martes, noviembre 11, 2008
Santo, Santo_ Canta: Gloria Estefan
Pedimos lo que queremos, pero no sabemos en realidad si es lo que verdaderamente necesitamos.
Recordemos, que todo lo que nos ocurre y lo que no, siempre es para aprendizaje y evoluciòn.
Aprendamos a pedir en conciencia y en unidad con el Padre, nuestro creador y esencia divina, que ÈL si conoce lo que nos hace falta. (Jesùs Hubert)
De rodillas yo te pido
escucha mi oración
un humilde enamorado
que perdió su corazon
desde que se fue el amor
yo no e dejado de sufrir
sin cariño no se què sera de mi
no es tanto lo que pido
mi querido redentor
mi plegaria es muy sencilla
solo quiero aquel amor
He pasado tantas noches
anhelando su pasión
y que vuelva a sonreir mi corazon
(estribillo)
santo santo yo te canto
santo de mi devocion
santo santo yo te pido
conqistar su corazon
santo santo yo te ruego
ponle fin a este dolor
devuelveme aquel cariño
santo santo del amor
(bis)
No es tanto lo que pido
mi querido redentor
mi plegaria es muy sencilla
solo quiero aquel amor
He pasado tantas noches
anhelando su pasion
y que vuelva a sonreir mi corazon
"Soy"_Poema Colectivo del Taller de Escritura Chamànica Luna Roja
En él se refleja el ejercicio grupal a distancia y virtual que hemos realizado algunas de las integrantes del taller, dónde a partir de los primeros versos disparadores se fueron entrelazando las palabras de todas.
Redefinirnos, renombrarnos, recrearnos como mujeres nuevas es una de las metas de nuestro jugar con las palabras.
Aquí, por orden de aparición en los versos: Germana, Alicia, Silvana, Roxana, Sandra, Ana, Carmen, Pepa y Marta. Hemos plasmado la búsqueda y el encuentro cotidiano con nosotras mismas, con aquello que sentimos ser y con aquello que deseamos gestar en nosotras.
Nuestras palabras sólo buscan fluir con la poesía salvaje y femenina de la vida... para darle un significado nuevo y más pleno a la realidad que todas gestamos.
Si al leerlas algo resuena en ti, estaremos más cerca aún de haberlo logrado.
¡Un cálido abrazo desde Luna Roja!
"Luna Roja... un nido de palabras y mujeres"
http://lapalabracha manica.blogspot. com/
lunes, noviembre 10, 2008
Ojalá (...algunas preguntas para Obama)_Escribe: Eduardo Galeano

Por ello, superado el impacto emotivo de ver un negro en la silla de Lincoln, vale la pena acompañar a nuestro siempre lùcido Eduardo Galeano en algunas preguntas fundamentales. (Jesùs Hubert)
Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.
Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?
Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.
¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?
La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.
¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?
Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.
¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?
Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.
¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?
Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.
¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?
Me temo que sí, pero ojalá que no.
¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?
Me temo que no, pero ojalá que sí.
¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?
Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.
Eduardo Galeano, escritor y periodista. Alma crítica de América Latina y figura señera del movimiento antiimperialista internacional. Entre sus escritos más conocidos internacionalmente: la trilogía Memoria del fuego (1986), El fútbol a sol y sombra (1995), Las venas abiertas de América latina (1971), Patas arriba. La historia del mundo al revés (1999).
Página 12, 6 noviembre 2008
domingo, noviembre 09, 2008
Ateos y creyentes: Una alianza urgente para salvar la Tierra_ Escribe Leonardo Boff / Revista Fusiòn

Si continúa nuestra práctica biocida, a partir de mediados de este siglo nuestra propia especie comenzará a ser diezmada. ¿No estará en la lista de las condenadas a extinguirse? Si hay alguien que puede relatarnos con seriedad el estado de la vida en la Tierra, especialmente desde la perspectiva del calentamiento global, ese es Edward O. Wilson (*1929), uno de los mayores biólogos vivos, introductor de la palabra biodiversidad. Su libro La Creación: salvemos la vida en la Tierra (Kazt Editores 2007)es una llamada preocupada, diría que hasta desesperada para que hagamos esfuerzos ingentes y colectivos con el fin de salir de la crisis que nosotros mismos hemos creado. La Tierra, en su larga historia, conoció 5 grandes mortandades, la última al final de la Era Mesozoica (la de los reptiles) hace 65 millones de años, en la cual desparecieron todos los dinosaurios. Dio lugar a la Era Cenozoica (la nuestra, la de los mamíferos). Entre una extinción y otra, la Tierra necesitó diez millones de años para autorregenerarse.
Según Wilson, en los últimos siglos los seres humanos, en su afán de procurarse bienestar y enriquecerse, han explotado de forma tan persistente y sistemática el planeta Tierra que, como consecuencia, ha comenzado la sexta extinción masiva. Exceptuando los meteoros rasantes que han devastado el planeta más o menos cada cien millones de años, la Tierra nunca conoció un ataque tan poderoso como el que está ocurriendo actualmente. Nos dice Wilson: «la tasa de extinción actual es cien veces mayor que la existente antes que los seres humanos aparecieran sobre la Tierra y se prevé que se multiplicarán por mil por lo menos en los próximos decenios» (p.12).
El causante de esta devastación es el ser humano que se ha transformado en una verdadera fuerza geofísica destructora: ha alterado la atmósfera y el clima de la Tierra, ha difundido millares de sustancias químicas tóxicas por el mundo, ha represado casi todos lo ríos, ha transformado en arables casi todas las tierras, que hoy están en buena parte desertificadas, y nos encontramos cerca de agotar el agua potable.
Esta vez no se puede esperar diez millones de años para que la Tierra recupere su equilibrio perdido. Tenemos que ayudarla, de lo contrario Gaia nos expulsará como un cuerpo letalSabemos que es la biodiversidad —especialmente, los microorganismos, bacterias, hongos, pequeños invertebrados e insectos— quien garantiza las condiciones para que nuestra vida humana pueda continuar. Nosotros dependemos totalmente de ellos. Si continúa nuestra práctica biocida, a partir de mediados de este siglo nuestra propia especie comenzará a ser diezmada. ¿No estará en la lista de las condenadas a extinguirse? Esta vez no se puede esperar diez millones de años para que la Tierra recupere su equilibrio perdido. Tenemos que ayudarla, de lo contrario Gaia nos expulsará como un cuerpo letal.
En este contexto Wilson propone una Una Alianza por la Vida. Convoca a las dos fuerzas que para él son las más poderosas del mundo: la ciencia y la religión. Su libro es en realidad una carta abierta a un pastor evangélico, invitándole a sumar fuerzas, a desmontar prejuicios, a construir valores que puedan salvar la vida. Wilson se confiesa no-creyente, digamos un ateo, pero habla siempre con reverencia de Dios. Llama a la puerta de la Iglesia para pedir socorro. Ante un peligro global se anulan las diferencias. Esta vez creyente y no creyente tendrán el mismo destino. Pero ambos pueden trabajar juntos porque «los que hoy viven en la Tierra tienen que vencer la carrera contra la extinción de las especies o, si no, serán derrotados, derrotados para siempre; conquistarán honra o deshora eterna».
Ciencia y religión deben cambiar. La ciencia hasta hoy no ha respetado la alteridad de los seres. Se colocó encima, dominándolos. La religión todavía no se ha librado de su fundamentalismo en la lectura de los textos sagrados. Manteniendo su fe puede reconocer la evolución de las especies. Ella aporta la reverencia ante la grandeza del universo y el respeto ante todas las formas de vida. Esta actitud convierte el poder en protección y cuidado. Y esta alianza sagrada podrá salvar la vida amenazada.
Leonardo Boff. Teólogo de la Liberación. www.leonardoboff.com
Tomado de la lista internet de la Revista Fusión del 09/11/2008
Publicado originalmente con el titulo: "Ateos llaman a las puertas de las religiones "
sábado, noviembre 08, 2008
La automaestria es el camino_Escribe: Roberto Olea
Pero en este tiempo, afortunadamente, ya estamos re-aprendiendo la enseñanza fundamental del Padre Nuestro: el Padre y yo, conectados directamente, en espìritu y en verdad, sin necesidad de nada ni de nadie mas. (Jesùs Hubert)
He querido partir esta serie de textos que tratarán el tema de la Automaestría , con un tema para mí fundamental, nuestra vida en la Tierra. Estamos viviendo tiempos maravillosos para el planeta y para la Humanidad ; tiempos en que es indispensable pisar firme el suelo que está bajo nuestros pies para alcanzar la confianza necesaria en nosotros mismos, y así sostener fuertemente la serie de circunstancias, no siempre fáciles, que se nos presentan como parte de nuestra evolución.
