Machu Picchu, es símbolo de la cultura inca y ahora, dicen también que "maravilla del mundo"...para turistas y postales.
Pero la cultura andina, viva, aun es la pariente pobre de la cultura en el Perú.
¿Segregación? , ¿racismo?,¿indiferencia? En realidad, lo mas apropiado seria decir: desconocimiento, y falta de identidad con el legado cultural y espiritual andino.
Recordemos nomás, que en el Perú se suprimió el feriado por el Día del Indio, o de la Raza,o del Campeesino, que teniamos antes los 24 de Junio de cada año, pero en cambio, si se celebra, con feriado y todo, por ejemplo, el DIA DEL PAPA, (sin acento en la última sílaba).
Hagamos votos porque la elección internacional de MACHU PICCHU, "MARAVILLA DEL MUNDO", cambie actitudes entre peruanos y, sobre todo, las decisiones de los gobernantes de esta tierra, para que al fin el Perú, nosotros, nos reencontremos con nuestro futuro.
domingo, julio 08, 2007
De ALTURAS DE MACHU PICCHU - Versión musical de Los Jaivas(*)
Alturas de Macchu Picchu - Pablo Neruda
I
Del aire al aire, como una red vacía,
iba yo entre las calles y la atmósfera, llegando
y despidiendo,
en el advenimiento del otoño la moneda
extendida
de las hojas, y entre la primavera y las espigas,
lo que el más grande amor, como dentro de un
guante
que cae, nos entrega como una larga luna.
(Días de fulgor vivo en la intemperie
de los cuerpos: aceros convertidos
al silencio del ácido:
noches desdichadas hasta la última harina:
estambres agredidos de la patria nupcial.)
Alguien que me esperó entre los violines
encontró un mundo como una torre enterrada
hundiendo su espiral más abajo de todas
las hojas de color de ronco azufre:
más abajo, en el oro de la geología,
como una espada envuelta en meteoros,
hundí la mano turbulenta y dulce
en lo más genital de lo terrestre.
Puse la frente entre las olas profundas,
descendí como gota entre la paz sulfúrica,
y, como un ciego, regresé al jazmín
de la gastada primavera humana.
II
Si la flor a la flor entrega el alto germen
y la roca mantiene su flor diseminada
en su golpeado traje de diamante y arena,
el hombre arruga el pétalo de la luz que recoge
en los determinados manantiales marinos
y taladra el metal palpitante en sus manos.
Y pronto, entre la ropa y el humo, sobre la mesa
hundida,
como una barajada cantidad, queda el alma:
cuarzo y desvelo, lágrimas en el océano
como estanques de frío: pero aún
mátala y agonízala con papel y con odio,
sumérgela en la alfombra cotidiana, desgárrala
entre las vestiduras hostiles del alambre.
No: por los corredores, aire, mar o caminos,
quién guarda sin puñal (como las encarnadas
amapolas) su sangre? La cólera ha extenuado
la triste mercancía del vendedor de seres,
y, mientras en la altura del ciruelo, el rocío
desde mil años deja su carta transparente
sobre la misma rama que lo espera, oh corazón,
oh frente triturada entre las cavidades del otoño.
Cuántas veces en las calles del invierno de una
ciudad o en
un autobús o un barco en el crepúsculo, o en la
soledad
más espesa, la de la noche de fiesta, bajo el
sonido
de sombras y campanas, en la misma gruta del
placer humano,
me quise detener a buscar la eterna veta
insondable
que antes toqué en la piedra o en el relámpago
que el beso desprendía.
(Lo que en el cereal como una historia amarilla
de pequeños pechos preñados va repitiendo un
número
que sin cesar es ternura en las capas germinales,
y que, idéntica siempre, se desgrana en marfil
y lo que en el agua es patria transparente,
campana
desde la nieve aislada hasta las olas sangrientas.)
No pude asir sino un racimo de rostros o de
máscaras
precipitadas, como anillos de oro vacío,
como ropas dispersas hijas de un otoño rabioso
que hiciera temblar el miserable árbol de las
razas asustadas.
No tuve sitio donde descansar la mano
y que, corriente como agua de manantial
encadenado, o firme como grumo de antracita o cristal,
hubiera devuelto el calor o el frío de mi mano
extendida.
Qué era el hombre? En qué parte de su
conversación abierta
entre los almacenes de los silbidos, en cuál de sus
movimientos metálicos
vivía lo indestructible, lo imperecedero, la vida?
III
El ser como el maíz se desgranaba
en el incansable
granero de los
hechos perdidos, de los
acontecimientos
miserables, del uno al siete, al ocho,
y no una muerte, sino muchas muertes llegaba a
cada uno:
cada día una muerte pequeña, polvo, gusano,
lámpara
que se apaga en el lodo del suburbio, una
pequeña muerte de alas gruesas
entraba en cada hombre como una corta lanza
y era el hombre asediado del pan o del cuchillo,
el ganadero: el hijo de los puertos, o el capitán
oscuro del arado,
o el roedor de las calles espesas:
todos desfallecieron esperando su
muerte, su corta muerte diaria:
y su quebranto aciago de cada día era
como una copa negra que bebían temblando.
IV
La poderosa muerte me invitó muchas veces:
era como la sal invisible en las olas,
y lo que su invisible sabor diseminaba
era como mitades de hundimientos y altura
o vastas construcciones de viento y ventisquero.
Yo al férreo vine, a la angostura
del aire, a la mortaja de agricultura y piedra,
al estelar vacío de los pasos finales
y a la vertiginosa carretera espiral:
pero, ancho mar, oh muerte!, de ola en ola no
vienes,
sino como un galope de claridad nocturna
o como los totales números de la noche.
Nunca llegaste a hurgar en el bolsillo, no era
posible tu visita sin vestimenta roja:
sin auroral alfombra de cercado silencio:
sin altos enterrados patrimonios de lágrimas.
No pude amar en cada ser un árbol
con su pequeño otoño a cuestas (la muerte de mil
hojas) todas las falsas muertes y las resurrecciones
sin tierra, sin abismo:
quise nadar en las más anchas vidas,
en las más sueltas desembocaduras,
y cuando poco a poco el hombre fue negándome
y fue cerrando paso y puerta para que no tocaran
mis manos manantiales su inexistencia herida,
entonces fui por calle y calle y río y río,
y ciudad y ciudad y cama y cama,
y atravesó el desierto mi máscara salobre,
y en las últimas casas humilladas, sin lámpara,
sin fuego,
sin pan, sin piedra, sin silencio, solo,
rodé muriendo de mi propia muerte.
V
No eras tú, muerte grave, ave de plumas férreas,
la que el pobre heredero de las habitaciones
llevaba entre alimentos apresurados, bajo la pielvacía:
era algo, un pobre pétalo de cuerda exterminada:
un átomo del pecho que no vio al combate
o el áspero rocío que no cayó en la frente.
Era lo que no pudo renacer, un pedazo
de la pequeña muerte sin paz ni territorio:
un hueso, una campana que morían en él.
Yo levanté las vendas del yodo, hundí las manos
en los pobres dolores que mataban la muerte,
y no encontré en la herida sino una racha fría
que entraba por los vagos intersticios del alma.
