domingo, mayo 01, 2011

Mario Benedetti: Un Padre Nuestro contra el miedo_Declama Hector Quintero





Sumisión no es los mismo que humildad. Aparente aceptación y finalmente, indiferencia, frialdad de corazón. Miles de horas consumidas de repetición mecánica de formulas aprendidas de memoria. Oraciones muertas sin implicancias para nuestras vidas.

No puede haber oración unilateral, sin diálogo con el Padre. Desde el alma atormentada de Job y su dolorida y airada protesta a un Dios que consideraba injusto con él…hasta el clamor de cada ser que se siente olvidado y postergado en su condición de hijo de la divinidad.

Siempre es un diálogo desde la separación, desde abajo frente a un Dios que esta arriba. Figura condicionada interesadamente por las iglesias que se han erigida como intermediarias.

Este poema es una perfecta oración porque implica corazón abierto y un abrazo con la realidad en la que esta Dios mismo. No hay otra realidad que no lo incluya y nos comprenda a todos. Gracias, Mario Benedetti. (Jesús Hubert)





UN PADRENUESTRO LATINOAMERICANO

Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
como se llega al sur de Río Grande

Padre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver la uñas
sucias de la miseria

en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo

cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad

sin embargo una vez cada
tanto tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omnipresencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora

pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a su pájara
en los cancilleres que murmuran yes sir
en cada mano que se convierte en puño

claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día

ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos

a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro

poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores

todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta

no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido

ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y el amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.

Mario Benedetti

José Saramago: Ernesto Sabato nunca perdonó su condición humana




Emotivo abrazo de Saramago a Sabato,
en el homenaje a éste, el año 2004

Hay escritores que le rinden culto a la palabra, a la forma, porque escriben desde fuera. Y hay otros, que escriben desde su carne, con la tinta de su sangre y la tensión de sus venas y de sus músculos. A ellos les resulta imposible distinguir, separar la palabra de la vida. Ellos son uno con el mundo y con el hombre. Son la prolongación misma del gran árbol terrícola total. Uno de ellos era, seguirá siendo, Ernesto Sabato. No hay forma de separarlo de su propio ser.

La semblanza magistral sobre Ernesto Sabato, corre a cargo de otro inmortal, José Saramago, en el discurso que pronunciara en el homenaje a Ernesto, en Noviembre del 2004.(Jesús Hubert)

Mi iniciación en el universo narrativo de Ernesto Sábato, y también en lo que podríamos llamar su cosmos personal, sucedió hace mucho tiempo, hacia el final de los remotos años 50, cuando, en un ya desaparecido café de Lisboa, nos reuníamos unos cuantos amigos para hablar de libros en voz alta y de política en voz baja, por razones que, tanto en el primer caso como en el segundo, no necesitan mayor explicación.

En esa época las preferencias y los modelos literarios de nuestro grupo se orientaban, en su mayoría, hacia la dulce y entonces todavía inmortal Francia, aunque algunos, con apenas disimulada soberbia, hacían exhibición de intimidades con las literaturas de expresión inglesa, sobre todo con la norteamericana, sobre cuya validez (me refiero, claro está, a las pregonadas intimidades) los francófilos, por envidia, manifestaban las más severas reservas.

Paradójicamente, la armonía en estos inflamados debates, que nunca se concluyeron de manera satisfactoria, quedaba desviada, alguna que otra vez, con las intervenciones de un compañero algo excéntrico que tenia sus amores culturales en otros puntos del planeta y que los defendía con evidente conocimiento de causa. No éramos, hágasenos al menos esa justicia, completamente ignorantes de lo que sucedía entre el Río Grande y el cabo de Hornos, pero lo que presumíamos saber no iba mas allá de lo fragmentario y, en el fondo, se alimentaba más de referencias y alusiones casuales que de un interés real y autónomamente motivado. Ese amigo providencial (de su boca oí hablar por primera vez de José Hernández y de Martín Fierro), se nos aparecía en el café con brazadas de títulos y de nombres y los lanzaba sobre la mesa como flores exóticas, entre las tazas y los ceniceros. Dejo aquí algunos de esos nombres y de esos títulos como una simple muestra de la riqueza de su jardín: Enrique Larreta y La gloria de don Ramiro, Ricardo Guiraldes y Don Segundo Sombra, Enrique Amorim y El paisano Aguilar, Migel Angel Asturias y El señor presidente, Rómulo Gallegos y Doña Bárbara, José Maria Arguedas y Los ríos profundos, Ciro Alegría y El mundo es ancho y ajeno, Julio Cortazar y Bestiario, Jorge Luis Borges y El Aleph,Adolfo Bioy Casares y La invención de Morel, Carlos Fuentes y La región más transparente...Como dejé dicho, estábamos entonces en las postrimerías de los años 50, razón más que poderosa para que El coronel no tiene quien le escriba y La ciudad y los perros todavía no hubieran llamado en la aldaba de las puertas del viejo café de Lisboa.

Y estaba Sábato. Por un extraño fenómeno acústico cualquiera, el día que oí pronunciar ese nombre entonces desconocido para mí, asocié las tres rápidas sílabas que lo componían a una súbita puñalada. Conocido como es el significado de esta palabra italiana, la asociación tendrá que parecer de lo más incongruente, pero las verdades son para ser dichas, y esta es una de ellas. El túnel fue publicado en 1948, pero yo no lo había leído. Entonces, a mis inocentes 26 años, todavía sería mucho el pan y mucha la sal que tendría que comer antes de descubrir el camino marítimo que me había de conducir a Buenos Aires... Fue aquel inolvidable compañero de mesa de café quien me proporcionó la lectura de la novela. Enseguida, en las primeras páginas, comprendí hasta que punto había sido exacta la osada asociación de ideas que me llevó de un apellido a un puñal, para colmo con una circunstancia agravante e inesperada: el puñal Sábato, después de clavado, no se retiraba de la herida, permanecería allí, moviéndose por sí mismo, despacio, para que la sangre no dejase de correr y la deseada cicatriz no acabara siendo nada más que un sueño imposible... Las lecturas siguientes que he ido haciendo de Ernesto Sábato, tanto de sus novelas como de sus ensayos, a lo largo de todos estos años, confirmaron aquella intuición inicial, la de que me encontraba ante un autor trágico y al mismo tiempo eminentemente lúcido que, además de ser capaz de abrir caminos por los corredores laberínticos del espíritu de los lectores, no les consentía, ni siquiera durante un solo instante que desviasen los ojos de la esquina más oscura del ser. ¿Lectura por eso difícil? Tal vez, aunque lectura fascinante entre todas. La amalgama de surrealismo, existencialismo y psicoanálisis que, según hoy opiniones más acreditadas, constituye el soporte «doctrinario» de las novelas del autor de Sobre héroes y tumbas, no nos debería hacer olvidar que ese proclamado «enemigo» de la razón que se llama Ernesto, Sábato es a la falible y humilde razón humana a la que acabará apelando cuando sus propios ojos, libres de escamas, se enfrentaron con ese otro apocalipsis que fue la sangrienta represión sufrida por el pueblo argentino. Novelas que se refieren a tiempos históricamente determinados y a lugares objetivamente definidos, El túnel, Sobre héroes y tumbas, Abbadón el exterminador no hacen oír solamente el grito de una conciencia afligida por su propia impotencia y la visión profética de una sibila a quien el futuro aterra, también nos avisan de que, tal como Goya (más conocido como pintor que como filósofo...) ya había dejado constancia en el famoso grabado de losCaprichos, es siempre del sueño de la razón que ha nacido, crecido y prosperado la inmunda genealogía de los monstruos.

Hacia este profeta áspero y agreste que la vejez no ha conseguido dominar, hacia esta conciencia dolorida por todas las desgracias del mundo, que un día, muchos años después de las tertulias del café de Lisboa, encaminé finalmente mis pasos, a esa ciudad de Santos Lugares donde también suele irse por otras peregrinaciones edificantes, aunque ninguna tan hermosa y rica en Lecciones para el empedernido descreído que les habla. De nuestro primer encuentro dejé un emocionado recuerdo en mis Cuadernos de Lanzarote. Permítaseme que les lea este breve fragmento:

Dentro, pasé a la penumbra reinante, ninguna luz estaba encendida. Y en ningún momento Sábato se quito las gafas oscuras, de lentes gruesísimos. La sala donde nos recibió daba a la parte de atrás del jardín, la pared divisoria de ese lado, acristalada, apenas dejaba entrar la luz quebrada del rápido atardecer. Ofrecí a Sábato el Ensayo sobre la ceguera, él quiso saber qué ciegos eran estos míos, yo le hablé de los suyos, después hicimos un repaso juntos de algunos de los ciegos más ilustres de la literatura, tanto de personajes como de autores, y acabamos preguntándonos aquello que muchos han querido saber: si los problemas de visión que uno y otro hemos padecido habrán sido la causa inmediata de nuestras contribuciones de ciegos a los estudios literarios. Estuvimos de acuerdo en que no. Trajeron un café, que tomamos en silencio. Después Sábato se lanzó, como quien repite un camino ya muchas veces recorrido, a un largo soliloquio que comenzaba por la evocación dolorida de la muerte reciente de un hijo (herida que siempre le estará sangrando), y luego, como si le fuese imposible escapar de su propio laberinto, transito por las diversas obsesiones que le conocemos: la implacable descreencia en la razón, la negación crítica del conocimiento científico, el problema del mal, Dostoievski, la apología de la obra breve... La sala fue oscureciendo hasta que casi no conseguíamos vernos. Sábato no se levantó a encender la luz. Sombra entre sombras, su voz de ceniza lentamente fue cubriendo la sala, los estantes, las caras, los bultos, las manos. Le dije que hasta para no creer en la razón teníamos necesidad de la razón, que el mal no era efecto ni obra de un demonio, que no hay otro demonio ni otro Dios que la cabeza del propio hombre. No tengo seguridad de que me oyera, su voz era como un no negro hacia el cual, poco a poco, yo mismo, todavía sujeto a la orilla, iba resbalando.