En estos tiempos, nos iremos conectando más fácilmente con la idea de que no necesitamos ni maestros ni gurúes que sean humanos como nosotros, para que nos den las respuestas para vivir plenos, empoderados y felices. ¿Por qué? La Tierra , este maravilloso planeta que habitamos, está transitando a un nuevo espacio experiencial, donde sólo el Amor -aquella energía dadora de vida y sostén del Universo-, será lo que defina la relación con nosotros mismos y con los demás. Este tránsito cósmico requiere que cada ser humano que vive en la Tierra logre un estado interno de empoderamiento tal, que le permita hacerse cargo de sus decisiones y creaciones, y al mismo tiempo, del Hogar que nos cobija. Es decir, tomar las riendas de los destinos de nuestro planeta. La Tierra , al acercarse a instancias de mayor vibración energética, nos posibilita un mayor contacto con nuestros espacios superiores donde habita nuestra Verdad esencial. Así, los antiguos portales, los antiguos sacerdotes, los antiguos gurúes y los antiguos rituales que nos entregaban la posibilidad de entablar un diálogo con lo sagrado, se están haciendo a un lado para dar paso a que cada persona encuentre ese vínculo en sí mismo. Ya no necesitamos un camino difícil, ya no se necesita poner afuera el poder de conectarnos. Ya no necesitamos creer que no somos capaces de hacerlo, de que somos tan limitados, tan humanos, tan poco dignos, etc…, sólo es necesario confiar en la Verdad que el corazón quiere comunicarnos a cada instante. Dar un respiro profundo, respirando el Cielo que está a nuestro alrededor permitiendo que nos inunde, es lo único que necesitamos. Digo, el cielo que está a nuestro alrededor, ya que por este viaje que está cursando la Tierra , los planos superiores de existencia están tan cerca como para tomarlos con la mano. Literalmente, tomarlos con las manos, verlos y sentirlos, si nos entregamos a esta Verdad.
Para esto, es necesario que conectemos con la autonomía de corazón y de mente, que se traduce en una autonomía energética donde todo lo que necesitemos para vivir lo encontremos en nosotros mismos. Es tan necesaria esta conquista de autonomía energética, ya que con ella las dependencias de un mundo externo irán desapareciendo; dependencias que han sido el origen del drama y el sufrimiento en nuestra historia. En cierto momento olvidamos que el Amor que nos dio vida también está en nuestro interior, listo para cubrirnos; y con ese olvido, creamos una realidad de carencia afectiva que terminó en carencias de todo tipo, instalándonos en una dinámica de sobrevivencia en la Tierra. Dejamos de confiar en la abundancia que habita en nuestro corazón y que es nuestra por derecho de nacimiento.
Vivir en la Tierra , más que sobrevivir en ella es lo que nos espera si nos entregamos a la Verdad que hay en nuestro corazón. Esa Verdad que aun buscamos en las iglesias, en las mezquitas, en los monasterios, en las sinagogas; y yendo más cerca, que buscamos en los supuestos Maestros que pretenden decirnos cómo caminar nuestra vida.
¡Es tan fácil! ¡Es tan simple! Sólo salta dentro de tu corazón con la certeza de que tú mismo sostendrás la caída al vacío (y sin que te preocupe el vacío, ya que la soledad que aparenta haber allí, es ilusión)… Salta a tu interior, y te darás cuenta que el mundo de afuera es un reflejo de ese mundo que sólo tú conoces y que sólo tú puedes moldear.
Vivir en la Tierra , “imaginando el futuro en vez de padecerlo”, es nuestro destino, como nos propone Eduardo Galeano. Crear el futuro…
Ahora bien, este salto, este crecimiento, esta autoeducación que nos permitirá recordar que somos los Maestros de nuestra propia vida, puede llamarse de cualquier forma. Sin duda que todo este camino nos acerca a nuestra esencia espiritual, por lo que podríamos llamarlo espiritualidad, pero como dicha instancia no está lejos como creíamos, sino que en cada paso que damos en la realidad cotidiana, podríamos llamarlo con el nombre que a cada uno se le ocurra. Espiritualidad, crecimiento interno, religión (la que realmente religa, no la que somete), pintura, música, deporte, conversación, copa de vino, miradas, Amor, silencio, automaestría, son nombres que se me ocurren para denominar la posibilidad de encontrar a Dios (o como quieran llamar al origen de nuestra existencia) en nuestra vida cotidiana. Esto se trata de “vibrar” como sólo tú sabes hacerlo, encontrando en aquello que te apasiona, la forma de conectar con lo divino que tenemos todos en nuestras células y en nuestra sangre. Vibrando alto, como si desaparecieras en el acto apasionado, que no es más que la entrega sin miedo a lo que en Verdad eres; aparecerás en el Mundo de una vez por todas, completo, entero, pleno, encarnado en totalidad, disfrutando…, nada más que disfrutando de vivir en la Tierra.
Esto es libertad, esto es automaestría. Y no hablo de pasar por sobre nadie, ni de no respetar el juego en sociedad que todos hemos creado, sino de descubrir en los demás y en la vida, aquello sin peso, sin gravedad, que te permitirá disfrutar de todo, porque en todo estás tú mismo, porque ese todo lo habrás creado desde un interior sin miedos, libre y juguetón.
Nada más que disfrutando de vivir en la Tierra. Sintiendo a Dios en todo. En un beso está Dios, en un abrazo, en una caminata, en el olor de una flor, en el sonido de la lluvia en el cemento, en las luces de la ciudad, en el pasto verde de una pradera, en la luna y el sol, en un cielo nublado, en el viento, en cada llanto de dolor o de felicidad, en un suspiro, en las certezas, en la música, en tu canto desafinado, en un plato de comida (cualquiera, la que te guste), en lavarte los dientes, en dormir, en despertar, en acariciarte tú mismo, en abrir la puerta de tu casa, en los imprevistos (porque allí podrás encontrar respuestas), en tu cuerpo tal cual es, en tu necesidad de sanar; y está también en tu rabias, en tus errores, en tus miedos e incertidumbres, ya que todo es parte de tu interior, ese hermoso espacio único y universal. Nada está bien o mal si nace desde tu corazón. Acepta lo que el mundo tiene para ofrecerte, todo, ya que si luchas contra alguna cosa en tu realidad, estarás luchando contigo mismo (y el objetivo es justamente que te ames a ti mismo sin condiciones, sólo así amarás al mundo y a los demás), estarás en tensión, y la tensión es miedo y desconfianza; estarás lejos del Amor.
El mar te cubre de contención si lo deseas, aunque estés a kilómetros de distancia, porque en este camino, en este viaje de reconocimiento no hay ni espacio ni tiempo…, y todo es perfecto y verdadero.
No tengas miedo, no dudes; date cuenta desde tu corazón, que todo lo que pase para que logres autonomía, para crear una vida sin definiciones externas, es parte de un hermoso y magnífico orden, que tú mismo ayudaste a crear.
Acepta y nútrete de tu sabiduría en cada acto cotidiano; eso es automaestría. Y recuerda siempre que nuestra vida es en la Tierra , porque el Cielo ya está aquí, ya lo trajimos, y no se irá.
En Amor.
Yo Soy Roberto.
Pueden visitar su sitio Automaestría en http://automaestria.ning.com/
Tomado de la lista MANANTIAL DEL CADUCEO. Publicado con el titulo: NUESTRA VIDA ES EN LA TIERRA
Adagio en mi paìs_Autor e interprete: Alfredo Zitarrosa
Alfredo Zitarrosa, periodista, poeta, locutor, cantante por accidente, pero sobre todo compositor esencial, supo ver, cuando aun era noche de dictadura, de muertos, torturados y desparecidos, que tras el feroz gobierno militar uruguayo de los 70´s, en algùn momento de su caminar el pueblo se daría su propio gobierno.
