacia el mar
Saber que se puede, querer que se pueda,
Sacarlo todo pa' afuera
Como un rio que camina hacia el mar
Bueno tu canta conmigo juan luis
Hoy me sube la bilirrubina
Como un rio que camina hacia el mar
Pero deja diego que tus sueños sean olas
Que vienen y van
Como un rio que camina hacia el mar
Quisiera ser un pez y no perderme
En este mar
Como un rio que camina hacia el mar
Y a pesar de los errores tratar de
Estar mejor

Como un rio que camina hacia el mar

Color Esperanza_Canta: Diego Torres



Sé que hay en tus ojos con solo mirar
que estas cansado de andar y de andar
y caminar girando siempre en un lugar

Sé que las ventanas se pueden abrir
cambiar el aire depende de ti
te ayudara vale la pena una vez más

Saber que se puede querer que se pueda
quitarse los miedos sacarlos afuera
pintarse la cara color esperanza
tentar al futuro con el corazón

Es mejor perderse que nunca embarcar
mejor tentarse a dejar de intentar
aunque ya ves que no es tan fácil empezar

Sé que lo imposible se puede lograr
que la tristeza algún día se irá
y así será la vida cambia y cambiará

Sentirás que el alma vuela
por cantar una vez más

Vale más poder brillar
Que solo buscar ver el sol

sábado, marzo 15, 2008

Si no te gustan las respuestas que recibes, cambia tus preguntas_Escribe: Dr. Camilo Cruz

EL PODER DE LA PALABRA.

"Te convertirás en aquello en lo que pienses constantemente. Cada día, cada minuto, cada segundo de tu vida estás construyendo tu futuro con tu manera de pensar". Earl Nigthingale.

La persona promedio habla consigo misma más de la mitad de su día. Gran parte de ese diálogo interno ocurre con preguntas y respuestas. Cuando enfrentamos cualquier situación que requiera una respuesta de nuestra parte, ya sea que estemos evaluando una propuesta que alguien nos presente, buscando las causas de una caída que sufrimos, o que estemos experimentando un dolor físico, nuestra mente evaluará dicha situación preguntándose: ¿Qué quiere decir esto? ¿Por qué me está sucediendo a mí? ¿Qué debo hacer y cómo debo responder?

Sin importar la naturaleza de la situación que estés enfrentando, éstas tres preguntas parecen ser siempre la manera en que tu mente busca comprender lo que está sucediendo: ¿Qué es esto?, ¿Por qué yo?, ¿Qué hago? Y para responder a estos interrogantes, tu mente simplemente buscará en los archivos de tu subconsciente la respuesta más acertada posible, basada en la información que allí encuentre -sea cierta o no-.

Si después de sufrir una derrota -así haya sido una caída menor- te preguntas: ¿Por qué será que a mí todo me sale mal? Inmediatamente tu cerebro comenzará a buscar respuesta a esta pregunta. Entiende bien; no dije que tu mente comenzará a buscar la causa de aquella derrota, sino que buscará la respuesta a la pregunta que formulaste.

Lo primero que tu mente seguramente encontrará es que, basado en tus experiencias anteriores, ésta no es una apreciación real, ya que no todo lo que has intentado en tu vida te ha salido mal. Así que, a falta de evidencia real que respalde la exageración implícita en tu pregunta, continuará examinando otra información que se encuentre en tu subconsciente. Tomará en cuenta todo aquello que hayas escuchado de otras personas respecto a las caídas; lo que tú mismo te hayas dicho; lo que hayas leído, visto en televisión, o escuchado en algún lado, y basado en todo este caudal de información, precisa o imprecisa, real o ficticia, te dará una respuesta. Y a lo mejor la respuesta es: ¡Esto te pasa porque no sirves para nada!

¿De dónde salió esta respuesta? Es difícil determinarlo con exactitud; a lo mejor fue un comentario que alguien te hizo tiempo atrás cuando experimentaste otra caída, o lo escuchaste una y otra vez en tu casa, o quizás lo leíste esa mañana en el horóscopo. De donde quiera que haya salido, lo cierto acerca de esta respuesta es que lo único que ha logrado es que ahora te sientas peor de lo que te sentías antes. Es simple, si formulas una pregunta estúpida, seguramente recibirás una respuesta estúpida.

