sábado, marzo 13, 2010

Mujeres, levantaos como mujeres, no como hombres _ Escribe: Shakti



Chateando con una amiga española, SKAKTI, tocamos el tema de la feminidad y el feminismo y acerca del lado femenino de la divinidad, casi clandestino y vergonzante.

La verdad es que por muchos siglos la energía dominante en el mundo ha sido y aun es la energía masculina, identificada con el poder, el dominio y la sujeción.

Allí están las guerras, las diferencias económicas sociales y económicas, abismales, como crudo testimonio del predominio masculino.


La mujer esta presente cada vez mas en la escena pública, también es cierto, pero en la mayoría de los casos se trata de mujeres mimetizadas con los valores masculinos, luchando férreamente contra su propia naturaleza, frenando, amordazando su propio corazón.

Recién con mujeres asumiendo su papel de mujeres, con total conciencia y dignidad, llegará el equilibrio para la humanidad. (Jesús Hubert)


Jesús Hubert: Shakti, veo que eres una feminista espiritual

SKAKTI:
Es lo que mas le hace falta a la humanidad, sin duda.Para mi hace falta mucha madre, energía de madre

Jesús Hubert: …más ternura

SKAKTI: Hay un machismo brutal. Los hombres no lo saben porque no lo viven. Tampoco voy en plan de venganzas ni nada, pero si la mujer no sabe ni se conoce, poca espiritualidad y sanación puede hacer.

Jesús Hubert: Es cierto. Yo simpatizo mucho con la causa de la feminidad es necesaria paraequilibrar, pero no el feminismo del capricho ni de la victimizacion, porque ese es el otro lado del machismo

SKAKTI: Claro, por eso cree el blog: Reverenciando la Femineidad , porque es un
blog que afirma el poder femenino.En el feminismo actual, hay un rama que es un machismo disfrazado de feminismo, porque la mujer sigue odiándose a si misma y a su feminidad.
Creéis que porque os comportéis como hombres y los imitéis, ¿en realidad os amáis a vosotras mismas?.
Quiero hacer énfasis en el autoengaño de la mujer en las últimas décadas. Nuestras predecesoras hicieron mucho por nosotras en el comienzo de la liberación femenina en los años 20, y nos abrieron el camino para actuar poder ahora. Ahora es el momento de dar el gran paso.

La igualdad actual está basada en la comparación, es decir, la mujer interiormente se sigue sintiendo inferior y se menosprecia, pero se pone la coraza de "yo valgo tanto como el hombre y voy a hacer lo mismo que él". En vez de mantener nuestra feminidad, honrarla, conocerla y manifestarla. La hemos renegado y apartado, y hemos dicho "NO, yo quiero ser como el hombre, ser mujer no se valora".

En algunos casos hemos escogido como modelos a seguir los comportamientos masculinos más bajos de la sociedad. Como ejemplos podríamos citar: la promiscuidad, el exceso de alcohol, las drogas, etc... Nos hemos quitado las faldas y los vestidos, nos cortamos el pelo, y ya creemos que tenemos todo arreglado. Nos hemos puesto a cargar pesas (culturistas). Nos hemos convertimos en unas frustradas imitadoras de hombres y no seguimos los anhelos más profundos de nuestra corazón.

Eso es toda la igualdad que hay en este momento. No hay un sentir de valor y respeto profundo por nuestra condición de mujer. Ni por nuestra parte, ni por parte de ellos.

Yo no estoy en contra del feminismo. Me parece perfecto que hayamos recuperado nuestra libertad y nuestros derechos en estos tiempos. El punto que yo estoy tratando es, ¿de verdad la igualdad actual honra la femineidad, o la sigue despreciando con posturas más discretas? Mantiene una postura de igualdad y -de mujer liberal-, pero seguimos desconectadas de Nuestra Femineidad, de La Diosa Madre del Universo.


Es el momento de dar el gran paso, reconocer la Deidad Femenina que llevamos dentro, conocerla, honrarla y comprender nuestro papel en el mundo. Debe haber un reconocimiento interno por nuestra parte acompañado de la comprensión. El trauma mora en lo más profundo de nuestro inconsciente y es necesario irlo sanando para recuperar nuestra autoestima, y nuestra felicidad.
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Comentario: Mi intención personal en este blog es dar comprensión a las mujeres sobre su situación actual en el mundo, pero sin llegar a caer en radicalismos de 'exterminio masculino'. Recordad que nosotras también tenemos energía yan en nuestro cuerpo, en nuestros organos, absorvemos energía yan del sol, mi intención es dar comprension para liberarnos de las cadenas sociales sin que sea destructivo para nosotras mismas. El dedicarle la guerra al hombre sería posponer el odio y la venganza, y estas son emociones muy autodestructivas. Recordemos que el machismo es una enfermedad mental, un complejo de inferioridad, y no una cualidad inherente al hombre. Esta actitud y tendencia social la podemos modificar educando de otra forma a nuestros hijos, y amándonos y transformándonos desde adentro hacia afuera. El valor, la fuerza, el respeto y la aceptación que anhelamos, tiene que empezar por nosotras mismas, allí radica la esencia del cambio.

SKAKTI:

 
Tomado del blog: Reverenciando la Femineidad

“Diana”,”You are my destiny” y otras _ Paul Anka en el Festival de Viña del Mar 2010




Hay artistas que llevan en su voz el tiempo. De cuando fueron las estrellas del momento y brillaron, haciendo brillar nuestras vidas.

Uno de ellos es Paul Anka. Y estuvo en el reciente Festival de Viña del Mar.
Con menos pelo que en su hora de gloria,
pero con el mismo carisma y la voz que lo hizo uno de los grandes, por siempre.

Los que lo conocen, evoquen oyéndolo,
y los que no,
disfruten de un artista que marcó época.
(Jesús Hubert)






miércoles, marzo 10, 2010

Coincidir _ Canta: Guadalupe Pineda


Cada uno está, en cada instante, donde debe estar.

Deepak Chopra lo llama “sincro-destino”, otros, providencia.

Jesús lo explicó diciendo que
“ni un solo cabello cae de nuestras cabezas, sin la voluntad del Padre”

Es la Unidad confirmada a cada momento y los compositores mexicanos
Alberto Escobar y Raúl Rodríguez lo llaman… “Coincidir”.
(Jesús Hubert)





Coincidir
(Alberto Escobar y Raúl Rodriguez)

Soy vecino de este mundo por un rato
Y hoy coindice que también tú estas aquí
Coincidencias tan extrañas de la vida
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio
… y coincidir

Si navego con la mente los espacios
O si quiero a mis ancestros retornar
Agobiado me detengo y no imagino
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio
… y coincidir

Si en la noche me entretengo en las estrellas
Y capturo la que empieza a florecer
La sostengo entre las manos más me alarma
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio
… y coincidir

Si la vida se sostiene por instantes
Y un instante es el momentos de existir
Si tu vida es otro instante.. no comprendo
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio
… y coincidir

miércoles, marzo 03, 2010

Cómo será el 2012 depende de nosotros _ Escribe: Bertha Alicia Medina



Reenfocarse. De eso se trata. El espectro del 2012 y los eventos de la tierra están corroyendo, minando, nublando nuestros “lentes” existenciales.

Y estamos dejándonos envolver por las energías involutivas que desde siempre han usado el miedo y el temor para bloquearnos y paralizarnos, dejándonos encerrados en nuestro propio “infierno” mental.

Si, porque somos creadores. Nuestra mente y nuestra palabra están atrayendo y creando a cada momento. Y si seguimos cayendo en la trampa de las energías involutivas , millones de mentes seguirán creando la destrucción y el fin.

¡Basta! Hay que recrear y reorientar nuestra realidad. Es tiempo de reenfocarnos en nuestra verdadera esencia y recuperar nuestro poder para decir con Jesús: ¡Yo y el Padre somos UNO!

Ese es nuestro poder. Y nuestro cielo, lo estamos creando, aquí y ahora. De ti, de mi, de todos depende.
(Jesús Hubert)

SSSSHHHH

Cada vez que enciendo la televisión se habla de tragedias, terrorismo, asesinatos, etc. cuando salgo a la calle todos hablan de lo mismo.

SSSSHHHHH cállense un momento, que no ven que mientras mas pensemos, mientras mas lo hablemos, mas lo creamos y lo atraemos?

Veo esto como la crisis mundial, NOSOTROS la hicimos mundial al no saber hablar de otra cosa.

Debemos unirnos no para hablar del mal sino del bien, hablemos del acontecimiento hermoso que está por venir, hablemos de la unión que tienen los trabajadores de la luz por crear un mundo mejor, hablemos del camino a la ascensión, de Ángeles y de luz.

