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sábado, noviembre 01, 2008

Coraje_Autor e interprete: Victor Heredia

Todo tiene un sentido.

Cada uno ocupa el lugar que le cupo en la vida
y algunos en la historia.

¡Coraje! ...para asumirlo. (Jesùs Hubert)



Con qué criterio escribo nuestro dolor
si no se trata sólo de una canción.
Con qué excusa te digo que tengas fe
si yo mismo padezco la misma sed.

Año tras año vemos como se van
por la letrina del colonizador
la libertad y el sueño del soñador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.

Qué flota de gigantes barcos de azul
habrá que conseguir para despistar
la furia del terrible desdichado,
para que no desdiche esta libertad.

Quizás en tu portafolios quieras guardar
durante algunos días esta ilusión
que lleva la consigna del amador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.

Abre todas las puertas de par en par
para que el viento lleve adentro de tu hogar
el polen bullicioso de nuestra flor,
para que crezcan miles, más de un millón.

Camina sobre el hambre, fuerza y valor,
que la consigna crezca como el amor
y canta con nosotros nuestra canción.

Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.

¿Nuevo capitalismo o cambio de sistema?_Documento de apoyo a la ATTAC

Un grupo de personalidades mundiales, con conciencia de humanidad, ha suscrito un documento histórico que toma al toro por las astas y denuncia claramente al sistema capitalista como el causante directo del apocalipsis financiero, cuyo desenlace aun está en curso y que cada día va cobrando nuevas victimas que pierden sus viviendas y sus empleos, y para quienes no existe ningún rescate ni esperanza de conseguirlo, dentro de la misma forma de organización de la economía y el estado que privilegia a los grandes dueños del capital y aun premia sus tropelías e incapacidades.

Un mundo nuevo debe surgir de esta crisis, este es el sentido del documento que les presentamos. (Jesús Hubert)


Comité de Apoyo de ATTAC (*)

La crisis financiera esta de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas. En la última década sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas. Asia Oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.

Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.

En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis debe conducir a “un nuevo orden económico mundial”, lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos -que nunca debieron abandonarse - de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.

Las “leyes del mercado” han conducido a una situación caótica que ha requerido un “rescate” de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, “se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas”. Han encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas. Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.

No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial… y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que, favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcción, han hundido el andamiaje económico mundial de la “globalización”.

Por eso es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes “para un nuevo capitalismo”… y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse “la libertad de mercado” (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)…

No: ahora debemos ser “rescatados” los ciudadanos, favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada. Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán…) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas -que incluyan al fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial “para la reconstrucción y el desarrollo” y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU- que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.

Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda,… para que el “nuevo orden económico” sea, por fin, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.

¿”Nuevo capitalismo”? ¡No!

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.

Federico Mayor Zaragoza, científico español y ex director de la UNESCO
Francisco Altemir, Ingeniero de caminos, miembro de ATTAC-Madrid
José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998
Roberto Savio, Co-Fundador y Secretario General, en la actualidad, de Media Watch Global y Director-fundador de la agencia de noticias Inter Press Service
Mario Soares, ex - Primer Ministro de Portugal
José Vidal Beneyto, filósofo, sociólogo y politólogo español

(*) ¿Qué es ATTAC?

Nacido a partir de una propuesta del Director del periódico Le Monde Diplomatique, ATTAC es un movimiento internacional de ciudadanos preocupados por los asuntos colectivos y empeñados en buscarles solución.


Para mayor informaciòn, visite la pàgina web de Attac:
http://www.attac.es

Para ver la historieta màs grande y clara, presione encima de ella y se abrirà a pàgina completa.

Tomado de la pàgina web de Attac:
http://www.attac.es/portalattac/index.php?option=com_content&task=view&id=146&Itemid=28

La Madre_Autor e interprete: Victor Manuel

Cuando queremos definir el amor,
salta del corazòn
a flor de gratitud y nostalgia
su mano y su beso
...de Madre.



Nada que ver con la común historia
nadie me quiere, todas esas cosas.
Ella fregaba suelos
nunca se compró ropas
por darle un buen colegio
multiplicó las sobras.

Cuál sería el instante,
quién le enseñó estas cosas,
cuándo probó la muerte
y amaneció entre sombras.

Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar

Quiso ayudarle sin saber ni como
y aunque no pudo fue vendiendo todo.
Pero todo era poco
para un saco sin fondo,
un golpe a una farmacia,
algún pequeño robo.

Ya de vuelta en la casa
del hospital sabía,
que más pronto que tarde,
la herida se abriría.

Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar

Con la prudencia que da la locura
buscó los datos,
aclaró sus dudas.
Con un último esfuerzo
le compró la más pura,
y al mirarle a los ojos
se le borró entre bruma.

Él creyó que soñaba
en el fugaz instante
en que acabó su tiempo
abrazado a la madre.

Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar

"Madre" y "Puedes irte"_ Autor e interprete: Manuel Acosta Ojeda

Ayer 31 de Octubre se celebrò en el Perù el "Dia de la Canciòn Criola". Y queremos aunarnos al festejo con la voz del maestro Manuel Acosta Ojeda, compositor de algunas de las màs bellas pàginas de nuestro acervo musical costeño, pero, ademàs, un dedicado investigador de casi toda la riqueza musical del Perù y, esencialmente, un peruano con mayùscula, a quien el mercado no ha logrado nunca torser la honda belleza de su inspiraciòn y su clara convicciòn de identidad.

Manuel nos recuerda, con la sinceridad de autor, dos de sus valses eternos.(Jesùs Hubert)



Madre (vals)

Madre, cuando recojas con tu frente mis besos,
todos los labios rojos, que en mi boca pecaron,
huirán como sombras cuando se hace la luz.

Madre, esas arrugas se formaron pensando,
¿Dónde estará mi hijo, por qué no llegará?
Y por más que las bese no las podré borrar.

Madre, tus manos tristes como aves moribundas,
¡Déjame que las bese! Tanto, tanto han rezado,
por mis locos errores y mis vanas pasiones.

Y por último, Madre, deja que me arrodille,
y sobre tu regazo, coloque mi cabeza.
Y dime: ¡Hijo de mi alma!, para llorar contigo.

Puedes irte (vals)

¡Hiéreme, sin temor! Que los dolores,
son muy amigos míos desde niño;
y mi pecho está lleno de cariño,
y en él no pueden anidar rencores.

Sé que te quieres ir, que mis amores,

te han llegado a aburrir, mas no te riño;
cansa el oro y también cansa el armiño,
hasta la vida cansa: no, no llores.

Es lógico tu adiós, la golondrina,
busca el Sol cuando el invierno llega,
y la abeja no besa flores secas.

Se van las aves cuando la encina,
pierde las ramas y ella no les ruega,
dice: ¡Adiós!, como yo, sin hacer muecas.

Autor: Manuel Acosta Ojeda

Pensar...¿es ser?_Escribe: Eckart Tolle


EL OLVIDO DEL SER

El ego siempre es identificación con la forma, es buscarnos a no¬sotros mismos y perdernos en algún tipo de forma. Las formas no son solamente objetos materiales o cuerpos físicos. Más fundamentales que las formas externas, que las cosas y los cuerpos, son las formas de pensamiento que brotan constantemente en el campo de la conciencia. Son formaciones de energía más finas y menos densas que la materia física, pero formas en todo caso. Aquella voz que oímos incesantemente en la cabeza es el torrente de pensamientos incansables y compulsivos. Cuando cada pensamiento absorbe nuestra atención completamente, cuando nos identificamos hasta tal punto con la voz de la mente y las emociones que la acompañan que nos perdemos en cada pensamiento y cada emoción, nos identificamos totalmente con la forma y, por lo tanto, permanecemos en las garras del ego. El ego es un conglomerado de pensamientos repetitivos y patrones mentales y emocionales condicionados dotados de una sensación de "yo", una sensación de ser. El ego emerge cuando el sentido del Ser, del "Yo soy", el cual es conciencia informe, se confunde con la forma. Ese es el significado de la identificación. Es el olvido del Ser, el error primario, la ilusión de la separación absoluta, la cual convierte la realidad en una pesadilla.

DEL ERROR DE DESCARTES A LA VISIÓN DE SARTRE

Descartes, el filósofo del siglo diecisiete, considerado el fundador de la filosofía moderna, dotó de expresión a este error primario con su famosa aseveración (para él la verdad primaria) de "Pienso, luego existo". Fue su respuesta a la pregunta de si "¿Hay algo que pueda saber con absoluta certeza?" Se dio cuenta de que no había duda alguna acerca del hecho de estar pensan¬do constantemente, de manera que concluyó que pensar era sinónimo de Ser, es decir que la identidad –el yo soy– era sinónimo del pensamiento. En lugar de la verdad última, encontró la raíz del ego, aunque nunca lo supo.

Pasaron casi 300 años antes de que otro filósofo famoso reconociera en esa afirmación algo que ni Descartes ni nadie más había visto. Su nombre era Jean Paul Sartre.

Reflexionó a fondo acerca de ese "Pienso, luego existo" y súbitamente descubrió, según sus propias palabras, que "La conciencia que dice 'existo' no es la conciencia que piensa". ¿Qué quiso decir con eso? Cuando tomamos conciencia de estar pensando, esa conciencia no es parte del pensamiento. Es una dimensión diferente de la conciencia. Y es esa conciencia la que dice "existo". Si solamente hubiera pensamientos en nosotros, ni siquiera sabríamos que pensamos. Seríamos como el soñador que no sabe que está soñando. Estaríamos tan identificados con cada pensamiento como lo está el soñador con cada una de las imágenes del sueño. Muchas personas todavía viven de esa manera, como sonámbulas, atrapadas en la mentalidad disfuncional que crea una y otra vez la misma pesadilla de la realidad.