VI
Entonces en la escala de la tierra he subido
entre la atroz maraña de las selvas perdidas
hasta ti, Macchu Picchu.
Alta ciudad de piedras escalares,
por fin morada del que lo terrestre
no escondió en las dormidas vestiduras.
En ti, como dos líneas paralelas,
la cuna del relámpago y del hombre
se mecían en un viento de espinas.
Madre de piedra, espuma de los cóndores.
Alto arrecife de la aurora humana.
Pala perdida en la primera arena.
Ésta fue la morada, éste es el sitio:
aquí los anchos granos del maíz ascendieron
y bajaron de nuevo como granizo rojo.
Aquí la hebra dorada salió de la vicuña
a vestir los amores, los túmulos, las madres,
el rey, las oraciones, los guerreros.
Aquí los pies del hombre descansaron de noche
junto a los pies del águila, en las altas guaridas
carniceras, y en la aurora
pisaron con los pies del trueno la niebla
enrarecida,
y tocaron las tierras y las piedras
hasta reconocerlas en la noche o la muerte.
Miro las vestiduras y las manos,
el vestigio del agua en la oquedad sonora,
la pared suavizada por el tacto de un rostro
que miró con mis ojos las lámparas terrestres,
que aceitó con mis manos las desaparecidas
maderas: porque todo, ropaje, piel, vasijas,
palabras, vino, panes, se fue, cayó a la tierra.
Y el aire entró con dedos
de azahar sobre todos los dormidos:
mil años de aire,meses, semanas de aire,
de viento azul, de cordillera férrea,
que fueron como suaves huracanes de pasos
lustrando el solitario recinto de la piedra.
VII
Muertos de un solo abismo, sombras de una
hondonada,
la profunda, es así como al tamaño
de vuestra magnitud
vino la verdadera, la más abrasadora
muerte y desde las rocas taladradas,
desde los capiteles escarlata,
desde los acueductos escalares
os desplomasteis como en un otoño
en una sola muerte.
Hoy el aire vacío ya no llora,
ya no conoce vuestros pies de arcilla,
ya olvidó vuestros cántaros que filtraban el cielo
cuando lo derramaban los cuchillos del rayo,
y el árbol poderoso fue comido
por la niebla, y cortado por la racha.
Él sostuvo una mano que cayó de repente
desde la altura hasta el final del tiempo.
Ya no sois, manos de araña, débiles}
hebras, tela enmarañada:
cuanto fuisteis cayó: costumbres, sílabas
raídas, máscaras de luz deslumbradora.
Pero una permanencia de piedra y de palabra:
la ciudad como un vaso se levantó en las manos
de todos, vivos, muertos, callados, sostenidos
de tanta muerte, un muro, de tanta vida un golpe
de pétalos de piedra: la
rosa permanente, la morada:
este arrecife andino de colonias glaciales.
Cuando la mano de color de arcilla se convirtió en arcilla,
y cuando los pequeños
párpados se cerraron
llenos de ásperos muros, poblados de castillos,
y cuando todo el hombre se enredó en su agujero,
quedó la exactitud enarbolada:
el alto sitio de la aurora humana:
la más alta vasija que contuvo el silencio:
una vida de piedra después de tantas vidas.
VIII
Sube conmigo, amor americano.
Besa conmigo las piedras secretas.
La plata torrencial del Urubamba
hace volar el polen a su copa amarilla.
Vuela el vacío de la enredadera,
la planta pétrea, la guirnalda dura
sobre el silencio del cajón serrano.
Ven, minúscula vida, entre las alas
de la tierra, mientras -cristal y frío, aire golpeado
apartando esmeraldas combatidas,
oh agua salvaje, bajas de la nieve.
Amor, amor, hasta la noche abrupta,
desde el sonoro pedernal andino,
hacia la aurora de rodillas rojas,
contempla el hijo ciego de la nieve.
Oh, Wilkamayu de sonoros hilos,
cuando rompes tus truenos lineales
en blanca espuma, como herida nieve,
cuando tu vendaval acantilado
canta y castiga despertando al cielo,
qué idioma traes a la oreja apenas
desarraigada de tu espuma andina?
Quién apresó el relámpago del frío
y lo dejó en la altura encadenado,
repartido en sus lágrimas glaciales,
sacudido en sus rápidas espadas,
golpeando sus estambres aguerridos,
conducido en su cama de guerrero,
sobresaltado en su final de roca?
Qué dicen tus destellos acosados?
Tu secreto relámpago
rebelde
antes viajó poblado de palabras?
Quién va rompiendo sílabas heladas,
idiomas negros, estandartes de oro,
bocas profundas, gritos sometidos,
en tus delgadas aguas arteriales?
Quién va cortando párpados florales
que vienen a mirar desde la tierra?
Quién precipita los racimos muertos
que bajan en tus manos de cascada
a desgranar su noche desgranada
en el carbón de la geología?
Quién despeña la rama de los vínculos?
Quién otra vez sepulta los adioses?
Amor, amor, no toques la frontera,
ni adores la cabeza sumergida:
deja que el tiempo cumpla su estatura
en su salón de manantiales rotos,
y, entre el agua veloz y las murallas,
recoge el aire del desfiladero,
las paralelas láminas del viento,
el canal ciego de las cordilleras,
el áspero saludo del rocío,
y sube, flor a flor, por la espesura,
pisando la serpiente despeñada.
En la escarpada zona, piedra y bosque,
polvo de estrellas verdes, selva clara,
Mantur estalla como un lago vivo
o como un nuevo piso del silencio.
Ven a mi propio ser, al alba mía,
hasta las soledades coronadas.
El reino muerto vive todavía.
Y en el Reloj la sombra sanguinaria
del cóndor cruza como una nave negra.
IX
Aguila sideral, viña de bruma.
Bastión perdido, cimitarra ciega.
Cinturón estrellado, pan solemne.
Escala torrencial, párpado inmenso.
Túnica triangular, polen de piedra.
Lámpara de granito, pan de piedra.
Serpiente mineral, rosa de piedra.
Nave enterrada, manantial de piedra.
Caballo de la luna, luz de piedra.
Escuadra equinoccial, vapor de piedra.
Geometría final, libro de piedra.
Témpano entre las ráfagas labrado.
Madrépora del tiempo sumergido.
Muralla por los dedos suavizada.
Techumbre por las plumas combatida.
Ramos de espejo, bases de tormenta.
Tronos volcados por la enredadera.
Régimen de la garra encarnizada.
Vendaval sostenido en la vertiente.
Inmóvil catarata de turquesa.
Campana patriarcal de los dormidos.
Argolla de las nieves dominadas.
Hierro acostado sobre sus estatuas.
Inaccesible temporal cerrado.
Manos de puma, roca sanguinaria.
Torre sombrera, discusión de nieve.
Noche elevada en dedos y raíces.
Ventana de las nieblas, paloma endurecida.
Planta nocturna, estatua dc los truenos.
Cordillera esencial, techo marino.
Arquitectura de águilas perdidas.
