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jueves, octubre 25, 2012

Reencarnación: Las pruebas científicas_ Investigaciones del Dr. Ian Stevenson




El Dr. Ian Stevenson ha aportado pruebas decisivas
para demostrar la reencarnación

¿Quiénes somos realmente? ¿Una sola vida… un rostro, un nombre, una única historia, con un principio y un final?

¿O somos más bien una unidad de existencia, con muchas  encarnaciones y experiencias, que van completando los grados y niveles de evolución que nuestro ser esencial necesita para ofrendar su aporte único e intransferible a la totalidad?

¿Es la reencarnación una creencia religiosa de algunas corrientes espirituales o es una realidad comprobada?

Este es el testimonio científico de un profesional en medicina psiquiátrica, el Dr. Ian Steveneson, quien a diferencia del también famoso psiquiatra Brian Weiss, no ha utilizado la regresión hipnótica para demostrar la realidad de la reencarnación. Su campo de investigación han sido los primeros recuerdos de los niños.

Por el nivel y la calidad profesional del investigador, este es un documento excepcional acerca de una realidad trascendente, que nos ayuda a entender el sentido de nuestra existencia: la reencarnación.(Jesús Hubert)

La prueba científica de la Reencarnación

Probablemente la más conocida, si no las más respetada, recogida de datos científicos que parecen proporcionar pruebas científicas de que la reencarnación es real, es un trabajo de toda una vida el del Dr. Ian Stevenson. En lugar de depender de la hipnosis para comprobar que un individuo ha tenido una vida anterior, en su lugar optó por reunir miles de casos de niños que de forma espontánea (sin hipnosis) recordaban una vida pasada. El Dr. Ian Stevenson utiliza este enfoque, porque los espontáneos recuerdos de vidas pasadas en un niño pueden ser investigados mediante estrictos protocolos científicos. La hipnosis, aunque son útiles en la investigación de las vidas pasadas, es menos fiable desde una perspectiva puramente científica. Con el fin de recabar datos, el Dr. Stevenson metódicamente documenta las declaraciones de una vida anterior del niño. Luego se identifica a la persona fallecida que el niño recuerda haber sido, y verifica los hechos de la vida de la persona fallecida que coinciden con la memoria del niño. Incluso coincide con las marcas de nacimiento y defectos de nacimiento de las heridas y cicatrices en el fallecido, certificado por los registros médicos. Sus métodos estrictos de manera sistemática descarta todas las posibles explicaciones “normales” de los recuerdos del niño.

El Dr. Stevenson ha dedicado los últimos cuarenta años a la documentación científica de los recuerdos de vidas pasadas de niños en todo el mundo. Cuenta con más de 3.000 casos en sus archivos. Muchas personas, incluso los escépticos y los académicos, están de acuerdo en que estos casos ofrecen la mejor evidencia hasta ahora de la reencarnación.

Las credenciales del Dr. Stevenson son impecables. Él es un doctor en medicina y tenía muchos artículos académicos en su haber antes de que comenzara la investigación paranormal. Él fue jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, y Director de la División de Estudios de la Personalidad en la Universidad de Virginia.

La idea de que algunos niños de edades entre tres o cinco años no sólo recuerden una existencia anterior, sino que además puedan identificar a sus seres queridos en ella, golpea a la mayoría de los occidentales y al ser tan extraño obliga a la incredulidad. Tal vez por eso el investigador más destacado del mundo en este fenómeno, el Dr. Ian Stevenson, ha tenido tan poca atención.

Desde finales de los años sesenta el Dr. Ian Stevenson, ha documentado casos en la India, África, el Cercano y el Lejano Oriente, Gran Bretaña, Estados Unidos y otras partes, en los que niños pequeños han asombrado a sus padres con detalles precisos sobre las personas que afirman haber sido. Algunos de estos niños han reconocido sus antiguos hogares y barrios, así como amigos y familiares que aún vivían. Recordando los acontecimientos de sus supuestas vidas anteriores, entre ellos la muerte a menudo violentas. A veces, sus marcas de nacimiento se asemejan a las cicatrices que corresponden a las heridas que provocaron, según ellos, la muerte.

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