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domingo, setiembre 13, 2009

Una madre y su niño volvieron a la vida para salvar a la tierra _ La maravillosa historia de Shelley Yates y su hijo


Jesús de Nazareth enseñó a través de milagros y parábolas. Y hoy la divinidad sigue valiéndose de los mismos medios.

Shelley Yates era una ama de casa común y corriente que vivía en Halifax (provincia de Nueva Escocia, Canadá). Su vida cambió a partir de un accidente automovilístico del cual, ella y su niño, volvieron de la muerte.

Esta es su testimonio extraido de su propia página web:
Enciendan la Rejilla

El milagro que protagonizó es también una parábola que nos enseña cómo salvar a nuestro planeta....en un principio era El VERBO y hoy nos sigue hablando.(Jesús Hubert)


Estamos viviendo un momento crítico para nuestro planeta: los desastres naturales como huracanes, terremotos, y enormes olas están afectando dramáticamente la Tierra y nuestras vidas. También, nos damos cuenta de que tenemos el poder de destruir este hermoso mundo con poder atómico, o más lentamente, con contaminación y devastación de nuestros recursos, e incluso con sobrepoblación.

He sido guiada para decirte que también tenemos el poder real de salvar este planeta, y crear un amoroso y saludable lugar para nosotros y para generaciones futuras. Por favor, tome algunos minutos para leer mi historia. Ayudará a salvar nuestra Tierra.

Tengo una historia que contarte. Sé que dudarás en creerla, pero realmente me ocurrió. No puedo borrarla de mi mente, ni negar los hechos (aunque a veces quisiera). Soy una mujer “normal” que creció en una época simple pero caótica. Soy muy parecida a ti en casi todo.

Siempre pensé que sería la última persona que viviría un milagro en su vida, mucho menos dos, más todo lo que ha ocurrido desde entonces. Así pues, esta historia que te cuento pudiera ser tu vida, y no la mía. Pero como la he vivido yo, creo que soy la indicada para contarla. Lo que quiero establecer primero, es el hecho de que los Milagros existen y les pasan a gente como tú y como yo. Lo que necesitamos para que sucedan, es abrirnos nosotros mismos a la comunicación, la cual está alrededor nuestro todos los días. No comunicación de este mundo pero sí de nuestro Creador, del cosmos y del universo. El mensaje viene a distancia, pero lo encuentras en tu interior y sobre todo tienes que tener fe. Todos podemos crear milagros en nuestras vidas, y ésta es una de las principales razones por las que te cuento mi historia.

No tengo trucos especiales. Simplemente ábrete a la posibilidad de que lo que te digo puede ocurrir a cualquiera de nosotros. Me referiré a Dios de muchas maneras a lo largo de esta historia. Es extraño para mí referirme a Dios pues siempre he creído que me había abandonado hace mucho tiempo. Me referiré al Sumo Creador del cosmos y del universo, e incluso de esta tierra en la que vivimos todos los días. Llamo a Dios el Sumo Creador, porque quiero que se entienda que esta historia es completamente imparcial y sin prejuicios hacia cualquier afiliación religiosa. El Dios al que me refiero no es solamente el Dios en la Tierra, pero sí un Dios universal. También me referiré a Dios como la Madre Tierra, Gaia, la parte femenina de Dios, de la cual he aprendido a lo largo de esta travesía. Como todo lo que existe en nuestro universo, hay que ponderar la oscuridad con la luz, la paz con la guerra, y reconocer las dos caras de Dios, la femenina y la masculina. Todos somos piezas de este Sumo Creador. Todos somos parte de Dios.


Dos Milagros sucedieron en Halifax (provincia de Nueva Escocia, Canadá). Mi hijo y yo nos ahogamos en un pantano inundado, y no solo hemos sobrevivido para contarlo, pero hoy en día nos sentimos mejor que nunca. Estuve “muerta” durante quince minutos. Seres de luz me dijeron como salvarnos mi hijo pequeño y yo. También me dieron un mensaje para aliviar a la Tierra.