Esto no es cerrar los ojos a la verdad, esto es crear una nueva verdad!

ATENCION a todos los Hijos de Dios! Debemos ponernos las pilas y empezar a crear más y más luz, que la luz es mil veces mas potente que la oscuridad, que un pensamiento de paz bloquea muchas guerras, y un pensamiento de amor saca a Dios de nuestro interior para manifestarse en la atención que ponemos.

Un día mientras meditaba escuche:

Pide con amor, no con dolor
Pide con fe no con miedo
Pide con paz y crearas luz
Que el universo gira con la luz

Creo que debemos enfatizar mucho en esto, debemos saber como pedir, si tú pides con miedo creas mas de eso que temes, si tú pides con dolor pues es dolor lo que creas. Para enviar amor, debemos primero llenarnos de amor, y una vez logrado esto acrecentarlo, y entonces SI, le llegara el amor a quien nosotros queremos.

Un Hijo de Dios no tiene miedo, porque el miedo mis niños es falta de fe.

Como decirles que todo esta bien, Si, todo esta bien! Y aunque no lo entiendan muchos, todo esto es para bien no para mal.

Suelten ya las malas noticias y empecemos a crear lo que vinimos a crear desde un principio que es LUZ, que es UN NUEVO MUNDO.

Hay tantísimo que hacer, y mas ahora con millones de personas sintiendo miedo, no te unas a ellos, únete a los que trabajamos en la luz, creando bien, creando salud, creando paz, creando toda clase de cosas para que muchos de nuestros hermanos despierten y recuerden por fin quienes SON y el porque estamos aquí!

Vinimos a dar tranquilidad a los que no la tienen, vinimos a crear luz entre tanta oscuridad, vinimos a activar los corazones para despertar lo que somos.
Así que no se enganchen con las malas creaciones del mundo, engánchense en la mano de su ángel guardián y síganlo!

El se sabe muy bien el camino a casa, el camino hacia Dios.

Un beso
Siempre en la luz
Bertha Alicia

bamcbamc777@hotmail.com

PETICIONES DE AMOR

Abrimos nuestro corazón pidiendo el más alto bien a todos nuestros hermanos.

Te pedimos señor, por todos los niños del mundo, que sean tratados con amor, educados con amor, y que sus Ángeles guardianes los protejan contra todo mal.

Te pedimos Señor, por todos los jóvenes del mundo, para que te conozcan y se acerquen cada día más a ti.

Te pedimos Señor, por los países en guerra y por todos los hombres que sienten odio, ayúdalos Señor abrir su corazón.

Te pedimos Señor, por todos los enfermos, para que abran su mente y su corazón a la verdad y tengan así la sanación que necesitan.

Te pedimos Señor, por todas aquellas personas que fueron privadas de sus hogares o corren algún peligro, ayúdalos señor a regresar con bien a casa.

Te pedimos Señor, por todas las personas que están sufriendo por las catástrofes naturales, que nuestra amada Gaia se regenere, purifique y sane de una manera pasiva.

Te pedimos Señor, por todas aquellas personas que no tienen trabajo, casa o alimento, concédeles señor la voluntad y la abundancia de todo bien.

Te pedimos Señor por todos los trabajadores de la luz, para que su luz brille siempre llena de esperanza, fe y amor.

Te pedimos Señor, que brillen los corazones de todos los hombres, para que todos tengamos un despertar de consciencia y nos convirtamos así en Seres de luz y Seres de amor.

UNÁMONOS PARA CREAR SOLO LUZ, SOLO EL BIEN Y ASÍ ABRIR EL CORAZÓN A DIOS






La memoria traumática o “La Teta Asustada”, la verdad detrás de la película




Claudia Llosa y Magaly Solier ya están en Los Ángeles para asistir a la ceremonia del Oscar. Atrás queda la zalamería fácil y la crítica de trasfondo racista.

Pero es necesario que detrás del “glamour” de la alfombra roja y los flashes alrededor de una película, salga a relucir la realidad. La legítima aspiración de los verdaderos protagonistas de la historia. Las víctimas de la violencia de los años de guerra interna en el Perú, quienes aspiran legítimamente al reconocimiento, reparación y justicia.

Así es. Porque a despecho de afectados asombros lo que cuenta “La Teta asustada” o, si les suena mejor: “The Milk of Sorrow”, más acá del lenguaje simbólico, es la verdad histórica de las violaciones, el "pan" del dolor cotidiano que tuvieron que tragar las humildes mujeres del ande peruano, durante el conflicto armado de los años 80.

A continuación, reproducimos un reciente reportaje de la televisión peruana sobre este hecho y un trascendente artículo de la antropóloga norteamericana de la Universidad de Harvard, Kimberly Theidon, en cuyas investigaciones de campo en la sierra peruana se basó Claudia Llosa para producir “La Teta Asustada”. (Jesús Hubert)

TETA ASUSTADA "The Milk of Sorrow" & "HISTORIA NO CONTADA" por Giovanna Díaz, programa "PUNTO FINAL "



TETA ASUSTADA "The Milk of Sorrow" "HISTORIA NO CONTADA" ( DOS ) por Giovanna Díaz programa "Punto final"




La teta asustada: una teoría sobre la violencia de la memoria

Kimberly Theidon
Praxis: Un Instituto para la Justicia Social
Profesora Associada, Universidad de Harvard

En 1995, las comunidades en las alturas de Huanta quedaron en ruinas, casas quemadas, chakras abandonadas, y fosas comunes inumerables convirtiendo la tierra misma en un actor más en la tragedia. El paisaje social fue igualmente volatil mientras que los y las campesinos intentaron reconstruir sus comunidades bajo la sombra de un pasado recien marcado por la violencia letal. Las memorias estaban frescas, dolorosas, onmipresentes; sedimentaron en los cerrros donde tantos habían muerto, en los ríos que se habían teñido de sangre, y en los locales que fueron testigos mudos de actos atroces. Pero fue al partir de conversaciones largas con las mujeres quechuahablantes que emergieron otros “sitios históricos”: sus cuerpos mismos que encarnaron estas memorias lacerantes.

Hay varias maneras de acercarse a las secuelas de un conflicto armado. El discurso del trauma — y la diagnosis psquiátrica del estrés pos-traumático (PTSD) — han logrado jugar un papel prominente en los conceptos médicos y humanitarios del sufrimiento. La diagnosis fue incluida por primera vez en el catálogo official Norteamericano de los trastornos psquiátricos en 1980 con referencia específica a los veteranos Americanos de la guerra en Viet Nam. A lo largo de las últimas tres décadas el alcance de la aplicación de la diagnosis se ha extendido dramáticamente, y el concepto de la memoria traumática se ha convertido en el marco principal por acercarse a las secuelas sujetivas de la guerra. Hay un mercado enorme por el trauma, y una industria de expertos desplegados a los paises pos-conflicto para detectar los síntomas del estrés pos-traumático por medio de las encuestas “culturalmente sensibles.” Sin duda sea estratégico enmarcar el sufrimiento dentro de un idioma scientífico y con pretenciones universales; de hecho, el discurso del trauma sirve como un Esperanto psicológico, autorizando el sufrimiento y permitiendo a la investigadora y la población misma rendir “lisible” y legítimo su sufrimiento para una audiencia internacional.

Empero, en el proceso de globalizar el discurso del trauma por medio de las intervenciones humanitarias y de pos-conflicto, el concepto del trauma se ha puesto cada vez más normativo, haciéndolo difícil pensar de otra manera sobre los eventos violentos y sus legados. Desde los sobrevivientes del Holocausto a los veteranos Americanos de Viet Nam; desde las mujeres maltratadas de América Latina a los niños soldados en el Congo; hasta las sobrevivientes de la violencia sexual en los Balcanes, las teorias dominantes del trauma deslumbran en su supuesta capacidad de abarcar experiencias enormemente divergentes y cargadas con la complejidad etiológica y moral.

Paralelo con el crecimiento de la industria del trauma, empero, ha sido un debate vocifero sobre la categoría de estrés pos-traumático y sus suposiciones.

La literatura que pone en duda la utilidad del PTSD en contextos no-clínicos — por ejemplo, contextos de pos-guerra — es abundante y no quiero detenerme en una serie de debates gastados. Empero, hay un intérvalo entre los debates académicos y la política pública. Lo que se podría considerar como “pasado de modo” en circulos académicos puede todavía presentar una lucha en términos de fondos, el diseño de servicios de salud, y su implementación. Cuando trabaje con la CVR en Ayacucho, fue claro que muchas organizaciones estarían compitiendo por colocarse en mejor posición por trabajar el tema de la salud mental. Solamente tres años despues, mucha gente con quienes hable acusarían a estas mismas organizaciones de “traficar con la sangre y el dolor del pueblo” en sus esfuerzos por conseguir fondos durante el “Boom de Salud Mental.” Al traducir los procesos pos-conflictos en el idioma de trauma, algo se pierde.