Esta fue la primera vez que nos vimos. Regresé años después a Santos Lugares, luego fuimos coincidiendo aquí y allí del mundo, en Madrid, en Badajoz, en Lanzarote, cada vez más próximos el uno del otro en la inteligencia y en el corazón, el hermano mayor, yo, sólo un poco más joven, dos seres que, en el exacto momento en que finalmente se encontraron, comprendieron que se habían estado buscando. Hoy, Ernesto, aquí estamos una vez más, y ha sido a mí, escritor portugués y amigo tuyo, a quien le ha cabido el honor inestimable de verse elegido mensajero, no ya de todos cuantos han venido a Rosario a celebrar los fastos de la lengua castellana y a ampliar las avenidas de su futuro, sino también (que me sea perdonada la presunción) de cuantos, fuera de estas paredes, en Argentina, en América, en el mundo, lo admiran y lo respetan, leen tus libros, escuchan tus palabras y contigo mantienen el mejor de los diálogos, el de las conciencias. Entre el temor y el temblor en que nuestras vidas discurren, la tuya no podía ser una excepción. Aunque quizás no se encuentre en los días de hoy una situación tan radicalmente dramática como la tuya, la de alguien que, siendo tan humano, se niega a absolver a su propia especie, alguien que a sí mismo no se perdonará nunca su condición de hombre. No todos lo agradecerán la violencia. Yo te pido que no la desarmes.

José Saramago

Entrevista a Leonardo Boff: El otro rostro de Juan Pablo II


El entonces Cardenal Ratzinger y el Papa Juan Pablo II,
expulsaron al teólogo de la liberación, Leonardo Boff

El mismo Papa Juan Pablo II , en acuerdo con el cardenal Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI, entonces cabeza de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (ex-Inquisición), recortó sus derechos y finalmente llevó fuera de la Iglesia Católica a uno de los teólogos más identificados con los pobres de América Latina, el sacerdote franciscano Leonardo Boff, exponente preclaro de la Teología de la Liberación.

Lamentablemente, después del Papa Juan XXIII y el asesinato de Juan Pablo I, la Iglesia Católica ha vuelto a reafirmar su alianza estratégica con el poder mundial y ha puesto contra la pared (y fuera de ella) a quienes se atrevan a identificarse con cualquier proceso de cambio.

Aquí les presentamos esta breve, pero valiosa entrevista de TELESUR a Leonardo Boff, a propósito de la beatificación de Juan Pablo II (Jesús Hubert)

Presione la imagen para ingresar al enlace del vídeo



sábado, abril 30, 2011

Crímenes secretos de los que no se habla_ Informe de Discovery Channel


Guantánamo, carcel norteamericana en Cuba,
una herida abierta para la humanidad.

Hay una historia subterránea. Una historia que no leemos en los diarios, una historia gris, que circula por la red, pero que no tiene otra reacción que un intercambio más o menos intenso entre internautas. Y luego, el silencio.

Centenas de personas sospechosas de “terrorismo” son trasladadas clandestinamente por países cómplices o presionadas por los servicios secretos de Estados Unidos y los países aliados, para ser interrogados con apremios físicos, que serían la envidia de
la Santa Inquisición medieval.

Lo que verán, es un informe de Discovery sobre algunos casos dramáticos. Casos como estos y
las intervenciones militares de las potencias “aliadas” en Libia, Irak o Afganistán, nos dan una idea de la verdad que esta detrás de las supuestas democracias y la falsa equidad de relaciones entre los países del mundo.

Cárceles como Guantánamo, territorio norteamericano
dentro de Cuba y Abu Ghraib, en Irak, albergan centenares de víctimas silenciosas como las que verán. (Jesús Hubert)


viernes, abril 29, 2011

Boda real inglesa, bombardeo real en Libia



Este es el mundo en el que vivimos. Mientras la frivolidad y el derroche se viste de gala con la boda real de la casa inglesa, la OTAN -de la que forma parte el Reino Unido (Inglaterra)- bombardea Tripoli, la capital de Libia.

miércoles, abril 27, 2011

"El mismo mundo, el mismo dolor" _ Escribe: Leonardo Boff







El pueblo sirio se moviliza para apoyar a su gobierno
y evitar una segunda Libia



Cuando se abren los ojos de la conciencia, no pueden volverse a cerrar.

Los pueblos del mundo de tanto escuchar la prédica de la democracia y la libertad, terminan poniéndose de pie para hacerlas suyas. Pero - ¡oh paradoja!- ese despertar choca con los mismos intereses de quienes han patentado como suyas esas banderas que son consustanciales a la misma condición humana.

El teólogo de la liberación, Leonardo Boff, pone el dedo en la llaga y nos explica el significado globalizado de la efervescencia popular en los países árabes. Movimiento, cuya onda expansiva, se extiende por el planeta. (Jesús Hubert)


La globalización ha traído una expansión, es decir, un efecto no deseado y molesto para el sistema de poder imperante, fundado en el individualismo: la conexión de todos con todos, de suerte que los problemas de un pueblo se tornan importantes para otros en situación semejante. Entonces se establecen lazos de solidaridad y surge una comunidad con un mismo destino.

Es lo que está pasando con los levantamientos populares, especialmente animado por los estudiantes universitarios en el mundo árabe, que están también dándose en nueve estados del Medio Oeste de los EE.UU. a partir de Wisconsin. Estos levantamientos en los EE.UU. casi no se dieron a conocer en nuestros medios de comunicación, porque no interesa mostrar la vulnerabilidad de la potencia central en franca decadencia. Un joven egipcio plantea un letrero que dice: "Egipto apoya a los trabajadores en Wisconsin. El mismo mundo, el mismo dolor" Como un eco, un estudiante universitario Estadounidense, al regresar de la guerra de Irak levanta su cartel que indica: "Fui a Irak y regresé a mi casa, en Egipto." Es decir, quienes asisten a los mítines en los EE.UU. son semejantes a los que se movilizan en Egipto, Libia, Túnez, Siria y Yemen.

¿Quién sabía que en Madison, la capital de Wisconsin, con 250.000 habitantes, había una manifestación de 100.000 personas con la asitencia también de otras ciudades de EE.UU. para protestar contra las medidas adoptadas por el gobernador para atar las manos de los sindicatos en las negociaciones, aumentar los impuestos a la salud y reducir las pensiones? Lo mismo ocurrió en Michigan, donde el gobernador podría haber aprobado por la legislatura estatal, una ley extraña que le permitia nombrar a un ejecutivo de una empresa con el poder de dirigir todo el aparato del gobierno estatal. Redimió en 86% el impuesto de las empresas y aumentó en 31% los de los contribuyentes individuales. Todo esto porque los ladrones de Wall Street también saquearon las pensiones y los ahorros de la población, rompieron los planes financieros de los Estados. Y la población más vulnerable está obligada a pagar las cuentas hechas por los ladrones del mercado alcista que merecían estar en la cárcel por extorsión en contra de la economía mundial.

Los mismos que tuvieron éxito en la concentración de la riqueza como nunca antes. De acuerdo con Michael Moore, el cineasta de renombre, en su discurso de apoyo a los manifestantes en Wisconsin: 400 Americanos del Norte cuentan actualmente con la misma cantidad de dinero que la mitad de la población de los EE.UU.. Mientras que uno de cada tres trabajadores gana $ 8 por hora (antes era 10 la hora), ejecutivos de las compañías ganan $ 11.000 por hora, sin incluir los beneficios y bonificaciones.

Hay un despertar democrático en América que viene de abajo. Ya no aceptamos esta disparidad vergonzosa. Condenan los costes de las dos guerras, prácticamente perdidas, contra Irak y Afganistán, que son tan altos que están a punto de llevar al estancamiento de las escuelas, de los hospitales, del transporte público y de otros servicios sociales. Hay 50 millones sin ningún seguro de salud y 45 mil mueren anualmente por no haber agenda para un diagnóstico o tratamiento.

El mundo árabe está viviendo una modernidade tardía, aquella que siempre se propugno, por los derechos humanos, por la ciudadanía y por la democracia. Como la mayoría de estos paises son riquísimos en petróleo, la sangre que hace funcionar el sistema moderno, las potencias occidentales toleraban y hasta apoyaban los gobiernos dictatoriles y tirânicos. Lo que interesaba a ellas no era el respeto a la dignidad de las personas y la búsqueda de formas democráticas de participación. Era pura y simplemente el petroleo. Ocurre que los medios modernos de comunicación digital y el crecimiento de la conciencia mundial, en parte favorecida y hecha visible por varios Foros Sociales Mundiales y Regionales, encendieron la llama de la democracia y de las libertades. Una vez despertado la conciencia de la libertad nunca puede ser suprimida. Los tiranos pueden hacer que sus súbditos canten himnos a la libertad, pero estos saben lo que quieren. Quieren ellos mismos buscar la libertad que nunca les concedieron pero que siempre es conquistada mediante un penoso proceso de liberación. Ahora es el momento y el lugar de los árabes.

Original publicado en portuguez en la misma página web de Leonardo Boff el 27/04/2011

Herramientas para reconectarnos con nuestra esencia superior_ Escribe: Bertha Alicia Medina / México



Abrirnos un espacio para re-encontrarnos con nuestro yo esencial, en medio del ruido y lo pasajero, no es fácil, pero es urgente y necesario.

La causa principal de cómo esta el mundo, tal como lo vemos y lo vivimos, es la desarmonía: la ruptura y la pérdida de la unidad.