La ley de la atracción explica claramente que si las respuestas que recibes, ciertas o erradas, están creando sentimientos y emociones negativos es porque estás formulando las preguntas equivocadas.

Por ejemplo, piensa por un momento en las siguientes preguntas que muchas personas se hacen con sorprendente regularidad:

¿Por• qué esto siempre me sucede a mí?
¿Por• qué me es tan difícil aprender cualquier cosa?
¿Por• qué será que el dinero nunca me alcanza?
¿Por• qué tengo tan mala suerte?
¿Por• qué seré tan gordo?

¿Cómo afectan estas preguntas tu actitud? Recuerda que la calidad de vida que experimentas depende de la calidad de las preguntas que te hagas.

Por ejemplo, si te preguntas, ¿por qué seré tan gordo?, prácticamente te estás condicionando para seguir así, y tu cerebro así lo asume. De manera que la única respuesta que puede darte es: "Eres gordo y estás gordo porque comes continuamente, sin ningún control".

Ahora, ¿cómo te hace sentir la respuesta que tu mente te dio, mejor o peor? ¿Te da alguna idea para solucionar tu problema? ¿Te impulsa a asumir el control de la situación o, por el contrario, te hace sentir más incapaz? Lo errado de esta pregunta es que en ella está implícita la idea de que tú eres tu gordura, que ése eres tú, que eso no es circunstancial sino que es parte de tu naturaleza, lo cual no es necesariamente cierto.

Si quieres perder peso, la pregunta que debes hacerte es: ¿Qué puedo hacer para adelgazar y llegar a mi peso ideal? ¿Ves la diferencia?

Es más, puedes ir un poco más lejos y decir: ¿Qué me comprometo a hacer para adelgazar y llegar a mi peso ideal, empezando hoy mismo y disfrutando mi decisión? En esta pregunta está implícito, no sólo que es posible lograrlo, sino que es posible disfrutar del proceso. Estás expresando un compromiso, y le estás pidiendo a tu mente ideas claras que puedas poner en acción inmediatamente.

¿Ves la enorme diferencia que hace la calidad de las preguntas que formules? Es sencillo, si haces mejores preguntas, obtendrás mejores respuestas. Asegúrate también que tus preguntas vayan orientadas a buscar los recursos que ya se encuentran dentro de ti y que te pueden ayudar a solucionar cualquier situación que enfrentes.

Veamos otra pregunta que con frecuencia se hacen muchas personas: "¿Será que puedo hacer esto?"

Esta pregunta lleva implícito un sentimiento de duda e inseguridad acerca de tu propio potencial. Da como un hecho la posibilidad de que las habilidades que necesitas para lograr lo que quieres no se encuentren dentro de ti. ¿Cuál es el resultado? Si preguntas con duda, sólo tendrás acceso a los estados mentales de duda que se encuentren en tu cerebro, y sólo obtendrás respuestas que justifiquen esa duda. Inmediatamente, tu mente buscará enfocarse en todas las debilidades que existan en tu vida que justifiquen esa duda, en los posibles fracasos, en las graves consecuencias de intentar algo sobre lo cual no estás absolutamente seguro.

¿Qué clase de respuesta crees que recibirás? Seguramente algo así como: "¡Estás loco! Tú no sabes nada de eso. Mejor no hacer nada que arriesgarte a enfrentar un fracaso seguro".
Así que, ¡haz preguntas que te fortalezcan!

Cuando sufras una caída, en lugar de hacerte las mismas preguntas debilitantes de siempre, formúlate preguntas que te fortalezcan, que atraigan hacia tu vida respuestas que te den orientaciones más claras. He aquí algunas de ellas:

¿Qué• lección puedo aprender de este revés?
¿Cómo• puedo utilizar esta caída para crear más poder en mi vida?
¿Qué• puedo obtener de esta situación para que me ayude a crear una mejor vida?
¿Qué• nuevas oportunidades me brinda el tropiezo que acabo de sufrir?