Tal vez vale una advertencia. Un paso antropológico convencional es hablar “nuestro relativismo cultural” a “su universalismo psquiátrico” por medio de una letanía de ejemplos que a veces suele parecer un compendio de lo exótico. Tal compendio no es mi objetivo. Más bien, me interesa cuestionar una yuxtaposición perdurable: algunos individuos y grupos tienen “Teoria” y otros tienen “creencias”; algunos individuos y grupos exportan categorias del conocimiento mientras otros se consideran “culture bound,” viviendo bajo la influencia de sus “creencias” eternas.

Las palabras “teoria” y “creencia” se inscriben en un desbalance de poder, y hemos visto amplia evidencia de tal desbalance en los comentarios sobre “La Teta Asustada.” Muchos refieren a “una creencia antigua” o “un mito Andino” cuando hablan tanto de la película como el término mismo. Al categorizar la teta asustada en estos términos, se refuerza la dicotomía entre los productores y consumidores del conocimiento, una dicotomía que deja poco espacio por apreciar las teorias sofisticadas que los y las Quechuahablantes han elaborado sobre la violencia y sus secuelas, sobre la vida social y su lucha por reconstruirla.

En este breve texto, quiero analizar la teta asustada como una teoria sobre la violencia de la memoria y una realidad fenomenológica. Al considerar las causas de la teta asustada, pasaré al tema de la violencia sexual masiva que caracterizó los años del conflicto armado interno, insistiendo en la injusticia tanto de la vergüenza que se asigna a las mujeres violadas como la injusticia de colocar la carga narrativa sobre ellas. Hay silencios que debemos respetar. Empero, hay otros que valdría perturbar — como el silencio de los miles de hombres quienes participaron, incentivaron, observaron —y tal vez intentaron frenar — la violencia sexual. Concluiré con algunas reflexiones sobre una aporía: ¿cómo reparar lo irreparable?

Biologías Locales

“Mi hija nació al día siguiente de la matanza de Lloqllepampa. Estaba
escondida en una choza. Le tuve que botar a mi esposo porque si venían los
militares le hubieran matado. Solita me atendí. Ese tiempo escondiéndonos, ni
siquiera tenía leche para darle a mi bebé. ¿De dónde le iba a dar si no comía?

Un día me habían dicho: “Si le dejas a tu hija en el cerro, le puede pachar y se
puede morir”. Recordando eso le dejé en un cerro para que se muera. ¿Cómo ya iba a vivir así? Yo le había pasado todo mi sufrimiento con mi sangre, con mi teta.

La veía de lejos, pero como lloraba mucho tenía que regresar a recogerla porquesi los soldados escuchaban, hubieran venido a matarme. Es por eso que digo que mi hija está ahora traumatizada por todo que le he pasado con mi leche, con mi sangre, con mis pensamientos. Ahora ella no puede estudiar. Ya tiene 17 años y está en quinto grado. No puede pasar, todos los años repite.

Dice que le duele la cabeza, le quema, qué será, susto. Desde bebita era así. Le he hecho ver con un curandero, y ellos le han cambiado la suerte. Un tiempo está bien y despuéssigue igual. Le he llevado a la posta y me han dado una pastilla [dicloxicilina] para que tome diario. ¿Qué será? Ya no quiere tomar.”— Salomé Baldeón, Accomarca

Durante mis investigaciones en Ayacucho, varias mujeres me preguntaron: “¿Por qué vamos a recordar todo lo que pasó? ¿Para martirizar nuestros cuerpos nomás?”. El idioma corporal que usan las mujeres refleja una “división del trabajo emocional” según el género. Hay una especialización de la memoria en estas comunidades y son las mujeres quienes llevan —quienes incorporan— el dolor y el luto de sus comunidades. En la división del trabajo emocional, son las mujeres quienes se especializan en el sufrimiento cotidiano de los años difíciles. Por consiguiente, es fenomenológico que expresan esta historia por medio de un idioma corporal muy elaborado. Su historicidad es incorporada.

En Quechua “ñuñu” es tanto “teta” como “leche” según el contexto y el sufijo.

Con el término “la teta asustada,” yo busque una manera de captar este doble sentido: es decir, captar como las fuertes emociones negativas alteran el cuerpo mismo y como por medio de la sangre en útero o la leche una madre podría pasar este malestar a su bebe. Si recurrimos a la antropología médica, podríamos ubicar esta teoría que manejan los y las quechua hablantes dentro del concepto de “la biología local.” La literatura revela la vasta variedad de respuestas a las experiencias traumáticas y los eventos estresantes. Esta variedad me permite insistir que no se puede asumir una dialéctica entre una infinidad de culturas y una sola biología universal, sino entre culturas y biologías locales y múltiples, los dos siendo sujeto a las transformaciones evolucionarías, históricas, espaciales, y del ciclo vital, entre otras.

Cuando reflexiono sobre las mujeres y su deseo de no recordar y “martirizar sus cuerpos” — cuando recuerdo las muchas mujeres que temían mamar a sus bebes y pasarles su “leche de pena y preocupación” — me parece que nos ofrecen un ejemplo elocuente de como las memorias dolorosas acumulan en el cuerpo y como una puede literalmente sufrir de los síntomas de la historia.

Reitero que las memorias no solamente se sedimentan en los edificios, en el paisaje o en otros símbolos diseñados para propiciar el recuerdo. Las memorias también se sedimentan en nuestros cuerpos, convirtiéndolos en procesos y sitios históricos.

En un estudio realizado en Chile, un equipo de investigadores de la Universidad de California-Berkeley y de Chapel Hill estudió el impacto de la violencia política sobre las madres gestantes.

Para armar la muestra, los investigadores prestaron atención a qué barrios habían sufrido más por la violencia política o las desapariciones, en fin, qué barrios se habían convertido en zonas de guerra y terror durante la dictadura castrense. Seleccionaron una muestra que iba desde un nivel bajo de violencia política hasta uno pronunciado. Siguieron los embarazos y partos de una muestra de mujeres de cada barrio y, cuando controlaron a través de “confounding variables”, determinaron que las mujeres que vivían en los barrios más violentos sufrieron cinco veces más complicaciones durante el embarazo y el parto que las otras.

Me parece muy sugerente tanto el estudio de los “expertos” como la teoría que manejan en estas comunidades campesinas respecto de la influencia dañina de la violencia, el terror y las memorias tóxicas sobre las madres y sus bebés.

Estas mujeres y sus niños proveen un ejemplo doloroso de la transmisión de la violencia de la memoria. Una fuente de tales memorias fue la violencia sexual.

La Violencia Sexual

“A pesar de que las cifras recogidas no muestran la magnitud del problema, los relatos permiten inferir que las violaciones fueron una práctica común y bastante utilizada durante el conflicto. En innumerables relatos, luego de narrar los horrores de los arrasamientos y ejecuciones extrajudiciales y torturas, se señalan, al pasar, las violaciones a mujeres. En la medida que los testimoniantes no pueden dar los nombres de las mujeres afectadas, ellas no son ‘contabilizados’ a pesar de que se cuenta con el conocimiento de los hechos. Por lo dicho, la CVR destaca en este caso específico de violación sexual que, si bien no puede demostrarse la amplitud de estos hechos, la información cualitativa y tangencial permitiría afirmar que la violación sexual de mujeres fue una práctica generalizada durante el conflicto armado interno” (CVR 2003, Vol. VIII: 89-90).

En múltiples textos he analizado las conversaciones que mi equipo de investigación y yo tuvimos con las mujeres sobre el conflicto armado interno, ilustrando como las mujeres narraron mucho más que su victimización. Como me han comentado en cada pueblo con cuyos habitantes he trabajado, las mujeres participaron en la defensa de sus comunidades, de sus familias y de sí mismas. Lo que fue notable para mí fue la insistencia puesta en el contexto: cuando las mujeres nos contaban sobre las violaciones ubicaban esas violaciones dentro de una dinámica social más amplia. Daban detalles sobre las precondiciones que estructuraban su vulnerabilidad y enfatizaban sus esfuerzos por minimizar el daño hacia sí mismas y hacia la gente de la que estaban a cargo. Con su insistencia en el contexto las mujeres situaban sus experiencias de violencia sexual — episodios de victimización brutal — dentro de narrativas femeninas de heroísmo. Cuando vuelvo a estas conversaciones, siempre me impactan de nuevo y termino recordando una tarde larga que pasamos con una señora en Hualla. Su comunidad había sido considerada una base simpatizante a Sendero, así que cuando llegaron los soldados llegaron “por castigar al pueblo.”