Y tuvieron que pasar mas de treinta años, para que al fin el Frente Amplio, la coalición de izquierda uruguaya, ganase las elecciones y asumiera el poder el año 2005, con Tabaré Vázquez como presidente.
Alfredo murió - es un decir - en 1989 y no pudo verlo con sus ojos físicos, pero, desde su corazón, ya lo anunciaba en esta canción. (Jesús Hubert)
31 de Marzo de 1984: Alfredo Zitarrosa retorna a Uruguay
ADAGIO EN MI PAÍS
Letra de Alfredo Zitarrosa
Musica de Alfredo Zitarrosa
En mi país, que tristeza,
la pobreza y el rencor.
Dice mi padre que ya llegará
desde el fondo del tiempo otro tiempo
y me dice que el sol brillará
sobre un pueblo que él sueña
labrando su verde solar.
En mi país que tristeza,
la pobreza y el rencor.
Tú no pediste la guerra,
madre tierra, yo lo sé.
Dice mi padre que un solo traidor
puede con mil valientes;
él siente que el pueblo, en su inmenso dolor,
hoy se niega a beber en la fuente
clara del honor.
Tú no pediste la guerra,
madre tierra, yo lo sé.
En mi país somos duros:
el futuro lo dirá.
Canta mi pueblo una canción de paz.
Detrás de cada puerta
está alerta mi pueblo;
y ya nadie podrá
silenciar su canción
y mañana también cantará.
En mi país somos duros:
el futuro lo dirá.
En mi país, que tibieza,
cuando empieza a amanecer.
Dice mi pueblo que puede leer
en su mano de obrero el destino
y que no hay adivino ni rey
que le pueda marcar el camino
que va a recorrer.
En mi país, que tibieza,
cuando empieza a amanecer.
CORO:
En mi país somos miles y miles
de lágrimas y de fusiles,
un puño y un canto vibrante,
una llama encendida, un gigante
que grita: ¡Adelante... Adelante!
miércoles, noviembre 05, 2008
“Penalizan la pobreza” _Por Carlos Rodríguez / Pagina 12
Con la diferencia que ahora, los niños pobres, perseguidos, son el triste patrimonio de nuestros países subordinados a los países del gran capital, que ya trasladaron esas realidades iniciales a otras tierras que pueden explotar mejor.
Leamos hasta que punto llega la barbarie institucionalizada en nuestros propios países… ¡a esto llamamos ley y estado de derecho! (Jesús Hubert)
Organizaciones de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay presentaron ante la CIDH un duro informe sobre niños y niñas judicializados. “Persisten el maltrato y la tortura”, afirman.
Cuatro coaliciones de ONG de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay presentaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA un duro informe sobre el funcionamiento del régimen penal juvenil en los países del Mercosur. Más allá de las diferencias en la legislación vigente en los cuatro países, las ONG coincidieron en señalar que en todos los casos “se violan tratados internacionales que tienen más de una década de vigencia”, que “no hay programas socioeducativos” para ayudar a la reinserción de los sectores postergados, que “persisten el maltrato y la tortura” en los lugares de detención para jóvenes y que en el marco de “una democracia que aún es frágil” a los “niños y niñas no se los reconoce como ciudadanos”. Los delegados de las ONG dijeron que “control social, penalización de la pobreza y privación de libertad son políticas públicas que aplican los estados de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil hacia los niños, niñas y adolescentes que habitan sus territorios”. La presentación se hizo en coincidencia con el debate, en la Argentina, sobre una posible baja en la edad de imputabilidad.Durante la audiencia, que se hizo a fines de octubre en la ciudad de Washington, sede de la CIDH, el colectivo de ONG del Mercosur actualizó un informe anterior, entregado en marzo de 2007, sobre la situación de los chicos menores de 18 años que están privados de su libertad en la región. En su exposición, Soledad Cáceres, de la Coordinadora de Paraguay, afirmó que hay “una gran brecha en el campo de los derechos humanos, entre el posicionamiento internacional que han tenido nuestros países al momento de firmar y ratificar los tratados internacionales” en la materia “y las realidades que hemos observado en nuestras naciones”.
En el caso de Argentina, que en 1994 incorporó la Convención sobre los Derechos del Niño a su Constitución, la situación planteada fue la siguiente: “La pobreza entre niños, niñas y adolescentes menores de 13 años ascendía al 40 por ciento (...), y al 63 por ciento –en el caso más crítico– en la provincia de Corrientes”. El informe, con datos de 2007, aseguró que hay “más de 20 mil adolescentes privados de libertad, el diez por ciento por causas penales y el resto por situaciones de vulnerabilidad y pobreza”. También se denunciaron “condiciones de detención infrahumanas, muertes en institutos y comisarías, y vulneraciones de derechos”.
“Estamos hablando de cuestiones vinculadas con situaciones de delincuencia, pero entendemos que en realidad el proceso punitivo por parte de los estados excedió ese tema y lo que nosotros vemos” es que “lo que se ejerce es una penalización de la pobreza”, declaró ante la CIDH Nora Pulido, del Colectivo de Infancia de Argentina. Pulido sostuvo que las políticas públicas en materia de infancia y adolescencia “están imbuidas por una lógica de control social” y por eso es necesario “un desarrollo de garantías hacia esa población, frenando de esa manera la discrecionalidad del Estado”.
También expuso Darío Abdala, de la Asociación de Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en DD.HH. y Estudios Sociales (Andhes). Dijo que “la privación de libertad es la principal respuesta que hoy tienen nuestros estados a la hora de enfocar la problemática” juvenil. Precisó que los datos estadísticos dicen que “los niños, niñas y adolescentes privados de libertad representan el 57 por ciento, en el caso de Uruguay, del total de personas que entran al sistema penal, y el 29 por ciento en el caso de la Argentina”. El representante del Comité por los Derechos del Niño de Uruguay, Luis Pedernera, advirtió que “la excepción se convierte en regla”, en relación con la privación de libertad de los jóvenes.
La CIDH está preparando un informe sobre régimen penal, en la infancia y en general, que será dado a conocer antes del 5 de diciembre próximo.
De la ediciòn internet del Diario Pagina 12 del 05/11/2008
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-114508-2008-11-05.html
¡¡Suèltate!!_ Escribe Gustavo Bazo / Perù
Soltarse, implica que uno está aferrado a algo. Sin embargo, por lo general las personas no son concientes de qué es ése algo de lo que es necesario soltarse. Sucede que las cargas que hemos venido acumulando y arrastrando en el transcurso de nuestra vida son ya parte nuestra, y es claro que nadie desea dejar lo que "cree" es importante. Es necesario comprender, en todo caso, que los ingredientes que han ido conformando la entidad individual o yo, son precisamente de lo que nos debemos soltar, pero, justamente es por la identificación con ese yo que se torna difícil el hacerlo.Nuestras creencias, sumadas a los miedos, resentimientos, intolerancia, orgullos, fracasos, prejuicios, viejos conceptos, y a nuestros (a veces) tontos deseos, etc., son ese yo. De manera que este sistema de pensamiento que da como resultado ese yo es el que regirá tu vida hasta que logres ser conciente de que ése no eres tú.
Es curioso, pero las personas no solo se apegan a sus creencias sino a todas estas cargas que acabamos de mencionar. Pese a que los resultados no han sido los más adecuados, al parecer es mejor continuar con lo viejo conocido que abrirse a lo nuevo por conocer.
El dicho: nadie valora algo hasta que lo pierde no es pertinente en este caso, pues de lo que se trata es de que te des cuenta de lo que "es realmente valioso". Una mente condicionada como la que abriga un sistema de creencias incongruente no puede ser por ningún motivo algo valioso, de manera que se hace necesario permitir que una nueva visión aflore en nosotros.
La vida de la mayoría de personas es sumamente limitada, es como estar parados encima de un ladrillo y creer que ese pequeño espacio lo es todo.
El simple hecho de imaginar que hay más de lo que nos ofrece esa pequeña área nos llena de temor e inquietud.
Y es que el ser humano tiende a encapsularse, y permanecer allí toda su vida. Es por eso que se hace imprescindible el cuestionar, y observar cuales son los ingredientes que cimientan nuestra experiencia.