Mientras lees ésto, te ruego con todo mi corazón que te abras a la posibilidad de que lo que te digo es real. Siento que es imperioso que nos unamos como un solo ser con un objetivo común: establecer la paz y la prosperidad para todos. No me dirijo solamente a los pocos seleccionados que fueron bendecidos para estar en el lugar y el tiempo apropiados. Estamos entrando en una nueva fase de la humanidad la cual, como te lo diré en esta página web :


http://www.firethegrid.com/esp09/FTGII-esp.htm) ,

ayudará a la raza humana a asimilar los cambios que el futuro nos depara. No había tenido a Dios en mi vida durante cuarenta años. Sin embargo, durante mi niñez consideré la posibilidad de la existencia de Dios. Sentía que toda esa gente que tenía una fe inquebrantable en Dios eran los de la buena suerte, y el hecho de que yo no creía en nada me convertía en perdedora. De niña, a menudo hablaba con Dios, pero nunca me sentí oída o conectada. Mi accidente, el hecho de caer en un pantano inundado y ahogarme, me ha permitido abrir los ojos a la realidad de nuestra fuerte conexión al poder Divino. Lo estoy constatando ahora más que nunca.

Puedes ir a Internet y encontrar miles de novedades sobre la próxima fase de la humanidad, la era de la iluminación y la hora del cambio. Estos hechos están presentes en nuestras religiones y en las historias de las culturas ancestrales como las de los Mayas, los Egipcios y los Nativos de América. Todos hemos estado esperando el momento en que las cosas sean diferentes, y que Dios intervenga para salvarnos del caos en el que estamos sumidos. Algo está ocurriendo: Dios se está dirigiendo hacia gente como yo, y necesitaremos la fe de gente como tu para crear la realidad.

Una vez más, me estoy adelantando a mi misma, pero en los mensajes que estoy recibiendo, me indican el camino a seguir por todos nosotros para participar en la curación de nuestra madre tierra y en el lanzamiento de la raza humana hacia la hora de la salud, la paz y el cambio positivo. Pero para que esto suceda, tienes que sentarte a meditar durante una pequeña hora de tu vida.

Alguna vez oí la frase siguiente en las series de “viaje a las estrellas” (Star Trek): “La resistencia es vana”. Yo no quería ser la mensajera de Dios, pero cuando Dios desea nuestro despertar, así sucede. Así pues te contaré la verdad de lo que me pasó después de mi accidente de coche ocurrido en noviembre del 2002. Ese día, mi hijo y yo nos trasladábamos a la casa de una amiga para una tarde de juegos, cuando el desastre ocurrió. Mi coche cayó en un pantano inundado después de un aterrizaje acuático. El coche aterrizó boca abajo en el pantano y se fue hasta el fondo. Traté de abrir las ventanas del auto, pero el interruptor no funcionó y nos quedamos atrapados por dentro. Hablé con mi hijo, que tenía cuatro años en ese momento, y le aseguré que mamá lo sacaría de ahí. El coche se estaba llenando de agua pantanosa y fría, agarré la chaqueta de mi hijo firmemente con mi mano, mientras esperaba a que estuviéramos totalmente sumergidos. Esperaba abrir la puerta después de que el auto estuviera al nivel del agua y pudiéramos nadar hacia el exterior. Mis palabras finales hacia mi hijito mientras el agua subía hacia su cara fueron “aguanta la respiración cariño, mami nos va a sacar a ambos pronto”. Lo ví tomar una gran bocanada del poco aire que quedaba, y el agua lo envolvió. Cuando sentí el último vestigio de aire intenté de nuevo abrir la puerta. ¡Nunca se iba a abrir! La otra puerta estaba igualmente bloqueada. Luché con las puertas inútilmente varias veces. Estábamos atrapados e íbamos a morir.