La decisión es tuya, ¿vas a utilizar tu diálogo interno para crear limitaciones en tu vida o para crear oportunidades? Porque este diálogo influirá en ti y te afectará mucho más de lo que te imaginas y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. La opción que tienes es escoger entre utilizarlo como una herramienta de programación positiva o como un arma de autosabotaje.

EL EXTRAORDINARIO PODER DE LAS AUTOAFIRMACIONES

Hace algún tiempo, en un seminario sobre el desarrollo de la autoestima, el doctor Alan Zimmerman, del Management Center de la ciudad de Miniápolis, en los Estados Unidos, realizó un experimento que dejó muy en claro el poder de las autoafirmaciones.
El doctor Zimmerman pidió a un joven de la audiencia que saliera al frente, extendiera sus brazos hacia los lados, y los sostuviera en dicha posición lo más rígido posibles, mientras él trataba de empujarlos hacia abajo. Con cierta dificultad, logró moverlos unos pocos centímetros. Lo que buscaba era tener una idea clara de la fuerza que este joven tenía en sus brazos.
Posteriormente, le pidió al joven que durante unos treinta segundos repitiera en voz alta una serie de afirmaciones negativas como: ¡Soy feo! ¡Soy un perdedor! ¡Soy un estúpido! ¡No sirvo para nada!, y otras cosas por el estilo. Inmediatamente después le pidió sostener nuevamente sus brazos extendidos y rígidos, y de nuevo comenzó a empujarlos hacia abajo. Lo sorprendente es que esta vez logró doblarle los brazos con una facilidad impresionante.

Todo lo que se necesitó fueron treinta segundos de programación negativa para afectar la autoestima de este joven al punto que perdió inclusive su fuerza física. Mi espíritu científico me obligó a probar personalmente este experimento y lo hice en una de mis presentaciones. Los resultados fueron exactamente los mismos. Yo sabía el efecto que las afirmaciones negativas podían tener sobre la actitud de una persona, pero me impresionó ver lo que podían hacer sobre el nivel energético del cuerpo.

Al respecto, Napoleón Hill observaba que uno llega a creer cualquier cosa que se repita a sí mismo, así sea una afirmación verdadera o falsa. Si alguien repite una mentira una y otra vez, con el tiempo la aceptará como algo cierto. De ahí en adelante, la mente comenzará a aceptarla como una verdad absoluta, y actuará de acuerdo a esta nueva realidad que ha programado.
¿Qué puedes hacer con esta información? Empieza por cambiar las afirmaciones negativas que has utilizado hasta el momento, por afirmaciones positivas que dibujen en tu mente los resultados que deseas obtener. Formúlalas en tiempo presente, como si ya estuvieran ocurriendo o fueran a ocurrir en un futuro inmediato. Recuerda que cuentas en este momento con todo lo que necesitas para triunfar. Tú tienes que creer esto. Ésta es la única manera de utilizar el poder que se encuentra guardado en el interior de tu subconsciente.

Si estás seriamente interesado en descubrir cómo utilizar este poder, los siguientes pasos te ayudarán a redireccionar tu diálogo interno:

1. Toma unos minutos para examinar algunas de las expresiones que sueles utilizar con mayor frecuencia, especialmente aquellas que te están limitando y debilitando. Escríbelas y léelas un par de veces. Examina cada expresión y piensa si estas afirmaciones te están ayudando o perjudicando. Cuestiónate si están contribuyendo a construir una mejor autoestima o si te están debilitando como persona.

2. Descubre por qué comenzaste a utilizarlas. ¿Cómo llegaron estas ideas a ser parte de tu diálogo interno? ¿Quién las puso en tu mente? ¿Qué propició el que comenzaras a sentirte de esa manera? Te vas a sorprender de la manera tan absurda en que muchas de estas ideas que nos limitan han llegado a nuestra mente. Quizás fue un amigo de la escuela a quien admirabas quien te dijo que no servías para nada, y desde entonces has vivido con esa idea enterrada en tu subconsciente. Es posible que hoy, esa misma persona, ya no sea tu amiga, o sea una persona inestable, incapaz de mantener un trabajo por más de seis meses desde que salieron de la escuela y sea ella quien no ha logrado mucho con su vida. Pero, absurdamente, tú aún sigues guardando su opinión personal en tu subconsciente, y has terminado por aceptarla como una verdad absoluta.