Es indispensable ver cual ha sido "el foco de atención" en nuestra experiencia de vida. Las vivencias por las que hemos atravesado han tenido un valor especifico para cada uno de nosotros, y de acuerdo a ello hemos manejado o interpretado nuestra vida hasta ahora.
La suma de todo ello es, entonces, lo que te permite tomar decisiones o percibir de tal o cual manera. En esa ruta, habría que preguntarnos si realmente tomamos decisiones o tan solo repetimos esquemas establecidos que guardamos celosamente en nuestra memoria.
Si nuestra memoria es la que rige nuestra vida, lo que estamos haciendo es repetir el pasado en cada una de nuestras experiencias presentes, de manera que no estamos siendo concientes del ahora, sino tan solo repitiendo un viejo patrón. Ese viejo y repetitivo patrón o guión es lo que nos mantiene atrapados, encarcelados, limitados. Es claro entonces, de que es necesario soltarse.
Todo lo que no se llega a solucionar o sanar, tiende a repetirse. Es por ello que nos sorprendemos cuando nos topamos una y otra vez con circunstancias similares. Es obvio que solo son el reflejo de un patrón que mantenemos vigente en nuestra mente.
Es importante remarcar que el soltarnos no implica perdernos a nosotros mismos, sino todo lo contrario: ¡encontrarnos! En ese sentido, el miedo no puede convertirse en una barrera.
Cuando la visión se desarrolla, se abren nuevos campos de conocimiento, y llega un momento en donde uno se hace conciente de la naturaleza del pequeño yo (ego), y descubre el aprisionamiento en el que se hallaba. Los ojos ya no miran a través de la mente egoica, pues un estado determinado de conciencia aflora.
Una nueva visión y un nuevo pensar son ahora los que rigen...
Soltarse implica que uno está aferrado a algo. Sin embargo, por lo general las personas no son concientes de que haya algo de lo que es necesario soltarse.
Sucede que las cargas que hemos venido acumulando y arrastrando en el transcurso de los años son parte nuestra, y es claro que nadie desea dejarse.
Ubicas ese algo, sentirás que no estas aferrado a nada. Entonces te preguntas ¿porque no lo puedo ver? y entras en la trampa que uno mismo ha creado!! ¿ De que hay que soltarse? Justamente de eso, de las cosas que son el ingrediente de tu vida. Tus creencias, tus miedos, las rutinas, los resentimientos, el temor a fracasar - ¿que es fracasar? - a tu intolerancia, a los deseos insignificantes, pero por los que uno lucha incesamente, a todo eso. Sientes que si dejas todo eso te sentirías vacío. Estamos tan acostumbrados a todo eso que nos parece natural. Pero es justamente todo aquello lo que nos mantiene prisioneros, atados de pies y manos, llevando una cruz a cuestas que cada día pesa más. Estamos tan acostumbrados a lo conocido, que la simple idea de ir hacia lo desconocido nos causa pánico. No percibimos cuanto nos ofrece lo que no conoces, y aquello ha estado allí, junto a ti, esperando que abras los ojos y lo veas. Pero estábamos preocupados por lo cotidiano, en banalidades, entonces no lo vemos, y lo perdemos. Hemos estado haciendo otra cosa mientras la vida ha estado recorriendo un camino paralelo a nosotros, y entonces....
¡¡Suéltate!!, para eso hay que tomar una decisión. Una vez que la tomas no hay camino de regreso, solo de ida, el puerto ha desaparecido, ahora existe un nuevo mar...
A veces navegar sobre un mar que uno conoce te brinda la sensación de seguridad. Pero ocurre que a los que son aventureros, a los que pierden el miedo, a aquellos que quieren descubrir un nuevo territorio, siempre los visita la casualidad, esa experiencia mágica- que como decía Coleridge - es un seudónimo de Dios. Entonces, es el momento. No se puede desperdiciar, porque tal vez demore en regresar otra vez hacia a ti - la vida son ciclos - por lo tanto, hay que estar alerta a las señales que el universo te presta... y entonces…
¡¡Suéltate!! Si tú lo quieres tienes la libertad de escoger, esa es la esencia del juego de la vida. Tu propia decisión. Vas o te quedas, tú eliges, siempre hemos elegido. Hoy se presenta ¡¡una nueva oportunidad!! !!tu eres el jugador!!
¡¡Yo también estoy jugando!!
Gustavo Bazo
26-03-04 - 9.07 pm
martes, noviembre 04, 2008
Que hermosa canción_ Canta: Victor Heredia
todo es hermoso (Jesùs Hubert)
He salido a ver la gente,
y a mirar un poco el sol.
Pero el sol iba en la gente,
como un pájaro cantor.
Canturreaba en las solapas,
del chaleco de un señor.
Y escapaba del bolsillo,
de un raído pantalón.
¡Qué hermosa canción,
qué hermosa canción!
Que cantaba todo el mundo
caminando con el sol.
Caminando, caminando,
una mano y luego dos.
Caminando, caminando,
caminando con el sol.
Y al salir el nuevo día,
una multitud hallé.
Caminando codo a codo
y cantando una canción.
Una flor en cada mano,
y en la flor brillando el sol.
Bajo un sol americano,
la esperanza y la canción.
¡Qué hermosa canción,
qué hermosa canción!
que cantaba todo el mundo,
caminando con el sol.
Caminando, caminando,
una mano y luego dos.
Caminando, caminando,
caminando con el sol.
Autor: Victor Heredia
Niño sin amor_ Canta: El Tri
El nacio
que se yo
porque quizo el destino, porque quizo Dios
yo no se
porque fue
solo Dios que es tan grande puediera explicarnos porque
ese niño
nunca ha tenido padres ni ha tenido hogar
ese niño
no conoce el amor
Èl miro
suplico,
vendio globos y chicles limpio parabrisas
Aprendio a vivir
Entre miles de gentes que siempre tan prisa
Entendio
que la vida es un juego que es muy difícil jugar
Ese niño
No conoce el amor
Al primer callejón
Ahí esta ese niño sin ninguna ilucion
Entendio
sin querer
Que solo trabajando se puede comer
Porque
ese niño tenia no mas derecho que tu o que yo
Ese niño
No conoce el amor
No conoce el amor
Al primer callejón
Ahí esta ese niño sin ninguna ilucion
Entendio
sin querer
Que solo trabajando se puede comer
que la vida es un juego que es muy difícil jugar
ese niño
No conoce el amor
El nacio
que se yo
porque quizo el destino, porque quizo Dios
yo no se
porque fue
solo Dios que es tan grande puediera explicarnos porque
ese niño
nunca ha tenido padres ni ha tenido hogar
ese niño
no conoce el amor
Los niños de la calle_Escribe:Jorge Carvajal Posadas
En el Perù, suben a los carros de servicio pùblico, casi aprendiendo a caminar, a realizar simulacros de canto o de baile por unas monedas, o son alquilados por sus padres para que otros mendigos tengan con que conmover a su pùblico. O se paran en la cola de los cines, justo cuando la culpa de distraernos nos obliga a pagar para tranquilizar nuestra conciencia.Circulan tan frecuentemente, que uno se acostumbra a verlos como a extraterrestres, como si fueran de otra raza con licencia para morirse de hambre. Y algunas personas - yo tambièn a veces, cuidamos nuestros bolsillos - porque un nùmero creciente de ellos se convierten en "pirañitas", es decir en rateritos a la caza de ocasiòn.
Cuando la lastima ya no funciona, es mejor robar. Se necesita maña para sobrevivir: el instinto de conservaciòn manda.
La verdad es que yo siento verguenza y pena, pero se que eso no basta. (Jesùs Hubert)
Debajo de los grandes puentes, construidos para descongestionar y hacer más veloz el tráfico, su vida es una muerte lenta en el seno de un cuerpo congestionado de sida, o tuberculosis, o bazuka, esos otros nombres de nuestra propia miseria humana. Todo lo que a nosotros nos sobra a ellos les falta. Cuánta humana pobreza en nuestra riqueza, cuánto infinito vacío en nuestro egoísmo.
En la pequeña aldea de un planeta que ya no puede ser dividido en orientes u occidentes, nortes o sures, primeros o segundos o terceros mundos, el hijo del hombre, la conciencia nuestra reflejada en los rostros de nuestros hijos, les dirá quiénes hemos sido. Porque ellos se encontrarán por las calles de la vida y se mirarán a los ojos.