En ese instante, cogí el cuerpecito de Evan y lo empujé hacia el asiento, con la esperanza de que mi hijo encontrase finalmente aire. Mientras luchaba para poder liberarnos de este ataúd con ruedas, me di cuenta de que tenía que respirar. Al mismo tiempo que tomaba una bocanada de agua para mis pulmones, me invadió un terrorífico sentimiento de impotencia que agregó pánico a los acontecimientos. Quería a mi hijo cerca de mí y moví fervorosamente mis brazos para encontrar su cuerpo. No podía, necesitaba respirar de nuevo. Ahí fue cuando escuché la voz, una calmada y majestuosa voz, dirigiéndose a mí para relajarme. Esta voz me susurró al oído que todo saldría bien. Me informó que si luchaba contra el agua, mis rescatadores no serían capaces de reanimarme cuando llegaran. La voz me dijo que si luchaba contra el agua me hundiría…. vaya, pensé “ahora tengo a un sabio fantasma en mi lecho de muerte”. La voz continuó dándome instrucciones y asegurándome que todo saldría bien si seguía esas instrucciones. Me abandoné a esta voz del más allá y pasé tranquilamente hacia el otro lado. Mientras estuve en el otro lado, vi seres de luz, quienes me aseguraron una vez más que mi hijo y yo no solo saldríamos de este auto, sino que estaríamos sanos y salvos. Me explicaron firmemente que debía seguir sus instrucciones a rajatabla y no perder la fe en sus palabras. Me dijeron que tenia que tener paciencia y que sería divinamente dirigida, y lo fui.

Los rescatadores necesitaron 15 minutos para sacar mi cuerpo inerte del coche, y otros 7 minutos de resucitación para reanimarme. A medida que mi cuerpo se ponía rígido, les dije: “saquen a mi hijo del auto”. Veintidós minutos habían pasado, los rescatadores volvieron a saltar en el pantano congelado para traer a mi hijo, sabiendo de antemano y sin esperanza alguna, que ya estaba muerto. Después de aproximadamente cinco minutos, los rescatadores liberaron a mi hijo de ese auto. Su cuerpecito blando fue llevado al hospital para niños IWK, donde fue conectado a las máquinas más sofisticadas de reanimación. El equipo de médicos y neurólogos de urgencia me estaba esperando. Me aseguraron que mi dulce pequeño tenía muerte cerebral, y sumado a ésto, sus órganos internos estaban llenos de sangre. Estaba desangrándose por dentro y sus órganos no eran viables. La situación era muy sombría. Fue cuando la voz se dirigió de nuevo a mi: “Ten fe criatura”.

Los doctores me sugirieron que desconectara a mi bebé y que lo dejara descansar en paz; aunque un milagro pasara y el niño viviera, sería un vegetal. “No tendrá calidad de vida”, es todo lo que recuerdo que pensé. Una vez más oí la voz: “Ten fe”. En ese momento, los médicos aceptaron mantenerlo en vida, pero me sugirieron que no tuviera ninguna esperanza. Mi hijo tenía menos del 1% de posibilidades de vivir y por lo tanto seguiría conectado a todas esas máquinas el resto de su vida. Recuerda, yo no tenía un Dios, así que no podía clamar por un guía. En cuanto me encontré sola, recibí los consejos: “Sigue las instrucciones al pie de la letra”. Los recuerdos de las visiones y la voz en el lago inundado regresaron a mi. Había alguien presente conmigo allí, estaba segura de ello, y por tanto decidí escucharlo escrupulosamente.

Fui instruída para reconstruir el aura de mi hijo e infundir su pequeño cuerpo con las auras de otros seres. Veinte minutos a la vez, fue una de las primeras reglas a seguir. Si pasara más tiempo, yo consumiría el aura del donante. Me pidieron hacer desfilar gente cariñosa cerca de Evan, cada uno depositando su propia energía en su cuerpo sin vida.