Si recuperar la Unidad y la Armonía es el objetivo que reúne en si a todos los otros objetivos altruistas, entonces hay que comenzar desde dentro de nosotros mismos. Porque no podemos dar, ni tampoco conseguir algo que aun no hemos trabajado y ganado interiormente.

Se trata de ajustar nuestra vibración, corregirla, del desorden y la agresión habitual, hacia la armonía y el amor en nuestras relaciones cotidianas.

Para ayudarnos en ese sentido, Bertha Alicia Medina, de Tampico, México, dedicada toda una vida a enseñar la comunicación con nuestros ángeles y maestros de luz, ha grabado el audio de su rutina para compartirla con nosotros y podamos así marchar juntos en esta hora del planeta, que nos reclama trabajando por la ascensión y la unidad.

La vibración de Bertha, a través de su voz, educada hacia ese gran objetivo, nos será de gran ayuda. Aprovechémosla. (Jesús Hubert)


PARA CONTACTAR A TU ANGEL O TU SER SUPERIOR

Muchas personas me preguntan cómo pueden ver a su ángel guardián, a Jesús o a su SER superior.

Bueno, esto se hace elevando tu vibración, porque ellos están en una dimensión más elevada.

Hay muchas maneras para elevar tu vibración, pero lo que a mi me funcionó, y aun me sigue funcionando, es la oración.

“LA ORACION abre tu corazón y te llena de amor, y es el amor lo que te conecta con Dios.” (Charly)(*)

Hace más de 12 años, una amiga me regaló el rosario de San Miguel, ya que mi vida entera estaba llena de tristezas y problemas. Este rosario baja a San Miguel Arcángel para que limpie no solo tu casa, sino tu aura de toda energía negativa.

Solo limpiando nuestro entorno y nuestra aura de toda energía negativa, podemos contactar con el reino de Dios, solo soltando todo aquello que no SOMOS. La puerta es angosta, así que debemos entrar ligeros.
La recomendación al iniciar, era de 21 días seguidos, así que empecé. Mi sorpresa fue ver que cada día que pasaba, las cosas cambiaban y yo me sentía mejor, y no solo eso, sino que de repente empezaron a llegar a mi vida los Arcángeles, cada ves que yo rezaba aparecían estos seres divinos con mensajes increíbles.

Mi vida dio un giro enorme!!!!!, tanto que hoy les puedo decir que fue gracias a esa ORACION que yo estoy aquí, siendo lo que ahora Soy.

Desde entonces rezo a diario el rosario de San Miguel, por nada del mundo soltaría esta oración que eleva todo mi Ser hasta la 5ta dimensión!.

(Todas las personas que en verdad han rezado los 21 días este rosario han visto la diferencia y aun siguen haciéndolo).

También he notado que me es mas fácil meditar, llegar, o ver Ángeles después de rezar el rosario, por eso lo recomiendo antes de meditar, y LO RECOMIENDO con letras mayúsculas, para que ustedes abran su corazón, logren ver ese maravilloso mundo y se conviertan así en testigos como yo, de que la oración no solo nos eleva hasta el cielo, sino que trae al mismo cielo a nuestro mundo, este mundo que necesita tanto de nuestra luz y nuestro infinito amor.

He grabado para ustedes una de mis rutinas, (solo es 1hr aprox) esperando que les sea mas fácil, les ayude y les de las millones de bendiciones que yo recibo cada día.

“¿Quiéres que tu vida cambie? Entonces cambia tu, conviértete en un Ser de luz y de amor que pide siempre por toda la humanidad” (Charly) (*)

Aquí esta el link para que descarguen las oraciones, el rosario y una meditación que los llevara a su ser superior, a Jesús, a su Ángel o a quien ustedes quieran contactar:

http://www.megaupload.com/?d=9KNYKRO7

Cristo dijo “toca y se te abrirá” así que toca DIARIO la puerta de tu corazón para que entres al mundo de Dios.

¿Rezas y meditas conmigo?

Siempre en la luz
Bertha Alicia
bamcbamc777@hotmail.com

(*) Charly, es el ángel de la guarda de Bertha Alicia con quien tiene permanente comunicación desde niña.

ROSARIO DE SAN MIGUEL

Oh! Dios mío ven en mi ayuda, apresúrate Señor a socorrerme.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Primer Misterio: te pedimos señor, por todos los niños del mundo, para que sean tratados con amor, protegidos con amor, y que sus ángeles guardianes los protejan contra todo mal.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Serafines, que Dios nuestro Señor prepare nuestras almas, y así recibir dignamente en nuestros corazones, el fuego sagrado de la caridad perfecta, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Segundo Misterio: te pedimos señor, por todos los jóvenes del mundo, para que te conozcan y se acerquen cada día mas a ti.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Querubines, que Dios nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado y seguir el camino a la perfección cristiana, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Tercer Misterio: te pedimos señor, por los países en guerra, y por todos los hombres que sienten odio en su corazón, ayúdalos señor a llenarse de amor.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Tronos, que Dios nuestro Señor derrame en nuestros corazones el verdadero y sincero espíritu de humildad, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Cuarto Misterio: te pedimos señor, por los enfermos para que abran su corazón y su mente a la verdad, y tengan así la sanación que necesitan.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de las Dominaciones, que Dios nuestro Señor nos conceda la gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras emociones, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Quinto Misterio: te pedimos señor, por todas aquellas personas que fueron privadas de sus hogares o corren algún peligro, ayúdalos señor, para que regresen con bien a casa y dales a su familia la paz que necesitan y la fuerza para continuar.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Arcángeles, que Dios nuestro Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Sexto Misterio: te pedimos señor, por todas las personas, que no tienen trabajo, casa o alimento, concedeles señor la voluntad y la abundancia de todo bien.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de las Virtudes, que Dios nuestro Señor nos proteja de todo mal y no nos deje caer en tentación, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Séptimo Misterio: te pedimos señor, por todas las personas, animales y plantas, que están sufriendo las catástrofes naturales, que nuestra amada Gaia se regenere y purifique de una manera pasiva.

Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Principados, que Dios nuestro Señor llene nuestras almas con el verdadero espíritu de la obediencia, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Octavo Misterio: te pedimos señor por todos los trabajadores de la luz, para que su luz brille siempre y su corazón rebose repleto de amor.
Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de las Potestades, que Dios nuestro Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final de la fe y en las buenas obras, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Noveno Misterio: te pedimos señor, por todos los seres humanos, para que despertemos y nos convirtamos en Seres de luz y Seres de amor.
Por la intercesión de San Miguel y el coro celestial de los Ángeles, que Dios nuestro Señor nos conceda la gracia de ser protegidos por ellos, durante esta vida mortal y que nos guíen a la gloria eterna, amén. Padre nuestro y 3 Aves Marías.

Gloria

Gloria al PADRE, al HIJO, y al ESPIRITU SANTO, como era en un principio por los siglos de los siglos, amen

San Miguel:

Oh! glorioso príncipe San Miguel, jefe de la milicia celestial, guardián de las almas, vencedor eficaz de los espíritus rebeldes, fiel servidor en el palacio del Rey Divino. Tú nuestro admirable guía y conductor, que brillas con excelente resplandor y virtud sobrehumana, te pido humildemente que vengas a mi casa con todos tus ángeles y protejas a mi familia y a mi, contra demonios y espíritus del mal, con plena confianza recurro a ti, asísteme con tu afable protección, para que seamos más fieles al servicio de Dios nuestro Señor, amén.

Argentina: ¿para quiénes es un mal ejemplo?_ Escribe: Guillermo Giacosa / Perú 21



Parece una locura, pero no lo es. Puede haber dos visiones (y a veces más de dos) de una misma realidad social. ¿Es mentira una, respecto a la verdad de la otra? Tampoco. Es simplemente una cuestión de cristales sociales. Intereses diferentes, visiones distintas.

Dando un ejemplo de pluralidad, que hacemos votos para que se mantenga, Guillermo Giacosa del diario Perú 21, presenta como un “buen ejemplo” los gobierno de los Kirchner, vapuleados y presentados como un pésimo ejemplo, por el director del mismo diario hace algunos días, para cuestionar al candidato nacionalista a la presidencia Ollanta Humala, quien reivindica el camino argentino.

Casos como este son muy educativos, para no creernos a pie juntillas todo lo que nos dicen y aprendamos a comparar versiones y sepamos distinguir intereses…y , por supuesto, descubrir cuáles son los nuestros. (Jesús Hubert)

En el 2000 lloré en las calles de Buenos Aires. Recién llegado de Lima me encontré con una ciudad, otrora ubérrima, poblada de mendigos de clase media que, con la vergüenza propia de su falta de costumbre, se te acercaban para solicitarte una ayuda para poder dar de comer a sus hijos. Luego vino el “que se vayan todos”, una sucesión de cuatro presidentes interinos y, finalmente, la elección de Néstor Kirchner, que ganó con un exiguo margen, pues su rival no se presentó a la segunda vuelta. El diario de derecha La Nación dijo que habíamos elegido presidente por un año y se equivocó.

En la última Semana Santa volví a leer algo semejante en un editorial de este diario: Humala propone “el mismo y desastroso programa de gobierno de los Kirchner”. No entraré en el debate ideológico y me limitaré a dar cifras y a hacer algunas precisiones. Desde la asunción de lo que llaman “los Kirchner” Argentina tuvo los siguientes índices de crecimiento: 2003: 8.8 por ciento; 2004: 9.0 por ciento; 2005: 9.2 por ciento; 2006: 8.5 por ciento; 2007: 8.7 por ciento; 2008: 6.8 por ciento; 2009: 0.9 por ciento, igual que Perú debido a la crisis, y 2010: 9.2 por ciento. ¿Puede calificarse de desastroso a un gobierno cuyo ritmo de crecimiento ha sido el señalado y cuya presidente tiene más de un 60% de aprobación?