Nuestros hijos verán en sus harapos la propia miseria desnuda, y sus muertes prematuras nos dirán que hemos hecho de nuestros hogares, no las hogueras de la vida, sino trincheras para proteger las semillas de un ser que la vida nos ha regalado para sembrar. Y la cosecha de la tierra se habrá perdido.
El surco abierto del corazón americano sin el agua de la solidaridad, sin esta semilla del amor, la tierra toda se convierte en un desierto acusador. En el corazón de los pobres del mundo grabada está nuestra miseria. En la lenta muerte que llamamos vida, los hijos de la calle son las semillas que lanzamos al desierto. Nuestra cosecha de humanidad perdida, los cerebros de la infancia destruidos, el templo de sus cuerpos congelados por el frío de nuestro propio olvido. Son los hijos de nadie, hijos de nuestra indiferencia, desechados a pesar de todas las teologías y los avances de la ciencia, a pesar de todas las máscaras del desarrollo. Producto siniestro de la desigualdad, esos hijos señalan el fracaso de nuestra propia humanidad.
El futuro no se puede asegurar, aquello que nos sobra es precisamente lo que falta a nuestra propia humanidad. Nuestras migajas, nuestras basuras, nuestras cuentas olvidadas, la sonrisa congelada, la alegría olvidada, la caricia reprimida, la piel callosa de nuestra sensibilidad anestesiada, nos denuncian.
No son más sucias las cloacas en que muchos niños habitan que nuestras pulcras residencias manchadas de indiferencia; no es más terrible la violencia, que en ellos es apenas supervivencia, que nuestras ausencias de amor envueltas por los velos de una ética cargada de juicios, prejuicios y condenas.
Viven de su cuerpo, de limosnas y migajas, de robos, de los vapores del sacol y del olvido, pero aún así tienen puro el corazón, no se ha muerto su inocencia, son capaces de solidaridad hasta la muerte, y en la miseria de sus cuerpos un dejo de dignidad parece decirnos que su identidad es más genuina que la nuestra. ¿Hasta cuándo! Gritan los niños raspachines, todos los hijos de las migajas, la prostitución, el abuso sexual y la violencia. ¡Hasta cuándo están gritando en nuestro propio corazón todos los desheredados de la tierra!.
Los titulares de la gran prensa ponen a llorar la humanidad entera si se muere la princesa, mientras que miles de gamines bajo los mismos puentes mueren y en ninguna parte nadie se despierta. Tiramos al mar los excedentes para conservar los precios al precio del hambre de muchos pueblos.
Perdido el sentido de vivir rescatamos la experiencia del placer de los sentidos hasta un vacío mayor sin saber que nuestra desbordada demanda ha destruido selvas y conciencias. Creemos construir el paraíso en un desarrollo indefinido que nos ha alejado de nosotros mismos. La humanidad. Y dónde está ahora nuestra misma humanidad, dónde por lo menos el perdido instinto animal de supervivencia. ¿Dónde la sensibilidad a la luz que nos legó el reino vegetal. ¿Dónde la armonía y la transparencia de las gemas que heredamos del reino mineral. ¿Dónde quedaron los sueños de esa humanidad una y diversa? Es ahora la hora de la conciencia. Tan humanos como nosotros, más humanos quizás en su aventura de buscar la libertad al precio mismo de la vida, las semillas del hombre buscan en las sombras de la calle un nuevo amanecer que les permita germinar. La luz de una sola oportunidad, el sol brillante de las aulas, el lecho tierno de una familia, esa mano solidaria que encienda la esperanza.
Cuando un día conmovidos miremos que sus ojos apagados por el hambre y el dolor son la clave para que las lágrimas revelen nuestro humano corazón; cuando un día debajo de los periódicos deshechos por la lluvia sintamos nosotros sus angustias; cuando en lugar de juicios y prejuicios nos preguntemos qué podemos ofrecer , volveremos a tener la oportunidad de ser. Entonces habremos rescatado el sentido de vivir en una humanidad que descubre de nuevo un camino de hermandad. Ellos son nuestros hermanos, la familia de nuestros hijos, el fuego planetario de una humanidad que puede renacer a la esperanza. Es ahora la hora de la sensibilidad.
Que en nuestra piel de humanidad duelan su hambre, su miseria y el frío de su infinita soledad. Es ahora la hora del despertar. Que el hijo del hombre, la conciencia humana, revele en medio del dolor la oportunidad de la luz y del amor. Es ahora la hora de la responsabilidad. Que en nuestra vida despierte el servidor, ese mensajero del amor que en cada ser humano es evidencia viva del Creador. Entonces la solidaridad será el camino de una humanidad que vuelve a descubrir su esencia humana de hermandad. Al reconocer desde la vida su derecho a ser humanos, con los los hijos de calle y todos los desheredados de la tierra, podremos ascender a nuestra propia olvidada humanidad. En esta era de la conciencia, desde el corazón de la miseria humana, elevemos un canto por la vida. Aprendamos la lección de los olvidos y sintamos que las calles del mundo son las huellas vivas de nuestra conciencia. Que no calle ya jamás en las calles del planeta nuestra voz de humanidad. Que todos los senderos de la tierra se conviertan en cauces del amor y la hermandad. Que nuestros niños, la semilla de la tierra puedan germinar en una conciencia planetaria que distribuya con hermandad y con justicia el fruto sagrado de la vida: ¡La libertad!
(Texto para video de la IV Jornada para Adolescentes, Drogas y Exclusión social en Madrid)
Jorge Carvajal Posada
3/12/2001
Tomado de la pàginna web: http://www.davida-red.org/
lunes, noviembre 03, 2008
Taki Ongoy_Texto: Victor Heredia
Quienes suponen que la historia puede ser contada desde una sola posición, desde un solo punto de vista, se equivocan, por eso no pretendo que esta que presento aquí sea la única versión. No lo es, está es la de los vencidos, o por lo menos la de los que aparentemente han sido derrotados, el reverso de la moneda que hasta hoy nos han mostrado los supuestos vencedores; pues habría que preguntarse hasta que punto ha sido vencida una cultura que subyace en nuestra memoria colectiva y pugna tozudamente por perdurar a través de los siglos y lo consigue con la permanencia de sus ritos y creencias ancestrales, con la permanente vigilia de quienes son descendientes directos de los que alguna vez fueron dueños de estos territorios y del continente entero, con la inevitable emoción que nos embarga cuando el sonido de una quena, un erke, un sikus golpea nuestro corazón y nos remite involuntariamente a una zona que nuestra memoria reconoce, dolorida y melancólica, como si ese sonido perteneciera a un bello pasaje de nuestra vida anterior.Y así debe ser: quizá algunos de nosotros haya sido parte de ese sonido que aleteo en el aire claro de las cumbres andinas cientos de años atrás y también porque no, de aquel español taciturno, valiente y ambicioso que se aventuró hasta estos confines a pesar de sus temores, movido por su sed de riqueza y conquista.
Estamos hechos, pues, de los dos barros: del indio y del español. Lo que deberíamos averiguar de una vez por todas a esta altura, es quienes somos: ¿ los conquistadores o los conquistados? Si estamos en este continente de paso o si formamos parte de él, en definitiva si esta es nuestra casa. Si así fuera, no cabe duda de que nuestra posición es la de los vencidos, ya que hechos como los que aquí narro se han sucedido a lo largo de toda nuestra historia en una interminable repetición de horrores y calamidades sociales, económicas y políticas, que nos hermana inevitablemente con los primeros pobladores de este continente, avasallados desde la conquista.
No trato de ofender a nadie con esta obra: solamente respondo a interrogantes que mi conciencia plantea respecto de mi posición frente al actual estado de las comunidades indias de América.
Quiero saber hasta donde mi sangre puede asumir el compromiso que tengo con mi tierra y mis hermanos frente al dolor de los que, con nuestra ignorancia , inocente en algunos casos , hemos discriminado como si fueran ellos los culpables de su propia desgracia, cuando en realidad son la llama viva de nuestra conciencia, lo poco que queda de nuestra antigua dignidad, de nuestra bella cultura.
No intento hacer aquí anti-hispanismo: únicamente contribuir a conformar un todo agregando la parte que faltaba.