Cuerda del cielo, abeja de la altura.
Nivel sangriento, estrella construida.
Burbuja mineral, luna de cuarzo.
Serpiente andina, frente de amaranto.
Cúpula del silencio, patria pura.
Novia del mar, árbol de catedrales.
Ramo de sal, cerezo de alas negras.
Dentadura nevada, trueno frío.
Luna arañada, piedra amenazante.
Cabellera del frío, acción del aire.
Volcán de manos, catarata oscura.
Ola de plata, dirección del tiempo.
X
Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo?
Aire en el aire, el hombre, dónde estuvo?
Tiempo en el tiempo, el hombre, dónde estuvo?
Fuiste también el pedacito roto
de hombre inconcluso, de águila vacía
que por las calles de hoy, que por las huellas,
que por las hojas del otoño muerto
va machacando el alma hasta la tumba?
La pobre mano, el pie, la pobre vida...
Los días de la luz deshilachada
en ti, como la lluvia
sobre las banderillas de la fiesta,
dieron pétalo a pétalo de su alimento oscuro
en la boca vacía?
Hambre, coral del hombre,
hambre,
planta secreta, raíz de los leñadores,
hambre, subió tu raya de arrecife
hasta estas altas torres desprendidas?
Yo te interrogo, sal de los caminos,
muéstrame la cuchara, déjame, arquitectura,
roer con un palito los estambres de piedra,
subir todos los escalones del aire hasta el vacío,
rascar la entraña hasta tocar el hombre.
Macchu Picchu, pusiste
piedra en la piedra, y en la base, harapos?
Carbón sobre carbón, y en el fondo la lágrima?
Fuego en el oro, y en él, temblando el rojo
goterón de la sangre?
Devuélveme el esclavo que enterraste!
Sacude de las tierras el pan duro
del miserable, muéstrame los vestidos
del siervo y su ventana.
Dime cómo durmió cuando vivía.
Dime si fue su sueño
ronco, entreabierto, como un hoyo negro
hecho por la fatiga sobre el muro.
El muro, el muro! Si sobre su sueño
gravitó cada piso de piedra, y si cayó bajo ella
como bajo una luna, con el sueño!
Antigua América, novia sumergida,también tus dedos,
al salir de la selva hacia el alto vacío de los dioses,
bajo los estandartes nupciales de la luz y el decoro,
mezclándose al trueno de los tambores y de las lanzas,
también, también tus dedos,
los que la rosa abstracta y la línea del frío, los
que el pecho sangriento del nuevo cereal trasladaron
hasta la tela de materia radiante, hasta las duras cavidades,
también, también, América enterrada, guardaste en lo más bajo
en el amargo intestino, como un águila, el hambre?
XI
A través del confuso esplendor,
a través de la noche de piedra, déjame hundir la mano
y deja que en mí palpite, como un ave mil años prisionera
el viejo corazón del ovidado!
Déjame olvidar hoy esta dicha, que es más ancha que el mar,
porque el hombre es más ancho que el mar y que sus islas,
y hay que caer en él como en un pozo para salir del fondo
con un ramo de aguas secretas y de verdades sumegidas.
Déjame olvidar, ancha piedra, la proporción poderosa,
la trascendente movida, las piedras del panal,
y de la escuadra déjame hoy resbalar
la mano sobre la hipotenusa de áspera sangre y silicio.
Cuando, como una herradura de élitros rojos, el cóndor furibundo
me golpea las sienes en el orden del vuelo
y el huracán de plumas carniceras barre el polvo sombrío
de las escalinatas diagonales, no veo la bestia veloz,
no veo el ciego ciclo de sus barras,
veo el antiguo ser, servidor, el dormido
en los campos, veo el cuerpo, mil cuerpos, un hombre, mil mujeres,
bajo la racha negra, negros de lluvia y noches,
con la piedra pesada de la estatua:
Juan Cortapiedras, hijo de Wiracocha,
Juan Comefrío, hijo de estrella verde,
Juan Piesdescalzos, nieto de la turquesa,
sube a nacer conmigo, hermano.
XII
Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Apegadme los cuerpos como imanes.
Acudid a mis venas y a mi boca.
Hablad por mis palabras y mi sangre.
Fin
( Para comprender algo, del inspirado asombro del insigne poeta, hagamos un recorrido virtual en 3D a la ciudadela de Machu Picchu, pulsando este enlace:
http://blogs.elcomercio.com.pe/infografia/ )
sábado, julio 07, 2007
Entrevista a Cantinflas por Zabludovsky
No siempre la comicidad es un chiste vacio y en muchos casos es mas serio y fiel a la realidad social que la mayoria de noticieros y programas "serios".
En esta entrevista, el genial Mario Moreno "Cantinflas" nos muestra sus raices y el por qué de su compromiso con los más humildes en sus películas.
The Mass - Era [PV] (*)
Cuando la música nos hace vibrar,las palabras son solo sonidos armónicos que entendemos sin pensar...solo experimentandolas, como en la música de ERA.
(*)Eric Lévi (el nombre verdadero Eric Jacques Levisalles), nacido 1955 en París, Francia, es un músico mejor conocido como el cerebro detrás de Era.
En 1977 Eric Lévi fundó la banda de rock Shakin' Street. Más tarde Shakin' Street se disolvió en 1981. Más tarde en su carrera, Eric Lévi escribió la cuenta musical a varias películas, inclusive L'Opération Corned-beef y la comedia Les Visiteurs que era un éxito internacional y uno de las películas más altas de todo el tiempo en Francia.
El álbum Era en 1997 resultó un golpe, llegando a ser el álbum más exportado francés con sobre 6 millones de copias vendidas. Una continuación, Era 2 fueron lanzados en 1999, seguido por The Mass en 2003. La trilogía es caracterizada por una mezcla de rock, Dj., y del seudo canto Gregoriano que caracteriza a todas las canciones de Era
viernes, julio 06, 2007
Molinos de Viento - Mago de Oz(*)
Si acaso tu no ves
Mas allá de tu nariz
no oyes a una flor reír
Si no puedes hablar
Sin tener que oír tu voz
Utilizando el corazón
Amigo Sancho escúchame,
No todo tiene aquí un porqué
Un camino lo hacen los pies
Hay un mundo por descubrir
Y una vida que arrancar
De brazos del guión final
A veces siento al despertar
Que el sueño es la realidad
Bebe, danza, sueña
Siente que el viento
Ha sido hecho para ti
Vive, escucha y habla
Usando para eso el corazón
Siente que la lluvia
Besa tu cara
Cuando haces el amor
Grita con el alma
Grita tan alto
Que de tu vida, tu seas
Amigo el único actor
Sí acaso tu opinión
Cabe en un sí o un no
Y no sabes rectificar
Si puedes definir el odio o el amor
Amigo que desilusión
No todo es blanco,
o negro, es gris
Todo depende del matiz,
Busca y aprende a distinguir
La luna puede calentar
Y el sol tus noches acunar
Los arboles mueren de pie.