Tal vez lo calificado de desastroso son los programas con los que el gobierno de Néstor primero y Cristina Kirchner luego acompañaron el crecimiento de la economía del país. Uno de ellos AUH (Asignación Universal por Hijo) otorga 50 dólares mensuales por cada hijo a las familias de escasos recursos y beneficia a más de tres millones de niños, incluidos hijos de peruanos radicados en Argentina. O quizá sea “desastroso” haber pagado parte importante de la deuda externa con dinero del Banco Central (cuyas reservas ascienden a 52,000 millones de dólares) y haber cancelado definitivamente lo adeudado al FMI. No tengo más espacio aunque tenga mucho más para convencer que la palabra “desastroso” es, por lo menos, inoportuna.

Publicado por el diario peruano PERÚ 21, el 27/04/2011, con el título: “Argentina no es un mal ejemplo”

martes, abril 26, 2011

Cuando los poderosos hablan de “libertad”, hablan de “su” libertad _ Escribe: Sandra Russo / Página 12


El pueblo se está volcando a las calles del mundo por libertades y mejores condiciones de vida.

Y en América Latina, a contracorriente de los “demonios” que advierten los grandes medios de comunicación, el electorado se inclina por opciones heterodoxas, por gobiernos que apuntan a reivindicar una mayor soberanía nacional y justicia para sus pueblos.

Un hecho heroico, porque es un triunfo moral frente al avasallante y desigual esfuerzo de los grupos de poder por mantener a las mayorías divorciadas de sus propios intereses y de su cultura originaria…consumiendo, endeudadas y al borde de la imbecilidad por el circo televisivo.

Por ello, es importante descubrir detrás de los discursos de la escena oficial, la ideología, la teoría económica y política que sustenta el pensamiento del poder, y que trata de ser vendida como el “pensamiento sensato” de toda la sociedad.

Libertad, democracia, mercado, etc. …son conceptos casi religiosos, que son manipulados hábilmente para generar adhesiones y culpas heréticas, en quienes osen cuestionarlos.

Sandra Russo, destacada periodista argentina de Pagina 12, a propósito de la reunión internacional en Buenos Aires de una cofradía de fundamentalistas liberales, desmonta algunos de los “textos sagrados” que sustentan las trastadas y maltratos de los grandes capitales con nuestros pueblos. Insertamos también el simpático rap que menciona la autora y en el que se explica, medio en chanza, lo que está detrás de las “santas” teorías económicas de Keynes y Hayek. (Jesús Hubert)


A propósito de la reunión en Buenos Aires de la Sociedad de Mont Pelerin, me puse a releer algunos párrafos de su fundador, el Premio Nobel de Economía 1974, Friedrich Hayek. Descubrí a la Sociedad de Mont Pelerin cuando estaba escribiendo Jallalla, mi libro sobre Milagro Sala, Paradojas.

Buscando contexto para hablar de una organización social de excluidos que surgió en los ’90 en la provincia más pobre de un país salvajemente neoliberal, me topé con Hayek. Fue a través del libro Jujuy bajo el fuego neoliberal, editado en 2010 por la Universidad de Jujuy y compilado por el historiador Marcelo Lagos, que accedí al pensamiento de la Sociedad de Mont Pelerin. Era un acierto de ese libro incluir un capítulo introductorio sobre los postulados de ese economista austríaco, era necesario pasar por Hayek para entender la pobreza jujeña.

Se ha señalado en estos días que cuando Mario Vargas Llosa habla de la libertad, se refiere a la libertad de mercado, aunque hable de las libertades individuales, que son mucho más defendibles ante audiencias masivas. Después de todo, también la palabra “liberal” tiene sus yeites: en algún sentido, liberales somos todos los que no somos conservadores. El liberalismo inspiró a Whitman en su Canto a mí mismo. Pero la Sociedad de Mont Pelerin no habla exactamente de poesía. Para Hayek, el mercado era una “fuerza natural”. Habla de él hasta con cierta lírica, y no importa qué es lo que haya que sacrificarle: el mercado es un dios pagano que exige víctimas propiciatorias. Lo extremo del pensamiento de Hayek fue creer a rajatabla en la sabiduría de los movimientos intestinales del mercado, casi se diría que los confundió con una coreografía celestial. Sin insistir demasiado en la fe democrática, Hayek sí insistió en la idea de mercado como una matemática con leyes propias a cuyo ritmo las sociedades deben abandonarse: éstas son, más específicamente, “las leyes de la desigualdad”.

Hayek defiende la desigualdad. Y cree que el Estado no tiene que hacer nada para remediarla. Ese es el paradigma neoliberal por excelencia, el que nunca se explicita, pero es la consecuencia, la experiencia, la memoria las que nos lo indican como certeza. Veámoslo a Macri.

Pero Hayek era un intelectual y en consecuencia defendió su teoría sin los eufemismos que sus seguidores usan como máscaras, ya que ahora, después de la verdadera experiencia neoliberal –después de todo, Hayek trabajó sólo teoría–, si hicieran campaña diciendo la verdad, nadie los votaría. Ese es el verdadero problema de esa ideología ante las democracias populares latinoamericanas. No los “populismos”. El pensamiento que nació al fragor histórico de los Estados nazi, comunista o fascista, necesita siempre tener enfrente un eje autoritario para erigirse en defensor de la libertad. Y, en rigor, cualquier Estado que defienda a los débiles es para ellos autoritario. El deber del buen Estado neoliberal es privatizar, no estatizar. Y su fortaleza es la impiedad.

“El rápido progreso económico parece ser en gran medida el resultado de la desigualdad, y resultaría imposible sin ella. El progreso a tan rápido índice no puede proseguir a base de un frente unificado sino que ha de tener lugar en forma de escalón, con algunos más adelantados que otros”, escribió Hayek. Si el Estado interviene para remediar la desigualdad, a eso lo llama “usar la fuerza”, y eso “destruye la libertad”. Y no hay peor enemigo del mercado que la organización social de cualquier tipo. La gente no tiene por qué andar organizándose, y los políticos no sirven para mucho: Hayek decidió que sus seguidores serían intelectuales, economistas, escritores.

Una breve digresión: la prueba y efecto del Pensamiento Unico, y el dispositivo de transmisión de poder que puso en marcha Hayek, es el caso de Aznar y Rodríguez Zapatero, o los partidos a los que representan, el PP y el PSOE. Aznar forma parte de la Sociedad de Mont Pelerin. Zapatero no, pero aplica las recetas neoliberales y España parece tener un gobierno socialista, pero qué importa. Vargas Llosa ahora votará por Humala, que parece de izquierda, pero qué importa: la apuesta siempre será neutralizar a la política, infiltrarse en la realidad como “una fuerza natural” contra la que no se puede hacer nada. Hayek concibió un orden económico defendido por economistas e intelectuales para prescindir de la política. Ese es el espíritu de la Sociedad de Mont Pelerin, el nombre de la estación suiza en la que mantuvieron la primera reunión, en 1944. Entre los presentes estaba el joven Milton Fridman, a su vez Premio Nobel 1976, y quien se cargaría luego todos los dudosos laureles de la aplicación del neoliberalismo.

Aunque en su época existían realmente los enigmas de los regímenes totalitarios, Hayek demostró desde un principio que el suyo era un pensamiento tan radical que no podía virar el eje: pronto se convirtió en el principal detractor de las ideas de otro economista que buscaba respuesta para la Gran Depresión y cuyas ideas fueron las elegidas para dar vuelta la página histórica con el New Deal y luego con el Plan Marshall. El gran duelo económico y político de los años ’30 lo mantuvieron Friedrich Hayek y John Maynard Keynes.

Se me ocurrió googlear Hayek vs. Keynes, y lo que saltó fue un rap. Increíble. Lo produjo John Papola, un creativo ex MTV y Nickelodeon que ahora trabaja en Spike TV. Es un rap educativo, y con una letra que hace constar sus fuentes bibliográficas.

El estribillo es:
(Juntos) Hemos discutido al revés y al derecho por más de un siglo.
(Keynes) Yo quiero dirigir los mercados.
(Hayek) Yo quiero liberarlos.
(Juntos) Hay un ciclo de auge y contracción y buenas razones para temerlo.
(Hayek) Culpa a los bajos intereses.
(Keynes) No... Es el espíritu animal.

Keynes vs. Hayek: "Fear the Boom and Bust" (rap)





(*)Ver al final la fe erratas de la traducción del video

En 1974, Hayek compartió el Nobel de Economía con el sueco Gunar Myldar, un inspirador de Keynes. En los ’70, cuando el neoliberalismo ya era aplicado en varios países en democracia y en dictaduras, Myldar renunció a él, y pidió que se anulase el Nobel de Economía. En la ocasión, acusó a Hayek de “carecer por completo de conocimientos epistemológicos”. En el fondo de esa objeción está el reproche por el fanatismo acrítico a las leyes del mercado, la sobreestimación de la economía y el desprecio por la política, especialmente por aquella que se piense como herramienta igualadora. Hayek no negó el “espíritu animal” del mercado, su salvajismo, la inercia en la que el grande se come al chico. Pero lo avaló, argumentando por ejemplo que muchas veces los países crecen gracias al desempleo, y que en consecuencia el Estado no debe hacer nada para evitarlo. Lo enmascaró con su idea de la libertad, de un modo que hoy suena brutal y pueril: “Cada hombre es libre de morirse de hambre”, aseguró.

El debate Keynes Vs. Hayek no está saldado. Lo demuestra la Sociedad de Mont Pelerin en Buenos Aires, y Vargas Llosa hablando de la libertad. Es bueno saber de qué habla Vargas Llosa cuando habla de libertad (Fin).