Imagínate lo que habría sucedido si Albert Einstein hubiera escuchado a aquel médico que diagnosticó que era un retrasado mental debido a su aparente dificultad para articular las palabras, o al profesor que lo criticaba por sus continuas ausencias mentales durante la clase y que sugirió a sus padres que lo sacaran de la escuela ya que era una distracción para los demás alumnos. Nadie recuerda el nombre o los logros de aquellas dos personas, pero todos sabemos quien fue Albert Einstein y cuales fueron sus contribuciones en el campo de la ciencia, Así que la próxima vez que alguien emita una crítica acerca de tus habilidades no te apresures a aceptarla sin cuestionar su validez.

3. Pregúntate si estas afirmaciones que son parte de tu diálogo interno son ciertas o simplemente son de esas expresiones que se dicen muchas veces sin saber por qué, o si aún tienen alguna validez.

¿Te has puesto a pensar que quizás cuando tu profesor de cuarto grado te dijo que "tú eras la persona menos creativa del mundo", fue porque, en realidad, a esa edad era poco creativo, o peor aún, porque él estaba de mal genio y lo primero que se le vino a la mente fue esa exageración? ¡Pero eso fue hace más de veinte años! Entonces, ¿por qué hoy, siendo todo un profesional, cuando debes desarrollar una nueva campaña de mercadeo en tu trabajo, permites que esa idea que ha reposado en tu mente desde aquella época te paralice y sabotee tus posibilidades de triunfar? Te aseguro que si realizas este ejercicio, te vas a deshacer de la mitad de tus limitaciones.

4. El cuarto paso es el más importante. Elimina estas ex presiones de tu vocabulario. ¿Cómo? Toma la decisión de no volver a utilizarlas, teniendo cuidado con la manera como te expresas y, si un día sin querer repites alguna de estas expresiones, corrígete inmediatamente.

5. Escribe una serie de expresiones que reafirmen tu verdadero potencial y dibujen las imágenes mentales que quieres ver. Si la idea que siempre sabotea tu éxito es "no soy nada creativo", y éstas son las primeras palabras que salen de tu boca siempre que alguien te pide que crees algo, entonces, detén ahora mismo este autosabotaje y cámbialo por una afirmación como: "¡Soy una persona creativa! No un poco creativo, sino muy creativo; tengo excelentes ideas y disfruto creando nuevos conceptos".

Sin embargo, cuando leas el enunciado de tu deseo, recuerda que la sola lectura de estas palabras no traerá ninguna consecuencia, a menos que las expreses con fe y convicción. Las palabras indiferentes, recitadas sin emoción, no influyen en el subconsciente. Por mucho que quieras, no podrás engañarte a ti mismo. Tu subconsciente reconoce y actúa sólo en los pensamientos impregnados y magnetizados con emociones positivas. Tu mente tiene la habilidad de percibir la verdadera intención detrás de tus palabras. De igual manera, recuerda que el universo sólo premia el esfuerzo persistente.

Es posible que todo esto suene tan simple y tan extraño que creas que no va a funcionar. Hazlo de todas maneras. Si lo haces, tienes fe en que funcionará y te das tiempo para cambiar, te puedo asegurar que cambiarás.

LAS AUTOAFIRMACIONES SON PROFECÍAS HECHAS REALIDAD.

No hay mejor manera de poner a prueba la ley de atracción que cuando le dejamos saber al mundo sobre una meta que pretendemos lograr. Cuando sin temores y poniendo nuestra reputación y nuestro ego en la línea, anunciamos en voz alta, con convicción y sin ninguna duda, que nos proponemos lograr algo.

Eso fue lo que hizo Roger Bannister. Durante más de cinco décadas de competencia olímpica, ningún atleta había podido acercarse a la marca impuesta en 1903 para la carrera de la milla. En aquella ocasión, Harry Andrews, entrenador olímpico del equipo británico había profetizado: "el récord de la milla de 4 minutos, 12.75 segundos, nunca será superado".

Existían aún menos posibilidades de correr algún día dicha carrera en menos de cuatro minutos. De acuerdo a muchos, esa era una hazaña imposible de realizar.