He visto un manantial llorar
Al ver sus aguas ir al mar
bebe , danza , sueña
siente que el viento ha sido
hecho para ti
vive, escucha, y habla
usando para eso el corazon
siente que la lluvia besa tu cara cuando haces el amor
grita con el alma grita tan alto
que de tu vida
tu seas amigo el único actor
a veces siento al despertar
que el sueño es la realidad
bebe , danza , sueña
siente que el viento ha sido
hecho para ti
vive, escucha, y habla
usando para eso el corazon
siente que la lluvia besa tu cara cuando haces el amor
grita con el alma grita tan alto
bebe , danza , sueña
siente que el viento ha sido
hecho para ti
vive, escucha, y habla
usando para eso el corazon
siente que la lluvia besa tu cara cuando haces el amor
grita con el alma grita tan alto
que de tu vida tu seas amigo
el único actor.
(*) Mägo de Oz es un grupo español de folk metal con una gran influencia celta formado en mayo de 1989 por el baterista Txus. El nombre resulta de añadir el llamado umlaut del heavy metal a "El Mago de Oz", novela infantil del estadounidense Lyman Frank Baum
Oracion por Marilyn Monroe - Ernesto Cardenal
Marilyn...un símbolo de carne, sin hueso y sin alma, devorada como tantas otras por el negocio y nuestra avidez de materia en disolución.
Ernesto Cardenal, en este poema, le devuelve el alma a Norma Jeane Mortensen, como ser único y hermana de todos.
Oración por Marilyn Monroe - Ernesto Cardenal (*)

recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el
nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conocessu verdadero nombre, el de la huerfanita
violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido
matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia
(según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella
de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del
tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Centur
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el
Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada
escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra
interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los
reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set
cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa
de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz
amiga y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG
NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quien quiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los
Ángeles)
¡ contesta Tú el teléfono !
Jesus de Chamberi - Mago de Oz
Artistas: Mago De Oz
Canción: Jesús de Chamberí
Era una fría noche de Abril.
El cielo se cubrió de sombras,
la lluvia hacía el amor acariciando Madrid
y el Verbo se hizo carne y habitó en Chamberí.
De su profundo sueño despertó
”tumbao” en un banco en medio de la plaza
envuelto entre sábanas de frío y cartón
a flor de piel su rabia y en su mirada la razón.
“Escuchad mi palabra
un mandamiento nuevo os doy:
derribad las paciones,
con tolerancia y a golpes de amor”.
Mi reino no es de este mundo
y en mi patria no se pone el sol
donde la paz aborta nacen sus fronteras
mi ejército el instinto y por juez el corazón
Mi política es la libertad,
y soy el rey de los oprimidos
por cada preso de conciencia que encarceláis
el miedo y la ignorancia a vuestra piel encadenáis
“Escuchad mi palabra
un mandamiento nuevo os doy:
derribad las paciones,
con tolerancia y a golpes de amor”.
En un callejón
Sara vende su amor
alquila SIDA hasta las dos
rogando a Dios que calme su dolor...!!
Huid del sexo –dice un predicador-
porque es maligno y fuente de pecado,
os dejo un mandamiento nuevo: haced el amor,
y no pongáis al campo puertas que no he puesto yo.
Como discípulos a doce eligió:
dos prostitutas, cinco ex-presidiarios,
dos inmigrantes negros y un poeta de Rock,
a Pedro el vagabundo y a un toxicómano menor
“Escuchad mi palabra
un mandamiento nuevo os doy:
derribad las paciones,
con tolerancia y a golpes de amor”.
jueves, julio 05, 2007
miércoles, julio 04, 2007
Masa_César Vallejo(*)

Al fin de la batalla, y muerto el combatiente,
vino hacia él un hombre y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar…10 de noviembre de 1937
(*) Poeta peruano nacido en Santiago de Chuco en 1892.La mezcla de su sangre india y gallega produjo en él un resultado exorbitante, le infundió una inquietud agónica y creó en su espíritu la típica psicología del fugitivo.Su vida, por eso, fue una muerte lenta, que él sentía caminarle por las venas hasta el punto de presentirla prematuramente. Para escapar a las persecuciones de que fue víctima en el Perú, real o imaginariamente, se marchó a Europa, recorriendo Francia, Rusia y España, en un esfuerzo inaudito por sobrevivir.Publicó en 1918 «Los Heraldos Negros» y «Trilce» en 1922. «España, aparta de mí este cáliz» y «Poemas Humanos» , fueron publicados en 1939, después de su muerte.Después de una vida de estrecheces económicas y tras una larga enfermedad, murió en Paris en 1938.
Mago de oz - La Rosa de los Vientos
Artista: Mägo de Oz
Album: Belfast
Canción: La rosa de los vientos
Sí siembras una ilusión
Y la riegas con tu amor
Y el agua de la constancia
Brotará en ti una flor
Y su aroma y su calor
Te arroparán cuando todo anda mal.
Sí siembras un ideal
En la tierra del quizás
Y lo abonas con la envidia
Será imposible arrancar.
La maldad
De tu alma si en ella echó raíz.
Y que mi luz te acompañe
Pues la vida es un jardín
Donde lo bueno y lo malo
Se confunden y es humano
No siempre saber elegir.
Y sí te sientes perdido
Con tus ojos nos has de ver.
Hazlo con los de tu alma
Y encontrarás la calma
Tu rosa de los vientos seré.
Sí siembras una amistad
Con mimo plántala
Y abónala con paciencia
Pódala con la verdad
Y transplántala con fe
Pues necesita bien poder crecer
Sí te embriagas de pasión
Y no enfrías tu corazón
Tartamudearán tus sentidos y quizás
Hablará sólo el calor y no la razón
Es sabio contar hasta diez.
Una señal, un llamado…
Lo que vas a leer es más que una historia excepcional y extraordinaria. Es un signo, una señal de lo que este tiempo exige de nosotrros. Es el otro lado de la tragedia, el dolor y el sinsentido que nos llega a través de los medios de comunicación. Es el rostro de la esperanza y de la fe. ¿Podrán contar con nosotros los seres de luz? ¿Podran contar contigo ...y conmigo?.
Cada uno de nosotros debe dar su propia respuesta.

LA HISTORIA
Estamos viviendo un momento crítico para nuestro planeta: los desastres naturales como huracanes, terremotos, y enormes olas están afectando dramáticamente la Tierra y nuestras vidas. También, nos damos cuenta de que tenemos el poder de destruir este hermoso mundo con poder atómico, o más lentamente, con contaminación y devastación de nuestros recursos, e incluso con sobrepoblación. He sido guiada para decirte que también tenemos el poder real de salvar este planeta, y crear un amoroso y saludable lugar para nosotros y para generaciones futuras. Por favor, tome algunos minutos para leer mi historia. Ayudará a salvar nuestra Tierra.
Tengo una historia que contarte. Sé que dudarás en creerla, pero realmente me ocurrió. No puedo borrarla de mi mente, ni negar los hechos (aunque a veces quisiera). Soy una mujer “normal” que creció en una época simple pero caótica. Soy muy parecida a ti en casi todo. Siempre pensé que sería la última persona que viviría un milagro en su vida, mucho menos dos, más todo lo que ha ocurrido desde entonces. Así pues, esta historia que te cuento pudiera ser tu vida, y no la mía. Pero como la he vivido yo, creo que soy la indicada para contarla.