Debían hacer ésto conectando su carne con la carne de mi hijo y permitir que su energía funcionara a través de su cuerpo, y después darle a Evan su "regalo". Si cantaban, debían cantar. Si contaban cuentos, debían contarle una historia, etcétera. Infundarle con energía positiva, con su amor y sus talentos permitiría su restablecimiento. Procedí contra el protocolo del hospital y envié los seres humanos cariñosos al cuarto de mi hijo cada media hora. Así, siguiendo las instrucciones, dieron su regalo de amor. Esta procesión duró veinticuatro horas al día, durante tres días. Docenas y más docenas de personas vinieron. "Acampaban afuera", cada día y cada noche, almas confiadas llenas de amor y que infundieron energía fresca en su cuerpo sin vida. El hecho de haber convencido al hospital de permitir este desfile diario poco ortodoxo, ya era en sí un milagro. Al tercer día, después de 72 horas de constante vigilia, mi hijo abrió sus pequeños ojos y me reconoció. ¡Él estaba de regreso! Los médicos estaban anonadados. Continuaron diciéndome que mi hijo nunca caminaría o hablaría o sería un niño normal de nuevo. Sus palabras sin embargo, no me afectaban. Los consejos y orientación de mis seres de luz me habían demostrado más allá de la sombra de la duda, que mi hijo estaría bien. Después de todo, “mi amigo” en el lago ya me lo había dicho. Durante la primera semana, Evan había recuperado todas las funciones de su cuerpo. Al finalizar la segunda semana, ya corría por los pasillos hacia el cuarto de juegos. Esto ya era de por sí un milagro increíble. ¿Que había hecho yo para merecer tal respiro de nuestro Creador Todopoderoso? No lo sabía o no me interesaba. Quería llevarme a mi hijo a casa y terminar con toda la pesadilla. Entonces, pensé haber terminado con mis amigos de luz, pero ellos no habían terminado conmigo.

Continué escuchando las voces, seguía teniendo visiones y apariciones de auras. No es necesario decir que yo estaba atemorizada. Preguntaba a los seres de luz “¿qué es lo que quieren de mí?” y ellos me hablaban del amor universal y de cómo las cosas se han puesto terriblemente mal en el mundo. La humanidad se ha metido en una espiral descontrolada, y ha perdido su verdadera conexión con Dios y con nuestra Tierra. Necesitan desesperadamente transmitir a los seres humanos de este mundo un mensaje del “mas allá”, saber que tenemos dentro de nosotros el poder de unir este planeta en una sola raza donde la paz y la prosperidad existan para todos. Este poder existe dentro de todos nosotros, y cuando se combina con la energía de otros seres humanos, podemos hacer por este planeta lo que se hizo por mi hijo. Podemos reactivar esta tierra y catapultarla hacia la curación. Con esta curación vendrá una nueva fase para la humanidad. Viviremos una era de paz y armonía. Lo único que hace falta es actuar con buena intención, como un grupo unido, y dedicar una hora de nuestro tiempo a esta obra. Los seres de luz me han enseñado como actuar para que ésto suceda. Sin embargo, hace falta juntar a muchos de nosotros en este planeta para ver el éxito del proyecto. Así como me dijeron que rotara a los humanos en el cuarto de mi hijo, también me han dicho que una a la humanidad desde cada esquina del globo. No cada ser humano, solo representantes de cada esquina. Podemos hacerlo.

Necesitamos unir a suficiente gente para encender el sistema de energía divino de este planeta y debemos comenzar como se hizo con mi hijo. Este proyecto global de cariñosa intención es totalmente realizable. Tu deseo de implicarte puede cambiar el destino de este planeta. Hablaré de los detalles de este plan en la tercera fase de este documento. Te daré las instrucciones a seguir, y verás que en poco tiempo te puedes convertir en un embajador de luz en nuestro hogar, el planeta Tierra. Te suplico te unas a mi cuando encendamos la rejilla de la Tierra el 17 de julio del 2007, y agregues tu energía a este proyecto. Te prometo que dedicarás solo una hora de tu tiempo y así podrás ayudar a sanar a este planeta, y así crear paz entre toda la gente. Mi hijo y yo somos los ejemplos del poder de la energía positiva, y de la capacidad de los seres humanos a unirse para difundir el amor. El amor es el lenguaje universal de nuestro mundo, y del mundo más allá. Que la luz y el amor estén contigo y bienvenido a la próxima fase de la humanidad. Sé parte de la excitación y por favor únete a nosotros.