Los atletas escuchaban de los "expertos" una multitud de razones que respaldaban la afirmación hecha por Andrews. Inclusive la comunidad médica advertía a los atletas sobre los peligros asociados con intentar la absurda proeza de correr una milla en menos de cuatro minutos. Como resultado de esta creencia, en los siguientes cincuenta años los mejores atletas del mundo llegaron muy cerca de este récord, pero ninguno logró superarlo. ¿Por qué? Porque los médicos habían dicho que era imposible. Los científicos opinaban lo mismo y afirmaban que el cuerpo no soportaría tal esfuerzo y que el corazón literalmente podría explotar.

Muchos de nosotros, con frecuencia, somos víctimas de las influencias negativas de otras personas; aceptamos su programación negativa sin cuestionamientos. Al hacer esto, permitimos que otros siembren en nuestra mente falsas creencias que nos limitan física, emocional e intelectualmente.

Todo cambió el día en que el joven corredor británico Roger Bannister hizo un anuncio público: Él correría la milla en menos de cuatro minutos. En realidad, la decisión de lograr tal hazaña era algo que le venia dando vueltas en su cabeza desde dos años atrás. En 1951, Roger había capturado el título británico en la carrera de la milla y sintió que estaba preparado para la competencia olímpica. Infortunadamente, cambios de último minuto en el horario de las competencias de los Juegos Olímpicos de 1952 lo forzaron a competir sin suficiente descanso entre sus dos eventos y terminó en cuarto lugar. Como era de esperarse, el joven atleta debió soportar todas las críticas de la prensa deportiva británica quien culpó su estilo de entrenamiento poco ortodoxo por su pobre actuación.

Al escuchar esto, el joven atleta resolvió reivindicar su nombre anunciando públicamente que rompería la aparentemente imposible barrera de los cuatro minutos. Todo el mundo pensó que había perdido la razón, desde la prensa deportiva hasta la comunidad médica.
Su oportunidad llegó el seis de mayo de 1954, después de varias caídas y decepciones. En la Universidad de Oxford, Roger logró lo imposible; corrió la milla en menos de cuatro minutos y sobrevivió. El mito se había roto.

Cuando esta noticia le dio la vuelta al mundo algo sorprendente sucedió. En menos de un año, 37 atletas ya habían superado esta misma marca. El siguiente año, más de 300 atletas registraron marcas por debajo de los cuatro minutos. Hoy, inclusive estudiantes de escuela secundaria rompen con facilidad la marca de los cuatro minutos para la carrera de la milla.

Cuando le preguntaron a Bannister cómo era posible que tantas personas hubiesen aprendido a correr tan rápido en tan poco tiempo, él respondió: "Nada de esto ocurrió porque de repente el ser humano se hubiese convertido en un ser más rápido, sino porque entendió que no se trataba de una imposibilidad física sino de una barrera mental". Lo único que hicieron estos atletas fue desalojar de su mente las creencias limitantes que los habían detenido para utilizar su verdadero potencial durante más de cinco décadas.

Todos tenemos muchas de estas mismas barreras mentales. Muchos de nosotros simplemente decidimos deshacernos de ellas en algún momento a lo largo de nuestra vida, con la esperanza de descubrir nuestro verdadero potencial. Tú puedes hacer lo mismo. Lo único que necesitas es identificar las falsas creencias que han limitado tu vida hasta ahora y reemplazarlas por ideas que te fortalezcan y te permitan utilizar el poder que ya reside en tu interior y que sólo espera ser utilizado para ayudarte a alcanzar tus metas más profundas.

Lo que quiero que entiendas es que muchas de tus limitaciones no son físicas, ni tienen que ver con tu capacidad mental, tus dotes o tus talentos, sino con creencias limitantes, que en su mayoría son ideas erradas acerca de tu verdadero potencial y de lo que es o no es posible.

¿QUÉ TAN CIERTO ES NUESTRO DIALOGO MENTAL?

La programación negativa es el resultado de expresiones o generalizaciones que utilizamos a menudo, sin detenernos a calcular su validez. Recuerdas la anotación de Napoleón Hill: "uno llega a creer cualquier cosa que se repita a sí mismo, ya sea una afirmación verdadera o falsas". Afirmaciones como: "Nada me sale bien", "nunca me tienen en cuenta" "siempre me toca lo peor", Iodos se burlan de mí", te desarman y te limitan aunque no sean apreciaciones válidas de la realidad.