Una abuela india y un abuelo español transitan por mi sangre. Para que naveguen felices quiero darles un curso firme, apoyado en el respeto y el amor por mi propia cultura, tratando de entender por qué festejó todavía fechas que representan la muerte y el aniquilamiento de bellísimas expresiones artísticas que son parte del patrimonio cultural universal, y de sus creadores que fueron justamente mis antepasados.
América vive y yo soy parte de este cuerpo que se niega a festejar cuando en realidad quiere llorar.
Deseo ese respeto. Necesito la autocrítica porque nuestro futuro se erigirá con hombres conocedores de la verdad y fieles a ella.
Si no comprendemos que ya somos libres jamás alcanzaremos la verdadera independencia.
VICTOR HEREDIA
Tomado de la pàgina web: http://www.raicesargentinas.com.ar/
Recordando a los Apaches _ Escribe: Víctor Orozco(*) / Revista SIN PERMISO
En el día de las elecciones en USA, cabe recordar el verdadero sentido de la libertad, selectiva y discriminatoria, que ha estado siempre detrás de los mitos oficiales de la institucionalidad norteamericana.El principio, no escrito, de que quien no se adapta al “american way of life” debe desaparecer.
Nos lo recuerdan, los Apaches y tantos pueblos del mundo que sufrieron lo embates no solo de la voluntad imperial, sino del llamado mundo "occidental y cristiano".
Y esta historia no es vieja, recordemos nomas a los indigenas llamados "no contactados" en la amazonia, que van siendo arrimados o exterminados por los consorcios petroleros o madereros...¿a esto llamamos "civilizaciòn"? (Jesús Hubert)
En el centro de una vorágine de noticias sobre temas actuales -como son ahora la violencia, las protestas sociales, la crisis económica, las elecciones norteamericanas-, me place a veces traer a la memoria en esta columna acontecimientos de la macro o la microhistoria, tomando como pretexto sus aniversarios. No es un ejercicio inútil, porque contribuye a combatir el estéril olvido y ayuda también a recordarnos que sólo podemos entender el presente y columbrar algo del futuro mirándonos en el espejo del pasado, como reza un antiguo adagio oriental. A continuación, una de estas remembranzas.
Entre el 14 y el 15 de octubre de 1880 tuvo lugar en Tres Castillos, un lugar del desértico municipio de Coyame, Chihuahua, la batalla en la que una tropa de rifleros o campañadores como se conocía a los campesinos que combatían a los apaches, derrotó a una de las últimas partidas de estos guerreros irredentos que habían luchado contra españoles y mexicanos durante casi dos centurias. Fue muerto allí Victorio –uno de los grandes generales de los apaches- por Mauricio Corredor, jefe rarámuri que comandaba a los campañadores de Arisiachi, en un legendario duelo previo a la batalla. No terminó aún la guerra larga que sostuvo la nación apache desde los inicios del siglo XVIII para defender su hábitat y sus modos de vida, pero sí representa este combate el principio del fin de los apaches en México. Gerónimo, el último de sus caudillos, murió prisionero del ejército norteamericano en una reservación de Oklahoma en 1909, después de haberse rendido en 1886. Sobrevivió para conocer una sociedad industrial que lo convirtió en un objeto de folklor, exhibiéndolo y anunciando los nuevos automóviles. Ni siquiera se le permitió morir con dignidad. Su antecesor, Mangas Coloradas, igual fue capturado después de que aceptó el ofrecimiento de paz, luego se le torturó y se le asesinó junto con su gente.
Durante el siglo XIX, la fama de los apaches como sinónimos de barbarie y salvajismo se extendió por todo el mundo. La dilatada guerra que protagonizaron está llena de actos de barbarie sin duda, si por tal entendemos la crueldad y la falta absoluta de sentimientos de piedad por el enemigo, pero tales distintivos están bastante más cargados en el lado de los civilizados españoles, mexicanos y norteamericanos. Me atraen en cambio algunos rasgos de su carácter colectivo que bien pueden traerse hasta nuestros días como signos de la fortaleza humana y del amor por la libertad.
Uno de ellos es su idea de la divinidad. A diferencia de las naciones sedentarias y urbanas de Mesoamérica, nunca admitieron que sus dioses hubiesen sido derrotados. Su “Gran Capitán del Cielo” como tradujeron los españoles a Yastasitasitan-né, deidad inasequible, sin fábricas humanas, nunca pudo ser postrado, ni sujeto a la barra o a la picota demoledora de los europeos. Por ello, los misioneros quedaban azorados e indignados cuando algún apache al que trataban de evangelizar les decía que no podía ser dios quien se encontraba vencido y clavado en una cruz. También los asombraba la naturalidad con la cual aceptaban la muerte, como cuando –durante las breves treguas- se acercaban al cura en algún pueblo para llevarle a un niño en agonía: “Éste ya se quiere morir, échale agua santa y despáchalo para el cielo”.
Sobresale de igual forma su indeclinable defensa de la libertad para moverse y para preservar sus patrias –los lugares de sus padres-. Con seguridad en ello influyó la suerte que corrieron cuando eran tomados prisioneros y enviados como esclavos a Cuba por los españoles o a las haciendas y obrajes por los mexicanos. Y más aún, la de sus vecinos, los rarámuris, ópatas, pimas, tiguas, entre las decenas de otras naciones norteñas que desaparecieron junto con su lengua o fueron sometidas a la servidumbre. En este sentido, los apaches encarnan muy bien el espíritu de resistencia que bien comprendido, quizá hubiera podido asimilarse en el nuevo México mestizo, para enriquecerlo. Así lo pensaban algunos esperanzados gobernantes durante los inicios de la República y también uno de los jefes guerreros, que por esos tiempos entendía muy bien que a la larga su causa estaba perdida y trataba de convencer a los suyos de que aceptaran un tratado de paz, con un espléndido discurso: “Matarán ustedes mil, vienen dos mil mas: si matan esos dos mil, vienen tres mil mas y nunca se acaban y ustedes sí se acaban orita, sin quedar uno solo…”.
En la historia universal se ha exaltado siempre el afán de permanecer libres que innumerables pueblos han enseñado a través de gestas y sacrificios memorables. Un destacamento de celtíberos fue inmortalizado porque cada uno de sus integrantes prefirió infligirse la muerte en Numancia antes que consentir la rendición ante las legiones romanas, igual sucedió con otros judíos que también acabaron con sus vidas en Masada, colocados ante el mismo dilema. La historia universal debería también recoger la epopeya de un grupo de apaches que sitiados en la cárcel de la Villa de El Paso, en 1839, dieron muerte a sus mujeres y a sus hijos para luego pasarse a cuchillo entre ellos, con el propósito de evitar a todos la prisión y la servidumbre.
En Estados Unidos, los más feroces representantes de la civilización occidental proclamaron cínicamente que “el mejor indio es el indio muerto”. Otros, espantados ante el genocidio que se cometía cotidianamente, acuñaron otro lema: “Hay que matar al indio para salvar al hombre”, leyenda piadosa que colocaron en uno de los muros del antiguo edificio de los archivos nacionales de Washington. La propuesta era “civilizar” a los indígenas para rescatarlos de sus verdugos. Adelantados en casi todas las experiencias a los norteamericanos, los conquistadores españoles procedieron mucho antes bajo divisas similares. Los apaches por su parte, pronto se dieron cuenta que la “civilización”, en la forma de cristianización, les significaba una vida de esclavitud y sometimiento. Quizá por ello ante “...sus hábitos, modales y feroz carácter se estrellaron todos los esfuerzos y mágico ascendiente que tiene la religión para hacerse lugar en el más empedernido pecho…” como escribía el historiador chihuahuense José Agustín de Escudero, angustiado por el terrible derramamiento de sangre en las aciagas horas de las guerras indias.
(*) Víctor Orozco, profesor de historia en la Universidad de Chihahua, es un analista político mexicano.
