martes, diciembre 23, 2025

NAVIDAD DESALMADA

 Una Navidad triste en Belén marcada por la guerra de Gaza - El Observador CR

Esta imagen que representa la Natividad de Cristo con una figura “que simboliza al niño Jesús acostado en su pesebre entre escombros”, en referencia a Gaza, se exhibe frente a la Iglesia de la Natividad en la ciudad de Belén. (Foto por HAZEM BADER / AFP)

Este 24 de Diciembre de 2025, me asedian todas mis navidades infantiles.

Late en mi memoria los juguetes misteriosos al amanecer del 25, las luces intermitentes y las ferias infinitas en los mercados de los barrios.

Cuando el niño Jesús aun me abrazaba, rodeado de animalitos de yeso y de color y los angelitos se mecían al suspiro de la brisa.

Cuando aún la Navidad no había sido decolorada, triturada y tirada a la basura por ”potros de bárbaros atilas” que nos manda Trump, quien ha cambiado la Navidad por el día de los Santos Inocentes, de los niños asesinados con sus padres, allá en Gaza y aquí en el mar Caribe.

Ahora, los mismos terroristas de Hiroshima y Nagasaki, de Irak, de Panamá, de Santo Domingo... mientras van matando a nuestros hermanos, los van acusando de terroristas y de narcos y van borrando nuestra memoria con información hueca, de plástico y coca-cola, de frivolidad y de pantalla.

Ahora,mientras brindamos, sin saber por qué, el calendario ya no canta villancicos, sigue avanzando, nos sigue llevando a ritmo de cortejo a una inmensa sepultura. (Hubert Rojas)

lunes, julio 21, 2025

PALESTINA Y CUBA: VÍCTIMAS DE LA MISMA BARBARIE.


Cuba y Palestina. Las dos caras de la misma medalla. El mismo hambre, la misma muerte. Las dos caras de un sistema mundial contra la humanidad.

Cuba está pagando el precio de haberse atrevido contra el poder del imperio. Cuba se muere de hambre, asfixiada por el inmoral bloqueo económico de los EE.UU y por el abandono y la indiferencia de quienes deberían solidarizarse en nombre del socialismo, o simplemente, de la civilización humana.

Palestina, tierra sagrada para el universo religioso, está literalmente siendo crucificada colectivamente por el poder político y militar del sionismo que maneja las finanzas mundiales y a la mayoría de los gobiernos del mundo.

Ante nuestros ojos, están asesinando a una valiosa porción de nosotros y ningún país o autoridad política, o religiosa, hace nada eficaz para impedirlo.

Caen las ideologías y las religiones, caen las máscaras. Ya no se trata de “ismos” enfrentados. Es la descarada ambición, cruel y grosera, por el dominio mundial de una minoría supremacista y criminal.

Una crisis de civilización, que borra las diferencias ideológicas entre las potencias mundiales y muestra, como moneda única, el afán de dominio de las cúpulas de poder mundial que se reparten el control (¿y el exterminio?) de los pueblos de la tierra.

Es el momento de sacudirnos de los esquemas políticos, religiosos, sociológicos o geopolíticos, de abandonar las etiquetas de cualquier tipo y unirnos para defender el valor más elemental del género humano: el respeto a la vida.

Sacudámonos de la esclavitud tecnológica y salvemos nuestra condición de seres racionales. Si no luchamos hoy contra la barbarie, el futuro está perdido. (Hubert Rojas)