Porque lo cierto es que cuando alguien dice "nada me sale bien" generalmente lo que quiere decir es las dos últimas cosas que he intentado no me han salido como hubiese querido.
Sin embargo, cuando tú afirmas que "nada te sale bien" lo que tu mente realmente escucha es: "Eres un fracasado", "date por vencido", "entiende que tú no sirves para nada". Así que después de escuchar esto, no es de extrañar que te sientas abatido. Piensa por un momento en las implicaciones de una expresión como "nada me sale bien". Si en realidad nada te sale bien; ¡absolutamente nada!, pues, la verdad es que lo único que puedes hacer es admitir que eres un fracasado.

Pero antes de apresurarte a aceptar esta nefasta realidad, la próxima vez que te sientas tentado a utilizar esta expresión, pregúntate: "En verdad, ¿nada me sale bien? ¿No ha habido nunca en mi vida una situación en la que algo me haya salido bien? o ¿qué es exactamente lo que me ha salido mal?"

Si cambias tú diálogo interno puedes ser mucho más objetivo y aprender de los errores cometidos. Si tu diálogo interno es "nada me sale bien y lo aceptas como una realidad, la siguiente pregunta que tu cerebro se hará es: "¿Por qué será que a mí nada me sale bien?" La única respuesta posible que el cerebro puede darte ante una generalización como ésta es "porque eres un fracasado". ¿Qué aprendiste de esta respuesta? Absolutamente nada, y ahora te sientes peor que antes.

Pero si adoptas el diálogo interno adecuado y aceptas que en el pasado has hecho muchas cosas bien, podrás replantear tus interrogantes y preguntarte: "¿Qué fue exactamente lo que no salió bien en esta ocasión? ¿Cómo puedo hacer esto mejor la próxima vez para obtener los resultados que deseo? ¿Dónde estuvo el error específicamente y qué puedo aprender para no cometer el mismo error otra vez?" Cualquiera de estas preguntas te ayudará a convertir esta caída en una experiencia de la que puedes aprender, en lugar de permitir que defina quién eres como persona. Porque haber fracasado no es sinónimo de ser un fracasado.

De igual manera, cuando digas: "todos me rechazan", piensa qué tan cierto es lo que dices. ¿Quieres decir que hasta la fecha, todos te han rechazado en tu vida? Eso no puede ser cierto, de lo contrario ya estarías muerto. Entonces, la próxima vez que te encuentres diciendo "todos me rechazan" quiero que observes la imagen mental que genera esta afirmación. ¿Cuántas personas hay en la imagen mental que tu mente ha creado cuando afirmas esto? ¿Miles de personas dándote la espalda? ¿Cientos? ¿Una docena? Quizás sólo hay una persona o tal vez ninguna.

Cuando dices Iodos me rechazan", o "nadie aprecia mi trabajo", tu mente debería poder instantáneamente dibujar una imagen en la que se encuentren todas las personas que te han rechazado al mismo tiempo. No obstante, si cuando dices esto, sólo ves la imagen de tu amigo que acaba de rechazar una propuesta que le hiciste o la de dos compañeros de trabajo que, justo recién, rechazaron el plan que les presentaste, entonces esa afirmación es obviamente una exageración. En tal caso deberías ser un poco más objetivo y preguntarte: "¿Quién me ha rechazado específicamente? Entonces te darás cuenta que no es todo el mundo sino sólo una persona. Lo significativo de esto es que es mucho más fácil lidiar con el rechazo de una persona que responder al rechazo de cientos o miles de personas. Una persona es mucho más manejable.