Después de detallar las violaciones masivas que ocurrieron en la base, respiró profundamente, sacudió su cabeza, y agregó en una voz llena de admiración:

“¡Tanto coraje! Estas mujeres se defendieron con tanto coraje.” No cabe duda.

Ahora me gustaría enfocar en los hombres, convencida que si queremos estudiar las dimensiones de género de la guerra, hay que incluir un análisis de los hombres y las masculinidades; con demasiado frecuencia, “género” se reduce al sinónimo por “mujeres,” dejando a los hombres como la categoría no-marcada, no cuestionada. Quiero hablar de los violadores, insistiendo que las investigaciones sensibles a género deben incluir las formas de masculinidad forjadas durante un conflicto armado como un componente en la reconstrucción de las vidas individuales y la existencia colectiva posterior a una guerra.

En su investigación sobre la violencia sexual durante el conflicto armado interno la CVR determinó que, “Con relación a los perpetradores, se trató tanto de los agentes del Estado como de los integrantes de Sendero Luminoso y del MRTA, aunque en diferentes magnitudes. En este sentido, alrededor del 83% de los actos de violación sexual son imputables al Estado y aproximadamente un 11% corresponden a los grupos subversivos (Sendero Luminoso y el MRTA).

Si bien estos datos marcan una tendencia importante de la mayor responsabilidad del Estado en los actos de violencia sexual, es importante tener presente que los grupos subversivos fueron responsables de actos como aborto forzado, unión forzada, servidumbre sexual” (p. 374). De manera similar, en mi investigación quedó claro que todos los grupos armados utilizaron formas de la violencia sexual, y que los patrones variaron según el grupo y tras el tiempo.

Empero, hay otro punto que quedó claro: el uso sistemático de la violencia sexual era una práctica desplegada por las “fuerzas del orden”. Hay una ironía aquí: bajo la amenaza de ataques Senderistas, las autoridades en muchas comunidades solicitaron la instalación de bases militares por “seguridad.” Como he aprendido a lo largo de los años, tales comunidades experimentaron un nivel asombroso de la violencia sexual. Los acuerdos comunales implicaron ciertos acuerdos sexuales, y la seguridad “tiene género.” Los hombres en estas comunidades construyeron las bases militares que se multiplicaron en el campo durante el conflicto armado interno; las niñas y las mujeres “prestaron servicios” a las tropas. En algunas comunidades con las cuales he trabajado, las mujeres comenzaron a cobrar por el sexo; mucho más común, sin embargo, fue la violación. La “seguridad comunal” funcionó en formas contradictorias y hay una certeza: donde había soldados había violaciones y un nivel de la violencia sexual permanente.

También las violaciones grupales eran generalizables. Cuando las mujeres describían sus experiencias con las violaciones, nunca se trataba de un soldado sino de varios. “Violaban a las mujeres hasta dejarlas sin poder sostenerse de pie.” Los soldados estaban mutilando a las mujeres con sus penes y las mujeres estaban ensangrentadas. Quisiera seguir reflexionando un poco más sobre estos rituales de sangre.

Cuando se habla de violaciones grupales, deberíamos pensar por qué los hombres violaban de esta manera. Una explicación instrumentalista indicaría que los soldados violaban en grupo para dominar a una mujer, o para que un soldado pudiera vigilar mientras los otros violaban. Sin embargo, sería una lectura muy limitada atribuir esta práctica a la necesidad de ejercer puramente la coacción o la vigilancia. Cuando un soldado apuntaba su arma al pecho de una mujer, no necesitaba más fuerza. Cuando los soldados bajaban de sus bases en la noche para violar, la “privacidad” no era su preocupación central. Operaban con impunidad.

Claramente, hay un aspecto ritualístico en la violación grupal. Mucha gente nos contó que después de matar a alguien los soldados bebían la sangre de sus víctimas o se empapaban la cara y el pecho con la sangre. Quiero reflexionar acerca de los lazos de sangre establecidos entre soldados y las matrices ensangrentadas que dieron luz una fraternidad letal. Estos lazos de sangre unían a los soldados, y los cuerpos de las mujeres violadas servían como medio para forjar aquellos lazos. Las violaciones grupales no solamente quebraron los códigos morales que generalmente ordenan la vida social: la práctica también servía para erradicar la vergüenza. Cometer actos moralmente aberrantes enfrente de otros no sólo instituye lazos entre los perpetradores, sino también forja sinvergüenzas capaces de una brutalidad tremenda. Al perder el sentido de vergüenza — una “emoción regulatoria” ya que la vergüenza implica un otro en frente del cual uno se siente avergonzado — crea hombres con una capacidad recalibrada para la atrocidad.

Además las mujeres enfatizan en lo que los soldados les decían mientras las violaban: “Terruca de mierda”, “ahora aguanta terruca”, “carajo”, “terruca de mierda” e “ india de mierda”. Los soldados estaban marcando a las mujeres con insultos físicos y verbales. Por ejemplo, había una base militar en Hualla y los soldados se llevaron mujeres de las comunidades vecinas a la base para violarlas, devolviéndolas con el pelo cortado como un signo de lo que había sucedido. En otras conversaciones en Cayara y Tiquihua, la gente nos contó que las mujeres volvían a las comunidades “cicatrizadas” después de haber sido violadas en las bases. Los cuerpos de las mujeres estaban hechos para atestiguar sobre el poder y del barbarismo de las “fuerzas del orden.” Tanto en mis investigaciones como en los testimonios brindados a la CVR, los actos de la violencia sexual estaban casi siempre acompañados por los insultos étnicos y raciales, impulsándome a considerar como las jerarquías militares, del género, y de la raza convergieron durante el conflicto armado interno.

“Racing Rape”(“Compitiendo en la violación”)

“…el privilegio sexual — y su carencia — está profundamente inscrito en la historia de la raza en los Andes hasta tal punto que lo hace imposible pensar en el uno sin pensar en el otro.”
Comienzo esta sección citando brevemente a dos testimonios brindados a la CVR y uno a mi equipo de investigación. En el primero, un ex-soldado narró una ocasión durante la cual su peletón detuvó a dos mujeres: una odontóloga y una joven que vendía jugos en la calle. La joven — una chola — se la regaló a la tropa por una pichanga (que significó que tuvo que pasar por todo la tropa). Había cuarenta soldados. La odontóloga — una mestiza — fue reservada para el capitán.

En el segundo, un ex-teniente del ejército recordó su tiempo destacado en un control, encargado con revisar los documentos de todos que viajaron por la carretera. El y sus hombres detuvieron a muchas jóvenes viajando desde la costa, y las desafortunadas sin documentos sabían de inmediato lo que tuvieron que hacer: “Queremos conocer al capitán. No queremos estar con la tropa.” Como explicó el ex-teniente, “A veces había cuatro o cinco jóvenes. Ellas estaban con nosotros (los oficiales) con la condición que no las íbamos a pasar a la tropa. Las guardamos para nosotros, y las soltamos el día siguiente. Pero a veces eran cholitas — tuvimos que darlas a la tropa. Ellas tuvieron que pasar por todos los soldados porque ellos lo reclamaron.”

El tercer y último ejemplo. Una campesina quechuahablante describió su experiencia de la violación grupal: la desnudez forzada, la cantidad de soldados, el dolor insoportable, y su temor. Proporcionó detalles sobre la violación, pero negó repetir las palabras que los soldados habían utilizado para insultarla. “Palabras soeces” fue todo que estaba dispuesta a decir. Ella podia tolerar narrar la violencia sexual, pero no toleró repetir la descarga de insultos raciales que había aguantado.

Oficiales y soldados, mestizas y cholas, costeñas e “Indias,” hombres y mujeres. Hay numerosas identidades operando en estos testimonios, y cada una se ubica dentro de una jerarquía de poder y privilegio. Siempre he argumentado que no hay una forma de hablar del conflicto armado interno sin dirigirse a los temas de la discriminación étnica y el racismo. Es dolorosamente cierto cuando intentamos entender los usos y las lógicas de la violación. En el Informe Final de la CVR, los Comisionados constataron: “Muchas veces, las diferencias étnicas y raciales — convertidas en criterios de naturalización de las desigualdades sociales — fueron invocadas por los perpetradores para justificar las acciones cometidas contra quienes fueron sus víctimas.” (TRC, Vol. 8: 123). Los ejemplos arriba demuestran este punto. Las mujeres más “claras” estaban reservadas para los oficiales; las cholas y las “Indias” se las pasaron a la tropa. En esos casos cuando ambos los oficiales y los soldados violaban las mismas mujeres, fue su rango lo que determinó su lugar en la cola — y este rango en turno reflejó la estratificación étnica y racial. Quien fue autorizado al infligir el dolor sobre el otro reflejó las jerarquías de género y etnicidad; empero, me interesa el inverso — como el acto mismo de violar fue utilizado para construir estas jerarquías. Así que considero “racing rape.”