Lo que quiero establecer primero, es el hecho de que los Milagros existen y les pasan a gente como tú y como yo. Lo que necesitamos para que sucedan, es abrirnos nosotros mismos a la comunicación, la cual está alrededor nuestro todos los días. No comunicación de este mundo pero sí de nuestro Creador, del cosmos y del universo. El mensaje viene a distancia, pero lo encuentras en tu interior y sobre todo tienes que tener fe. Todos podemos crear milagros en nuestras vidas, y ésta es una de las principales razones por las que te cuento mi historia. No tengo trucos especiales. Simplemente ábrete a la posibilidad de que lo que te digo puede ocurrir a cualquiera de nosotros.
Me referiré a Dios de muchas maneras a lo largo de esta historia. Es extraño para mí referirme a Dios pues siempre he creído que me había abandonado hace mucho tiempo. Me referiré al Sumo Creador del cosmos y del universo, eincluso de esta tierra en la que vivimos todos los ías. Llamo a Dios el Sumo Creador, porque quiero que se entienda que esta historia es completamente imparcial y sin prejuicios hacia cualquier afiliación religiosa. El Dios al que me refiero no es solamente el Dios en la Tierra, pero sí un Dios universal. También me referiré a Dios como la Madre Tierra, Gaia, la parte femenina de Dios, de la cual he aprendido a lo largo de esta
travesía. Como todo lo que existe en nuestro universo, hay que ponderar la oscuridad con la luz, la paz con la guerra, y reconocer las dos caras de Dios, la femenina y la masculina. Todos somos piezas de este Sumo Creador.
Todos somos parte de Dios. Dos Milagros sucedieron en Halifax (provincia de Nueva Escocia, Canadá). Mi hijo y yo nos ahogamos en un pantano inundado, y no solo hemos sobrevivido para contarlo, pero hoy en día nos sentimos mejor que nunca. Estuve “muerta” durante quince minutos. Seres de luz me dijeron como salvarnos mi hijo pequeño y yo. También me dieron un mensaje para aliviar a la Tierra.
Mientras lees ésto, te ruego con todo mi corazón que te abras a la posibilidad de que lo que te digo es real. Siento que es imperioso que nos unamos como un solo ser con un objetivo común: establecer la paz y la prosperidad para todos. No me dirijo solamente a los pocos seleccionados
que fueron bendecidos para estar en el lugar y el tiempo apropiados. Estamos entrando en una nueva fase de la humanidad la cual, como te lo diré en esta página web, ayudará a la raza humana a asimilar los cambios que el futuro nos depara.
No había tenido a Dios en mi vida durante cuarenta años. Sin embargo, durante mi niñez consideré la posibilidad de la existencia de Dios. Sentía que toda esa gente que tenía una fe inquebrantable en Dios eran los de la buena suerte, y el hecho de que yo no creía en nada me convertía en perdedora. De niña, a menudo hablaba con Dios, pero nunca me sentí oída o
conectada. Mi accidente, el hecho de caer en un pantano inundado y ahogarme, me ha permitido abrir los ojos a la realidad de nuestra fuerte conexión al poder Divino. Lo estoy constatando ahora más que nunca. Puedes ir a Internet y encontrar miles de novedades sobre la próxima fase de la humanidad, la era de la iluminación y la hora del cambio. Estos hechos están presentes en nuestras religiones y en las historias de las culturas ancestrales como las de los Mayas, los Egipcios y los Nativos de América. Todos hemos estado esperando el momento en que las cosas sean diferentes, y que Dios intervenga para salvarnos del caos en el que estamos sumidos. Algo está ocurriendo: Dios se está dirigiendo hacia gente como yo, y necesitaremos la fe de gente como tu para crear la realidad. Una vez más, me estoy adelantando a mi misma, pero en los mensajes que estoy recibiendo, me indican el camino a seguir por todos nosotros para participar en la curación de nuestra madre tierra y en el lanzamiento de la raza humana hacia la hora de la salud, la paz y el cambio positivo. Pero para que esto suceda, tienes que sentarte a meditar durante una pequeña hora de tu vida.
Alguna vez oí la frase siguiente en las series de “viaje a las estrellas” (Star Trek): “La resistencia es vana”. Yo no quería ser la mensajera de Dios, pero cuando Dios desea nuestro despertar, así sucede. Así pues te contaré la verdad de lo que me pasó después de mi accidente de coche ocurrido en noviembre del 2002.
Ese día, mi hijo y yo nos trasladábamos a la casa de una amiga para una tarde de juegos, cuando el desastre ocurrió. Mi coche cayó en un pantano inundado después de un aterrizaje acuático. El coche aterrizó boca abajo en el pantano y se fue hasta el fondo. Traté de abrir las ventanas del auto, pero el interruptor no funcionó y nos quedamos atrapados por dentro. Hablé con mi hijo, que tenía cuatro años en ese momento, y le aseguré que mamá lo sacaría de ahí. El coche se estaba llenando de agua pantanosa y fría, agarré la chaqueta de mi hijo firmemente con mi mano, mientras esperaba a que estuviéramos totalmente sumergidos. Esperaba abrir la puerta después de que el auto estuviera al nivel del agua y pudiéramos nadar hacia el exterior.
Mis palabras finales hacia mi hijito mientras el agua subía hacia su cara fueron “aguanta la respiración cariño, mami nos va a sacar a ambos pronto”. Lo ví tomar una gran bocanada del poco aire que quedaba, y el agua lo envolvió. Cuando sentí el último vestigio de aire intenté de nuevo abrir la puerta. ¡Nunca se iba a abrir! La otra puerta estaba igualmente bloqueada.Luché con las puertas inútilmente varias veces. Estábamos atrapados e íbamos a morir.
En ese instante, cojí el cuerpecito de Evan y lo empujé hacia el asiento, con la esperanza de que mi hijo encontrase finalmente aire. Mientras luchaba para poder liberarnos de este ataúd con ruedas, me di cuenta de que tenía que respirar. Al mismo tiempo que tomaba una bocanada de agua para mis pulmones, me invadió un terrorífico sentimiento de impotencia que agregó
pánico a los acontecimientos. Quería a mi hijo cerca de mí y moví fervorosamente mis brazos para encontrar su cuerpo. No podía, necesitaba respirar de nuevo. Ahí fue cuando escuché la voz, una calmada y majestuosa voz, dirigiéndose a mí para relajarme. Esta voz me susurró al oído que todo saldría bien. Me informó que si luchaba contra el agua, mis rescatadores no
serían capaces de reanimarme cuando llegaran. La voz me dijo que si luchaba contra el agua me hundiría…. vaya, pensé “ahora tengo a un sabio fantasma en mi lecho de muerte”. La voz continuó dándome instrucciones y asegurándome que todo saldría bien si seguía esas instrucciones. Me abandoné a esta voz del más allá y pasé tranquilamente hacia el otro lado.