Ahora bien, si deseas ser aún más objetivo, entiende que lo que tus compañeros de trabajo rechazaron no fue a ti sino a tu plan. En lugar de cuestionarte: ¿Por qué será que todas las personas siempre me rechazan? Pregúntate: ¿Qué fue específicamente lo que mis compañeros rechazaron de mi plan? ¿Por qué lo hicieron? ¿Tienen la razón? ¿Puedo cambiarlo? ¿Ves la enorme diferencia? De estas preguntas sí puedes aprender. Todos estos interrogantes pueden aumentar tu poder y fortalecerte, mientras que la pregunta anterior te limitaba y te hacía más débil. Si no te gustan las respuestas que tu mente te está dando o si no estás aprendiendo mucho de ellas, es hora de aprender a replantearlas. Recuerda, tu mente siempre te dará lo que le pidas.
Extraido de la lista de yahoo: Manantial del Caduceo, difusion@manantialcaduceo.com.ar

viernes, marzo 14, 2008

Nada tengo de ti_Canta: Soledad Pastorutti

El Festival de Casquín nos ha traído muchas hermosas sorpresas este año.

El abrazo entre generaciones es una de ellas, como el encuentro entre Soledad Pastorutti y Horacio Guarany. Algo mas que el encuentro entre la interprete y el compositor, un ejemplo de reconocimiento con fruto y nuevos horizontes.

Bueno, para que decir más. El canto y la imagen lo dicen todo. (Jesús Hubert)





Nada tengo de ti
y lo tengo todo...
Aunque tú no lo sepas,
eres tan mía.
Eras mía, hace tiempo, cuando el Otoño
me asomaba a la puerta de mis jardines.
Te veía pasar
como una estrella
hecha toda de luz,
pero tan lejos.
Y hoy que tan cerca estás no puedo amarle
porque tu corazón ya tiene dueño.
Yo sé que tú me quieres, alma mía,
culpable soy de haber llegado tarde.
Y ahora que te mueres con mi muerte
pregunto, ¿qué es la vida sin tenerle?
Yo sé que aunque lo niegues también sufres.
La rosa no es feliz entre las piedras.
Tus ojos y tu voz, hecha de llanto,
pregúntanme: ¿por qué tardaste tanto?

Recitado:

Qué sabrán del amor los que te tienen...?
amor ...fúe mi callar por tanto tiempo.
Amor... fue mi sufrir siempre en silencio
Y es aún hoy el morir
cuando te pienso.

Canto:

Juguemos al amor
ya que es muy tarde
para hacer el amor toda una vida,
Juguemos al amor y en una noche
curemos de una vez tantas heridas.

jueves, marzo 13, 2008

La ballena_Canta Roberto Carlos

Solo una foto. Una postal de un mundo hermoso…que alguna vez existiò. Esa es la perspectiva del hábitat del hombre por obra del propio hombre.

En un mundo donde cada vez mas la masividad diluye las responsabilidades, vale la pena preguntarnos cuánto nos toca a cada uno.

Aquí Roberto Carlos nos invita a hacer un examen de conciencia. (Jesús Hubert)




Como es posible que soporte tu conciencia
Mirar los ojos de quien muere frente a ti
Y ver al mar que se debate suplicante
Y hasta sentirte un vencedor en ese instante
No es posible que en el fondo de tu pecho
Tu corazón no tenga lágrimas guardadas
Que derramar sobre ese rojo derramado
En esas aguas que has dejado tu manchadas

Coro
Tus nietos te preguntaran que es lo que sabes
De las ballenas que cruzaban viejos mares
Que las vieron en los libros
o en imágenes de archivos
De un programa vespertino de televisión
Responderás con el silencio de tu boca
Recordaras batiendo el mar con furia loca
Una cola expuesta al viento
en sus últimos momentos
Tu recuerdo es un trofeo es en forma de arpón

Como es posible que tu tengas el coraje
De no dejar nacer la vida que surgió
En otra vida que no tiene hogar seguro
Y solo pide su existencia en el futuro
Cambiar tu rumbo y buscar tus sentimientos
Te hará sentir un verdadero vencedor
Estas a tiempo de escuchar cantar al viento
Una canción que te hable mucho mas de amor

Coro
Tus nietos te preguntaran que es lo que sabes
De las ballenas que cruzaban viejos mares
Que las vieron en los libros
o en imágenes de archivos
De un programa vespertino de televisión
Responderás con el silencio de tu boca
Recordaras batiendo el mar con furia loca
Una cola expuesta al viento
en sus últimos momentos
Tu recuerdo es un trofeo es en forma de arpón

Como es posible que soporte tu conciencia…..

miércoles, marzo 12, 2008

El Antigal(*)_Canta: Abel Pintos / Festival de Cosquìn 2008



 
Una voz que marcará época. La descubrimos husmeando en los videos del Festival de Cosquìn 2008, la confrontación cumbre del folklore argentino y latinoamericano.