Al analizar el uso generalizable de los insultos étnicos y raciales durante los actos de la violación, me ayudó el libro de Mary Weismantel titulado “Cholas and Pishtacos: Stories of Race and Sex in the Andes”.. En su análisis detallado sobre los actos de la violencia sexualizada y como confieren la identidad racial, ofrece una manera de explorar como las identidades raciales y sexuales están inscritas en el cuerpo durante los rituales de la dominación y la sumisión.

Su análisis enfoca, en parte, en la figura del pishtaco. Esta figura atraviesa el tiempo y el espacio, probándose un dramatis personae resistente en los cuentos Andinos sobre la violencia racializada y de género. El pishtaco — una figura masculina que chupa la grasa de sus víctimas Indios, degollando sus cuellos, y violando a las mujeres con su falo insaciable — es siempre blanco.

El pishtaco ha sido, en diferentes momentos históricos, un cura español, un hacendado, un gringo antropólogo, un ingeniero Peruano de una ONG, o un miembro de la comunidad cuya riqueza repentina provoca rumores que de alguna manera ha explotado a sus vecinos: la constante es la fusión de la agresividad, la sexualidad y la blancura.

Como Wiesmantel constata de modo persuasivo, “Al conectar la propensión de un hombre al abuso sexual con su raza, los cuentos sobre el pishtaco interroga una larga y muy a menudo olvidada historia de la raza y la violación. ‘Violación,’ como ‘mujer’ o ‘blancura’ no tiene una sola definición histórica específica, sino se la produce por medio de, y definido dentro de, los contextos históricos específicos” (2001: 169).

Dentro de estos contextos históricos específicos, el pishtaco “se blanquea por su agresividad sexual, y se masculiniza en virtud de su blancura” (xl). Así que la identidad étnica o racial es, hasta un cierto punto, lograda — una posición estructural que un cuerpo puede asumir relativo al otro.

Es precisamente lo que quiero captar con la idea “racing rape.” Dada la distribución étnicamente o racialmente determinada de las mujeres por el propósito de la violación, la tropa — compuestas del estrato social más “oscuro” por que la clase sí tiene color — estaban violando a mujeres no tan diferentes de ellos mismos. La pichanga consistió en cholos violando a cholas — con los cholos bombardeando a sus víctimas con los mismos insultos étnicos que ellos habían aguantado tantas veces durante sus propias vidas.

La violación, combinada con los insultos étnicos, fue un medio por lo cual estos jóvenes soldados “se blanquearon” y transfirieron la humillación étnica a sus víctimas.

Como Judith Butler ha argumentado con respeto al género, la identidad es preformativa. En vez de ser “ya está” esperando su expresión en el lenguaje, la identidad puede ser el producto de “los actos significando de la vida lingüística” (1990:144) .

Para prestar el título de un artículo influyente, “Las mujeres son más indias” — y el acto de violarlas fue una manera de asegurarlo.

Sin embargo se puede imaginar que había algunos hombres que no querían participar en las violaciones. En nuestras conversaciones con ex soldados y ex miembros de la marina, ellos insistían en que la participación en las violaciones era obligatoria. Es ciertamente posible que esta ficción sea un bálsamo para su conciencia; sin embargo algunos hombres dieron detalles acerca de lo que les sucedía a aquellos soldados y miembros de la marina que no querían tomar parte de las violaciones. Permítanme citar sólo un ejemplo tomado de una conversación que tuve con alguien que sirvió en La Marina en Ayacucho a comienzos de los 80’s.
“Entre los reclutas, algunos eran realmente jóvenes. Eran apenas adolescentes. No querían participar (en las violaciones). Si uno rehusó, los demás lo llevarían aparte para violarlo. Todos lo violarían, con ese pobre gritando. Dijeron que estaban cambiando su voz: con tanto grito su voz bajaba. Ya no era mujer.”
Violar era un medio a través del cual se establecían jerarquías de poder entre los grupos armados y la población, aunque también dentro de las fuerzas armadas mismas. En las comunidades era habitual que los soldados forzaran a los hombres a mirar cómo violaban a sus mujeres, hijas y hermanas. Y, como mencioné, es notable que los soldados violaran por rango y por turnos, comenzando por los oficiales y terminando con los reclutas.

Cuando hablamos de militarización necesitamos pensar más allá de la permanencia de los soldados en las bases. La militarización también implica cambios en lo que significa ser un hombre o una mujer: la hipermasculinidad del guerrero está basada en el borramiento de las características consideradas como “femeninas.” Esta hipermasculinidad es construida a través del desprecio de lo femenino, y un aspecto de este menosprecio es la feminización de otros hombres al inflingirles violencia física y simbólica.

Narrando el heroísmo

Marcos me llamó la atención la primera vez que lo vi en una asamblea comunal. Era una figura que se destacaba en caqui y negro, con su postura exageradamente erecta. Llevaba corto su negro pelo y su pulóver negro alternaba con sus pantalones camuflados, que finalmente cedían ante sus negras botas de cuero. En el cuarto que compartía con su joven esposa había varias fotos suyas con su arma y cinturones de municiones colgando de la pared. Me había contado acerca de esas fotos una noche.

“Yo estaba en el ejército cuando las papas quemaban (se refiere al fragor de
la batalla), en el ´95 o ’96. Una vez estábamos afuera patrullando cerca de
Pucayacu donde estábamos en conflicto con los terrucos y matamos a seis de
ellos. Capturamos una china (una chica joven). Éramos en total unos 28 soldados,y todos violaron a esa pobre china. Yo no lo hice porque ella tenía 15 años y yo sólo 17, sentí que era como mi hermana. Después la dejamos escapar porque nos lorogó, decía que había sido forzada a colaborar con Sendero en la selva. Mepregunto dónde habrá ido a parar esa pobre chica. Los oficiales en el ejércitopermitían todo eso. Incluso nos decían “Esos malditos terrucos violan a susmujeres. ¿Eso está bien? Por eso nos dijeron ‘Los autorizamos (a violar)’.También nos hicieron comer pólvora como desayuno. Nada nos asustaba.” — Huaychao, febrero de 2003:

Ni un solo hombre de aquellos con los que hablé admitió haber participado en las violaciones. Ha habido hombres que me contaron que mataron, pero en ninguna conversación ningún hombre habló nunca sobre haber participado en violaciones. Los mismos hombres que han descrito en detalle los últimos minutos y expresiones de las víctimas moribundas — la lucha que da lugar a extremidades vencidas, al silencio, a ojos fijos y vidriosos — siempre han insistido en que eran otros hombres los que violaban. Es difícil narrar el propio heroísmo cuando un hombre era uno de los 28 soldados que esperaban en fila para violar a una jovencita. No estoy acusando a Marcos, pero sí estoy haciendo notar que cada narrador selecciona los hechos que presenta a su interlocutor, y la representación de si mismo es una continua negociación entre qué ocultar y qué revelar. Pero al escuchar a Marcos escuchaba los ecos roncos de aquellos reclutas.

En muchas oportunidades me he preguntado dónde están ahora estos ex soldados y marinos. Aunque el gobierno de turno los celebran como Heroes de la Patria —y muchos sin duda se comportaron heroícamente — hay otras versiones de la historia. ¿Cómo están estos hombres después de lo que han hecho o presenciaron? Asumo que ellos también llevan las huellas del conflicto armado y su participación en las atrocidades. Cuando acarician a sus mujeres, cuando miran a sus pequeñas hijas a la cara, cuando se paran frente al espejo, ¿qué es lo que ven reflejado? Veo esto como un legado de la guerra que no ha sido estudiado, y obviamente como algo que metodológicamente sería desafiante. Sin embargo me motiva la injusticia profunda de la violación y su carga narrativa. Por supuesto, son las mujeres quienes están incitadas a hablar sobre la violencia sexual; el silencio de los violadores no se perturba. Nunca he escuchado a nadie preguntarle a un hombre, ¿Estaba ensangrentado tu pene? ¿Estuviste primer en la cola, o décimo? ¿Penetraste su vagina o su ano? ¿Cuántas veces? ¿Te gusto? Entiendo que las preguntas parecen escandalosas; entiendo que aun leer esta preguntas nos repugna. Empero las mujeres rutinariamente están obligadas a narrar sus experiencias en un idioma de la vulnerabilidad sexual y la degradación. Parece que hay poco espacio discursivo por hablar del heroísmo femenino. ¿Qué significa sentirse obligada a narrar su vida en un idioma que jamás le podría hacer justicia?