Este artículo titulado originalmente como “Keynes vs. Hayek”, ha sido tomado de la edición del sábado 23 de Abril de 2011, del diario Página 12 , de Argentina

(*)Dos de las grandes figuras del pensamiento económico en el s.XX vuelven a la vida para enfrentar sus tesis (y desplegar su flow).

El vídeo se publicó originalmente en www.econstories.com y puede encontrarse en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=d0nERTFo-Sk

El subtitulado se redactó con un conocimiento limitado del léxico económico; cualquier corrección será agradecida y tenida en cuenta.

FE DE ERRATAS:

-"Boom and Bust", utilizado varias veces a lo largo de la canción, debería traducirse como "auge y recesión"
1:47: "renta" en lugar de "demanda"
2:50: "Trampa de liquidez" -traducción habitual de "Liquidity trap"- en lugar de "Trampa para la liquidez"
3:22: "mecanismos" en lugar de "mecanismo"
3.39: "vendernos una comida" en lugar de "pagarnos una comida"
4:31: "fondos prestables" en lugar de "bonos prestables"
5:19: "trampa de liquidez" en lugar de "paralización"

lunes, abril 25, 2011

2012: Algunas respuestas de la ciencia a la Profecía Maya





Profecía y ciencia.
¿El cambio viene o ya empezó?
La relación entre el fin abrupto del calendario Maya
el 21 de Diciembre de 2012
y algunos interesantes estudios científicos,
pueden aproximarnos a algunas respuestas…

Veamos este interesante documental
que da a conocer estudios geológicos
sobre el “corrimiento” de los polos.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
(Jesús Hubert)

Presione la imagen para ingresar al link del video

Se reparten el mundo… ¿y qué nos dejan? _ Conferencia de Noam Chomsky (*) _ SINPERMISO



Dándole la contra a la corriente mundial, instaurada por la sociedad de consumo, que ha convertido a la noticia y la información en un espectáculo sensacionalista y de fácil “digestión”, nos atrevemos a publicar esta extensa, pero muy detallada y esclarecedora conferencia del destacado intelectual contestatario Noam Chomsky.

En ella, podremos enterarnos, si no nos hemos dado cuenta ya, que la democracia es una “señora”, manipulada a gusto del cliente, por los grandes poderes de este mundo y que las “dictaduras” igualmente, apestan o huelen bien, según a quien favorezcan.

Ya hace mucho de esas viejas películas en que los “buenos” eran siempre los “gringos” y los “malos” los indios, los japoneses o los rusos, pero aun se sigue manejando los mismos esquemas mentirosos, como comprobaremos leyendo a Chomsky.

Lean, por favor, pongan un poquito de voluntad…recuerden, que la verdad, nos hará libres (Jesús Hubert)


El levantamiento democrático en el mundo árabe ha sido un espectacular ejercicio de coraje, dedicación y compromiso de las fuerzas populares que ha venido fortuitamente a coincidir con una notable rebelión de decenas de millares de personas a favor del pueblo trabajador y de la democracia en Madison, Wisconsin, y otras ciudades norteamericanas. Hay que decir, empero, que si las trayectorias de las revueltas en El Cairo y en Madison llegaron a intersectar, estaban aproadas en sentido opuesto: mientras en El Cairo se encaminaban a la conquista de derechos elementales negados por la dictadura, en Madison apuntaban a la defensa de derechos que habían sido conquistados con largas y duras luchas y que ahora están sometidos a un desapoderado asalto.

Uno y otro caso son un microcosmos de tendencias presentes en la sociedad global que siguen una variedad de cursos. La cosa no ofrece duda: tendrán consecuencias de largo alcance. Tanto lo que ahora mismo está aconteciendo en el decadente corazón industrial del país más rico y poderoso de la historia humana, como lo que está pasando en lo que el presidente Dwight Eisenhower llamó "el área estratégicamente más importante del mundo" ("una estupenda fuente de poder estratégico" y "probablemente el mayor premio económico del mundo en el campo de la inversión extranjera", en palabras del Departamento de Estado de los años 40, un premio que los EEUU trataron de reservarse en exclusiva, para sí propios y para sus aliados, en el incipiente Nuevo Orden Mundial de la época).

A despecho de todos los cambios habidos desde entonces, se puede razonabilísimamente suponer que los actuales decisores políticos mantienen básicamente su adhesión al juicio del influyente asesor del presidente Franklin Delano Roosevelt, A.A. Berle, según el cual ese control de las incomparables reservas energéticas del Oriente Próximo traería consigo "un control substancial del mundo". Y análogamente y por contraste, que la pérdida de ese control amenazaría el proyecto de dominación global claramente articulado durante la II Guerra Mundial y persistentemente mantenido aun frente a los decisivos cambios experimentados por el mundo desde entonces.

Desde que rompió la Guerra en 1939, Washington anticipó que ésta terminaría con los EEUU en una posición de supremacía. Funcionarios de alto nivel del Departamento de Estado y especialistas en política exterior se reunieron repetidamente durante la Guerra a fin de diseñar planes para el mundo de postguerra. Perfilaron una "Gran Área" que los EEUU tenían que dominar, y que incluía el Hemisferio Occidental, el Extremo Oriente y el antiguo Imperio Británico, con sus recursos energéticos del Oriente Próximo. Cuando Rusia comenzó a demoler los ejércitos nazis luego de la batalla de Stalingrado, los objetivos de la Gran Área comenzaron a extenderse hasta abarcar la mayor zona posible de Eurasia, y al menos su núcleo económico en Europa Occidental. Dentro de la Gran Área, los EEUU mantendrían un "poder indiscutible", con "supremacía militar y económica", al tiempo que se asegurarían de "limitar el ejercicio de la soberanía" de los estados capaces de interferir en los propósitos globales estadounidenses. Los circunstanciados planes del tiempo de guerra no tardaron en ponerse por obra.

Siempre se reconoció que Europa podría optar por un curso independiente. La OTAN se concibió en parte para contrarrestar la amenaza de esa independencia. No bien se disolvió en 1989 el pretexto oficial que había dado lugar a la OTAN, la OTAN se expandió hacia el este, en flagrante violación de las promesas verbales hechas al dirigente soviético Mijail Gorbachov. Desde entonces, se ha convertido en una fuerza de intervención manejada por los EEUU. El amplísimo radio de acción que se arroga lo expresó bien el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, al informar en una conferencia de la organización que "las tropas de la OTAN tienen que vigilar los oleoductos que transportan petróleo y gas en dirección a Occidente", y más en general, proteger las rutas navales utilizadas por los cargueros y otras "infraestructuras cruciales" del sistema energético.

Las doctrinas de la Gran Área dan manifiesta licencia para la intervención militar arbitraria. Eso quedó patentemente sentado bajo la administración Clinton, que proclamó el derecho de los EEUU a servirse de la fuerza militar para garantizar el "acceso irrestricto a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos", y urgió a mantener "desplegadas hacia Europa y Asia enormes fuerzas militares, "a fin de modelar las opiniones de la gente sobre nosotros" y de "modelar los acontecimientos que afecten a las probabilidades de nuestra seguridad".

Idénticos principios rigieron la invasión de Irak. A medida que se ha ido haciendo evidente la incapacidad de los EEUU para imponer su voluntad en Irak, los objetivos reales de la invasión no pueden seguir camuflándose tras una retórica encandilante. En noviembre de 2007, la Casa Blanca emitió una Declaración de Principios exigiendo que las fuerzas estadounidenses se mantuvieran indefinidamente en Irak y ligando la suerte de ese país al privilegio de inversores norteamericanos. Dos meses después, el presidente Bush informaba al Congreso de que vetaría la legislación que pudiera poner límites al permanente estacionamiento de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Irak o "al control, por parte de los EEUU, de los recursos petrolíferos de Irak": unas exigencias que los EEUU tuvieron que abandonar, a la vista de la resistencia iraquí.

En Túnez y Egipto, los recientes levantamientos populares han ganado imponentes batallas, pero, como informaba el Carnegie Endowment, aunque los nombres han cambiado, los regímenes permanecen: "Un cambio en las elites dominantes y en el sistema de dominación es todavía una meta lejana". El informe analiza los obstáculos internos atravesados en el camino de la democracia, pero ignora los exteriores, que, como siempre, son significativos.

Los EEUU y sus aliados occidentales están resueltos a hacer todo lo que puedan para prevenir una auténtica democracia en el mundo árabe. Para entender por qué, basta echar una ojeada a las encuestas de opinión realizadas en el mundo árabe por las agencias norteamericanas de sondeos. Aunque se ha hecho poca publicad de sus resultados, no por eso dejan de ser conocidos por los planificadores estadounidenses. Revelan que mayorías abrumadoras de árabes ven a los EEUU y a Israel como las mayores amenazas a que se enfrentan: así ven a los EEUU el 90% de los egipcios, y en el conjunto de la región, un 75% de los encuestados. Algunos árabes ven como amenaza a Irán: un 10%. La oposición a la política de los EEUU es tan fuerte, que una mayoría cree que la seguridad mejoraría si Irán dispusiera de armamento nuclear (eso cree, por ejemplo, el 80& de los egipcios). Otros cuadros de opinión arrojan resultados semejantes. Si la opinión pública pudiera influir en las decisiones, los EEUU no sólo no podrían controlar la región, sino que serían expulsados de ella junto con todos sus aliados, lo que socavaría los principios fundamentales de la dominación global.

La mano invisible del poder

El apoyo a la democracia es la provincia de los ideólogos y los propagandistas del sistema. En el mundo real, el asco que por la democracia siente la elite es la norma. Son abrumadoras las pruebas de que la democracia sólo es apoyada mientras pueda contribuir a objetivos sociales y económicos, una conclusión a la que reluctantemente llegan los académicos más serios.

