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martes, marzo 27, 2012

Cuba evangeliza al Papa_ Escribe: Frei Betto





“Varias generaciones de compatriotas se han unido en la lucha por elevados ideales y nobles objetivos. Hemos enfrentado carencias, pero nunca faltado al deber de compartir con los que tienen menos.

Sólo como demostración de cuánto se podría hacer si prevaleciera la solidaridad, menciono que en la última década, con la ayuda de Cuba se han preparado decenas de miles de médicos de otros países, se ha devuelto o mejorado la visión a 2,2 millones de personas de bajos ingresos y se ha contribuido a enseñar a leer y escribir a 5,8 millones de analfabetos. Puedo asegurarle que, dentro de las modestas posibilidades de que disponemos, nuestra cooperación internacional continuará.”

Del discurso de bienvenida de Raúl Castro, Primer Ministro de Cuba. al Papa Benedicto XVI

Ha tenido que llegar el Papa a Cuba para que la gran tribuna de la prensa mundial la deje hablar. Hizo bien Raúl Castro al recibir a Benedicto XVI en explicar de qué se trata el camino de un pueblo bloqueado y calumniado. Cuba no es el paraíso, pero ha hecho el intento, aunque algunos quieran negarlo. Y Cuba tiene mayor autoridad que el Vaticano para hablar de pobreza evangélica. De eso nos habla el ex - sacerdote dominico Frei Betto. (Jesús Hubert)

El Papa en Cuba

Frei Betto

Para disgusto y fracaso de las presiones diplomáticas de la Casa Blanca, el papa Benedicto XVI llegará a Cuba el 26 de marzo. Se quedará tres días en la isla, después de entrar en América Latina por México. El 28 de marzo celebrará una misa en la plaza de la Revolución, en La Habana.

Benedicto XVI celebrará en Santiago de Cuba -la histórica ciudad del cuartel Moncada, donde Fidel Castro inició su lucha revolucionaria en 1953- los 400 años de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre.

En 1988, después que el papa Juan Pablo II terminase su visita a Cuba, participé en un almuerzo ofrecido por Fidel a un grupo de teólogos. En cierto momento un teólogo italiano manifestó, desde lo alto de su izquierdismo, su indignación por el hecho de que el pontífice hubiera expuesto a la Virgen de la Caridad adornada con una corona de oro.

Fidel no escondió su malestar. Y reaccionó diciendo: "La Virgen del Cobre no es sólo la patrona de los católicos de Cuba. Es la patrona de la nación cubana”. Y relató cómo su madre, Lina Ruz, católica devota, hizo que él y Raúl prometieran que si salían vivos de la Sierra Maestra, vendrían a depositar sus armas en el santuario, a fin de pagar la promesa que ella había hecho. En 1983, al visitar el santuario por primera vez, vi allí las armas.

Por esas "cristicoincidencias” que sólo la fe explica y las encuestas aclaran, la Virgen de la Caridad y Nuestra Señora Aparecida tienen tanto en común como Cuba y Brasil. Como dijo Ignacio de Loyola Brandão: "Cuba es una Bahía con suerte”. Ambas imágenes fueron encontradas durante la colonización: allí, en 1612, la española; aquí, en 1717, la portuguesa: Las dos en el agua. Las dos encontradas por tres pescadores. Allá, en el mar; acá, en el río Paraiba. Y ambas son negras.

El Papa llegará a Cuba en el momento en que el país pasa por cambios sustanciales, aunque sin abandonar su proyecto socialista. Se está dando un proceso progresivo de desestatización, de apertura a la iniciativa privada, y en los últimos meses fueron liberados más de dos mil presos.

Ahora las relaciones entre el gobierno y la Iglesia Católica pueden ser calificadas de excelentes. Ya no quedan en la isla residuos del clero de origen español y formación franquista, que tanto fomentó el anticomunismo durante los primeros años de la Revolución, en que un sacerdote promovió la oprobiosa Operación Peter Pan: convenció a los padres de 14 mil niños de que iban a perder la patria potestad y de que sus hijos pasarían a manos del Estado… Llevó a los niños para Miami, sin padres ni madres, y el resultado, como se puede imaginar, fue catastrófico. La Revolución no fue derrotada por la invasión de Bahía Cochinos, patrocinada por el gobierno de Kennedy, y muchos de aquellos niños no pudieron escapar de un futuro de delincuencia, drogas y otros trastornos. Miles de ellos nunca pudieron ser localizados por sus familias.

Tanto el Vaticano como los obispos cubanos son contrarios al bloqueo que los EE.UU. imponen a la isla. Se podrá estar en desacuerdo con muchos aspectos del socialismo de aquel país, pero nadie nunca ha visto la foto de un niño cubano viviendo en la calle, o familias bajo los puentes, o mafias de narcotraficantes. En La Habana un cartel exhibe a un niño sonriendo con esta frase bajo la foto: "Esta noche 200 millones de niños dormirán en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano”.