Conclusiones

Quisiera terminar pensando en algunas tareas pendientes pos-CVR, especialmente en cuanto a la violencia sexual y las reparaciones. Para responder a los daños masivos productos del conflicto armado interno, la CVR diseño el Programa Integral de Reparaciones (PIR) como una forma de reafirmar la dignidad de las víctimas y promover la reconciliación nacional y la paz sostenible. El PIR es uno de los programas de reparaciones más completos que cualquier comisión de la verdad ha elaborado hasta la fecha, e incluye reparaciones símbolicas, reparaciones en términos de los servicios de salud y educativos, la restitución de los derechos ciudadanos, reparaciones económicas individualizadas y reparaciones comunales colectivas, entre otras.
Como un paso en el proceso reparativo, el Consejo de Reparaciones está compilando el Registro Unico de Víctimas. Hasta la fecha, el Consejo ha recibido solamente 2,021 solicitudes de inscripción que presentan afectación de violación y/o violencia sexual. Sencillamente, a pesar de tantas estrategias implementadas para asegurar “que hablen las mujeres,” de forma contundente las mujeres quechuahablantes han preferido el silencio — aun que sulfura — al hablar de actos aborrecibles. Vale recordar que la violación en ciertos casos fue utilizado para forzar las mujeres al hablar. ¿Qué más se puede hacer por asegurar que el derecho a las reparaciones no impone la obligación de hablar? Dado que, de forma abrumadora, las mujeres se negaron a hablar de sus violaciones en primera persona, entonces ¿qué podría constituir reparaciones? ¿Cómo se intenta “reparar” lo no dicho? No formulo la pregunta retóricamente: diseñar programas de reparaciones que atiendan a la cuestión de la violencia sexual contra las mujeres es un desafío que confronta a muchos países en su etapa post-conflicto. No tengo la respuesta, pero estoy muy segura acerca de cómo no hacerlo.

En su trabajo sobre una asesoría con mujeres sierraleonesas refugiadas en el norte de Liberia, Mats Utas se sorprendía de que cada mujer que ellos habían entrevistado declarara sin dificultad que había sido violada durante la guerra civil sierraleonesa. Enseguida se dio cuenta de que el presentarse a sí mismas como víctimas era un medio a través del cual las mujeres se establecían efectivamente como “receptoras legítimas” de la ayuda humanitaria (2005:408) . Los testimonios sobre violaciones eran un pasaje hacia la ayuda.

¿Qué sucede con la ética de este negocio? ¿Qué, con los elementos coercitivos del ”dime tu historia de victimización sexual y recibirás una frazada y latas de comida”? O, en el contexto del programa de reparaciones de la posguerra, “dame un testimonio gráfico sobre “tu violación” y quizás recibas un estipendio”? No puedo separar los métodos de la ética: en este caso, ambos son repugnantes. Hay preguntas que no tenemos derecho a preguntar, y silencios que deben ser respetados.

Cuando pienso en las conversaciones que tuvimos, las mujeres expresaban constantemente un deseo de justicia redistributiva: becas para sus hijos, viviendas decentes, agua potable, comida en sus casas y granos y ganado en sus campos. Esto era lo que las mujeres demandaban una y otra vez — las que hablaron con nosotras sobre las violaciones y cientos más que no lo hicieron. Trabajemos entonces con esta visión de justicia redistributiva y ampliémosla para incluir a la vergüenza. Una cosa que puede ser redistribuida es la vergüenza que fue repartida injustificadamente en las mujeres de forma exclusiva: esta vergüenza deberían sentirla los violadores, que hasta la fecha gozan de una impunidad absoluta. En Perú no hubo discusiones en torno a los miles de soldados y marinos que sistemáticamente cometieron violaciones durante el conflicto armado interno. Los sinvergüenzas avanzaron con ímpetu en sangrientos actos de violación grupal que no son discutidos en los discursos públicos en Perú. Este silencio es, de hecho, preocupante. Las reparaciones deberían incluir la redistribución de bienes y servicios; también deberían incluir la redistribución de la vergüenza hacia aquellos que se la ganaron.

Termino volviendo a “La teta asustada”, y los esfuerzos miopes del Presidente Alan García y su gabinete por obstacularizar un Museo de la Memoria. Junto con su miopía conmemorativa, hay su insistencia ciega que las fuerzas armadas cometieron solamente “excesos y errores.” ¿Podrían realmente creer que al rechazar un edificio para alojar a la exposición Yuyanapaq pueden desalojar — pueden desencarnar — las memorias y las contramemorias del conflicto armado interno? En los nervios que arden, en los cuerpos martirizados, en la leche que transmitió tanta pena — en estos “sitios históricos” hay una teoria sobre la tenacidad de la memoria. Tambien hay un reclamo por la justicia.



martes, marzo 02, 2010

Tarea urgente: Pongámonos en “oracción” para armonizarnos con la Tierra




Los hechos nos convocan. De la contemplación y el asombro y en muchos casos del temor hay que pasar a la acción.

Somos divinos. Sumados todo y todos, somos el poder del Padre. Lo que se está dando es la expresión del fraccionamiento de nuestras conciencias y la confusión de nuestras mentes.

La destrucción es una negación de la unidad que primero ha empezado en nuestras mentes. Eso es lo que se ha materializado y estamos viviendo.

Y frente a la separación, al fraccionamiento, a la atomización debemos responder con la energía de la unidad. Con la acción en unidad.

La solidaridad ira caminado por los caminos de siempre. Pero ahora más que la ayuda material, que es necesaria para nuestros hermanos, más que ello, mucho mas importante y valioso es unir nuestros corazones en un solo corazón y dirigir nuestras mentes con toda la fe que hemos bebido desde niños, desde nuestra niñez biológica y desde nuestra niñez eterna, con toda esa memoria que nos viene de la UNIDAD.

Es vital que seamos UNO para abrazar a nuestra madre-hermana Tierra, que ha empezado su proceso de ascensión y nosotros con ella.

Dirijamos nuestra energía para que el proceso sea lo mas amable posible. Esta en nuestras mentes y en nuestras manos hacerlo, lograrlo:

Unidos, irradiando energía de paz y armonía. Así sea.

(Jesús Hubert)

Meditación de armonización con la tierra realizada con asistencia de un maestro de luz la noche del 28/02/2010.

(Pueden reunirse en persona o través de cualquier chat y realizar juntos y al mismo tiempo esta meditación)

"Haced una respiración..... tranquila y pausada ..... respirad hondo y contad hasta cinco y luego soltad, aflojad todo. Mantened la mente en creación. Ahora tranquilizad vuestra mente.

Fijad en la mente el planeta tierra visto desde el cielo.

Bien, respirad nuevamente hondo y figurad en la mente un triángulo totalmente platinado…invertido.

Y ahora colocadlo en el centro de la Tierra. Hacedlo girar en vuestra mente como las manecillas del reloj y cada vez mas rápido. Y colocad las manos dentro de dicho triángulo y tranquilizadlo, haced que se mueva como las olas tranquilas de un mar profundo y sosegado.

Elevad esa energía que sienten, ese calor en vuestras manos a la capa terrestre y tranquilizadla, consentidla con vuestro corazón, con vuestro amor, como quien tranquiliza un niño. Y haced una energía en espiral, por todo el cordón de los andes y muy al centro de la tierra en la capa "tiernizada", harán unión en este momento ....sentirán pesadez en la nuca , tendrán comunicación, hay seres ayudándolos a cada uno, están con ustedes.

Ahora cerrad los ojos por un minuto, respirad frotando vuestras sienes y todo esta corregido, será mas suave todo.

¿Comprendido lo que podéis hacer??

Respirad y regresad. Retomadla cada vez que la necesitéis. Hacedlo bien, no por sentir o ensayar."



sábado, febrero 27, 2010

The Beatles y 156 paises cantan juntos “Todo lo que necesitas es amor”





Hace unos días un importante artista dijo que Haiti lo que necesitaba no era que se juntaran artistas para grabar canciones de solidaridad sino ayuda concreta. Ahora seguro que diría lo mismo por nuestro golpeado Chile.

Y justo ahora que me encontré los que les voy a compartir, me acordé de Jesús cuando una modesta mujer en una casa que visitaba, le vació un frasco de fino perfume en sus pies, sucios y cansados del camino. Hecho que escandalizo a un fariseo que comentó que con el valor de ese frasco derramado podría haberse comprado pan para los pobres. Pero Jesús le contestó que esa sabia mujer en su sencillez estaba ungiendo su cuerpo que seria entregado por nosotros.