Mientras estuve en el otro lado, ví seres de luz, quienes me aseguraron una vez más que mi hijo y yo no solo saldríamos de este auto, sino que estaríamos sanos y salvos. Me explicaron firmemente que debía seguir sus instrucciones a rajatabla y no perder la fe en sus palabras. Me dijeron que tenia que tener paciencia y que sería divinamente dirigida, y lo fui.
Los rescatadores necesitaron 15 minutos para sacar mi cuerpo inerte del coche, y otros 7 minutos de resucitación para reanimarme. A medida que mi cuerpo se ponía rígido, les dije: “saquen a mi hijo del auto”. Veintidós minutos habían pasado, los rescatadores volvieron a saltar en el pantano congelado para traer a mi hijo, sabiendo de antemano y sin esperanza alguna, que ya estaba muerto. Después de aproximadamente cinco minutos, los rescatadores liberaron a mi hijo de ese auto. Su cuerpecito blando fue llevado al hospital para niños IWK, donde fue conectado a las máquinas más sofisticadas de reanimación.
El equipo de médicos y neurólogos de urgencia me estaba esperando. Me aseguraron que mi dulce pequeño tenía muerte cerebral, y sumado a ésto, sus órganos internos estaban llenos de sangre. Estaba desangrándose por dentro y sus órganos no eran viables. La situación era muy sombría. Fue cuando la voz se dirigió de nuevo a mi: “Ten fe criatura”. Los doctores me sugirieron que desconectara a mi bebé y que lo dejara descansar en paz; aunque un milagro
pasara y el niño viviera, sería un vegetal. “No tendrá calidad de vida”, es todo lo que recuerdo que pensé. Una vez más oí la voz: “Ten fe”. En ese momento, los médicos aceptaron mantenerlo en vida, pero me sugirieron que no tuviera ninguna esperanza. Mi hijo tenía menos del 1% de posibilidades de vivir y por lo tanto seguiría conectado a todas esas máquinas el resto de
su vida. Recuerda, yo no tenía un Dios, así que no podía clamar por un guía. En cuanto me encontré sola, recibí los consejos: “Sigue las instrucciones al pie de la letra”. Los recuerdos de las visiones y la voz en el lago inundado regresaron a mi. Había alguien presente conmigo allí, estaba segura de ello, y por tanto decidí escucharlo escrupulosamente. Fui instruída para reconstruir el aura de mi hijo e infundir su pequeño cuerpo con las auras de otros seres. Veinte minutos a la vez, fue una de las primeras reglas a seguir. Si pasara más tiempo, yo consumiría el aura del donante. Me pidieron hacer desfilar gente cariñosa cerca de Evan, cada uno depositando su propia energía en su cuerpo sin vida. Debían hacer ésto conectando su carne con la carne de mi hijo y permitir que su energía funcionara a través de su cuerpo, y después darle a Evan su "regalo". Si cantaban, debían cantar. Si contaban cuentos, debían contarle una historia, etcétera. Infundarle con energía positiva, con su amor y sus talentos permitiría su restablecimiento.
Procedí contra el protocolo del hospital y envié los seres humanos cariñosos al cuarto de mi hijo cada media hora. Así, siguiendo las instrucciones, dieron su regalo de amor. Esta procesión duró veinticuatro horas al día, durante tres días. Docenas y más docenas de personas vinieron. "Acampaban afuera", cada día y cada noche, almas confiadas llenas de amor y que infundieron energía fresca en su cuerpo sin vida. El hecho de haber convencido al hospital de permitir este desfile diario poco ortodoxo, ya era en sí un milagro. Al tercer día, después de 72 horas de constante vigilia, mi hijo abrió sus pequeños ojos y me reconoció. ¡Él estaba de regreso!
Los médicos estaban anonadados. Continuaron diciéndome que mi hijo nunca caminaría o hablaría o sería un niño normal de nuevo. Sus palabras sin embargo, no me afectaban. Los consejos y orientación de mis seres de luz me habían demostrado más allá de la sombra de la duda, que mi hijo estaría bien. Después de todo, “mi amigo” en el lago ya me lo había dicho.
Durante la primera semana, Evan había recuperado todas las funciones de su cuerpo. Al finalizar la segunda semana, ya corría por los pasillos hacia el cuarto de juegos. Esto ya era de por sí un milagro increíble. ¿Que había hecho yo para merecer tal respiro de nuestro Creador Todopoderoso? No lo sabía o no me interesaba. Quería llevarme a mi hijo a casa y terminar con
toda la pesadilla. Entonces, pensé haber terminado con mis amigos de luz, pero ellos no habían terminado conmigo.
EL LLAMADO
Continué escuchando las voces, seguía teniendo visiones y apariciones de auras. No es necesario decir que yo estaba atemorizada. Preguntaba a los seres de luz “¿qué es lo que quieren de mí?” y ellos me hablaban del amor universal y de cómo las cosas se han puesto terriblemente mal en el mundo.
La humanidad se ha metido en una espiral descontrolada, y ha perdido su verdadera conexión con Dios y con nuestra Tierra. Necesitan desesperadamente transmitir a los seres humanos de este mundo un mensaje del “mas allá”, saber que tenemos dentro de nosotros el poder de unir este planeta en una sola raza donde la paz y la prosperidad existan para todos. Este poder existe dentro de todos nosotros, y cuando se combina con la energía de otros seres humanos, podemos hacer por este planeta lo que se hizo por mi hijo.
Podemos reactivar esta tierra y catapultarla hacia la curación. Con esta curación vendrá una nueva fase para la humanidad. Viviremos una era de paz y armonía. Lo único que hace falta es actuar con buena intención, como un grupo unido, y dedicar una hora de nuestro tiempo a esta obra.
Los seres de luz me han enseñado como actuar para que ésto suceda. Sin embargo, hace falta juntar a muchos de nosotros en este planeta para ver el éxito del proyecto. Así como me dijeron que rotara a los humanos en el cuarto de mi hijo, también me han dicho que una a la humanidad desde cada esquina del globo. No cada ser humano, solo representantes de cada esquina. Podemos hacerlo. Necesitamos unir a suficiente gente para encender el sistema de energía divino de este planeta y debemos comenzar como se hizo con mi hijo.
Este proyecto global de cariñosa intención es totalmente realizable. Tu deseo de implicarte puede cambiar el destino de este planeta. Hablaré de los detalles de este plan en la tercera fase de este documento. Te daré las instrucciones a seguir, y verás que en poco tiempo te puedes convertir en un embajador de luz en nuestro hogar, el planeta Tierra.
Te suplico te unas a mi cuando encendamos la rejilla de la Tierra el 17 de julio del 2007, y agregues tu energía a este proyecto. Te prometo que dedicarás solo una hora de tu tiempo y así podrás ayudar a sanar a este planeta, y así crear paz entre toda la gente. Mi hijo y yo somos los
ejemplos del poder de la energía positiva, y de la capacidad de los seres humanos a unirse para difundir el amor. El amor es el lenguaje universal de nuestro mundo, y del mundo más allá.
Que la luz y el amor estén contigo y bienvenido a la próxima fase de la humanidad. Sé parte de la excitación y por favor únete a nosotros.