Tomado de la ediciòn internet de la Revista SIN PERMISO del 03/11/2008
The Apache Nation
domingo, noviembre 02, 2008
EE.UU. en A. Latina… ¿potencia impotente?_ Escribe: Rodrigo Lara Serrano / Revista América Economía

Ya nadie duda que, desde que Washington inició su saga de guerras en el Golfo Pérsico e intento de dominio de Asia Central, la región ha vivido los días de menor intervencionismo. Ahora, en medio de las turbulencias del derrumbe de la burbuja financiera de Wall Street, muchos se preguntan si no es el comienzo del capítulo siguiente: el fin de la hegemonía estadounidense global. Y si ello redundará en más libertad para las naciones latinoamericanas. O, paradojalmente, no.
En cuanto a la preeminencia estadounidense en el mundo, expertos como Jeremy Rifkin lo ponen blanco sobre negro: "EE.UU. hoy es una economía quebrada". Y un Estado quebrado rara vez puede sostener un dominio imperial. Para el autor de El sueño europeo, además, la globalización está suspendida del hilo cada vez más tenue de lo que llama "cantidad de crudo disponible per cápita" (a nivel planetario), el cual ha estado en franco descenso desde 1979. Y cuya baratura es el fundamento de la interconexión económica mundial dominada por las instituciones estadounidenses.
Pero Toklatián, autor de Globalización, narcotráfico y violencia, estima que decir que ya estamos en un nuevo mundo multipolar es apresurado. "La misma semana en que se aprobó el paquete de rescate de US$ 700.000 millones, se votó, por 318 contra 40, el presupuesto militar 2009". Son US$ 612.000 millones. "Equivale a la suma de los presupuestos de defensa de los otros 191 países que tienen asiento en las Naciones Unidas".
También en esas horas, las FF.AA. de ese país crearon, por primera vez, un "African Command", el cual controlaría operaciones eventuales en el continente negro. Si hay una debilidad, los militares la disimulan muy bien.
Para el analista brasileño Rubens Barbosa, ex embajador de Brasil en Washington y presidente de Rubens Barbosa y Asociados, es más razonable esperar un cambio de estilo que de vigor. "La economía americana es muy fuerte y va a recuperarse antes que las europeas", dice. "Creo que van a estar más abiertos al multilateralismo y menos arrogantes". Siempre dentro de la visión de que EE.UU. es una nación única. Con una misión: "No creo que la visión del destino manifiesto desaparezca. Será quizás menos agresiva", dice.
Precisamente, que los estadounidenses crean desde el comienzo de su historia en su "destino" privilegiado (que su democracia es mejor que las otras y que el país es un faro de la libertad en el mundo), puede llevar a una transición violenta si su poder disminuye. "Si miras la historia rusa no hay un componente de ambición global, excepto en el período de la URSS, que se lo dio la ideología", dice Toklatián. Eso fue muy bueno, porque -fenecida la ideología "casual"- "esta tradición cultural hizo que el colapso fuera sencillo: a nadie en el Kremlin se le ocurrió apretar el botón o iniciar una guerra en Europa". Pero en el caso de EE.UU. "me parece que el soft landing no sería el mismo". Gran ironía. A diferencia del soviético "común" ya desaparecido, el estadounidense "común" está dispuesto a creer cosas inverosímiles del mundo exterior por amor a su América.
En este escenario de vacilación, algunos piensan que Brasil tenderá a ocupar el rol de país dominante en la región. Inicialmente, con el apoyo de EE.UU. "Que potencias regionales como Brasil jueguen un mayor rol, no es del desagrado de EE.UU., en la medida en que se orienten hacia políticas que este país favorece", dice Boris Yopo, investigador del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile. La razón es que "EE.UU. no puede, más que nunca ahora, distraer recursos que necesita en otras partes". Por eso es que "habla de apoyar a 'sus socios' en la región (Brasil, Chile, etc.), así asegurar estabilidad con esfuerzos mínimos".
Barbosa, por su parte, estima que "en los primeros años de la (eventual) presidencia Obama, alguna iniciativa habrá (Cuba), pero en general el tono actual no va a cambiar respecto de la región". La consecuencia práctica de ello "será la emergencia continua e influencia brasileña, seguida de cerca de la presencia china, especialmente en el comercio e inversiones".
Toklatián coincide en que "EE.UU. lo que está tratando de pasar a Brasil no es el comando, sino una serie de tareas". Obviamente, "esto va a ser aceptado por Brasil, que también obtiene sus propios objetivos estratégicos con ello".
Esta pareja de conveniencia se mantendrá, siempre y cuando EE.UU. no se debilite más o Brasil se fortalezca demasiado. Sobre ello, Carlos Acuña, analista político y profesor de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires, destaca que "no es verdad que cuando un poder se debilita, se debilita igual en todas las regiones". De hecho, "puede concentrarse en alguna y allí no se debilitará". ¿Elegirá la Casa Blanca una estrategia de control obsesivo sobre Latinoamérica una vez que cesen las turbulencias actuales? La reactivación de la IV Flota destinada a patrullar mares "y ríos" en Sudamérica puede ser vista así. ¿No le convendría a EE.UU. establecer una relación privilegiada con Brasil, como la que tiene con el Reino Unido? "No creo que EE.UU. esté dispuesto a otorgarle cierta paridad a un país de la región", evalúa Acuña. Es más, a la larga, "creo que lo pueden ver (a Brasil) como amenaza a su seguridad". Y ello, indica, es mutuo. "Las élites brasileñas, más allá de que sean de centro derecha o centro izquierda, coinciden en que -más tarde o más temprano- su autonomía está destinada a confrontar con las grandes potencias y, en particular, con EE.UU."
Como señal de esto, Acuña menciona el proyecto del submarino nuclear brasileño. Y comenta que las autoridades del país han sido claras para indicar que "está destinado a impedir que las rutas marítimas del Atlántico Sur puedan ser amenazadas por potencias externas, no por sus vecinos sudamericanos".
Se vienen tiempos movidos. No es aventurado adelantar que unos EE.UU. que no quieran o no puedan sostener la Doctrina Monroe (la política del presidente de EE.UU. James Monroe de "América para los americanos"), no necesariamente ayudarían a la paz regional. Naciones de Asia o Europa podrían sentirse tentadas de reemplazar ellas a Washington, al menos en algunos países, si no emerge un consenso o alianza medianamente fuerte liderada por Brasil.
Aunque tal temor quizás sea algo prematuro. Con una sonrisa, Toklatián concluye: "América Latina hoy está más cerca de decirle adiós a la Doctrina Monroe. Eso no quiere decir que los norteamericanos le vayan a decir adiós".
Tomado del news letter internet de la Revista América Economía, ed.367, 02/11/2008
La cultura de lo inmediato _ Escribe: Daniel Innerarity(*) / Revista Fusión

Correr, apurarse, es sinónimo de progreso y éxito... ¿qué hay detrás de este concepto?. (Jesús Hubert)
Las nuevas tecnologías han propiciado una cultura del presente absoluto sin profundidad temporal. El origen de esta relación con el tiempo se encuentra en la alianza establecida entre la lógica del beneficio inmediato propia de los mercados financieros y la instantaneidad de los medios de comunicación. Vivimos en una época fascinada por la velocidad y superada por su propia aceleración.
Chaplin ya había parodiado la invención de la máquina de comer, gracias a la cual podía alimentarse al trabajador sin necesidad de interrumpir el trabajo, o sea, de perder tiempo.
Sin embargo, existen fenómenos de desaceleración, menos presentes en la opinión pública que las desaceleraciones económicas, pero no menos reales y decisivos en nuestras vidas. Nuestra época parece caracterizarse por el hecho de que nada permanece pero tampoco cambia nada esencial, un tiempo en el que pasan demasiadas cosas y, a la vez, estamos llenos de repeticiones, rituales y rutinas. Tras la dinámica de aceleración permanente hay un paradójico estancamiento de la historia en el que nada realmente nuevo comparece. “No se trata de luchar contra el tiempo o desentenderse de él sino, como decía Walter Benjamin, de ponerlo a nuestro favor”. Probablemente nuestra época no sea comprensible desde la alternativa entre aceleración y desaceleración; habría que tener en cuenta el fenómeno de la falsa movilidad. En última instancia, las sociedades combinan su resistencia al cambio con una agitación superficial. La utopía del progreso se ha transformado en movimiento desordenado, “neofilia” frenética, agitación anómica y disipación de la energía.