Y la verdad es que la vida se nutre en varios niveles que no son materiales. El hombre no solo vive de pan, sino también del espíritu y de toda palabra, poema o canción que brota de él. Como de esta canción que echó a volar John Lennon, sellando en nuestros corazones una verdad esencial que tiene hoy más vigencia que nunca: Todo lo que necesitas es amor.

The Beatles la cantaron en“…la primera transmisión televisiva mundial de la historia. 'Vía satélite', como se anunciaba por aquellos tiempos. Cuatrocientos millones de personas alrededor del planeta se alistaron para presenciarla. Algunos no creían posible que la misma imagen se estuviera viendo simultáneamente en cada rincón de la Tierra. Pero era cierto, la tenían ante sus ojos. El 25 de junio de 1967, con el programa Our World (Nuestro mundo), se rompían las barreras de la distancia entre las naciones”, como nos lo recuerda MCarcelini desde su página en youtube.

Pues la famosa cadena de cafeterias Starbuck logro que el 7 de diciembre de 2009 músicos de 156 países, desde sus propios lugares, cantaran al mismo tiempo: “All you need is love”, en apoyo a la campaña para combatir el SIDA en África.

El espíritu de la canción hecho realidad, como un himno elocuente para este tiempo de cambios necesarios, sobre todo, interiores. (Jesús Hubert)

156 Países cantando "LO ÚNICO QUE NECESITAMOS ES AMOR "




The Beatles cantando via satellite en 1967: “All you need is love”






Todo lo que necesitas es amor
(John Lennon)

AMOR, AMOR, AMOR
AMOR, AMOR, AMOR
AMOR, AMOR, AMOR

NO HAY NADA QUE PUEDAS HACER QUE NO PUEDA HACERSE
NADA QUE PUEDAS CANTAR QUE NO PUEDA CANTARSE
NADA QUE PUEDAS DECIR PERO PUEDES APRENDER EL JUEGO
ES FÁCIL

NADA QUE PUEDAS HACER QUE NO PUEDA HACERSE
NADIE A QUIEN PUEDAS SALVAR QUE NO PUEDA SALVARSE
NADA QUE PUEDAS HACER PERO PUEDES APRENDER A SER CON EL TIEMPO
ES FÁCIL

TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR, AMOR
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS

AMOR, AMOR, AMOR
AMOR, AMOR, AMOR
AMOR, AMOR, AMOR

TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
Letras4U.com » letras traducidas al español
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR, AMOR
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS

NO HAY NADA QUE PUEDAS SABER QUE NO SE SEPA
NADA QUE PUEDAS VER QUE NO SE HAYA VISTO
NINGÚN LUGAR A DÓNDE PUEDAS ESTAR QUE NO SEA DONDE TENÍAS QUE ESTAR
ES FÁCIL

TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR, AMOR
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS

TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
(AHORA TODOS JUNTOS)
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR
(TODOS)
TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR, AMOR
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS
AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS
AYER
ELLA TE QUIERE, SÍ, SÍ, SÍ


All you need is love
(John Lennon)

LOVE, LOVE, LOVE
LOVE, LOVE, LOVE
LOVE, LOVE, LOVE

THERE´S NOTHING YOU CAN DO THAT CAN´T BE DONE
NOTHING YOU CAN SING THAT CAN´T BE SUNG
NOTHING YOU CAN SAY BUT YOU CAN LEARN HOW TO PLAY THE GAME
IT´S EASY

NOTHING YOU CAN MAKE THAT CAN´T BE MADE
NO ONE YOU CAN SAVE THAT CAN´T BE SAVED
NOTHING YOU CAN DO BUT YOU CAN LEARN HOW TO BE YOU IN TIME
IT´S EASY

ALL YOU NEED IS LOVE
ALL YOU NEED IS LOVE
ALL YOU NEED IS LOVE, LOVE
LOVE IS ALL YOU NEED

LOVE, LOVE, LOVE
LOVE, LOVE, LOVE
LOVE, LOVE, LOVE

ALL YOU NEED IS LOVE
Letras4U.com » letras traducidas al español
ALL YOU NEED IS LOVE
ALL YOU NEED IS LOVE, LOVE
LOVE IS ALL YOU NEED

THERE´S NOTHING YOU CAN KNOW THAT ISN´T KNOWN
NOTHING YOU CAN SEE THAT ISN´T SHOWN
NOWHERE YOU CAN BE THAT ISN´T WHERE YOU´RE MEANT TO BE
IT´S EASY

ALL YOU NEED IS LOVE
ALL YOU NEED IS LOVE
ALL YOU NEED IS LOVE, LOVE
LOVE IS ALL YOU NEED

ALL YOU NEED IS LOVE
(ALL TOGETHER, NOW)
ALL YOU NEED IS LOVE
(EVERYBODY)
ALL YOU NEED IS LOVE, LOVE
LOVE IS ALL YOU NEED
LOVE IS ALL YOU NEED
LOVE IS ALL YOU NEED
LOVE IS ALL YOU NEED
YESTERDAY
SHE LOVES YOU, YEAH YEAH YEAH

Chile, Haití....los cambios avanzan ¿y nuestro espíritu?_ Escribe: Leonardo Boff



Mientras la cantidad de victimas se multiplica después del sismo en Chile, los cambios en la tierra avanzan. Cada vez los sentimos más cerca de nosotros. El terremoto en Haiti parecía lejano, hasta natural, en una tierra familiarizada con la desgracia.

Y la verdad es que a quienes alcanza un desastre como este, es su propio “fin del mundo”, sin tomar en cuenta el calendario y que falte aun para el 2012.

¿Qué podemos aprender de estas experiencias para nuestro futuro cierto, el de nuestro espíritu?. Leamos lo que dice el teólogo brasileño Leonardo Boff. (Jesús Hubert)

El desastre que se abatió sobre Haití, arrasando Puerto Príncipe y matando a millares de personas, y privando al pueblo de las estructuras mínimas para la supervivencia, es una prueba para la humanidad. Según los pronósticos de quienes siguen sistemáticamente el estado de la Tierra, no pasará mucho tiempo antes de que nos enfrentemos a varios Haitíes, con millones y millones de refugiados climáticos, provocados por eventos extremos que podrán ocasionar una verdadera devastación ecológica y destruir incontables vidas humanas.

En este contexto dos virtudes, ligadas a la esencia de lo humano, deben alcanzar especial relevancia: la hospitalidad y la solidaridad.



La hospitalidad, ya lo vio el filósofo Kant, es un derecho y un deber de todos, pues todos somos habitantes, o mejor, hijos e hijas de la misma Tierra. Tenemos derecho a circular por ella, a recibir y ofrecer hospitalidad ¿Estarán las naciones dispuestas a atender este derecho básico de aquellas multitudes que ya no puedan vivir en sus regiones supercalentadas, sin agua y sin cosechas? El instinto de supervivencia no respeta los límites de los estados-naciones. Los bárbaros de antaño derribaron imperios y los nuevos «bárbaros» de hoy no harán otra cosa, en caso de que no sean exterminados por los que usurparon la Tierra para sí. Paro aquí porque los escenarios probables y no imposibles son dantescos.

La segunda virtud es la solidaridad. Ella es inherente a la esencia social del ser humano. Ya los clásicos del estudio de la solidaridad como Renouvier, Durkheim, Bourgeois y Sorel enfatizaron el hecho de que una sociedad no existe sin la solidaridad de unos hacia otros. Supone una conciencia colectiva y el sentimiento de pertenencia de todos. Todos aceptan de una manera natural vivir juntos para realizar juntos la política, que es la búsqueda común del bien común.

Debemos someter a crítica el concepto de la modernidad que parte de la absoluta autonomía del sujeto en la soledad de su libertad. Se dice: cada uno debe hacer lo suyo sin necesidad de los otros. Para que los seres humanos así solitarios puedan vivir juntos necesitan de hecho un contrato social, como el elaborado por Rousseau, Locke y Kant. Pero ese individualismo es falso e ilusorio. Hay que reconocer el hecho real e irrenunciable de que el ser humano es siempre un ser de relación, un-ser-con-los-otros, entretejido siempre en una urdimbre de todo tipo de conexiones. Nunca está sólo. El contrato social no funda la sociedad, sólo la ordena jurídicamente.


Además, la solidaridad posee un trasfondo cosmológico. Todos los seres, desde los topquarks pero especialmente los organismos vivos, son seres de relación y nadie vive fuera de la red de inter-retro-conexiones. Por eso, todos los seres son solidarios recíprocamente. Cada uno ayuda al otro a sobrevivir —es el sentido de la biodiversidad— y no necesariamente son víctimas de la selección natural. A nivel humano, en vez de la selección natural, por causa de la solidaridad, introducimos el cuidado, especialmente para con los más vulnerables. Así no sucumben a los intereses excluyentes de grupos o de un tipo de cultura feroz que coloca la ambición por encima de la vida y de la dignidad.