Importante : da una hora de tu vida el 17 de julio del 2007 a las 11.11 (hora de Greenwich) o sea a las 13.11 de la hora de verano actual.
Puedes leer mas en:
lunes, julio 02, 2007
ASI FLORECERÁN TUS ROSAS

Busca, por lo tanto, lo Esencial.
domingo, julio 01, 2007
UNIENDO EL PASADO CON EL FUTURO, EN EL PRESENTE (Un llamado a las tradiciones)_ M.V.M. MELQUIZEDEK(*)
Segunda Luna Llena de Junio 2007
INTRODUCCIÓN
Todo camino tiene un inicio y un final.
Todo sendero tiene una meta… o varias.
El caminar del espíritu en la Tierra es un caminar multidimensional.
Camina en la Tierra con su cuerpo… y sus pies lo dirigen hacia donde su mente lo lleva… aunque su mente no sepa muchas veces a donde ir.
Camina con su corazón hacia la felicidad… aunque muchas veces parezca que se aleja y en otras, cuando cree que la ha alcanzado no sepa como cuidarla y la vuelva a perder.
Camina con su alma hacia Dios… y busca oraciones y templos, hace penitencias y promesas, sigue a predicadores y maestros, a sacerdotes y gurús… pero Dios parece a veces estar cerca y otras veces lejos.
Y en este caminar multidimensional, el ser humano inventó cosas, para sentirse cerca de Dios.
El ser humano observó a la naturaleza y la reconoció como el libro donde Dios había escrito su voluntad.
Así nacieron las tradiciones… la enseñanza divina revelada a los sabios. Tan pública que siempre estaba a la vista de todos…… y a la vez, tan secreta que nadie podía entenderla.
Y esas tradiciones se fueron pasando de labios a oídos… porque nadie confiaba en las palabras escritas.
Jamás una palabra podría expresar lo que el Sol nos dice cuando se asoma en el horizonte e inicia su diario recorrido por la bóveda celeste.
Cómo explicar en palabras lo que siente el alma cuando observa al águila recorrer sus dominios en las alturas de las montañas.
Y cada pueblo leyó en el libro sagrado de la Tierra las lecciones que Dios dejara para sus hijos encerradas en cada criatura, en cada nube y montaña de la naturaleza.
Los pueblos de las nieves leyeron en la nieve y los lagos lo que Dios les dejó para ellos.
Y los pueblos de la selva encontraron sus lecciones en medio de árboles milenarios y cascadas escondidas.
Las gentes de la tundra y la sabana las buscaron entre rocas y praderas, en medio de valles sagrados y cuevas misteriosas.
Siempre estuvo Dios cerca de ellos y siempre estuvieron ellos cerca de Él.
Pero los cielos cambiaron, las estrellas se movieron, muchas lunas pasaron… el peso de los siglos se fue acumulando sobre la historia del planeta.
Y nacieron las ciudades, las calles y los edificios.
Los humanos dejaron las pieles y se vistieron con ropa de fábricas.
Se alejaron de la naturaleza y la encerraron en parques… y dijeron que era para protegerla.
Y el ser humano empezó a vivir en un mundo inventado por él.
Ya no estaba el hermano castor para enseñarle los misterios de los ríos, ni la hermana águila para mostrarle cómo debía volar. Ya no era posible hablar con los árboles para descubrir sus secretos, ahora todos ellos estaban encarcelados en parques y zoológicos… para protegerlos.
¿Y el ser humano?...
El ser humano se había construido una celda más grande… y la llamó civilización, la llamó ciudad, la llamó sociedad… pero era una celda y no se daba cuenta.
El hombre creó entonces escuelas e institutos. Para enseñarles a sus hijos a vivir dentro de la celda… para enseñarles cómo ser felices aunque estuvieran presos.
Y sentir un aire de libertad… aunque no pudieran salir nunca de sus celdas.
Por eso nacieron los seres humanos que querían ser libres, los que sí se daban cuenta de la tragedia.
Los que gritaron a los cuatro vientos que la humanidad había perdido el camino.
Pero los consideraron locos, y a veces hasta los quemaron en la hoguera.
Por eso los seres humanos libres tuvieron que esconderse y reunirse en pequeños grupos… al margen de la sociedad que los apartaba.
Y desde ahí enseñaron la verdad.
Y crearon las tradiciones.
Que luego pasaron de los labios a los oídos.
Pocas veces escribieron en libros sus verdades… era demasiado peligroso.
Tuvieron que esconderse para vivir su libertad.
Y esas tradiciones aún permanecen… en posesión de unos cuantos.
Y el hombre a pesar de estar perdido… tenía un alma que vibraba… y le hablaba de Dios… de horizontes perdidos que añoraba… de recuerdos escondidos en su alma.
Y eso le llevó a buscar… y a buscar… y a buscar.
Y desarrolló una ciencia.
Una que buscaba en las estrellas, la llamó astronomía… tal vez persiguiendo un recuerdo de un viaje en el origen de los tiempos, que habían hecho sus antepasados… tal vez como buscando un hogar abandonado en algún tiempo lejano.
Otra que buscaba en medio de átomos y partículas subatómicas, la llamó física. Ésta la inventó tratando de descubrir el origen de la materia, tal vez ahí se encontrara el misterio de Dios.
Una más la dedicó a buscar en medio de las células humanas, dentro de las partículas que formaban los cuerpo humanos, tal vez queriendo encontrar a Dios mismo disfrazado de cromosoma… y no descansó hasta descifrar el genoma humano… ahora sí, ya podía jugar a ser Dios. Ya podía inventar seres humanos y hacerlos del color que más le gustara.
Pero sin que alguien se diera cuenta… el ser humano estaba inventando un nuevo camino.
Era la misma búsqueda de la naturaleza que habían iniciado sus antepasados, nuevos ojos para los mismos misterios. Una nueva espiral en la trama de la vida.
Nuevas puertas que conducen a las mismas metas.
El mismo espíritu, la misma interrogante, con nuevos instrumentos, y nuevos lenguajes.
Y el hombre y la mujer, sin darse cuenta…
Estaban creando a las nuevas tradiciones, pero ahora con microscopios y telescopios, reuniéndose en universidades e institutos, en laboratorios de investigación.
Mismas almas, ahora con batas de laboratorio en lugar de pieles de animales.
Una ronda nueva, en el mismo mundo que conocemos.
La vida milagrosa recorriendo una espiral más en el viaje infinito de la evolución.
¿Hasta cuándo?... ¿desde cuándo?
¿Acaso importa?
Bienvenidos a esta síntesis del caminar del ser humano.
Uniremos el pasado con el futuro… y lo haremos ahora, en el presente.
Melquizedek
(*) Quienes deseen seguir leyendo este mensaje y otros de Melquizedek, pueden presionar este título que tiene un link a esa página.
sábado, junio 30, 2007
viernes, junio 29, 2007
LA DUDA(*)
La duda atrae a la duda. Si dejas que la duda actúe por sus propios mecanismos, se extenderá sin límites, ganando fuerza a medida que avanza. Cuando la duda cobre forma en tu mente, no seas tan imprudente de dejarla circular en libertad. Una vez que se ha alimentado a sí misma, avanzará rápidamente por su territorio hasta que sea demasiado tarde para contenerla. Si te domina, serás tú quien sufra.