El desprecio de la elite por la democracia se reveló espectacularmente en la reacción a las filtraciones de WikiLeaks. Las que mayor atención recibieron, con comentarios rayanos en la euforia, fueron los cables en los que se informaba del apoyo de los árabes a la posición de los EEUU frente a Irán. La referencia, claro, era a los dictadores árabes. Las actitudes de la opinión pública ni siquiera recibían mención. El principio rector fue claramente sentado por el especialista del Carnegie Endowmentpara Oriente Próximo, Marwan Muasher, un ex alto funcionario del estado jordano: "Nada va mal, todo está bajo control". En suma: si los dictadores nos apoyan, ¿qué tendría que preocuparnos?.

La doctrina Muasher es racional y venerable. Para reducirnos a un solo caso hoy particularmente pertinente, en un debate interno habido en 1958 el presidente Eisenhower manifestó su preocupación por la "campaña de odio" contra nosotros librada en el mundo árabe, no por los gobiernos, sino por las poblaciones. El Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por sus siglas en inglés) explicó que en el mundo árabe se tenía la percepción de que los EEUU apoyaban a los dictadores árabes y bloqueaban la democracia y el desarrollo para asegurarse el control de los recursos de la región. Por lo demás, esa percepción es básicamente correcta, concluía el NSC, y eso es lo que tenemos que hacer, secundar la doctrina Muasher. Estudios realizados por el Pentágono luego del 11 de septiembre confirmaron que lo mismo vale para hoy.

Es normal que los vencedores arrojen la historia al basurero, mientras las víctimas se la toman muy en serio. Unas breves observaciones sobre este importante asunto acaso resulten aquí de utilidad. No es la primera vez que Egipto y los EEUU se enfrentan a problemas similares y se mueven en direcciones opuestas. Ya ocurrió también a comienzos del siglo XIX.

Los historiadores económicos suelen sostener que Egipto estaba bien situado para emprender un rápido crecimiento económico al mismo tiempo que los EEUU. Ambos países disponían de una rica agricultura, incluido el algodón, combustible de la primera revolución industrial: pero, a diferencia de Egipto, los EEUU tenían que desarrollar la producción de algodón y una fuerza de trabajo mediante la conquista, el exterminio y la esclavitud, con consecuencias que resultan evidentes todavía hoy en las reservas para supervivientes y en las cárceles que han proliferado rápidamente desde los tiempos de Reagan para albergar a la población que la desindustrialización neoliberal hizo sobrara.

Una diferencia fundamental fue que los EEUU lograron su independencia, lo que les dio libertad para ignorar las prescripciones de la teoría económica, impartidas en la época por Adam Smith en unos términos parecidos a los que ahora se predican para las sociedades en vías de desarrollo. Smith urgió a las colonias emancipadas a producir materias primas para la exportación e importar, en cambio, superiores manufacturas británicas, y desde luego, a no tratar de monopolizar bienes cruciales, singularmente el algodón. Cualquier otra senda, advirtió Smith, "lejos de acelerar, retrasaría el ulterior incremento del valor de su producción anual, y lejos de promover, obstruiría el progreso de su país hacia una riqueza y una grandeza reales".

Lograda su independencia, las colonias fueron libres para ignorar este consejo y emprender, en cambio, el curso seguido por Inglaterra, el curso, esto es, de un estado independiente capaz de promover públicamente su propio desarrollo con elevadas tarifas arancelarias pensadas para proteger a su industria de las exportaciones británicas –por lo pronto, los textiles; luego, el acero y otros productos— y para poner por obra muchos otros mecanismos aceleradores del desarrollo industrial. La República independiente buscó hacerse también con el monopolio del algodón, a fin de "poner a todas las demás naciones a nuestros pies", señaladamente al enemigo británico, como no se privaron de declarar los presidentes jacksonianos al conquistar Texas y la mitad de México.

En el posible camino análogo de Egipto se atravesó, empero, la potencia británica. Lord Palmerston declaró que "ninguna idea de equidad puede ser obstáculo en el discurrir de intereses tan grandes y supremos" como los británicos en su afán de preservar su hegemonía económica y política. Lo declaró expresando, de pasada, su "odio" hacia el "bárbaro ignorante" de Muhammed Ali, que se había avilantado a proponer un curso independiente, y desplegando la flota y el poder financiero británicos para poner fin a la lucha de Egipto por la independencia y el desarrollo económico.

Luego de la II Guerra Mundial, cuando los EEUU desplazaron a Gran Bretaña de la hegemonía global, Washington adoptó la misma posición, dejando claro que los EEUU no proporcionarían la menor ayuda a Egipto, a menos que acatara las normas usaderas para los débiles, normas, dicho sea de paso, que los EEUU siguieron violando, imponiendo elevados aranceles al algodón egipcio y causando una debilitadora escasez de dólares. La interpretación habitual de los principios del mercado.

Difícilmente sorprenderá, pues, que la "campaña de odio" contra los EEUU que preocupaba a Eisenhower se base en la percepción de que los EEUU apoyan a dictadores y bloquean la democracia y el desarrollo, como hacen también sus aliados.

Ha de añadirse en defensa de Adam Smith que sí se percató claramente de lo que ocurriría si Gran Bretaña seguí las reglas de la teoría económica al uso, que ahora llamamos "neoliberalismo". Alertó de que si las industriales, los comerciantes y los inversores británicos se abrían al mundo, podrían sacar beneficios, pero Inglaterra sufriría. Pero sintió que se dejarían guiar por un sesgo nacional, como si por una mano invisible a Inglaterra no le estuvieran reservados los desquites de la racionalidad económica.

El paso es difícil de olvidar. Es la única vez en que aparece la célebre frase de la "mano invisible" en toda la Riqueza de las naciones. El otro fundador de la economía clásica, David Ricardo, sacó parecidas conclusiones, en la esperanza de que el sesgo nacional llevaría a los hombres de propiedad a "contentarse con las baja tasas de beneficio en su propio país, antes que a buscar un empleo más ventajoso de su riqueza en las naciones extranjeras"; sentimientos., éstos, que, añadía, "lamentaría ver debilitados". Predicciones aparte, los instintos de los economistas clásicos rebosaban de buen sentido.

Las "amenazas" iraní y china

El levantamiento por la democracia en el mundo árabe se compara a veces con el registrado en la Europa del este en 1989, pero con razones harto dudosas. En 1989, el levantamiento democrático fue tolerado por los rusos, y apoyado por las potencias occidentales conforme la doctrina asadera: se acomodaba patentemente a los objetivos económicos y estratégicos, lo que hizo de él un logro nobilísimo, honrado por doquiera, a diferencia de las luchas que paralelamente se desarrollaban en América Central por la "defensa de los derechos fundamentales del pueblo", en palabras del Arzobispo de El Salvador, uno de los centenares de miles de víctimas de las fuerzas militares armadas y entrenadas en Washington. No había Nunkun Gorbachov en Occidente durante esos horrendos años, y sigue sin haberlo. Y las potencias occidentales siguen siendo hostiles a la democracia en el mundo árabe por muy buenas razones.

Las doctrinas de la Gran Área siguen aplicándose a las crisis y a las confrontaciones de nuestros días. En los círculos occidentales de toma de decisiones políticas, lo mismo que entre los comentaristas políticos, se considera que, por lo mismo que la amenaza iraní representaría el mayor peligro para el orden mundial, la política exterior de los EEUU debería centrarse primordialmente allí, dejando a la política exterior europea el papel de las educadas negociaciones diplomáticas.

Ahora bien; ¿en qué consiste exactamente la amenaza iraní? El Pentágono y los servicios de inteligencia estadounidenses nos proporcionan una autorizada respuesta. En sus informes del año pasado sobre la seguridad global, dejaron claro que la amenaza no es de naturaleza militar. El gasto militar iraní es "relativamente bajo en comparación con el resto de la región", concluían. Su doctrina militar es estrictamente "defensiva, concebida para frenar una posible invasión y forzar a una solución diplomática de las hostilidades". Irán sólo tiene "una capacidad limitada de proyectar su fuerza más allá de sus fronteras". Respecto de la opción nuclear, "el programa nuclear de Irán, y su disposición a mantener abierta la posibilidad de desarrollar armamento nuclear, es una parte central de su estrategia de disuasión". Hasta aquí las citas.

El brutal régimen clerical iraní, la cosa no ofrece duda, representa una amenaza para su propio pueblo, pero difícilmente puede decirse que sobrepasa en esta materia a los aliados de los EEUU. Mas la amenaza radica en otra parte, y es, en efecto, ominosa. Un elemento de ella es la capacidad potencial iraní para la disuasión, un ilegítimo ejercicio de soberanía que podría interferir en la libertad de acción de los EEUU en la región. Resulta manifiestamente obvio porqué Irán busca construir una capacidad disuasoria: para explicarlo, basta echar un vistazo a la distribución de bases militares y fuerzas nucleares en la región.

Hace siete años, el historiador militar israelí Martin van Creveld escribió que "el mundo ha sido testigo de cómo los EEUU han atacado a Irak, según ha terminado por verse, sin la menor razón para ello. Si los iraníes no trataran de construir armamento nuclear, estarían locos de remate", sobre todo hallándose, como se hallan, bajo constante amenaza de ataque en violación de la Carta de NNUU. Que terminen construyéndolo o no, es una cuestión sin responder, pero quizá sí.

Ello es que la amenaza iraní va más allá de la capacidad disuasoria. También busca expandir su influencia en los países vecinos, subrayan el Pentágono y los servicios estadounidenses de inteligencia, y así, "desestabilizar" la región, como se dice en la jerga técnica del discurso de la política exterior: la invasión y ocupación militar norteamericanas de los vecinos de Irán es "estabilización"; los esfuerzos de Irán por extender hacia ellos su influencia, algo de todo punto ilegítimo.