Cuba tiene muchos defectos, pero no el de negar a once millones de habitantes los derechos humanos fundamentales: alimentación, salud, educación, vivienda, trabajo y arte (incluyendo el cine y el Buena Vista Social Club). Lo cual mereció elogios de Juan Pablo II durante su visita de siete días, una de las más prolongadas de su pontificado.

Hoy Cuba recibe, proporcionalmente, más turistas que el Brasil. Lo que es una vergüenza para nuestro país de dimensiones continentales y con tantos atractivos. La diferencia es que Cuba promueve no sólo el turismo de solaz (tiene playas paradisíacas) sino también el turismo científico, cultural, artístico y deportivo.

La Revolución Cubana resiste desde hace 54 años, a pesar de los actos terroristas con el país, descritos al detalle en el best-seller de Fernando Morais, Los últimos cinco soldados de la guerra fría (2011). Y al hecho de tener que soportar en su litoral la base estadounidense de Guantánamo, que le roba parte de su territorio para usarlo como cárcel de supuestos terroristas secuestrados en lugares lejanos.

A lo mejor la resistencia cubana es otro milagro más de la Virgen de la Caridad…


1 comentario:

  1. Fidel y la Religión

    Pablo Mora


    En 1985 comenzó un famoso diálogo entre Fidel Castro y el fraile dominico Frei Betto, que aparecería en el antológico Fidel y la Religión, “un libro que tuvo un impacto muy fuerte porque quitó el prejuicio de los comunistas y el miedo de los cristianos, creó puentes en dos orillas de un mismo río”, diría Betto. La primera vez que un líder comunista en el poder hablaba positivamente de la religión, frente a unos planteamientos provocativos. Fidel Castro ofrece revelaciones sobre su formación personal y discute con sinceridad su visión sobre la religión. El resultado fue una extraordinaria reconciliación entre religión y revolución. Fidel señala: “Hay 10.000 veces más coincidencias entre el cristianismo y el comunismo que entre el cristianismo y el capitalismo”. Y Frei Betto coincide en que “las sociedades socialistas que crean mejores condiciones de vida para su gente están inconscientemente cumpliendo con lo que nosotros, hombres de fe, consideramos el proyecto histórico de Dios”.
    En ocasión del segundo viaje del Papa Benedicto XVI a América Latina —a México y Cuba— reproducimos algunos momentos del diálogo entre Fidel Castro y Frei Betto, en l985. Allí está la carta de libertad de la religión en el socialismo cubano, admitiéndose que ésta también puede contribuir a cambiar la realidad, revolucionar un país, derribar la opresión e implantar la justicia. Lo cual hace afirmar a Frei Betto: “Lo que falta a los obispos cubanos es una teología que les permita entender el socialismo como una etapa imprescindible en el camino hacia el Reino de Dios”.
    “En Medellín, en 1968, empezaron muchos cambios en la Iglesia en nuestro continente; la Iglesia se acercó más a los pobres… y yo acostumbro a decir que más que lo que la Iglesia hizo en opción por los pobres, por fuerza de la represión, los pobres hicieron opción por la Iglesia, o sea, buscaron en la Iglesia un espacio para mantenerse organizados, articulados, conscientes y actuantes”. (Frei Betto) “Tú expresas realmente con mucha belleza que los pobres invadieron la Iglesia. Yo creo que el dolor de los pobres invadió la Iglesia, la tragedia inenarrable de esas masas invadió la Iglesia. Creo que el grito de dolor llegó a la Iglesia, llegó, sobre todo, a los pastores que estaban más cerca del rebaño, que podían oír más de cerca sus gritos, sus dolores, sus sufrimientos”. (Fidel Castro)
    “Usted dijo una vez que quien se distancia de los pobres se distancia de Cristo. No sé si usted, posiblemente, tenía conciencia de que esta frase no solamente es una frase muy famosa, yo diría que es el fundamento de toda la Teología de la Liberación. Mas, en esta frase, usted coincidió con una frase de Juan Pablo II en su encíclica Laborem Exercens, que trata del trabajo humano, en que reafirma que la fidelidad de la Iglesia a Cristo se verifica por su compromiso con los pobres”. (Frei Betto) “… En una ocasión, efectivamente, dije una frase que puedo reiterar hoy, ésa que tú mencionaste: quien traiciona al pobre, traiciona a Cristo… Siempre hicimos lo posible para que no se pudiera desarrollar ningún sentimiento antirreligioso en la Revolución, por una cuestión de principios, por respeto a las creencias y porque son realidades las religiones y los sentimientos religiosos.” (Fidel Castro).

    pablumbre@hotmail.com

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