El Plan

En los últimos dos años y medio, los seres de luz se han estado comunicando conmigo con mucha frecuencia. Al principio, me era muy incómodo, pues era muy distante de mis creencias y comportamientos. Pero, con el paso del tiempo, he crecido enormemente en mi fe y en mi respeto a nuestro Creador. Creo ahora de que hay mucho más de la vida de lo que experimentamos físicamente. Hay otras dimensiones que son tan verdaderas como las nuestras. Y hay fuerzas de bondad que desean de verdad ayudarnos. Los seres de luz me han explicado que todos estamos conectados a la Fuente de Energía. Esta conexión tiene una configuración de tipo rejilla, así que para simplificar las cosas, la llamaré “la rejilla”. Hay rejillas pequeñas conectadas a la rejilla grande. Por ejemplo, cada especie de animales tiene su propia rejilla. Esto permite la comunicación fácil entre los animales. Estoy segura de que usted se ha preguntado cómo los salmones saben cuándo viajar río arriba donde se reproducirán, o cómo las mariposas monarca saben volar hacia México, o cómo los gansos vuelan en formaciones perfectas. La conexión a su rejilla permite que sepan adónde ir y cuándo ir. En el tsunami murieron muy pocos animales. Esto se debe a que fueron informados a través de sus rejillas de que el peligro se acercaba.

Hace muchos millares de años los seres humanos eligieron el desconectarse de una rejilla colectiva, de modo que tuvieron el libre albedrío. Esta separación ha permitido que tomemos nuestras propias decisiones y que seamos independientes. Pero también ha permitido que incurramos en muchas equivocaciones, las cuales han afectado a este planeta. Y esto ha hecho que nuestra comunicación directa con La Fuente sea más difícil. Ahora estamos en un momento crucial en que nuestra desconexión podría significar el fin de la tierra tal y como existe ahora.

Estos datos explican cómo esta tierra está siendo dañada por nosotros. Felizmente, le presento ahora el plan para ayudar a remediar la situación en la cual nos encontramos. Éste es el plan que nos permitirá conectarnos más solidamente a la rejilla de la tierra y comenzar la curación de este planeta. Juntos reajustaremos la Madre Tierra con una "OLEADA BIOELECTRICA DE AMOR" que proviene de la humanidad.

Cuando nos sentemos a meditar simultáneamente y encendamos “La Rejilla” durante una hora, uniremos al globo y conectaremos todas las regiones de la tierra universalmente. En este proceso, también uniremos nuestras almas en amor, paz, armonía y cooperación colectiva para un mundo mejor para todos nosotros, ahora y en el futuro. He recibido este plan de los mismos seres de luz que me orientaron mientras me ahogaba en el lago. Me han acompañado desde entonces y me han estado entregando la información sobre nuestro futuro. Así, con amor y unificación, podremos verter nuestra cariñosa intención de paz y de curación sobre esta tierra.

Nuestros guías desean conducirnos hacia un planeta sano, viable y próspero para generaciones siguientes. También desean dirigirnos hacia el camino de la iluminación y la unión con el Divino. Los seres de luz utilizan el término "Encender la Rejilla" cuando hablan de la energización de la humanidad con energía divina, el 17 de julio del 2007. Dicen que encendiendo la rejilla se lograrán dos cosas. Primero, la energía curativa se pulsará hacia el centro de la tierra y se regenerará la base, o corazón del planeta. Tal y como vertimos nuestra energía en mi hijo moribundo, ofreceremos nuestro amor individual y nuestra energía curativa. Tal y como explicaron, el campo de energía de mi hijo estuvo gravemente deteriorado, al igual que lo está el de la Tierra. Debemos verter algo de nuestra energía viva en la tierra, y la acumulación de nuestra energía combinada regenerará la tierra.

