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domingo, agosto 15, 2010

Internet: Somos libres (por ahora), seámoslo siempre Diario El País





La libertad de circular y acceder a cualquier información publicada en la red es una conquista de la humanidad.

Primero, porque representa un escalón fundamental del ingenio humano, no en el sentido individual, sino colectivo, y, segundo, porque confirma la unidad como esencia y como meta del género humano. Unidad de los hombres entre si y con todo lo que existe.

Internet es un paso adelante en la evolución espiritual del hombre. Por ello, preservarlo de potenciales torquemadas, macartis y gebels, es una obligación de todos. Especialmente de los más concientes.

Lean con detalle este preocupante informe publicado hoy, por el diario El País de Madrid, republicado por el diario del mismo nombre en Montevideo. (Jesús Hubert)


Qué pensaría si, al abrir el grifo, el agua llega a su vecino antes que a usted? ¿Y si al encen- der el televisor quien pagase una cuota extra pudiera ver antes los goles de un partido? Suena ilógico, pero podría darse en la web.

La esencia de Internet, desde su nacimiento, es la igualdad entre los datos. La Red los transporta en paquetes de bits. Van de nodo en nodo hasta llegar a su destino. Desde que se hace clic en la pantalla hasta que aparece el contenido deseado, los elementos que componen ese resultado se distribuyen de manera equitativa. La infraestructura no sabe qué tipo de contenido está trasladando. Todos son, y deben ser, iguales.

Es cierto que una persona puede contratar líneas diferentes, de 3 megas o 10, por ejemplo. Pero eso no es una ventaja competitiva. Siguiendo el símil del grifo, tendrá tuberías con más caudal pero el chorro no le llegará antes que al resto. Sólo le cargará más rápido porque tendrá más ancho de banda. La clave de la neutralidad de la Red consiste en que se mantenga la garantía de igualdad en el acceso al contenido, sin importar qué sea, qué servicio se use para gestionar los datos.

Durante los últimos 20 años se consiguió evitar la creación de un acceso a Internet de primera y segunda clase. Enrique Dans, profesor en el Instituto de Empresa -de España- y autor de uno de los blogs de referencia en el mundo de la tecnología y los negocios, describía la neutralidad en la Red como "el hecho de que un bit debe seguir siendo igual a otro bit, venga de donde venga y lo emita quien lo emita". Tim Berners Lee, creador del lenguaje HTML -con el cual se crean las páginas web-, se pronunció en la misma línea en 2006: "La comunicación neutral es algo básico en la sociedad, la base de un mercado competitivo justo y de una sociedad democrática". Los dos personajes definieron Internet como hoy se conoce y se mantienen firmes en su postura.

Los colectivos de activismo en la Red supieron moverse para crear conciencia entre la clase política. En Europa hay preocupación por mantener una postura común. La comisaria europea de Sociedad de la Información, Neelie Kroes, abrió una consulta pública sobre la neutralidad de la Red que se puede consultar en la web y está abierta a la participación hasta el 30 de septiembre. Está previsto que antes de que termine el año haya una directriz que una a todos los países de la Unión Europea.

los Gobiernos. Finlandia declaró el derecho teórico a acceder a la Red de todos sus ciudadanos, al declarar la banda ancha un derecho. En Francia se da el caso contrario. En marzo de 2009 la ministra de Cultura, Christine Albanel, dijo que "el acceso a Internet no es un derecho fundamental".

En noviembre de 2007, un año antes de ganar las elecciones, Barack Obama pronunció un discurso en la sede de Google, en California. Se comprometía a hacer de la Red un lugar de libertad y reafirmaba su compromiso "para que aplicaciones o servicios no tuvieran prioridad sobre otros".

El único precedente de preservación de neutralidad de la Red es el de Chile. El pasado 13 de julio, después de una gran campaña en blogs, Twitter, redes sociales y foros, se consiguió que la medida se aprobase en el Congreso. La consigna era sencilla: "Todos los bits fueron creados iguales". Noventa y nueve votos a favor, ninguno en contra y una sola abstención aprobaron medidas entre las que se incluye la prohibición de discriminación entre usuarios o la imposibilidad de la persecución de contenidos.

En Estados Unidos es la FCC (Comisión Federal de Telecomunicaciones) la que crea el marco para legislar el espectro radioeléctrico y las comunicaciones electrónicas. En el verano de 2008 creó un precedente al castigar a Comcast -operador de cable- por bloquear el acceso a varios usuarios que descargaban contenidos. Desde entonces, la FCC se comprometió a obligar a los proveedores de servicios a garantizar a sus usuarios un acceso abierto a Internet. Sin embargo, las operadoras de telefonía móvil de Estados Unidos AT&T, Verizon, Sprint y T-Mobile ejercen presión para que la normativa permita nuevos servicios de pago en los teléfonos avanzados.

Si tanto ciudadanía como expertos y políticos tienen tan claro que esto debe ser así, ¿quiénes promueven que este pacto desaparezca?

Las empresas. Los proveedores de acceso son los más interesados en que se vulnere este acuerdo. Un intento, aunque solo fueron declaraciones, sucedió en 2006, cuando Cisco y Motorola propusieron instituir tarifas de diferente categoría: platino, oro, plata y bronce, según las necesidades de cada cliente. Las compañías argumentaban que se trataba de adaptar mejor el acceso según el tipo de usuario.

El debate se abrió también con los servicios de voz, como Skype. Si se acabase con la neutralidad de la Red, los proveedores de conexión podrían evitar el acceso a este servicio si lo creyesen oportuno. O a la descarga de contenidos por P2P, caballo de batalla de las entidades de gestión de derechos de autor y de los proveedores de conexión. Son muchos los internautas que se quejan de una bajada considerable de la velocidad de conexión cuando usan estos servicios. Algo que no aparece en ningún contrato de ADSL. Se paga por una conexión, pero el operador no debe fiscalizar qué se hace con ella.

La pasada semana, The New York Times filtró una reunión entre Verizon (operadora de telefonía móvil) y Google en la que se barajaba la posibilidad de un acuerdo para privilegiar el acceso a algunos contenidos y servicios de este último. Tendría su lógica, pues YouTube (propiedad de Google) gestiona gran cantidad de datos. Ambas compañías lo desmintieron.

De alguna manera la puerta ya está abierta. Los usuarios se adaptaron a vivir en mundos cerrados en los que se sienten cómodos. Un ejemplo sería Facebook; otro, las aplicaciones del iPad y el iPhone. Ante el miedo a virus, programas malignos o robo inesperado de archivos, los usuarios de Internet desde los teléfonos adquirieron la rutina de hacer un pequeño pago a cambio de un servicio. Virginia Hefferman lamentaba esta situación en The New York Times. En un artículo titulado La muerte de la Red abierta se expresaba con una metáfora: "Veo que la gente huyó de las ciudades, y veo por qué están huyendo de la web abierta. Pero creo que pueden, también, un día lamentarlo".

Con el debate abierto, son los políticos los que tienen que decidir a quién sirven: si a las empresas de telecomunicación o a los ciudadanos.

Publicado con el título:"Neutralidad de la red está en peligro" en el diario El País de Montevideo, el Domingo 15.08.2010

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