Su nombre: Abel Pintos, canta desde los 13 años y hoy, a sus 22 años, es un artista consagrado, pero es previsible que con su brillante trabajo seguirá estableciendo nuevos parámetros de calidad y exigencia para los artistas latinoamericanos. Confírmenlo por Ustedes mismos. (Jesús Hubert)




En tus viejos brazos se quedo el ayer
Rescoldo del alma arisca que se fue
El tiempo en tus manos sola
Quedo tendido sobre la luz
Sangre reseca de la mañana
Llorando siglos a la voz del sol
El grito Inca estremeció el dolor.

Silencio descalzo por tu cuerpo va
Las piedras al viento le roban la sal
Los grillos duermen la tarde
Oro desnudo del cerro atrás
Callo la boca de tus noches
El oscuro acero de tu negra piel
Para dormirse entre la soledad.


Llorando el calor el llanto del indio
En su manantial febril mojando el antigal
Lluvia que viene de Dios
Antiguo cansancio lento su andar
Tiene una lanza como un cardón
Y en sus espinas seco las manos
Para la sangre con otro color
Y al rayo loco dio su corazón.

El destino de tu nombre fue el final
Y la luna aquella que no alumbra más
La hembra cerró su vientre
Y por la frente se desangro
Dejo las huellas y hacia el norte
Busco el camino para ya morir
Y como madre lloro también su mal.

Ronda por adentro el amo sideral
Anda por tus venas desde que se fue
Levanta tus ojos negros
Para cubrirte muerto y leal
Clavo su pecho en la boca
Como una vida sin gritar su voz
Se oyó del cielo echa una maldición.

(*)Antigal: lugar donde hay cosas o restos antiguos.

domingo, marzo 09, 2008

Te quiero_ Canta: Opus Cuatro, en el Festival de Cosquìn 2008

Un país que se ama y se respeta, ama su mùsica esencial, su llamado folklore.

Es el caso de Argentina y su Festival de Cosquin, donde en Enero de cada año se da cita lo mejor de la música de alma y tierra adentro. Un festival donde los artistas nacionales son presentados con el respeto y el reconocimiento cariñoso que merecen.

Del Festival de Cosquìn 2008, les compartimos la participación estelar del grupo vocal Opus Cuatro, con mas de cuarenta años de trayectoria y merecido reconocimiento, interpretando el hermoso poema musicalizado “Te quiero”, del entrañable bardo uruguayo Mario Benedetti. (Jesús Hubert)




Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

Y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho mas que dos

Pelìcula: "El Violìn"(Mèxico, 2006)_(avance)

Filmar una película en tres semanas y cuatro días es una proeza. Pero aun lo es más cuando esa película ha ganado por sus indiscutibles calidades varias decenas de premios en los festivales y países donde se ha exhibido. Estamos hablando de la película mexicana EL VIOLÌN.

Y tiene más mérito aun, porque el actor principal, Don Ángel Tavira, un violinista popular de ochenta años, enfermo gravemente antes de empezar el film y aun convaleciente, asistió al rodaje en silla de ruedas, al punto que solo podía dar tres pasos por vez!.

El joven cineasta Francisco Vargas realizò esta hazaña fílmica el año 2006, con la que debutò auspiciosamente como director, manejando con virtuosismo a un numoroso grupo de pobladores indigenas mexicanos, cuya actuaciòn logrò engarzar maravillosamente con el sobrio y correcto desempeño de actores profesionales.

EL VIOLIN, es ya un nuevo clásico del cine no solo hispanoamericano sino mundial. Y siempre que se exhiba, será un conmovedor homenaje a la lucha de los pueblos indígenas del mundo, en defensa de sus territorios y cultura ancestral, frente a gobiernos “modernos”, centralistas y represivos.

No dejen de buscarla y verla. Nos lo agradecerán… ¡ah! es en blanco y negro, cuando la vean comprenderán por qué.(Jesús Hubert)