Me dijeron que los seres humanos son como pararrayos, que canalizan la energía de Dios hacia el planeta. Debido a que nos hemos separado de nuestra conexión completa a La Fuente, la ausencia de una rejilla humana en funcionamiento, ha hecho que la energía de Dios no haya podido fluir fácilmente hacia la tierra. Si elegimos trabajar juntos para reconstruir nuestra rejilla, entonces el flujo natural de la energía entre nosotros y Dios, entre Dios y La Tierra, y de persona a persona, será restaurado. ¿Ve usted que regalo tan maravilloso dará usted? Esta energía se mantendrá encendida eternamente en la tierra y en sus habitantes. El esplendor de la intención del Creador hacía nosotros se observa en la creación de este nuevo campo de energía en nuestro planeta.

¿Cómo haremos ésto, se preguntará usted? La fecha se ha fijado para el 17 de julio del 2007, a las 11:11 horario de Greenwich — 06:11 (6:11 AM) en su zona de tiempo — . (N.R.: Esta primera convocatoria se realizó con una gran participación en todo el mundo) No me han dado ninguna explicación sobre la elección de este día y hora, pero me han comunicado esta fecha una y otra vez. Me han pedido reunir a tantos seres humanos como sea posible, alrededor del mundo, en cada rincón del globo, para simplemente sentarse a orar o meditar durante una hora en ese momento. Ojalá, con su ayuda, reunamos a muchísimos seres humanos, algo nunca visto en el mundo. Seres humanos llenos de amor con una intención: curar nuestro planeta y despertar nuestras almas a nuestro verdadero propósito... ser uno solo con nuestra Fuente de Luz. Esta reunión planificada de los seres de la Tierra demostrará el amor y la fe que sentimos hacia la bondad de nuestro mundo y de sus habitantes. Seremos el catalizador curativo de la tierra. Un creyente verdadero ve su poder multiplicado por diez. Si usted cree en este proyecto, sepa que la fe de los otros alzará su propia fe y la energía se intensificará. Esta es la razón por la cual debemos sentarnos todos juntos al mismo tiempo. Nos alimentaremos unos a otros de energía, consolidando la fuerza de la entrega y compondremos la energía que enviaremos al centro de nuestro hogar. Cada uno de nosotros es importante individualmente, pero todos juntos representamos una fuente enorme de energía creativa. Recuerde que todos somos un pedazo de Dios, y esa energía de la Creación vive en todos nosotros.

Hoy en día, hay tres tipos de seres humanos que traerán energía a este proyecto. Primero, las personas que practican una religión organizada. No les estoy pidiendo que cambien alguna de sus creencias o verdades, solo que si el Dios de su entendimiento es en verdad omnipotente, que sepan que todas las cosas son posibles y que crean en este proyecto. Qué mejor uso de nuestra energía humana y oración que la curación de la tierra y la unión de la humanidad con la gracia y bondad de Dios.

En segundo lugar, tenemos a las personas que han estado buscando respuestas fuera de las religiones organizadas y han encontrado una manera distinta, más individual en la cual creer y vivir a la luz de nuestro Creador. Cada uno de nosotros busca una manera más individual de como conocer a Dios. Esta gente a la que me refiero son los trabajadores de la nueva era. Estos trabajadores de luz sentirán la verdad de estas palabras y sabrán en su interior que el plan del cual hablo es de hecho una realidad y verdad, una dirección clara a través de la cual podrá ayudar a la tierra.

Los cuidadores de la valla forman el tercer grupo de individuos. Les llamo los cuidadores de la valla porque desean en verdad tener fe pero el estado actual del mundo les ha alejado de cualquier fe. Ustedes desean el toque cariñoso de la fe; sin embargo sienten que Dios nos ha abandonado. Así pensaba yo hace dos años y medio. Me había endurecido a la realidad del mundo y no tenía ninguna fe en que Dios intervendría y nos salvaría para siempre. Estaba enfadada con Dios por habernos abandonado y dejado sumergidos en este caos. Sin embargo, me he dado cuenta de que Dios nos ha dado lo que nosotros hemos deseado. Creíamos que éramos pecadores y no dignos del amor de Dios. Hemos olvidado que somos un pedazo de Dios y por lo tanto capaces de participar en nuestras vidas junto con el Creador. Ahora, a todos ustedes que tienen la misma actitud que yo tenía anteriormente, les mando un desafío. Suspendan todo su escepticismo por tan solo una hora de su vida, y siéntense, solos o en grupo, para pensar en la belleza de este planeta, para apreciar todo lo que tenemos y todo lo que somos, y así brindar esperanza por un futuro mejor para todos nosotros. Este plan implica solamente una hora de vuestro tiempo. Nuestras energías combinadas serán dirigidas hacia la tierra y entre nosotros.