Esta fatalización del tiempo se traduce en la exigencia de aumentar la aceleración, la movilidad, la velocidad y la flexibilidad. Lo vemos a diario en el lenguaje que nos exhorta a “movernos”, acelerar el propio movimiento, consumir más, comunicar con mayor rapidez, intercambiar de una manera rentable.
Se ha llevado a cabo una transferencia semántica que explicaría muchos desplazamientos ideológicos desde la izquierda hacia la derecha: donde había progreso y revolución, ahora hay movimiento y competitividad. El adjetivo “revolucionario” forma parte del vocabulario transversal de la moda, el management, la publicidad y la pospolítica mediática. El fantasma de la revolución permanente se pasea ahora como caricatura neoliberal. Pero, en el fondo, el imaginario político actual tiene un discurso prescriptivo minimalista, muy pobre conceptualmente: el discurso de la adaptación al supuesto movimiento del mundo, el imperativo de moverse con lo que se mueve, sin discusión, ni interrogación, ni protesta.
Lo que puede estar ocurriendo es que, en muchos aspectos de la vida, el movimiento sea superficial y que, en el fondo, haya una parálisis radical. En última instancia se trata de una idea que se corresponde con la experiencia personal de que la mayor agitación es perfectamente compatible con una inmovilidad temporal; es posible estar paralizado en el movimiento, no hacer nada a toda velocidad, moverse sin desplazarse, incluso ser un vago muy trabajador. Para llevar a cabo un movimiento real no basta con acelerar, del mismo modo que la transgresión no es necesariamente creativa, ni el cambio es siempre innovador.
Como principio general, la llamada a desacelerar y la lentitud compensatoria, tan celebrada en muchos libros de autoayuda para la gestión del tiempo, como principios generales, son poco realistas y atractivas si tenemos en cuenta las circunstancias políticas, económicas, sociales y culturales en las que vivimos. No tiene ningún sentido querer calculadoras más lentas, mayores colas o transportes con retrasos. La cuestión central consiste en determinar en qué consiste exactamente una ganancia de tiempo, lo que unas veces implicará desaceleración y otras todo lo contrario, pero que también puede conseguirse mediante la reflexión, la anticipación o combatiendo la falsa movilidad.
No se trata de luchar contra el tiempo o desentenderse de él sino, como decía Walter Benjamin, de ponerlo a nuestro favor. Se trataría de reintroducir el espesor del tiempo de la maduración, de la reflexión y de la mediación allí donde el choque de lo inmediato y de la urgencia obliga a reaccionar desde el impulso.
(*)Daniel Innerarity. Profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza.
Centro Colaboraciones Solidarias.
Tomado de la actualización Internet de la Revista Fusión del 02/11/2008.
Soy Pan, Soy Paz, Soy Mas_ Autor e interprete: Piero
La melodía ayuda a decirlo y nuestro corazón a recibirlo…la razón sobra. (Jesús Hubert)
Yo soy, yo soy, yo soy, yo soy
Soy agua, playa, cielo, casa blanca
soy mar Atlántico, viento de América
soy un montón de cosas santas
mezclado con cosas humanas
¿Còmo te explico? cosas mundanas.
Fui niño, cuna, teta, pecho, manta
más miedo, cuco, grito, llanto, raza
después cambiaron las palabras
y se escapaban las miradas
algo paso?, no entendí nada
Vamos, contame, decime, todo que
a vos te está pasando ahora.
por que si no, cuando está tu alma sola llora
hay que sacarlo todo afuera, como la primavera
nadie quiere que adentro algo se muera
hablar mirandose a los ojos, sacar lo que se puede afuera
para que adentro nazcan cosas nuevas, nuevas, nuevas
Soy pan, soy paz, soy más… soy el que esta por acá
no quiero más de lo que quieras dar
hoy se te da y hoy se te quita
igual que con las margaritas
igual el mar, igual la vida, la vida, la vida.
sábado, noviembre 01, 2008
Coraje_Autor e interprete: Victor Heredia
Cada uno ocupa el lugar que le cupo en la vida
y algunos en la historia.
¡Coraje! ...para asumirlo. (Jesùs Hubert)
Con qué criterio escribo nuestro dolor
si no se trata sólo de una canción.
Con qué excusa te digo que tengas fe
si yo mismo padezco la misma sed.
Año tras año vemos como se van
por la letrina del colonizador
la libertad y el sueño del soñador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.
Qué flota de gigantes barcos de azul
habrá que conseguir para despistar
la furia del terrible desdichado,
para que no desdiche esta libertad.
Quizás en tu portafolios quieras guardar
durante algunos días esta ilusión
que lleva la consigna del amador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.
Abre todas las puertas de par en par
para que el viento lleve adentro de tu hogar
el polen bullicioso de nuestra flor,
para que crezcan miles, más de un millón.
Camina sobre el hambre, fuerza y valor,
que la consigna crezca como el amor
y canta con nosotros nuestra canción.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.
¿Nuevo capitalismo o cambio de sistema?_Documento de apoyo a la ATTAC
Un grupo de personalidades mundiales, con conciencia de humanidad, ha suscrito un documento histórico que toma al toro por las astas y denuncia claramente al sistema capitalista como el causante directo del apocalipsis financiero, cuyo desenlace aun está en curso y que cada día va cobrando nuevas victimas que pierden sus viviendas y sus empleos, y para quienes no existe ningún rescate ni esperanza de conseguirlo, dentro de la misma forma de organización de la economía y el estado que privilegia a los grandes dueños del capital y aun premia sus tropelías e incapacidades.Un mundo nuevo debe surgir de esta crisis, este es el sentido del documento que les presentamos. (Jesús Hubert)
Comité de Apoyo de ATTAC (*)
La crisis financiera esta de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas. En la última década sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas. Asia Oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.
Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.
En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis debe conducir a “un nuevo orden económico mundial”, lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos -que nunca debieron abandonarse - de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.
Las “leyes del mercado” han conducido a una situación caótica que ha requerido un “rescate” de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, “se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas”. Han encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas. Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.
No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial… y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que, favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcción, han hundido el andamiaje económico mundial de la “globalización”.
Por eso es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes “para un nuevo capitalismo”… y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse “la libertad de mercado” (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)…
No: ahora debemos ser “rescatados” los ciudadanos, favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada. Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán…) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas -que incluyan al fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial “para la reconstrucción y el desarrollo” y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU- que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.
Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda,… para que el “nuevo orden económico” sea, por fin, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.
¿”Nuevo capitalismo”? ¡No!
Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual. Ha llegado el momento de la justicia.
Federico Mayor Zaragoza, científico español y ex director de la UNESCO
Francisco Altemir, Ingeniero de caminos, miembro de ATTAC-Madrid
José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998
Roberto Savio, Co-Fundador y Secretario General, en la actualidad, de Media Watch Global y Director-fundador de la agencia de noticias Inter Press Service
Mario Soares, ex - Primer Ministro de Portugal
José Vidal Beneyto, filósofo, sociólogo y politólogo español
Nacido a partir de una propuesta del Director del periódico Le Monde Diplomatique, ATTAC es un movimiento internacional de ciudadanos preocupados por los asuntos colectivos y empeñados en buscarles solución.
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Tomado de la pàgina web de Attac:
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La Madre_Autor e interprete: Victor Manuel
salta del corazòn
a flor de gratitud y nostalgia
su mano y su beso
...de Madre.
Nada que ver con la común historia
nadie me quiere, todas esas cosas.
Ella fregaba suelos
nunca se compró ropas
por darle un buen colegio
multiplicó las sobras.
Cuál sería el instante,
quién le enseñó estas cosas,
cuándo probó la muerte
y amaneció entre sombras.
Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar
Quiso ayudarle sin saber ni como
y aunque no pudo fue vendiendo todo.
Pero todo era poco
para un saco sin fondo,
un golpe a una farmacia,
algún pequeño robo.
Ya de vuelta en la casa
del hospital sabía,
que más pronto que tarde,
la herida se abriría.
Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar
Con la prudencia que da la locura
buscó los datos,
aclaró sus dudas.
Con un último esfuerzo
le compró la más pura,
y al mirarle a los ojos
se le borró entre bruma.
Él creyó que soñaba
en el fugaz instante
en que acabó su tiempo
abrazado a la madre.
Qué te puedo dar
que no me sufras,
qué te puedo dar
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
Qué te puedo dar