Cuando reconocemos que estamos soñando es porque estamos despiertos dentro del sueño y ha entrado en escena otra dimensión de la conciencia.

La implicación de la visión de Sartre es profunda, pero él estaba todavía demasiado identificado con el pensamiento para darse cuenta del enorme significado de lo que había descubierto: el afloramiento de una nueva dimensión de la conciencia.

LA PAZ QUE SOBREPASA TODA COMPRENSIÓN

Muchas personas han dado su testimonio acerca del afloramiento de una nueva dimensión de la conciencia como consecuencia de una pérdida trágica en algún momento de sus vidas. Algunas perdieron todos sus bienes, otras a sus hijos o su cónyuge, su posición social, su reputación o sus habilidades físicas. En algunos casos, a causa de un desastre o de la guerra, perdieron todo eso al mismo tiempo, quedando sin "nada". Esto es lo que llamamos una situación extrema. Cualquier cosa con la cual se hubieran identificado, cualquier cosa que les hubiera dado un sentido de ser, desapareció. Entonces, súbita e inexplicablemente, la angustia o el miedo profundo que las atenazó inicialmente dio paso a la sensación de una Presencia sagrada, una paz y serenidad interiores, una liberación total del miedo. San Pablo seguramente conoció ese fenómeno pues dijo, "la paz de Dios que está más allá de toda comprensión".2 En efecto, es una paz que parece no tener sentido, y las personas que la han experimentado han tenido que preguntarse, "¿Cómo es posible que ante semejante situación pueda sentir esta paz?"

La respuesta es sencilla, sucede una vez que reconocemos al ego por lo que es y la forma como funciona. Cuando desaparecen o nos arrebatan las formas con las cuales nos hemos identificado y las cuales nos han proporcionado el sentido del ser, el ego se derrumba puesto que el ego es identificación con la forma. ¿Qué somos cuando ya no tenemos nada con lo cual identificarnos? Cuando las formas que nos rodean mueren o se aproxima la muerte, nuestro sentido del Ser, del Yo Soy, se libera de su confusión con la forma: el Espíritu vuela libre de su prisión material. Reconocemos que nuestra identidad esencial es informe, una omnipresencia, un Ser anterior a todas las formas y a todas las identificaciones. Reconocemos que nuestra verdadera identidad es la conciencia misma y no aquellas cosas con las cuales se había identificado la conciencia. Esa es la paz de Dios. La verdad última de lo que somos no está en decir yo soy esto o aquello, sino en decir Yo Soy.

No todas las personas que experimentan una gran pérdida tienen este despertar, este deslindarse de la forma. Algunas crean inmediatamente una imagen mental fuerte o una forma de pensamiento en la cual se proyectan como víctimas, ya sea de las circunstancias, de otras personas, de la injusticia del destino, o de Dios. Esta forma de pensamiento, junto con las emociones que genera como la ira, el resentimiento, la autocompasión, etcétera, es objeto de una fuerte identificación y toma inmediatamente el lugar de las demás identificaciones destruidas a raíz de la pérdida. En otras palabras, el ego busca rápidamente otra forma. El hecho de que esta nueva forma sea profundamente infeliz no le preocupa demasiado al ego, siempre y cuando le sirva de identidad, buena o mala. En efecto, este nuevo ego será más contraído, más rígido e impenetrable que el antiguo.

La reacción ante una pérdida trágica es siempre resistirse o ceder. Algunas personas se vuelven amargadas y profundamente resentidas; otras se vuelven compasivas, sabias y amorosas. Ceder implica aceptar internamente lo que es, es abrirse a la vida. La resistencia es una contracción interior, un endurecimiento del cascarón del ego, es cerrarse. Toda acción emprendida desde el estado de resistencia interior (al cual podríamos llamar negatividad) generará más resistencia externa y el universo no brindará su apo¬yo; la vida no ayudará. El sol no puede penetrar cuando los postigos están cerrados. Cuando cedemos y nos entregamos, se abre una nueva dimensión de la conciencia. Si la acción es posible o necesaria, la acción estará en armonía con el todo y recibirá el apoyo de la inteligencia creadora, la conciencia incondicionada, con la cual nos volvemos uno cuando estamos en un estado de apertura interior. Entonces las circunstancias y las personas ayudan y colaboran, se producen las coincidencias. Si la acción no es posible, descansamos en la paz y la quietud interior en actitud de entrega; descansamos en Dios.

Del libro: "Una nueva Tierra"
Título Original: A new earth, 2005, Eckhart Tolle
Traducción: Adriana de Hassan