Les dejo elegir la manera en la cual manifestarán su intención. Para los que oran, entonces oren durante una hora pidiendo a la fe y a la energía realizar esta enorme tarea. Para los que meditan, les ruego mediten y visualicen su intención a través de pensamientos dirigidos a lo más profundo de nuestra tierra entregando amor y curación. Para los que no tienen ningún ritual o creencia, simplemente desarrollen un método que les convenga. Pueden sentarse tranquilamente y repetir una frase con buena intención tal como "Ofrezco mi energía para curar este planeta y sus habitantes". Cualquier palabra positiva de esperanza, de amor y de deseo de cambio se manifestará en la realidad, nuestra nueva realidad. Si es posible, intente juntarse con otras personas durante esta hora. He descubierto que la intensidad de mi meditación se amplifica cuando la comparto con otra gente. Durante el periplo que me ha llevado a la realización de esta página web, me ha encantado la música de Bradfield y de Anael. Es su música la que suena permanentemente en mi pagina web. Mis amigos de luz me han informado que la frecuencia de la canción "Sky Sent" facilitará la apertura del alma y ayudará a sintonizar con la frecuencia requerida. En el momento en que entremos en un periodo de más energía amorosa, las frecuencias de nuestra tierra aumentarán. La tonalidad de las frecuencias de esta música despiertan una parte dormida de nuestra alma y nos recuerda nuestro potencial latente. Tiene usted la posibilidad de telecargar la canción que escucha, y si presta atención con su corazón, oirá no sólo la verdad en las palabras sino que su cuerpo se conmoverá con el recuerdo de quién es usted en realidad. Necesitamos simplemente abrirnos y sentir este regalo musical. Para las personas que estén interesadas en saber más sobre las tonalidades amorosas de esta música, os recomiendo experimentar "Buddha Spirit" un album de meditación creado por los mismos artistas, o Spiritual Beings on a Human Journey. Esta música facilitará el proceso de ascensión. Es usted una parte de Dios y tiene derecho a todas las maravillas y esplendores del Creador. Este proyecto va a triunfar. Recuerde que este proceso resucitó a un muchacho moribundo, y que me han prometido que funcionaría igualmente a escala global si encontramos suficientes seres humanos para participar. En la Biblia no pudieron salvar a Sodoma y Gomorra pues no encontraron a diez buenas personas. Tenemos la oportunidad de salvarnos si dedicamos solamente una hora de nuestras vidas. Podremos decir en voz alta al universo que en la tierra hay gente buena. Podremos demostrar al Creador que hay bastantes de nosotros aquí que desean en verdad desarrollarse y convertirse en lo que estábamos predestinados a ser. Me han dicho que la ayuda se nos está enviando. Podemos ayudar a crear un milagro. Mi hijo corre ahora por el patio, encantando de la vida. Un milagro lo salvó. Este regalo de energía Divina, aliado a nuestra buena voluntad de ayudar a que se realice, nos salvará a todos. Por favor, únase a nosotros el 17 de julio del 2007 a las 11:11 horario de Greenwich — 06:11 (6:11 AM) en su zona de tiempo — , para restablecer el poder del amor de Dios entre nosotros. Al elegir participar definirá sus intenciones con el universo y se definirá también como ser humano que desea un cambio positivo para este planeta. Defínase y encienda un rayo de luz en su alma para que podamos ser reconocidos por el mundo, por el Universo y entre nosotros.

Tomado de la presentación de la página web:

http://www.firethegrid.com/esp09/FTGII-esp.htm

Aquí presentamos el audio de la entrevista a Shelley Yates que realizó un programa de radio mexicano:

Parte 1




Parte 2



Parte 3