Esos usos lingüísticos se han hecho rutinarios. Así, el prominente experto en política exterior James Chace usaba propiamente el término "estabilidad" en su sentido técnico, cuando explicaba que, para lograr "estabilidad" en Chile, era necesario "desestabilizar" el país derrocando al gobierno electo de Salvador Allende e instalando la dictadura del general Augusto Pinochet. Hay otras preocupaciones suscitadas por Irán dignas de ser exploradas, pero tal vez baste lo dicho para ilustrar los principios rectores y el estatus de que gozan en la cultura imperial. Como subrayaron en su día los planificadores de Franklin Delano Roosevelt en el alba del sistema mundial contemporáneo, los EEUU no pueden tolerar "ningún ejercicio de la soberanía" que interfiera en sus propósitos globales.

Los EEUU y Europa van a la una en punto a castigar a Irán por su amenaza a la estabilidad, pero resulta útil recordar lo aislados que están. Los países no alineados han apoyado vigorosamente el derecho de Irán a enriquecer el uranio. En la región, la opinión pública árabe es todavía más favorable al desarrollo de armas nucleares por Irán. La mayor potencia regional, Turquía, votó contra las últimas sanciones propiciadas por EEUU en el Consejo de Seguridad, y lo hizo junto a Brasil, el país más admirado en el Sur. Su desobediencia fue drásticamente censurada, y no por vez primera: Turquía fue ya agriamente condena en 2003, cuando su gobierno secundó la voluntad del 95% de su población y se negó a participar en la invasión de Irak, demostrando así su débil noción de "democracia" el estilo occidental.

Luego de su fechoría en el Consejo de Seguridad el año pasado, Turquía fue amonestada por el jefe de la diplomacia de Obama en los asuntos europeos, Philip Gordon: tenía que "demostrar su compromiso como socio de Occidente". Un académico que trabaja para el Consejo de Relaciones Exteriores se preguntaba: "¿Cómo mantener a los turcos en el sendero que les toca?". Pues obedeciendo órdenes, como buenos demócratas. El Brasil de Lula fue amonestado en un editorial del New York Times: sus esfuerzos conjuntos con Turquía para abrir una solución el problema del uranio enriquecido fuera del marco establecido por la potencia estadounidense era una "tacha en el legado del dirigente brasileño". En una palabra: haced lo que os decimos, a ver si no.

Una interesante luz lateral, finalmente apagada, la ofrece el hecho de que la negociación Irán-Turquía-Brasil gozó de la previa aprobación de Obama, presumiblemente en la idea de que fracasaría, suministrando, así, una nueva arma contra Irán. Cuando culminó con éxito, la aprobación trocó en censura, y Washington se aprestó a imponer a trancas y barrancas una resolución del Consejo de Seguridad que al final resultó tan débil, que hasta China la suscribió: ahora se la castiga por atenerse a la letra de esa resolución, en vez de secundar las directrices unilaterales de Washington.

Aunque los EEUU pueden tolerar la desobediencia turca, aun si con desaliento, China resulta harto más difícil de ignorar. La prensa alerta de que "los inversores y los comerciantes chinos están llenando ahora un vacío en Irán, en la medida en que las empresas de muchas otras naciones, señaladamente europeas, se van: preocupa especialmente la expansión de su papel dominante en las industrias energéticas iraníes. Washington está reaccionando con un punto de desesperación. El Departamento de Estado advirtió a China de que si desea ser aceptada en la comunidad internacional –un término técnico para referirse a los EEUU a quienquiera que esté de acuerdo con ellos—, no puede "mantenerse al margen y evadirse de las responsabilidades internacionales, [que] están bien claras", y es a saber: secunda las órdenes de los EEUU. Es muy poco probable que eso causara la menor impresión en China.

Hay mucha preocupación también con la creciente amenaza militar china. Un estudio reciente del Pentágono alertaba de que el presupuesto militar chino se acerca a "un quinto del gasto del Pentágono en operaciones bélicas en Irak y Afganistán", a su vez una fracción del presupuesto militar estadounidense, huelga decirlo. La expansión de las fuerzas militares chinas podría "cegar la capacidad de los barcos de guerra norteamericanos para operar en aguas internacionales fuera de sus costas", añadía el New York Times.

Fuera de las costas de China, claro está; nadie ha propuesto todavía que los EEUU eliminen las fuerzas militares que cierran el Caribe a los barcos de guerra chinos. La incapacidad china para entender las reglas de la civilidad internacional queda ulteriormente ilustrada con sus objeciones a los planes para que el portaviones nuclear George Washington se sume a los ejercicios navales desarrollados a unas pocas millas de la costa china, supuestamente con capacidad para bombardear Beijing.

En cambio, Occidente comprende cabalmente que esas operaciones estadounidenses se emprende, todas, para defender la estabilidad y su propia seguridad. El periódico liberal de izquierda New Republic expresa su preocupación por que "China envía diez barcos de guerra a aguas internacionales, justo ante la isla japonesa de Okinawa". Es una provocación, a diferencia del hecho, que ni se molesta en mencionar, de que Washington haya convertido la isla en una gran base militar, desafiando las vehementes protestas de la población de Okinawa: eso no es una provocación, conforme al usadero principio de que nosotros somos los propietarios del mundo.

Dejando de lado la arraigadísima doctrina imperial, hay buenas razones para que los vecinos de China se preocupen por el creciente poder militar y comercial de ésta. Y aunque la opinión pública árabe apoya un posible programa iraní de armas nucleares, nosotros, desde luego, no deberíamos hacerlo. La bibliografía especializada en política internacional está llena de propuestas para evitar esa amenaza. Una muy obvia rara vez merece discusión: trabajar a favor del establecimiento de una Zona Libre de Armas Nucleares (ZLAN) ne la región. La propuesta, una vez más, nació en la conferencia del Tratado de No Proliferación (TNP) celebrada en el cuartel general de las Naciones Unidas el pasado mes de mayo. Egipto, en su calidad de presidente de las 118 naciones que componen el Movimiento de No Alineados, hizo un llamamiento para comenzar negociaciones para una ZLAN en Oriente Próximo, como había sido acordado, también por Occidente –incluidos los EEUU—, en la conferencia del TNP de 1995.

El apoyo internacional a esta propuesta es tan abrumador, que Obama no tuvo otro remedio que sumarse formalmente a ella. Buena idea, dijo Washingtn en la conferencia; pero no ahora. Los EEUU dejaron claro, además, que Israel debería quedar al margen de eso: no son admisibles propuestas que pretendan poner el programa nuclear israelí bajo los auspicios de la Agencia Internacional de Energía Atómica o que exijan información sobre "las instalaciones y las actividades nucleares de Israel".

Baste eso para hacerse una idea del método con que se aborda el problema de la amenaza nuclear iraní.

La privatización del planeta

Aunque la doctrina de la Gran Área sigue vigente, la capacidad para ponerla por obra ha disminuido visiblemente. La cima del poder estadounidense se dio luego de la II Guerra Mundial, cuando disponía literalmente de la mitad de la riqueza del mundo. Pero es, como es natural, fue declinando, a medida que otras economías industriales fueron recuperándose de la devastación bélica y la descolonización echó tortuosamente andar. A comienzos de los 70, la participación de los EEUU en la riqueza mundial había disminuido hasta el 25%, y el mundo industrial se había hecho tripolar: Norteamérica, Europa y el Este asiático (entonces con base en Japón).

Hubo también en los 70 un cambio drástico en la economía estadounidense, que derivó hacia la financiarización y la exportación de la producción. Varios factores convergieron para crear un círculo vicioso de radical concentración de la riqueza, primordialmente en la fracción del 1% de la población en la cúspide: básicamente, altos ejecutivos, gestores de fondos e inversión libre y gentes por el estilo. Eso trajo consigo la concentración del poder político, lo que a su vez trajo consigo políticas públicas favorables al incremento de la concentración económica; políticas fiscales, normas de gobernanza empresarial, desregulación, etc., etc. Entretanto, los costes de las campañas electorales se dispararon, empujando a los partidos políticos hacia los bolsillos del capital concentrado, crecientemente financiero: los Republicanos, a conciencia; los Demócratas –que ahora son lo que antes solíamos llamar Republicanos moderados—, a la zaga.

Las elecciones se han convertido en una farsa grotesca manejada por la industria de las relaciones públicas. Tras su victoria de 2008, Obama ganó un premio concedido por esta industria a la mejor campaña de marketing del año. Los ejecutivos del sector estaban eufóricos. Explicaban en la prensa del mundo de los negocios que desde la época de Regan habían venido haciendo publicidad de los candidatos como si de una mercancía cualquiera se tratara, pero que la campaña de 2008 fue su gran logro y que esa campaña cambiaría el estilo publicitario de las direcciones de las grandes empresas. Se espera que las elecciones de 2012 costarán 2 mil millones de dólares, básicamente aportados por la gran empresa privada. No puede, pues, sorprender a nadie que Obama esté eligiendo a dirigentes del mundo de los negocios para ocupar altos cargos. La opinión pública está enojada y frustrada, pero en tanto rijan los principios de Muasher, eso carece de importancia.

Mientras la riqueza y el poder han ido concentrándose en una estrecha franja, los ingresos reales del grueso de la población se han estancado y la gente está cada vez más cargada de horas de trabajo, de deudas y de inflación de activos regularmente destruidos por la crisis financiera que empezó a amagar desde que el aparato regulatorio comenzó a ser desmantelado a partir de los años 80.

