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miércoles, noviembre 12, 2014

WISDOM 2.0: La sabiduría en el era del ciberespacio_ Escribe: Teresa Guardans / Iglesia Viva






Cómo mantenerse de pie en un "surfing" continúo e imposible de evitar. En una época en que el conocimiento es una marejada que amenaza a cada momento con ahogarnos. Más conocimiento a nuestro alcance y más confusión. 

El profundo sentido de la vida se aleja de nuestra percepción cotidiana, perdida en un mar de tecnología y de relaciones que cada vez más son impersonales o filtradas por un medio tecnológico. Cómo recuperarla, en medio de esta realidad cambiante que nos abruma, es de lo que habla este interesante artículo acerca de cómo los grandes de la informática también se preguntan lo mismo en el llamado Wisdom 2.0 (Jesús Hubert)


¿QUÉ SABIDURÍA PARA EL SIGLO XXI? Algunas reflexiones

Teresa Guardans


En el mes de febrero tuvo lugar en Silicon Valley (California), en el centro neurálgico de la innovación tecnológica, la tercera edición del encuentro anual Wisdom 2.0., unas jornadas en las que los fundadores de Facebook, Twitter, eBay, etc., así como directivos de empresas como Google, Microsoft, Cisco… se reunieron con expertos en meditación y en atención plena, con psicólogos y profesionales de distintas ciencias humanas, para reflexionar –según anunciaban– sobre cómo desarrollar lazos profundos con la realidad y con los demás, cómo orientar las vidas y los sistemas de trabajo al servicio del bienestar del Planeta y de todos los seres. En el programa de este año se podía ver, por ejemplo, a un monje benedictino presentando el tema de la gratitud.

            Wisdom 2.0, nació en 2012 bajo el impulso de Arianna Huffington (Huffington Post), y reúne cada año a miles de participantes interesados -de una forma u otra- en el desarrollo de la sabiduría hoy: “sabiduría 2.0”, la sabiduría en la era digital. Sería muy fácil descalificar iniciativas como ésta, etiquetándolas de “americanadas”, de mercantilización de la espiritualidad, o cosas por el estilo. Personalmente, creo que son una llamada de atención en relación a un gran reto colectivo: la necesidad de una  gestión consciente de la dinámica de cambio e innovación en todos los órdenes. De la noche a la mañana la vida humana ha dado un vuelco de 90°. Urge ahora dotar de “humanidad”, de sabiduría, a ese nuevo escenario de vida que avanza imparable.

            ¿De qué hablamos cuando hablamos de “sabiduría”? Nos referimos a madurez humana, a una actitud ante la realidad basada en un profundo interés por todo y por todos, que va más allá de los límites que impone la mirada regida por la necesidad –por el beneficio personal, del ámbito que sea–. Sabiduría tiene que ver con aquel silencio del yo que capacita para abrir los ojos y los oídos a la presencia del otro porque está ahí, al existir que nos rodea y del que formamos parte. Implica comprensión desde lo hondo, aceptación, valoración, certeza, amor, compromiso, generosidad.


            Presente en cualquier época y lugar, la sabiduría no caduca. Los conocimientos sí. Los conocimientos son el fruto y el soporte de los modos y las artes de sobrevivencia y van dando forma a los distintos escenarios culturales. La sabiduría no tiene edad; como el amor, o la belleza, tan vigente es la de ayer como la de hace tres mil años. Un saber que no tiene que ver con la suma de conocimientos, es de otro orden; sería más un “estado” de maduración humana. Sus frutos no tienen edad, pero su cultivo, sus formas de expresión y de comunicación, el acceso a las fuentes, se lleva a cabo –siempre–  en unas condiciones culturales y sociales concretas. Y éstas son las que han dado ese giro radical que nos lleva a preguntarnos qué peculiaridades deberá tener en cuenta el desarrollo de la sabiduría en, para, el siglo XXI.

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