Hemos llegado a un punto de la historia en el cual todos nos descubrimos entrelazados en una única geosociedad. Sin la solidaridad de todos con todos y también con la Madre Tierra no habrá futuro para nadie. Las desgracias de un pueblo son nuestras desgracias, sus lágrimas son nuestras lágrimas, sus avances, nuestros avances. Sus sueños son nuestros sueños.

Bien decía el Che Guevara: «La solidaridad es la ternura de los pueblos». Es la ternura que tenemos que dar a nuestros sufrientes hermanos y hermanas de Haití.



viernes, febrero 26, 2010

César Hildebrandt y los peruanos descoloridos a quienes “La teta…” no les asusta, les...¡apesta!



Claudia Llosa, directora, y Magaly Solier, actriz principal, de "La Teta Asustada"

Unidas, simbolizan el ideal de un Perú integrado por su conciencia de identidad

A diferencia de otros pueblos de América, muchos peruanos, como rechazo al desprecio colonial sufrido y también como imitación mimética con sus clases dominantes, tienen vergüenza de serlo y lo justifican de muchas maneras.

Lo más lamentable es que se manifieste esta minusvalía de la conciencia en muchos intelectuales. A quienes lo “cholo”(*) les apesta; actitud larvada que no siempre es conciente y brota instintivamente cuando algo les recuerda al Perú real.

Ese síndrome de desarraigo se ha manifestado nuevamente a propósito de la película “La Teta Asustada”, habiéndose sumado a ese coro vergonzante, el -en otros momentos- brillante periodista
César Hildebrandt, quien ha cargado tintas contra la película, tratando de estigmatizarla con una crítica esquemática, superficial y hasta diríamos que frívola.

Despropósito detrás del cual se siente también el prejuicio contra la directora Claudia Llosa por el parentesco con el escritor Vargas Llosa, la cual, en realidad, está más cerca ideológicamente de nuestro “Amauta”, José María Arguedas, que de su famoso pariente. Ya que la Llosa no es una “pituca”(**) que juega con los temas andinos y populares, para los cuales muestra mas bien conocimiento interior, empatia y profundo respeto.

Ya hemos comentado ampliamente los valores trascendentes de la película de Claudia Llosa y los méritos actorales de Magaly Solier, evidentes,para quien no tenga anteojeras.

Y Magaly, precisamente ha salido al frente de quienes pretenden ningunear a la película, justo en vísperas de la competencia por Oscar a la mejor película extranjera, para la cual ha sido nominada.

Reproducimos las declaraciones de Magaly Solier y un afilado artículo de Eloy Jáuregui publicado en el suplemento DOMINGO, del diario La República, que desviste muy bien a esos peruanos descoloridos a quienes “La teta…” no les asusta, sino les apesta. (Jesús Hubert)

(
*) Llamar “cholo” a alguien en el Perú puede tener diversas connotaciones. Pero, en general, es una alusión a los rasgos físicos y/o al origen andino de una persona. Estrictamente hablando, el “cholo”, es propiamente el mestizo, a diferencia del indígena de características más autóctonas. Y cabe agregar que, “cholo”, sobre todo, es sinónimo de peruano, aunque a muchos aculturados no les guste este apelativo.

(**)Pituco(a) se dice de una persona con apariencia real o simulada de pertenecer al sector social adinerado.


Leer también aqui: "La teta asustada o el derecho de los pueblos a su identidad"

Magaly Solier responde a las duras críticas de la prensa extranjera

La actriz de ´La teta asustada´ señaló que la gente que critica el filme es porque no ha vivido la violencia terrorista en carne propia o no tiene el coraje de ver ese lado humano.

Magaly Solier no se calla y defiende el filme que la coronó como Mejor Actriz en el Festival de Montreal, "La teta asustada", criticada desde algunos sectores por mostrar al Perú como un país pobre y atrasado.


"Si quieren que se muestre un país en progreso, entonces que (los gobernantes) hagan un país así. El Perú ha quedado muy herido. Y de eso es necesario hablar. La gente que critica es porque no ha vivido eso o no tiene el coraje de ver ese lado humano", afirmó la actriz en un encuentro con la prensa extranjera en Lima.

Asimismo, la intérprete que da vida a "Fausta" en el filme resaltó las cualidades de la directora Claudia Llosa, comentando que es una persona "muy valiente" por abordar el tema, ya que para Solier la cinta habla "por las personas que no pueden hablar".

Cabe mencionar que algunos sectores del país afirman que la imagen que se muestra en "La teta asusta", nomina al Oscar 2010 en la categoría Mejor Película Extranjera", es denigrante.

Las conchas aterradas

Por Eloy Jáuregui

Cuando la mañana del último martes, la China Tudela, las “pipols” de la G.C.U. y los pitucos de Eisha vieron en CNN que la “La teta asustada” era nominada para competir por el Oscar a mejor película extranjera; ¡horrible oye!, gritaron a coro: “Ajjj, cholos.

Así no somos los peruanos”. Y mientras seguían chupando, bronceados de intransigencia y segregación, murmuraron que está bien que el cine peruano prospere. Y casi hubo aplausos, pero hay que tener cuidado con lo que se muestra de nuestro Perú sucio al resto del mundo. Otros dijeron, frente a unas conchitas a la parmesana: “como toda película costumbrista peruana, esa basura trata de gentes tristes, traumadas, seudoanalfabetas, sin un objetivo concreto en la vida más que encerrarse en su subcultura folclórica”.

Les jode pues: el papel reciclado, el Mega Plaza, el turismo chicha en el Cusco, los intentos como la ópera prima de Claudia Llosa “Madeinusa”, que un director retrógado de un diario limeño escribiese: “pretencioso y aburrido plomazo que deja injustamente a todos los indígenas como salvajes, borrachos, cochinos, supersticiosos e incestuosos. Me desagrada ese intelectualoide morbo, estúpido y políticamente correcto, tan de moda ahora, que se tiene en escarbar los años del terror. Magaly Solier me parece una andrófoba lista para el psiquiatra por el extremo rechazo a los hombres que proclama (¿será lesbiana?) y me imagino que en el jurado pesó mucho el exotismo de una película tercermundista hablada y cantada en lengua aborigen (igual como si hubieran sido tibetanos, esquimales o bosquimanos)”. No repito el nombre de este mononeuronal por higiene.

Yo soy cínico a la manera de G. Caín –me gusta el cine– pero jamás imaginé que una película que narra un pasaje trágico de la historia de nuestro Perú haya despertado retorcidos resentimientos. Es cierto, hay una herida que no cicatriza. Lo andino, las diferencias culturales, la visión limeña sobre la violencia política y el delgado límite entre ficción y realidad, como alguna vez leí en este diario. Pero hay una soberbia e intolerancia que no claudica. Fanatismo del que tiene plata por genes. Exclusivismo de ese peruano que ve a Miami como espejo.

He analizado la película y sé lo que les jode. Que el tema no es cinematográfico. Que “Los Destellos” no pueden participar en el soundtrack. Que haya un cabro estilista verídico. Que los desplazados de Ayacucho por el terrorismo no sean también limeños y que Manchay tenga un paisaje más bello que ese bodrio de “líneas y punto” de la arquitectura peruana de chifa. Ojo, tía, Claudia Llosa construyó su película en base al trabajo con las mujeres que hizo la antropóloga Kimberly Theidon, en las comunidades altoandinas de Ayacucho a mediados de la década de los noventa. (Ver blog de Larryportera: http://www.reportajealperu.com/2009/03/con-ustedes-kimberly-theidon-la-a...).

Hay dos Perús. El de los Benavides de la Quintana y los de Magaly Solier. Es decir, los pitucos y los lorchos. En el medio está una película que nos recuerda que la CVR (N.R.: La Comisión de laVerdad), que el Museo de la Memoria y cuanta gestión se haga por solo curar las heridas y cicatrizar el alma dolida, es cuestión de tolerancia. Ven, abrázame. Somos hermanos.

Artículo tomado del suplemento DOMINGO de La República del 07/02/2010


Ya viene el 2012...¡a ritmo de pasodoble!



Especialmente dedicada a los apocalípticos y temblorosos,
esta bienvenida al 2012, a ritmo de de pasodoble y en versión de unos ocurrentes peninsulares....
¡que el 2012 nos coja confesao... y bien bailao...¡
¡faltaba ma...!
(Jesús Hubert)