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domingo, setiembre 19, 2010

Tu dios de Madera _ Conjunto cantautor: Narco




El heavy metal es duro. Y, particularmente, la canción que escucharán es dura, pero más dura aun es la realidad.

Esta es la imagen, no de dios, sino de su caricatura, la que dibujamos la mayoría de creyentes en el imaginario de quienes no se dejan adormecer por una prédica santurrona, mientras la realidad divide al mundo, en una minoría privilegiada y una mayoría marginada y grita otra cosa.

Desde que Dios dejó de ser nuestra esencia creadora, en unidad con su creación (que nos incluye), para convertirse en un “dios de Madera”, como lo llama muy bien este conjunto rockero, los “creyentes” nos hacemos de la vista gorda con lo que ocurre con los hermanos de la tierra y respondemos con la misma pregunta que Cain respecto a Abel, después de matarlo: "¿Acaso soy el guardián de mi hermano?”.

No se trata de creer en alguien fuera y por encima de nosotros, para adorarlo, alabarlo, pedirle o implorarle, porque ese ser superior todopoderoso, externo a nosotros, no existe.

El nuevo tiempo reclama conciencia de la pertenencia a ese ser que ES e incluye todo lo que existe. Nos referimos precisamente a la famosa unidad de la que hablaba Jesús: “Yo y el Padre somos UNO”.

¿Qué dónde está Dios? Aquí estamos, tu y yo, también somos parte de él y somos responsables de toda la creación. (Jesús Hubert)







Tema: Tu dios de Madera
Interprete: Narco
Album: Talego Pon Pon
Año: 1999

Intento cambiar de verdad. Intento escapar de no progresar
quiero por fin rendirme, retirarme de toda esta mediocridad.
Sumergido en esta desgana camino morao por la calle esperando que salga.
que aparezca un golpe de suerte que cambie mi vida, que cambia mi alma.
tan sucia de todo, de todo lo que me rodea.
tan llena de muerte, tan llena de muerte de muchos colegas.
Y es que te hartas, revientas y al mundo le pegas patadas
y es que te cansas, de todo y terminas no creyendo en nada.
Después de tanta miseria como quieres que siga creyendo que existe tu dios.

¡Pues claro que no, no existe tu dios de madera!

Pero sigo creyendo en tu iglesia.
en tu iglesia con propio país, presidente y bandera,
y con joyas, oro y dinero que muchos que mueren de hambre quisieran
nunca podréis multiplicar esos peces.
Pero si agrandar las riquezas en cuentas corrientes.
no lo entiendo, que vendan un poco de arte y le den de comer a esa gente.
mierda de educación que te enseña a vivir como tu no deseas
mierda de vida que nunca te da elección y te ciega
¡A chuparla la boca!. Que suelta palabras que son mentiras.
A chuparla la boca cabrones a chuparla la vida!
Prósperas familias que viven de locura
mentes más despiertas que buscan en la basura
blasfeman y se cagan, en el dios que todos adoran al margen de la sociedad,
esperando que llegue su hora.
Y si nunca has tenido perjuicios, ni nada que agradecer
vives tranquilo forzado a la calle.
¿A alguien tienes que obedecer?
¿al instinto, al estomago, al sentido de desconfiar?
Pero nunca a políticos ni dioses creados por la humanidad no.

¡Pues claro que no, no creo en tu Dios de madera!

Víctor Jara, el cantautor que mataron por amar






Manifiesto
(Víctor Jara)

Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz
canto porque la guitarra
tiene sentido y razón
tiene corazon de tierra
y alas de palomita

Es como el agua bendita
santigua glorias y penas
aquí se encajo mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera

Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morira cantando
las verdades verdaderas
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra

Ahí donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre será cancion nueva


16 de Septiembre de 1973: Víctor, tu nombre mismo lo anunciaba. Víctor de Victoria. La mayor, aquella que vence a la muerte.

Te conocí en Junio y te asesinaron en Setiembre del 73. Te conocí en el escenario del Campo de Marte, de Lima. Vi con que cuidado te preparabas para salir al público. Diez minutos antes te concentrabas y no hablabas con nadie. No para cantar como divertimento, si no para conmover conciencias y mover a la acción.

Vivíamos un tiempo de esperanza. A pesar de las pataletas de la derecha chilena, la Unidad Popular avanzaba y cantaba: “¡El pueblo unido jamás será vencido!”

¿Jamás? Es cierto, pero no se referían a tiempos de calendario, pasajeros… traicioneros. Le cantaban a la supremacia de lo esencial, a la razón superior de los pueblos que, finalmente, prevalecerá.

Tu sencillez no ocultaba la intuición de lo que vendría. Había preocupación, cierta sombra, aun en el énfasis de tus palabras: “Hay quienes cantan porque los inspira un sentimiento, otros porque los inspira el dinero”. (Leer entrevista: http://ahora-hurroca.blogspot.com/2007/09/victor-jara-en-su-ltima.html)

Víctor Jara, tu muerte fue la misma de la semilla, para dar fruto. (Jesús Hubert)

Pensamiento y canciones de Víctor Jara