Nada de eso resulta problemático para los muy ricos, que se benefician de una póliza pública de seguros llamada "demasiado grande para caer". Los bancos y las empresas de inversión pueden hacer transacciones arriesgadas, con grandes rendimientos, que cuando el sistema inevitablemente se desploma siempre pueden acudir al papá estado para que el contribuyente los rescate, eso sí, bien asiditos a sus ejemplares de los libros de Friedrich Hayek y Milton Friedman.

Tal ha sido el proceso más común desde los años de Reagan, siendo cada nueva crisis más extrema que la anterior (para el grueso de la población, claro está). Ahora mismo, el desempleo real se halla a niveles de la Gran Depresión para buena parte de la población, mientras que Gdman Sachs, uno de los principales arquitectos de la presente crisis, es más rico que nunca. Acaba de anunciar, impertérrito, la cifra de 17,5 mil millones de dólares en concepto de remuneraciones para sus ejecutivos en el pasado año, y el presidente de su consejo de administración, Lloyd Blankfein, sólo en concepto de bonos, recibirá 12,6 millones de dólares, mientras su salario base se triplicará.

No se adelanta nada centrándose en este tipo de hechos. Consiguientemente, la propaganda tiene que buscar otros culpables: estos últimos meses, a los trabajadores del sector público, a sus salariazos, a sus exorbitantes pensiones de jubilación, y así por el estilo. Todo en la mejor tradición del imaginario reaganitas, con mamás negras llevadas en limousinas por sus chóferes a cobrar los cheques en las dependencias públicas de bienestar social, y otros modelos por el estilo que no merece la pena siquiera mencionar. Todos tenemos que apretarnos el cinturón; bueno, casi todos.

Los maestros y profesores constituyen un blanco particularmente adecuado, como parte del deliberado empeño en destruir el sistema público de educación, desde las guarderías de infancia hasta las universidades, por la vía de la privatización: una vez más, una política buena para los ricos, pero desastrosa para la población, así como para la salud a largo plazo de la economía. Pero eso es otra de las externalidades que hay que dejar de lado, mientras prevalezcan los principios del mercado.

Otro blanco estupendo: los inmigrantes. Eso ha sido así a lo largo de la historia de los EEUU, más aún en tiempos de crisis económica, pero ahora exacerbado por un sentido de que nuestro país nos está siendo arrebatado: la población blanca pronto será una minoría. Se puede entender el miedo de individuos que se sienten agraviados, pero la crueldad de las políticas migratorias resulta estupefaciente.

¿Qué inmigrantes se convierten en blanco de esos ataques? En el este de Massachusetts, que es donde yo vivo, muchos son mayas que lograron escapar al genocidio perpetrado en los altos guatemaltecos por los asesinos preferidos de Reagan. Otros son mexicanos, víctimas del acuerdo NAFTA de libre comercio propiciado por Clinton, uno de esos raros acuerdos entre gobiernos que consiguen perjudicar a los pueblos de todos los países participantes (tres, en este caso: EEUU, México y Canadá). Cuando el NAFTA fue aprobado en el Congreso contra las objeciones populares en 1994 fue cuando Clinton inició también la militarización de la fontera entre México y los EEUU, antes razonablemente abierta. Sabiendo que los campesinos mexicanos no podrían competir con el agronegocio públicamente subsidiado en los EEUU y que las empresas mexicanas no sobrevivirían a la competencia de las trasnacionales estadounidenses. Transnacionales a las que debe considerarse como "nacionales", conforme al falso remoquete de los acuerdos de libre comercio: un privilegio, dicho sea de paso, sólo acordado a las personas jurídicas que son las empresas, no a las personas de carne y hueso. Como cabía esperar, esas medidas trajeron consigo una correntada de refugiados caídos en la desesperación, y a la consiguiente histeria anti-inmigratoria entre las víctimas internas de esas mismas políticas del estado y de las grandes empresas privadas.

Algo muy parecido está ocurriendo en Europa, en donde el racismo es probablemente más virulento que en los EEUU. Uno no puede menos de observar con estupor cuando Italia se queja del flujo de inmigrantes procedentes de Libia, aquel escenario del primer genocidio posterior a la I Guerra Mundial –acontecido en el ahora liberado este del país— a manos del gobierno fascista de Italia. O cuando Francia, todavía hoy la principal protectora de las brutales dictaduras que gobiernan sus antiguas colonias, se las arregla para pasar por alto las odiosas atrocidades sometidas por ella en África, mientras el presidente francés Nicolas Sarkozy alerta, sombrío, sobre la "ola de inmigrantes" y Marine Le Pen le objeta que no hace nada por prevenirla. No necesitaré mencionar a Bélgica, que se llevaría la palma en lo que Adam Smith llamó "la salvaje injusticia de los europeos".

El ascenso de los partidos neofascistas en buena parte de Europa resultaría ya un fenómeno suficientemente aterrador, aun sin necesidad de recordar lo que ocurrió en el continente en un pasado reciente. Imaginad la reacción, si los judíos fueran expulsados de Francia, condenados a la miseria y la opresión, y comparad con la falta de reacción cuando eso mismo ocurre con los gitanos, la población más brutalizada de Europa, asimismo víctima del Holocausto .

En Hungría, el partido neofascista Jobbik logró un 17% de los votos en las elecciones nacionales, algo que acaso no resulte tan sorprendente, si se recuerda que tres cuartas partes de la población cree estar peor ahora que bajo la dominación comunista. Podríamos sntirse tal vez aliviados por el hecho de que en Austria el ultraderechista Jörg Haider lograra sólo el 10% del sufragio en 2008, si no fuera porque el nuevo Partido de la Libertad, que está todavía más a su derecha, logró rebasar el 17%. Resulta escalofriante recordar que en 1928 los nazis consiguierion menos del 3% del sufragio en Alemania.

En Inglaterra, el Partido Nacional Británico y la Liga de Defensa Inglesa, en la derecha ultrarracista, son fuerza importantes. (Lo que está pasando en Holanda lo sabréis mejor vosotros que yo.) En Alemania, [ex socialdemócrata] Thilo Sarrazin se lamenta de que los inmigrantes estén destruyendo el país y consigue un superventas con su lamento, mientras que la Cancillera Angela Merkel, aun condenando el libro, declara que el multicultutralismo ha "fracasado estrepitosamente": los turcos importados para hacer los trabajos sucios en Alemania han fracasado en punto a volverse rubios de ojos azules, auténticos arios.

Quienes conserven un sentido para la ironía recordarán que benjamin Franklin, una las principales figuras de la Ilustración, alertó de que las recientemente emancipadas colonias norteamericanas deberían andarse con cuidado a la hora admitir la inmigración de alemanes, porque eran demasiado morenos; y lo mismo los suecos. Hasta bien entrado el siglo XX, los mitos ridículos sobre la pureza anglosajona eran comunes en los EEUU, incluso entre presidentes y otras figuras de viso. El racismo en la cultura literaria ha sido una obscenidad insalubre; pero peor ha sido en la práctica, huelga decirlo. Esmucho más fácil erradicar la poliomielitis que esta horrible plaga que una y otra vez reaparece, y con mayor virulencia, en tiempos de malestar económico.

No quiero terminar sin mencionar otra externalidad que se pasa por alto en los sistemas de mercado: el destino de la especie. Al riesgo sistémico en el sistema financiero puede ponerle remedio el sufrido contribuyente, pero nadie vendrá a rescatar el medio ambiente que está siendo devastado. Que deba se devastado, es poco menos que un imperativo institucional. Los dirigentes empresariales que están desarrollando campañas publicitarias para convencer a la población de que el calentamiento global antropogénico es un bulo izquierdista entienden perfectamente la gravedad de la amenaza, pero tienen que maximizar sus beneficios y sus cuotas de mercado a corto plazo. Si no lo hacen ellos, lo harán otros.

Ese círculo vicioso podría terminar siendo letal. Para percatarse de lo perentorio del peligro, basta con echar un vistazo al nuevo Congreso de los EEUU, entronizado por la financiación y la publicidad empresariales. Casi todos son negacionistas climáticos. Ya han empezado a cortar fondos destinados a medidas capaces de mitigar la catástrofe medioambiental. Y lo que es peor: alguno de ellos se lo creen de verdad; por ejemplo, el nuevo jefe del subcomité de medioambiente, que va por ahí explicando que el calentamiento global no puede ser un problema porque Dios prometió a Noé que no habría otro diluvio universal.

Si tales cosas estuvieran pasando en algún paisito remoto, hasta podríamos sonreírnos. Pero están pasando en el país más rico y poderoso del mundo. Y antes de que nos entre la risa boba, tenemos que recordar que la presente crisis económica se remonta en no pequeña medida a la fe fanática en dogmas como el de la hipótesis de la eficiencia de los mercados, y en general, en lo que el premio Nóbel Joseph Stiglitz llamó hace ya 15 años la "religión" de la omnisciencia de los mercados: una religión que impidió que los bancos centrales y los economistas profesionales se percataran de la existencia de una enorme burbuja inmobiliaria sin la menor base en los fundamentos de la vida económica y que, al estallar, resultó devastadora para el conjunto de la economía.

Todo eso, y mucho más, puede seguir su curso mientras rija la doctrina Muashar. Mientras el grueso de la población se mantenga pasiva, apática, entregada al consumismo o al odio contra los vulnerables, los poderosos del mundo podrán seguir haciendo lo que les plazca, y a los que sobrevivan a eso no les quedará sino contemplar el catastrófico resultado.

(*)Noam Chomsky es profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT. Universalmente reconocido como renovador de la lingüística contemporánea, es el autor vivo más citado, el intelectual público más destacado de nuestro tiempo y una figura política emblemática de la resistencia antiimperialista mundial. El texto aquí traducido (La privatización del planeta: ¿un mundo demasiado grande para caer?) procede de una conferencia dictada en Amsterdam el pasado mes de marzo.

Traducción para www.sinpermiso.info: Amaranta Süss