Dudas de Dios, de los demás y de ti mismo, ¿y qué sacas de ello? Nada en absoluto. Sólo te aporta desesperación y autodestrucción. La duda es la negatividad, un pensamiento que está separado de Dios.
La duda es una enfermedad y va en contra de la verdad. La gente duda de su pareja y de sus hijos; duda de su amor, de su salud y de su potencial; duda de sí misma, de sus propias esperanzas y habilidades. Incluso duda de la verdad.
Liberate. No renuncies a tu poder por algo que ni tan siquiera existe.
Lo mejor que puede hacer el ser humano es conectar con la verdad. Todos debemos usar nuestra habilidad para reconocer la verdad y confiar en ella.
No importa qué parezcan las cosas en la superficie, la verdad esencial permanece invariable: los seres humanos vienen de Dios. Originalmente somos totales y completos y siempre evolucionamos a través de las leyes de la Gran Armonía.
Cada uno de nosotros, como niños sin astucia que confían de todo corazón en el amor de sus padres, debe recobrar su fe en la bondad innata de las personas. Por muy mala que una persona parezca en la superficie, no debemos aceptar la maldad como una realidad. Debemos creer sólo en lo que es intrínsecamente divino de cada uno. Si vivimos con este propósito, la paz verdadera se depositará en el corazón de cada persona.
Cuando todos nuestros pensamientos fluyen en conexión con la verdad fundamental, ni la más mínima duda puede cobrar forma en nuestra mente.
Cuando todos los seres humanos descubran la divinidad en los demás y la busquen también en los animales, las plantas y otras formas de vida, todas las cosas vivientes encontrarán su expresión perfecta y vivirán juntas en armonía. Entonces, cada uno de nosotros podrá confiar de nuevo en la humanidad.
Debemos hacer todo lo posible para que desaparezca de este mundo hasta el último rastro de duda. El primer paso es dejar de dudar de nosotros mismos. Si dudamos de nosotros mismos nuestra duda se reforzará hasta que se convierta en una realidad concreta.
Ya sabes, que la gente a menudo busca la causa de su sufrimiento en los demás. Creen equivocadamente que procede del exterior, pero esto nunca puede ser así. En un principio, la causa fue proyectada por su propio pensamiento y les concierne sólo a ellos.
Visto desde fuera, puede parecer que la otra persona dio lugar a la causa. Pero, de hecho, es ella sólo fue un medio para hacer aparecer tu problema y ponerlo de manifiesto en este mundo tangible. En realidad, todo procede de tu propia conciencia pasada. Las otras personas o miembros de tu familia sólo son medios para que tus causas pasadas se manifiesten en este mundo. Si, a pesar de esta verdad, eliges ver a los demás como tus atormentadores, les odias y estas celoso y resentido con ellos, nunca podrás escapar de tu desgracia. Es esencial que profundices en tu conocimiento sobre este punto: que las cosas que ocurren en tu mundo son el resultado de tu pensamiento.
Toda la gente que te rodea está ahí para que tú puedas encontrar la verdad. Su existencia tiene mucho valor para ti, ya que sólo a través de ellos tu espíritu tiene la oportunidad de desarrollarse. Sin ellos carecerías de los medios para expresar tu divinidad. Puede que algunas personas te parezcan adorables y admirables y en cambio a otras las encuentres odiosas y desagradables; a pesar de eso, cada uno de ellos, a través de su conexión contigo, tiene su papel para guiarte a lo largo del sendero de la verdad.
A algunas de estas personas es posible que se les haya asignado el papel de incurrir en tu odio; otras, puede que sean responsables de traerte tristeza o pena. Si amas sólo a aquellas cuyo papel es inspirar tu amor, mientras odias o tienes aversión por aquellas a quienes se les ha asignado que te critiquen, te culpen y te juzguen, estás tratando a estas últimas injustamente. No incurrieron en tu odio por casualidad o por gusto, fue tu propio Guía divino quien, cuidadosamente, lo arregló todo para que estuvieran cerca de ti y, de ese modo, tu espíritu pudiera desarrollarse.
Eso hace que necesites amar y apreciar mucho más a aquellos que te odian, sienten aversión por ti o te culpan, que no a aquellos que te aman. Su existencia es muy valiosa para ti puesto que ellos son tus benefactores, los guías de tu despertar. Si puedes detectar esa profunda intención de lo divino, habras comprendido la verdad y estarás caminando por el sendero que lleva a la libertad espiritual.
Muy pronto podrás cantar las alabanzas de la vida con el corazón tranquilo. Sin duda, el amor, la felicidad y el éxito abundantes e infinitos se mostrarán ante ti, y tu vida florecerá por encima de tus más altas expectativas.
Masami Saionji
Nuestras dudas y preocupaciones no tienen fin. Nos inquietamos por todo y dejamos que nuestro corazón acabe lleno de dolor, creando así en nuestra mente una cadena interminable de complicaciones.
Tenemos dentro de nosotros unas cualidades maravillosas, un poder innato como cocreadores de este mundo.
Tienes una opción mejor para que la duda no se apodere de tí y es utilizarla con un trampolín hacia la verdad y someterla al proceso de tu despertar. Tan pronto como ella aparezca no dejes que anide en tu mente, calma tus pensamientos y de forma natural obsérvala a través de tu intuición y sabiduría interior porque gracias a las leyes del cielo, tú, de forma natural, serás guiado hacia una solución.
Concentra tu energía mental y sigue trabajando, sigue construyendo paso a paso, tu propio despertar a la verdad en esta maravillosa aventura de amar.
"Soy Hija del Sol y mi naturaleza es brillar"
(*) Seleccionado de un envío del Grupo MSN: GranFraternidaddeLuz@groups.msn.com
lunes, junio 25, 2007
Una prédica silenciosa...
Sin embargo, basta hacer una cola cualquiera, o voltear la mirada a la empleada de la casa, para despertar a la conciencia de que no todos somos terricolas, hijos del mismo planeta, en la valoración de cada uno. Descubrimos así, que tenemos categorías, escalones, hacia arriba o hacia abajo, para ubicar a las personas con las que nos relacionamos, o en muchos casos, ignoramos….
Formalmente, la mayoría suponemos terminadas las discriminaciones y abrimos los ojos como platos, si nos hablan de políticas y costumbres racistas o segregacionistas en el mundo, pero no nos damos cuenta del trato diferente que damos a las personas de acuerdo a su estatus económico.
“Tanto tienes, tanto vales”, sigue siendo la regla de oro en nuestra diario vivir. Olvidando, que el aire que respiramos y el sol que nos alumbra, no segrega, ni escoge.
Abramos pués nuestros sentidos y nuestra conciencia, a la prédica cósmica, repetida en nosotros con cada inspiración y nuevo amanecer, despertemos a la palabra viva del Creador – sin reglas, ni castigos - aliniémonos con su vivificante mensaje y ejemplo de amor.


